martes, 18 de julio de 2023

20230627 Algunos conceptos del CRISTIANISMO que me impactan… El más CENTRAL: pensar primero en el otro y en el bien común. NECESARIA CONVIVENCIA.

Casi todos los apóstoles reunidos le dicen a Tomás: "¡Hemos visto a Jesús resucitado!"
Tomás: "... hasta que no meta mi dedo en Sus llagas, y mi mano en Su costado, no lo creeré...".

Así caminamos por el mundo, por la vida, con mayores o menores "creencias"... Compartiré algunas de las mías, para quien tenga interés en reflexionar juntos... Convivo con muchas personas que, en una mirada rápida, parecería que, en el plano espiritual, pensamos muy distinto... pero honestamente creo que no es tan así... ya que en la diaria, buscamos cosas parecidas respecto a la honestidad y al bien común.
Arranquemos por cómo lo veo yo, que soy católico:

Jesucristo vino a enseñarNOS... con el agregado del máximo compromiso personal imaginable para un ser humano, "jugado" por ese mensaje, sin ningún beneficio personal... Me resulta imposible dejar de ver que toda Su vida estuvo orientada hacia los demás, en ningún momento hacia logros personales.

Al mismo tiempo, enseñó de un modo inesperado para las "formas" en que nos manejamos habitualmente los seres humanos... ya que siendo un Dios Todopoderoso enseñó con amor, que implica permitir LIBERTAD absoluta de creerle y/o aceptarlo, o no... Esta "forma" de transmitir, o de enseñar, ya nos va mostrando una parte esencial del mensaje.
La "forma" necesariamente debía coincidir con el contenido, porque Jesús vino a aclarar lo que ES convivir en el amor.
La mejor enseñanza no es la que obliga, sino la que se vuelve "irresistible" al convencerte de que es LA VERDAD... Pero somos nosotros, CADA UNO individualmente, quienes podemos/debemos recibirla y hacerla propia... o rechazarla... o simplemente ignorarla, ser indiferentes.

Escribo mis interpretaciones, y las reflexiones que las mismas me disparan... esas que deberían ser el fundamento de mis acciones para ser coherente... las mismas que, a veces, no quiero ver/escuchar, prefiero que se "desdibujen", o simplemente elijo dejarlas de lado, para actuar según mi propia conveniencia del momento (hacer la mía, egocentrismo), aunque en el fondo, "una vocecita interior", que trato de callar, me susurre: "cuidado, creo que, tal vez, no sea por ahí... ese no es el camino".

En ese contexto, quiero empezar expresando mi RESPETO por el que piensa distinto, o parecido a mi en distintas proporciones... Fuimos creados diferentes, con libertad... Estoy convencido que me enriquezco cuando converso (no cuando peleo/peleamos) con alguien que ve las cosas desde otro punto de vista, NOS enriquecemos... ya sea porque aprendo algo nuevo, o porque analizando una nueva propuesta que entiendo equivocada, refuerzo mi creencia anterior que se arraiga más... pero nunca debería salir igual a como entré a una BUENA conversación...
REPITO: máximo respeto por el que, luego de sus propias reflexiones con honestidad de conciencia, piensa distinto a mi...
En cambio, si me preocupan los que eligen "no pensar para no complicarse", y van por ahí, haciendo sólo lo que más le conviene a ellos...
No se si me preocupan igual o más todavía, aquellos que, si bien estudian y reflexionan, luego, como fruto de ello, se quedan en una posición cerrada, creyendo que sólo ellos pueden tener razón, y en esa dinámica, también se acostumbran a mirar y a proceder SÓLO desde su propio punto de vista (a veces, con tendencia a mal-juzgar...).

Creo que todos podemos distinguir lo que está bien de lo que está mal, aunque no siempre lleguemos a esas conclusiones por el mismo camino... Pero en el fondo, aún en esos caminos diferentes, es claro que no todo da igual... porque también sabemos distinguir las BUENAS intenciones de las que, al menos, no lo parecen... Debemos respetar lo que interpretamos que es la verdad, y a quienes la buscan.

¿PORQUÉ ELIJO profundizar en el cristianismo?
Porque Jesucristo es el ser humano más perfecto que puedo reconocer, y SÓLO anuncia cómo motivo de Su encarnación el hecho de traernos un mensaje... con un compromiso personal de TAL magnitud para explicarnos ese mensaje, inimaginable para cualquier ser humano... que ¿cómo podría, al menos, no escucharlo? 
Porque, al margen de los milagros y misterios que lo rodean (que cada uno puede creer más o menos), lo que nos ha llegado meramente como hechos históricos, nos muestra un ser humano superior en su capacidad de análisis, pero con mucha serenidad y paz interior; con las respuestas perfectas para todas las preguntas. Una perfección que siempre se acompaña de sencillez y humildad, jamás de grandilocuencia ni intención de sobresalir, que lo hace más perfecto aún... una propuesta UNICAMENTE de amor.
Por lo tanto, se podrá creer, más o menos, en las enseñanzas de Jesucristo, se podrá dudar de los misterios y milagros, pero por lógica, quien se pone en Su contra, se pone en contra del amor... y quien busca conocerlo más, estará aprendiendo más sobre el amor.
En mi vida, me he dejado llevar por tentaciones egocéntricas (lo opuesto al amor), pero, jamás puedo elegirlas cuando las analizo racionalmente, en frío... POR ESO, "necesito" saber más de las enseñanzas de Jesús, del cristianismo.

