sábado, 17 de enero de 2026

20260117 Somos distintos... ¿cómo amar?

El AMOR se expresa EN las diferencias.
No existen dos personas iguales. La libertad de cada uno irá haciendo aparecer las inevitables diferencias. Siempre, desde pequeños. 
Esas diferencias pueden separarnos o pueden enriquecernos. De nosotros depende.
La idea de la diferencia que enriquece se apoya en el concepto de COMPLEMENTARIEDAD… que, además, puede transformar todo en más novedoso, divertido, atractivo.

A medida que aprendemos a entender y manejar esas diferencias, como un gesto de “delicadeza” hacia el otro, va MADURANDO el amor mutuo, que se va haciendo cómplice… AMBOS se van comprendiendo, se van acercando a tal punto, que ninguna otra persona debería poder interponerse, ya que nadie puede equiparar eso que construyeron juntos
En el libro “el principito” se lo expresa cómo que se han “domesticado”. Explica que domesticar significa crear lazos, unos lazos que pueden llegar a ser indestructibles, o al menos inalcanzables para cualquier otra relación que recién comience (por más que, inicialmente, genere mucha atracción).
Crecer aprendiendo a manejar JUNTOS esas diferencias puede ser extraordinario… o simplemente puede distanciarnos.
Las diferencias nos unen o nos distancian, según nuestra madurez para amar... lo cual significa: “nuestra madurez para entregarnos por otro sin esperar algo a cambio” (vs la inmadurez de todavía ponerme en el centro, y siempre esperar retribuciones o primeros pasos por parte del otro, negociar...).

Si lo analizamos, es apasionante que todo esto deba suceder ENTRE personas diferentes... 
Solo pensar en que podríamos haber llegado hasta acá por azar, todas reacciones físico-químicas" iguales, predecibles...

Ante una dificultad/problema, la mujer necesita ser escuchada, el varón necesita proteger, solucionar.
Ese diálogo empático predispone a la mujer hacia la intimidad sexual. Mientras que el varón, antes de hablar, necesita el contacto físico de la mujer para sentirse validado, sentirse amado…
La “expectativa por ese contacto físico” será diferente, cada mujer esperará una cosa y cada varón esperará otra... deberemos ENCONTRARNOS en el medio de intentar cuidarnos, intentar complacer al otro, por amor, sin esperar nada a cambio (SIN negociar)... y de golpe, nos encontraremos felices...

Cada uno debe empezar estando dispuesto a ceder en “algo” para luego encontrarse juntos en el lugar de “ganadores conjuntos”… pero si nadie quiere ceder, nunca se generará esa alquimia… y cada uno estará anclado en su postura, como “perdedores individuales”.

AMAR ES ayudar al otro a florecer en su mejor versión… no cambiando su esencia, sino ayudándolo a comprender y sobrellevar mejor las diferencias con el otro… y eso se logra con el buen ejemplo.

Historia:
Una mujer quería divorciarse (este ejemplo podría darse por igual con un varón)… 
MUY enojada con su esposo, acudió a un abogado. El abogado, MUY sabio, le propone que, para que al marido LE DUELA MÁS la separación, ella fuera AMOROSA durante 6 meses, y allí sí, cuando él menos lo esperara, ella lo abandonaría…
La mujer estaba tan enojada que le gustó la propuesta. 
Se propuso ser lo MÁS amorosa posible, y el marido fue respondiendo muy bien a esos encantos, y él también fue siendo cada vez más amoroso…
El abogado llamó a su “cliente” a los 6 meses, y ella respondió: “no quiero separarme, estoy más enamorada que nunca“.


Toda relación precisa acuerdos “básicos”… pero es ilusorio pensar en encontrar alguien igual, con quien no tenga diferencias, y sobretodo, es muy ilusorio esperar que el otro reaccione igual, con los "mismos tiempos"… y mucho más aún, no debemos desilusionarnos porque se manifiesten esas esperadas diferencias…
Solo debemos APRENDER a manejarlas. Madurar en el amor.

De eso SE TRATA el amor, el amar.
Y en el caso de la relación MÁS importante de nuestras vidas (el matrimonio o vida en pareja, como prefiramos llamarla), no deberíamos pensar que nos casamos porque nos amamos, sino que empezamos este compromiso de por vida PARA amarnos

PORQUE nos amamos” tiene el límite de lo ya experimentado, puede cambiar si cambian las circunstancias.
PARA amarte/amarnos” no tiene límites, su futuro es el infinito en el amor, incluso ante las situaciones más difíciles o adversas, e incluso a pesar de ellas, se las puede vivir con felicidad.




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