Somos seres ESPIRITUALES... NECESITAMOS reflexionar sobre nuestra espiritualidad.
No todo da igual...
Hace poco, cambiando opiniones con un amigo, él mencionaba al igualitarismo y al ecumenismo como si fueran lo mismo (al menos yo interpretaba que me los mencionaba como "defectos equiparables").
Entiendo que el igualitarismo busca atenuar, o hacer desaparecer, las diferencias entre las personas (a él le preocupaban las diferencias en las creencias religiosas, que se interpretara como que todo diera lo mismo). Coincido con él que no todo es lo mismo, y que debemos defender la postura que interpretamos como correcta. Interpreto al igualitarismo como una equivocación.
Entiendo por ecumenismo a la búsqueda de aquello que une/acerca entre las distintas iglesias, sin desconocer las diferencias. O sea, dialogar sobre las diferencias, teniendo como punto de partida las coincidencias. Interpreto al ecumenismo como una virtud. Para MISIONAR, necesito acercarme... es imposible hacerlo arrancando por lo que más nos separa.

Dios ES amor... y parte esencial del amor es respetar la libertad del amado, incluida la libertad de no elegir al amor... Dios, siendo todopoderoso, se autolimita respetando nuestra libertad, requisito para SER AMOR PLENO.

La ética, el derecho natural, lo que la humanidad en su conjunto distingue entre lo que está bien y lo que está mal, COINCIDE con las enseñanzas de Jesucristo. 
Si eso es así, o sea, si el ser humano ya tiene incorporado el distinguir lo que está bien de lo que está mal, quiere decir que Jesús no vino a enseñar algo nuevo en esencia; sino más bien, cómo utilizar esas "herramientas" con las que ya habíamos sido creados, cómo darles BUEN uso... vino a enseñarnos el MANUAL DEL USUARIO
Nos enseñó a ser honestos, primero con nosotros mismos, y en esa honestidad, saber distinguir el bien de lo que no lo es, y aprender a jugarnos por LA verdad que conduce a ese Bien, a LA felicidad eterna.

El amor que vino a enseñar Jesús no es el "amor" que habitualmente se presenta cómo "querer a alguien"... o sea, cuando decimos: "yo te quiero"... Puede parecer una sutileza, pero en ese "yo te quiero", se ubica al que quiere en el centro de la escena (ego-centrismo), donde el otro llena las necesidades del que "quiere"... pudiendo ser "descartable" cuando ya no las llene... sea por aburrimiento, o por otra opción mejor...
El AMOR que nos enseña Jesús es distinto, es el amor de poner al otro en el centro, de buscar darse por el otro... ese amor se llama CARIDAD, y nunca se agota... porque, como dice El Principito: "dar amor no agota al amor, al contrario, lo aumenta...".

CARIDAD y egocentrismo son opuestos.

Nuestra religión cristiana nos enseña que fuimos creados a imagen y semejanza de Dios.
¿En QUË podríamos ser imagen y semejanza de Dios? Indudablemente que no en ser perfectos, o en ser todopoderosos... pero SI en nuestra capacidad de amar... que nos distingue de todas las demás criaturas...

Le preguntan a Jesús: ¿cuál ES el mandamiento más importante?
Responde: "amar a Dios sobre todas las cosas" (algo que quienes preguntan ya sabían)... 
PERO, continúa Jesús, "Yo HE VENIDO para decirles un segundo mandamiento, QUE NO ES MENOS IMPORTANTE QUE EL PRIMERO (wow... ¡¡¡en el mismo nivel que amar a Dios!!!): amar al prójimo".
En un momento dice que debemos amar al prójimo como a nosotros mismos... en otro momento, "eleva la vara" y dice: "como Yo os he amado".  El amor de Jesús hacia nosotros, y Su testimonio, como CENTRO del mensaje.
Quiero remarcar que Jesús no habla como lo hacían los profetas, que se referían a Dios como a un ser superior a ellos... Jesús habla con la autoridad de quien ES Dios (y humildad al mismo tiempo), o sea, cuando dice que amar al prójimo tiene la misma importancia que amar a Dios, está diciendo algo trascendente, único... dándole centralidad absoluta en el motivo de Su venida.

Dios ES amor. Jesucristo vino a enseñarNOS a amar.
¿CÓMO podríamos comprender que amar a Dios sea lo mismo que amar al prójimo?
Mi interpretación es que, si fuimos creados a imagen y semejanza de Dios, que ES amor, significa que somos esencialmente capaces de amar. Amar a Dios es lo máximo, pero como no lo vemos, debemos amar lo que hay de Dios en el otro (semejanza), saber ver en el otro esa esencia de amor en la que fuimos creados...
Acá surge un GRAN misterio... ¿cómo podemos ver a Dios en un prójimo (yo en primer lugar) tantas veces tentado a alejarnos de Dios? O sea, a alejarnos del amor, tentados a ponernos en el centro (ser egocéntricos)... a solo "hacer la nuestra".
Va surgiendo la utilidad de analizar el concepto de necesaria convivencia que menciono en el título de este escrito. Para amar se necesita a otro, no se ama en el camino del aislamiento hacia la soledad, sino en el camino del ENCUENTRO.
¿Con QUIEN tengo, más y menos, chances de encontrarme?
Más, con el que siente que necesita a los demás. Menos, con el que interpreta que no necesita a quienes lo rodean. Más, con quién está dispuesto a dar y recibir, a amar y a dejarse amar. Menos, con el más egocéntrico, que cree que puede bastarse por sí solo, o que no valora a los demás.
Dicho esto, tengo que transformarme en alguien "encontrable" para los demás... y al mismo tiempo, alguien que también sale al encuentro. La misión del cristiano ES lograr darnos por los demás, siendo menos egocéntricos... y ayudarnos entre todos, a pensar menos en nosotros mismos, y a encontrar el camino del ENCUENTRO.

Por eso, en el cristianismo, es tan central la idea del PERDÓN. No solo el hecho de perdonar, sino, en igual medida, de aceptar el perdón del otro, de sentirme perdonado... (Judas no pudo sentirse perdonado... interpretó que Dios perdonaría con la misma vara que él... interpretó que no merecía el perdón...).
El perdón de Dios rompe la lógica del mérito, del merecimiento.
El mérito es central para la optimización de organizaciones productivas (y Jesús enseña que DEBEMOS ser lo más productivos posible), ya sea en lo laboral, deportivo, en organizaciones científicas, de estudio, etc., etc. Somos todos distintos, y cada uno tendrá más o menos habilidades para una cosa u otra. En esas organizaciones, para ser más eficientes, cada uno debe merecer que le toque determinada labor, basada en méritos demostrados previamente. No debemos interpretarlo de la misma forma en las relaciones humanas de convivencia en el amor, y es importante no confundirnos como que sí fuera lo mismo.
En el "yo te quiero" hay que hacer "méritos" para que no dejes de quererme... En cambio, en el amor de caridad, en darte por el otro, en el amor de Dios, no importan los méritos, se ama porque el otro es digno de amor, igual que yo, por haber sido creado a imagen y semejanza de Dios (si ambos hicieran lo mismo, surge un círculo virtuoso) ... aunque en determinadas circunstancias, el otro o yo, elijamos renegar de ello (pecando, colocándonos en el centro, alejándonos de Dios/amor) ... a pesar de todo eso, no se deja de ser quien se ES, en esencia.

Podríamos decir que, bajo la ley del mérito ("Ley del Talión": ojo por ojo, diente por diente), uno debería perdonar, solo si el otro ya lo perdonó previamente ("devolver la atención"), o si uno interpreta que el otro también estaría dispuesto a perdonar... bajo esta óptica, el perdón es una moneda de negociación...
Entonces le preguntaron a Jesús: "¿hasta cuántas veces debo perdonar?" (¿hasta el "exagerado" número de 7 veces?).
Jesús responde: "70 veces 7" ... que significa SIEMPRE!!!
¿Alguien piensa que puede hacerlo fácilmente? Se necesita mucha humildad. Tanto para perdonar, como para sentirte perdonado...

Interpreto que el perdón es TAN central en nuestro comportamiento cristiano, que el Mismo Jesús cuando nos enseñó a ORAR, o sea, cómo comunicarnos con nuestro Padre Dios, nos enseñó el Padre Nuestro... En esa oración, nos enseñó a alabar a Dios; a pedirle que nos comparta el espíritu de Su Reino y se haga siempre Su voluntad, también a pedirle nuestro necesario sustento diario... hasta allí, todo es alabar y pedir a Dios... pero luego, asumimos un COMPROMISO de nuestra parte: que nos perdone EN LA MEDIDA en que nosotros perdonemos a los que nos ofenden... lo que interpreto que equivale a decir: "querido Dios Padre, TANTO he comprendido la importancia de lo que me pides con el perdón, que yo te pido me perdones en la medida en qué he logrado comprenderlo y soy consecuente con ello..." TERMINA pidiendo que no nos deje caer en la tentación de no amar, de no perdonar, que nos libre de ese mal, que es el mal en si mismo (no amar, no perdonar)... No perdonar, o no sentirse perdonado, es una expresión de centrarse en uno mismo (aislarse), no CONvivir... con los demás.

El perdón se acompaña de los conceptos de misericordia y justicia, que deben ir juntos, necesariamente. El misericorde se compadece de corazón de las miserias de otro, y de las propias... y perdona, y se siente perdonado. Para ello, debe comprender la verdad, lo que es justo de lo que no lo es... lo que ES miserable de lo que no lo es...
Aquel que basa su valoración de los demás según pertenencias o posesiones, según los bienes materiales que cada uno posee, entiende que el miserable es aquel que tiene poco,"el pobre". Quien entiende que el mayor VALOR existente es el amor de Dios y del prójimo, pone a los bienes materiales en otro plano, y se compadece principalmente de quien no vive en el amor. En esto, es esencial conocer la verdad sobre qué significado damos a los bienes materiales, y qué significa la vida en el amor... SOLO conociendo la verdad, podemos comprender correctamente... por ello, interpretamos que Dios es infinito en misericordia y justicia.

Todo va encadenado... un Dios humilde que enseña el amor/caridad... de allí surge la comprensión de la necesidad del perdón, acompañado de misericordia y justicia... que lleva a comprender la necesaria convivencia... que necesariamente desemboca en la IGLESIA.

¿PORQUÉ una Iglesia, si el mensaje de Jesús fue/es tan claro? ¿Qué necesidad?
Un mensaje TAN simple y sencillo, que no necesitó transmitirlo a través de "grandes" sabios o eruditos, ni con conquistas de poder (intrigas, ejércitos, etc.)... sino que lo hizo, inicialmente, solo a través de gente humilde... El amor no tiene escalafones jerárquicos, por lo tanto, puede amar más o menos, o igual, el más instruido como el más ignorante, el más poderoso igual que el que tiene menos poder mundano... depende de la voluntad de cada uno, más que de la capacidad... depende de nuestra intención.

Jesús estuvo 3 años con sus discípulos... de a ratos parecía que comprendían el mensaje; de a ratos, parecía que no habían entendido nada. Jesús es consciente que los hombres necesitamos ayudarnos... repasar/recordar los conceptos para tenerlos más presentes, y convivir en un ambiente más favorable a esas ideas...Nos dejamos tentar fácilmente por placeres que no conducen al encuentro, sino al egocentrismo y al aislamiento... pero, nos cuesta reconocerlo.
No se puede amar solo; para amar, es necesario convivir, compartir...
Entonces, Jesús funda una Iglesia del encuentro en el SERVICIO; basada en el ejemplo, en Su ejemplo: "si Yo, que soy el maestro, estoy dispuesto a servir...". Y nos deja una serie de "recomendaciones" (las bienaventuranzas, los sacramentos, los mandamientos), que funcionan como buenos hábitos que nos ayuden a vivir en el amor (encuentro en el servicio). Los creyentes católicos, asumimos que los sacramentos nos aportan GRACIA para convivir en el amor de Dios... con menos "chances" de desviarnos...
¿Con QUIENES podía construir Jesús Su Iglesia?
Con las mismas personas que lo rodeaban, que son quienes Él vino a visitar, con sus virtudes y errores. Por lo tanto, todos los miembros de la Iglesia tendremos algunos errores, y también algunas virtudes, TODOS. Debemos aprender a distinguir entre la "crítica" y la corrección fraterna. Necesitamos ayudarnos. NADIE puede estar excluido, como nadie debe tener lugares de privilegio... Entiendo que a la "jerarquía" eclesial, debemos verla orientada a fines organizativos... por supuesto también al pastoreo, a la celebración de los ritos... y al servicio.

Es común que se vincule a la Iglesia con "la política" con la que nos manejamos en nuestras organizaciones humanas... entonces se escucha decir: "pero si el papa es un jefe de estado, tiene esa obligación... y ¡debe hacerlo bien!". Es cierto que el papa, en el Vaticano, debe cumplir una función de jefe de estado... pero, ni por asomo es su cometido principal...
El papa debe ser un pastor al servicio del pueblo cristiano ("Pedro, ¿me amas? ... apacienta mis ovejas..."). Las ovejas para apacentar son TODAS... por igual. No hay jerarquías ni escalafones, ni unas que merezcan más atención que otras... solo la natural predisposición por pensar primero en la más necesitada... en la oveja más perdida...
Esta es una "lógica" que nos cuesta comprender... y a veces tenemos la sensación de que el papa debería ser "perfecto", o mejor dicho: "más perfecto que el resto" (porque todos debemos anhelar la perfección en el amor), y que debería recibir "solo" a los que más lo merecen... Obviamente que no busco defender a ningún papa, a quienes no he tenido el honor de conocerlos como para opinar de ellos como persona, pero si entiendo como algo muy bueno, lo que repite permanentemente el papa Francisco: que recemos por ellos. No debe ser fácil ocupar ese lugar...

También surge el debate sobre si la religión y la política debieran tener algún vínculo, o no... mi primera reacción es ¿CÓMO podrían no tenerlo?
Somos seres espirituales, y nos vinculamos desde esa espiritualidad... y, al mismo tiempo, las religiones se refieren a nuestra espiritualidad. Las religiones son una forma de organizar/ordenar nuestra espiritualidad, intentando llevarla hacia un buen fin... hacia EL BIEN.
Todos los seres humanos, independientemente de nuestras creencias religiosas, queremos algo similar... dirigirnos hacia la felicidad, hacia el bien común... y, como también repite nuestro papa Francisco, "la política" es una buena herramienta para ayudar al bien común.
A su vez, cada religión tiene sus misterios, temas que se basan en la FE. Aunque los temas de FE deben estar sustentados en cierta racionalidad (nadie podría tener fe en algo que fuera completamente opuesto a una realidad posible, o sea, se tiene fe en algo que podría ser, según nuestra comprensión, pero que no tenemos forma de demostrarlo); terminaría siendo ilógico"exigir" a todos que crean/creamos en los mismos temas de fe... Por lo tanto, no resultaría sensato relacionar a la política con temas de fe, pero si es lógico relacionar a la política con los VALORES del comportamiento humano que proponen las religiones... Salvo pequeñas diferencias, la mayoría de las grandes religiones promulgan decir la verdad, defender la vida, buscar el bien común, etc., etc....
Los mismos valores que promueven la ética o el derecho natural... que comparten quienes, incluso, pueden llamarse ateos.

También se confunde a la Iglesia Cristiana como promotora del sufrimiento... ligado principalmente a la idea que se ha denominado "pobrismo", y al concepto del cristiano "cargando su cruz"...
La tradición muestra que las primeras comunidades cristianas basaron su organización en un encuentro de amor, que se las reconocía bajo la expresión: "miren cómo se aman". El horizonte principal del cristiano debe ser la alegría en la verdad que conduce a la felicidad en Dios.
Se debe diferenciar sufrimiento (dolor o angustia que lleva a una persona a sentirse triste, asustada, sola...), de sacrificio (sacrum-facere: transformar algo en santo... renunciar a algo por un PROPOSITO superior). Ningún cristiano quiere sufrir (el Mismo Jesús pide a Su Padre: si es posible, aparta de Mi este cáliz...") ... pero, el cristiano, si debe estar dispuesto al sacrificio necesario por un buen fin ("pero que no se cumpla Mi voluntad, sino la Tuya...").
En mi humilde visión, en el camino de la cruz, Jesús no está buscando "el sufrimiento por el sufrimiento mismo", sino que busca demostrarnos dos cosas principales. Primero, lo que le sucede a quien dice la verdad en este tipo de sociedad que hemos organizado... algo no está bien, bajo estos parámetros de organización, si el que dice frontalmente la verdad termina crucificado...
¿Qué estamos haciendo para cambiar esa lógica social?
El segundo mensaje de Jesús en la Cruz, sería preguntarnos ¿qué estamos dispuestos a dar por ese cambio? 
Jesús responde a esa pregunta en todas las circunstancias que le toca vivir... desde el juicio injusto, desde la traición, la pasión, la muerte en Cruz: "ESTOY DISPUESTO A DARLO TODO... sigan mi ejemplo de entrega por el amor y la verdad". Jesús llega a la cruz por amor, no por testarudez... Poncio Pilato y Herodes, a quienes Jesús "no les cae tan mal" -representando a los seres humanos corrientes- no logran comprenderlo: "solo tienes que decir esto o aquello, y toda esta tortura habrá terminado..." y le preguntan nuevamente: "¿Eres Dios?" ... "Tu lo has dicho". Simplemente asi, la verdad sencilla, quien quiera creer que crea... ¿cuántas cosas podría haber hecho Jesús en ese momento para demostrar Su poder? (cuando hizo milagros, nunca fue como demostración de poder... siempre de misericordia). Pilato y Herodes -representando a personas corrientes como nosotros- entienden perfectamente lo que está pasando... y se lavan las manos...
El ejemplo de amor del que habla Jesús es de entrega por los demás, no solo en el final de la Cruz, sino durante toda Su vida: "amen, como Yo os he amado". El amor pone a los demás en el centro de la escena, y me saca a mí mismo de ese lugar, como así también al resto de las cosas materiales... el amor ubica todo en su justo lugar, según el plan creador de un Dios de amor.
En ese aspecto, los bienes materiales quedan relegados al plano de la necesidad. Se llaman "bienes" porque lo son, Dios los creó de esa manera... y Jesús en su vida terrenal hizo uso de ellos... los alimentos que necesitaba, el vestido, un techo donde dormir, etc... Los bienes materiales son para hacer uso de ellos, las personas son para ser amadas... y no ser usadas, como puede suceder en tantos aspectos (uno de ellos, por ejemplo, la sexualidad, donde muchas veces cosificamos al otro para nuestro placer personal... si el otro hace lo mismo: círculo vicioso... en cambio, si ambos piensan primero en el bien del amado: círculo virtuoso).

Volviendo al plano de los "bienes materiales", los cristianos debemos ser eficientes y productivos, para obtener los bienes suficientes para cubrir las necesidades de todos. El problema aparece cuando la acumulación de bienes pasa a ser el fin de nuestra existencia. Cuando el apego a la abundancia (y el desapego a la austeridad) pasa a ocupar el centro de nuestros intereses. Por eso el cristiano debe conocer la real necesidad de los bienes, debe buscar su máxima productividad, debe comprender su utilidad, y aprender a no malgastarlos.
Nace el concepto de AUSTERIDAD, que se opone al de consumismo... donde el austero piensa en el bien común, mientras que el consumista piensa en acumular para si mismo... donde quien promueve la austeridad está promoviendo el orden general, y quien promueve el consumismo, impulsa un sistema de ganancias personales "desmedidas" (más de lo necesario).
Por eso, el cristiano no busca el pobrismo, es otro el concepto...

Durante la "última cena",y también días previos a esa pascua con esos amigos (Sus discípulos) que a veces tenían presente lo aprendido, y en otros momentos se "olvidaban/confundían" ... Jesús, despidiéndose, les va contando lo que irá sucediendo "para que se cumpla lo que ya estaba escrito" (la Biblia fue escrita en un período de alrededor de 1600 años por muchos autores diferentes que no se conocían entre sí... y luego en Jesús se cumple "lo que estaba escrito"... muy loco).
Los apóstoles se preocupan por lo que Jesús les dice y también por quedarse "solos" (sin Jesús, que a esa altura les transmitía seguridad)... Jesús SIEMPRE transmitió una idea de acompañamiento, de no dejarlos solos a los que creyeran en Su mensaje... "cuando dos o más estén reunidos en Mi nombre, allí estaré Yo"... Mas adelante: "Mi Espíritu siempre los acompañará, el Espíritu Santo... aunque sean perseguidos por manifestar lealtad hacia Mi..." (¿porqué alguien podría perseguirlos por hacer el bien, decir la verdad, difundir el amor? ... increíble, pero real... todos los apóstoles terminan muriendo perseguidos).
Los discípulos de Jesús permanecían escondidos, asustados por la forma en que habían dado muerte a su Maestro... pero, en la fecha que denominamos PENTECOSTES, esos mismos que no habían podido convencer a Tomás de que habían visto a Jesús resucitado, "reciben" la fuerza del Espíritu Santo... y a partir de ese momento, quedan dispuestos a difundir ellos mismos el Mensaje de Jesús... y conquistan el mundo... 
Quienes eliminaron a Jesús con las máximas humillaciones y torturas, estaban convencidos que habían "terminado con el problema"... Jamás imaginarían que un puñado de hombres (Sus asustados discípulos) saldrían a esparcir el Mensaje, caminando cada uno (hombres humildes y sencillos) por distintas y lejanas regiones... conquistando poblaciones pequeñas con la misma fuerza que grandes imperios, instalándose en el centro de la mismísima Roma, hasta hoy... y que 2000 años después seguiríamos celebrándolo... ese también es un MISTERIO INCREIBLE, aunque si se puede demostrar, solo hay que ver la realidad.

Volviendo a la Última Cena, además, esa noche, Jesús instituye la Santa Eucaristía, que luego la Iglesia conmemora en cada Santa Misa.
Creo que la Misa y la Eucaristía, es lo que más le cuesta comprender a quienes no son católicos, o a aquellos bautizados, que se terminan alejando de la Iglesia. Al mismo tiempo, creo que quienes nos ven desde "afuera", si tuvieran que describir a un católico, probablemente dirían: "son esos que van a Misa..." (como refiriéndose a una "rareza" que no le encuentran sentido). La realidad es que, incluso en el caso de muchos católicos practicantes (entre los cuales estuve muchas veces), se vive a la Misa como un sacrificio sin un sentido (sacrificio SIN sentido = sufrimiento innecesario).

La Misa es la CELEBRACIÓN que acompaña al gran misterio de la Eucaristía.
Cada paso de la Misa tiene todo un sentido, en un orden de celebración en comunidad... pero resulta difícil "celebrar" algo en lo que no creemos con fervor... Muchos católicos "decimos" que Jesús está presente en ese pan y vino que el sacerdote consagra (Eucaristía), pero en nuestra interioridad no tomamos real conciencia, real dimensión, de lo que eso significa... 
Creo que esto ha sido una parte importante de la maduración de mi propia FE... y digo claramente "FE", porque la Eucaristía es un gran misterio que no podemos demostrar, se trata únicamente de FE...
Como dije antes, nadie puede tener FE en algo que va absolutamente en contra de toda racionalidad... se tiene FE en algo que tiene sentido, pero que no podemos demostrar... En este caso, fue el propio Jesús quien nos invitó a repetir ese gesto, donde Él Mismo quedaría acompañándonos en ese pan y ese vino... Quien nos invita a creer en ese misterio es ese Mismo Jesús que entiendo como la persona más coherente y consecuente con sus creencias de todo el género humano, y de toda la historia (algo objetivo y apreciable, incluso para quienes no tienen FE); el Mismo Jesús que hizo tantos milagros para ayudar a los demás, y el Mismo Jesús que anunció la pasión que debía pasar, y que luego resucitaría... y cumplió... ELIJO CREER... y pienso: "en ese contexto, una persona, para mis parámetros, tan creíble, que nunca buscó algo de beneficio personal, ¿porqué elegiría no creerle?" (pero es un misterio de FE, ya que no podemos demostrar su "existencia" bajo nuestras condiciones humanas).

Finalmente, "saltamos" al otro misterio CENTRAL de los cristianos, la RESURRECCIÓN, donde un Dios humilde se revela principalmente a aquellos que creyeron en Él... Debo reconocer que, si hubiera dependido de mí, una vez resucitado, se lo habría "gritado en la cara" a aquellos que tanto habían hecho sufrir a Jesús... quienes lo habían ofendido, los que se habían burlado, los que lo habían torturado de tantas formas, etc., etc.... claro que "sin darme cuenta", cuantas veces yo también caigo en esas tentaciones, y también ofendo a Jesús... Pero NO, "gracias a Dios", Jesús vino a enseñar el perdón, nunca el revanchismo...
Hasta en la gloria de la resurrección se revela de forma sencilla y humilde, solo a unos pocos... principalmente a aquellos que estuvieron a Su lado... Otra vez, si hubiera sido yo el resucitado, seguramente habría "empoderado a mis seguidores", para que le dieran su merecido a todos los que habían ofendido... pero NO... Jesús los manda en la misma misión de amor por la que Él vino... quienes quieran creer, que crean...

¡Cuántos temas de Fe! ... siempre apoyados en algo que resulte racional, para nuestra limitada comprensión humana...
Estos dos últimos temas, los de la Eucaristía y la Resurrección, son centrales en nuestra FE (TAN misterios como la idea de un Dios trino, que se encarna en la persona de Dios Hombre, en una mujer humilde y virgen)... Por ello, durante la celebración de la Misa, cuando el sacerdote consagra el pan y el vino, dice: "este ES el misterio de nuestra FE"... y la comunidad reunida responde: "anunciamos Tu muerte, proclamamos Tu resurrección..."
La Iglesia Católica (que significa universal) se sostiene en la FE... rezamos en la Misa: "no tengas en cuenta nuestros pecados, sino la Fe de Tu Iglesia".
La FE de que nuestra Iglesia fue fundada por Cristo que ES Dios, y que ES acompañada por el Espíritu Santo, que ES el mismo Dios. Creemos que la Iglesia ES el Cuerpo Místico de Su Fundador, Jesucristo. Un misterio en el cual tenemos FE, y que explica el carisma propio de una Iglesia con un sentido espiritual, que la diferencia, al mismo tiempo, de lo que muchos interpretan, como que la Iglesia es una "simple" organización humana que debería regirse "democráticamente" según cómo perciban las circunstancias, sus "circunstanciales miembros"... No, nuestra Iglesia no tiene ese carisma... sino, una constancia ética, que trasciende a los tiempos, que fue enseñada por Jesús y que permanece en los Evangelios, que ES Su palabra VIVA, y que no deja sin tocar ningún tema del quehacer humano... TODOS! (en un momento Jesús dice: "vuelvo a Mi Padre, TODO se ha cumplido"... Interpreto que ese "todo" se refiere a que "EL MENSAJE" ya fue entregado completo... con Su ejemplo de vida para cada circunstancia de los conflictos humanos).

Esos Evangelios, que dejan "constancia" de la vida de Jesús, y que EXPRESAN LA PERFECCIÓN en el enfoque de cada uno de los "dilemas humanos" (TAN perfectos, que yo interpreto que NO EXISTE la posibilidad que los Evangelios hubieran sido "inventados" por un ser humano como nosotros) fueron escritos por 3 apóstoles, que convivieron con el Mismísimo Jesús (el más joven de ellos y otros 2 más) ... Un cuarto Evangelio está escrito por San Lucas, que no conoció personalmente a Jesús, SINO a través de Su madre... o sea, HAY un Evangelio escrito bajo la mirada de una MADRE. El rol de la mujer/madre es CENTRAL para comprender a la Iglesia, y al espíritu de su propuesta para nuestra salvación espiritual.
La Virgen María (hija de Dios Padre, esposa de Dios Espíritu Santo, y madre de Dios Hijo) es parte importante de esos misterios de FE... creemos que es la nueva Eva (sin pecado, aunque con libertad) que nos da, y nos deja Dios. La madre perfecta que nos da CONSUELO. El consuelo no altera la realidad de las cosas, no cambia las situaciones difíciles o fáciles, pero si alivia la pena, la opresión del ánimo... y permite enfrentar lo que se presente, para disfrutar o para recomponer, teniendo más claro los valores que nos constituyen en esencia.

Transcribiré una Declaración del Consejo Ecuménico de Iglesias Cristianas en 1968... refiriéndose al CARISMA de una Iglesia guiada por el Espíritu Santo (o sea en compañía de Dios):

Sin el Espíritu Santo es una iglesia donde Dios está lejos,
Donde Cristo se queda en el pasado,
El evangelio es letra muerta,
La iglesia es una mera organización,
La autoridad es una dominación,
La misión es una mera propaganda,
El culto es una simple evocación,
El comportamiento cristiano es la moral de los esclavos.

Pero EN Él, o sea CON el Espíritu Santo,
Cristo resucitado se hace PRESENTE,
El Evangelio es capacidad de VIDA,
La Iglesia significa la COMUNIÓN TRINITARIA,
La autoridad es un SERVICIO LIBERADOR,
La misión es un nuevo PENTECOSTES,
La liturgia es MEMORIAL y ANTICIPACIÓN de los misterios de Cristo,
El comportamiento humano, la moral, es el camino de DEIFICACIÓN del hombre...

Aunque muchas veces, quienes participamos de la vida de la Iglesia demos una impresión diferente (¡pido PERDÓN!), la Iglesia no debe buscar una vida de exigencias y sufrimientos, sino una vida de alegría en la convivencia en el amor del servicio, reconociendo lo que conviene de lo que no conviene... aunque para obtener lo más conveniente, muchas veces sean necesarios sacrificios. Por eso, frente a las reglas religiosas estrictas, Jesús expresa: "quiero menos sacrificios, y MÁS misericordia" ... que significa respetar reglas, pero siempre al servicio del amor (porque esa es la esencia de la existencia de esas reglas... nunca deberíamos pelearnos por esas reglas... y mucho menos diciendo que lo hacemos en nombre de Jesús... no podemos involucrar a un Dios que ES amor en cualquier tipo de pelea... ese no fue Su ejemplo... sino más bien de firmeza y mansedumbre en la transmisión de la verdad de Su mensaje, pero siempre respetando la libertad del que elige no creer... incluso a costa de torturarlo...). 
OJALÄ los cristianos sepamos/aprendamos a dar mejores ejemplos... de Cristo. A ser TESTIMONIOS reales de Su mensaje de amor.
Respecto de todas las reglas, credos, mandamientos, profesiones de fe, símbolos de la fe, etc., etc. que son TAN importantes en la TRADICION de nuestra Iglesia, y que han sido analizadas y evaluadas por tantos miembros santos y padres de la Iglesia... y que están pensadas, todas, al servicio de nuestro crecimiento espiritual, y nuestro compromiso con lo que creemos e intentamos poner en práctica, debemos comprender que HAY una PRIORIDAD enseñada con absoluta CLARIDAD por el Mismo Jesús: "El primer mandamiento es amar a Dios, pero Yo he venido a decirles que eso SE TRADUCE EN AMAR AL PROJIMO"... y la forma en que Jesús enseñó a amar al prójimo resume toda la ley y los profetas...
Toda nuestras acciones deben pasar por el prisma del amor al prójimo, y no podemos, DE NINGUNA MANERA, pelearnos entre nosotros, en nombre de Jesús, por las interpretaciones de determinadas reglas... si debemos ayudarnos entre todos a aprender a comprenderlas bajo la honestidad intelectual de lo que conduce al amor al prójimo... 
Todos los símbolos de la fe que la Iglesia enseña están pensados para iluminar nuestro entendimiento, y toda la tradición debe enriquecer nuestro enfoque diario de la fe... pero nunca debería ser motivo de falta de amor entre todos los hombres... Nadie, bajo ninguna circunstancia debe quedar excluido, porque fue Jesús quien nos enseñó e no excluir a nadie de nuestro amor...

Pero no vivimos solo dentro de una Iglesia (templo)... sino que vivimos en el mundo, compartiendo la diaria con personas que comparten nuestra visión de la vida, y con otras que piensan diametralmente opuesto.
La célula básica de todas las sociedades es la FAMILIA.
Una célula no es la estructura más pequeña que mantiene las características físicas de un elemento (como es el átomo), sino que es la unidad más pequeña CON VIDA PROPIA, que puede alimentarse, relacionarse con otras células, y que puede reproducir nuevas células igual de vitales.
En la familia aprendemos a convivir. Jesús también lo hizo, y el misterio de Dios TRINO también tiene la "estructura" de una familia.
Al nacer tenemos comportamientos naturalmente egocéntricos... el bebé ocupa necesariamente el centro, pide lo que necesita, y rápidamente es complacido. A medida que va completando su maduración corporal, en continuidad desde el útero materno, el niño va aprendiendo a compartir responsabilidades, y a hacer cosas por los demás. Aprende a respetar y también los mecanismos para ser respetado (opuesto a imposición), aprende el concepto de autoridad con amor (opuesto a autoritarismo), aprende a cuidar, a compartir, a respetar turnos, el diálogo, a re-amigarse (perdonar y ser perdonado), la empatía (ponerse en el lugar del otro), la inteligencia emocional, etc., etc.... 
El entorno amoroso y amigable de todos estos aprendizajes genera en el joven lo que se denomina "sana autoestima". 
Todos esos buenos aprendizajes en nuestras etapas formativas fortalecen las BUENAS AMISTADES que perduran toda la vida, y que también se apoyan en la entrega desinteresada... y que también sostienen las nuevas amistades ya de grandes... Porque está en nuestra ESENCIA de seres humanos, que necesitamos compartir, confiar, sentirnos escuchados, contenidos (y para ello, también debemos escuchar, contener, etc.... DESINTERESADAMENTE)... Lo que más valoramos siempre en un buen amigo es su desinterés... como si fuera un padre o un hijo, o un hermano... esa actitud en el acto refuerza nuestra espontánea atracción por un buen amigo. Eso es lo que me IMPACTA TANTO de Jesús, que me atrae TANTO por conocerlo más, porque no logro descubrir ningún interés personal para tanta entrega desinteresada por todos...

Todos esos aprendizajes se logran principalmente con el EJEMPLO... ese "entorno amoroso y amigable" solo se puede mostrar desde una realidad de vida... es difícil lograr algo de todo esto desde la imposición, o desde la declamación de "cómo deberían ser las cosas". Se necesita una transmisión desde vivencias concretas... el ESPEJO de todas esas vivencias y ambientes ES el MATRIMONIO.
El matrimonio es el TIMÓN de esa célula básica que es la familia. 
Sin un matrimonio que transmita bien, muchos hijos quedan a mitad de camino en ese aprendizaje/maduración de salir del centro de la escena (egocentrismo) para desplegar la esencia del amor en que fueron creados... muchos chicos, luego adultos, siguen/seguimos con esa tendencia a los "placeres egocéntricos" de seguir pretendiendo que los demás giren en derredor nuestro, sin ponernos al servicio... un BUEN matrimonio, TRANSMITE esa enseñanza con el buen ejemplo... luego, cada hijo tiene la libertad de seguir el ejemplo o no... los buenos y los males... pero ambos tipos de ejemplos resultarán muy influyentes...
En el matrimonio, los esposos no deben ayudarse aportando cada uno un "equitativo 50%"... sino que deben vivir una complementación amorosa basada en las virtudes y diferencias, donde cada uno aporta el 100% de sus posibilidades... no importa cuanto haya dado el otro previamente, yo siempre DEBO aportar mi 100%... SIEMPRE!

El mayor egocentrismo que puede haber en el medio de una relación de varón/mujer es el aborto; donde el más inocente e indefenso (en la situación más saludable que jamás estaremos) termina siendo eliminado -siempre en forma violenta- por quienes participaron en darle vida (en forma de encuentro o en forma de placer, con mayor o menor deseo)... y que además, son ellos a quienes la naturaleza designa como sus principales custodios (podría decirse que, conceptualmente, es el acto de mayor traición que pueda existir). Todo esto sucede porque en determinado momento "no me resulta conveniente ese hijo, ya tendré otro... cuando me convenga" (egocentrismo). Criticar el espíritu de hacer "solo lo que me conviene", no significa desconocer una organización responsable de la familia, cada uno sabrá cómo hacerlo.
En ESENCIA, la entrega de los padres por los hijos es DESINTERESADA. También al 100%. ¿Cuál sería la mayor retribución que un padre espera de un hijo? Simplemente AMOR...  
Por el contrario, este mundo moderno, eminentemente egocéntrico y consumista, está formando hijos que cuando interpretan que sus padres empiezan a resultar una carga, eligen des-hacerse de ellos... "interrumpiéndole voluntariamente sus vidas"... ¿DONDE lo habrán aprendido?

El "mundo moderno" se está comportando de una manera en la que, el varón, históricamente con mayor tendencia a estar fuera del hogar... a pesar de los enormes avances tecnológicos y en tantas áreas, en lugar de que todo eso lo AYUDE a estar más cerca de su familia y fortalecerla, por el contrario, es (somos) cada vez más "esclavo" del trabajo y está menos en casa. La mujer, en lugar de fortaleces lo que siempre la caracterizó en esencia, aspira como un derecho, a parecerse cada vez más al varón... y también es cada vez más esclava de sus trabajos, y está menos presente como "faro" de la familia. El "mundo moderno" ha desvalorizado ese rol de la mujer, haciéndolo ver despectivamente como anticuado, machista y patriarcal...

El amor de los padres, la guía que siempre fueron en la maduración de sus hijos, se ha "TERCIARIZADO". Los padres CONTRATAN personas para que los reemplacen, para poder dedicarse más a ellos mismos, ya sea para trabajar más, o para "disfrutar"... dicen necesitar "tiempo de calidad", y esa "calidad" no incluye la presencia de los hijos. 
Los hijos terminarían siendo "algo" que puede llegar en un momento conveniente o no conveniente, de lo que luego hay que ocuparse con mucho displacer, ya que te "complica" la vida... para empezar "deformando" el físico de las madres ("alquilemos un útero"), y disminuyendo la posibilidad de mayores lujos de ambos padres... los hijos salen caros. Cada uno sabrá en su interioridad, en qué medida NOS influye este tipo de comportamiento, más conscientes o inconscientes, en nuestra relación con NUESTROS hijos, con los que nosotros trajimos al mundo, y los que trajeron aquellos con los cuales convivimos.

Los hijos necesitan madurar física y ESPIRITUALMENTE. Para la maduración física necesitan alimentación adecuada y afecto. Para madurar espiritualmente, necesitan BUENOS ejemplos de amor, sentirse contenidos, aprender el valor de la austeridad en todo... límites que le señalen el camino adecuado, APRENDER a estar dispuestos a sacrificios, para luego disfrutar logros, con alegría, hacia la felicidad del amor. Todo ese "combo" desarrolla en los hijos una sana autoestima, que genera el carácter en cada uno para buscar la verdad, y vivir en ella... con menos chance de manipulación.
Cuando todo esto no sucede, la maduración espiritual del niño lo percibe (obviamente no se dan situaciones perfectas, sino idealmente las mejores posibles, ya que una vez más, lo que más cuenta es la intencionalidad), y crecen niños con baja autoestima, con menos señorío sobre si mismos, y más manipulables y consumistas... en general habiendo crecido en una dinámica de "conformar" a los hijos con conquistas materiales que "compren" su buen comportamiento transitorio... una constante negociación de consumo que aprenden como su "modus operandi"...

La Iglesia Católica pone a la familia (Iglesia DOMÉSTICA), y al matrimonio en un lugar central... y las enseñanzas de Jesús, lógica del amor (pensar primero en el otro), resuelve TODOS los problemas que puedan presentarse, tanto a nivel familiar, como a nivel social.
Muchas veces escucho discusiones sobre cuál sería el sistema político que traería más beneficios a la humanidad (capitalismo, socialismo, comunismo, liberalismo, etc.) ... en esas "discusiones", casi nunca se la da una opción a la propuesta filosófica de Jesús de Nazareth, que cada uno piense primero en el bien del otro, del bien común... un CIRCULO VIRTUOSO que acabaría con todos los problemas de la humanidad... ¿quién estaría dispuesto a dar el primer paso? 
Jesús vino a traer ESE ejemplo, el de dar el primer paso.

Gracias por llegar hasta acá... recordando que todo esto no tiene sentido sin diálogo... con honestidad intelectual.
Muy probablemente, si esto fuera leído por alguien que sepa más que yo de nuestra religión católica (hay muchísimos), de nuestra FE, agregaría algunos conceptos y corregiría otros... pero todo esto fue escrito con la mejor intención posible.
NECESARIA CONVIVENCIA...