viernes, 2 de enero de 2026

20260102 la TRADICIÓN de la Iglesia

Uyy... en algunos ambientes donde me muevo, con amigos a los que aprecio y respeto mucho desde su formación, este puede ser un tema que genere cierta “urticaria” en esta época “post-conciliar”, “post papa Francisco”... de todo corazón espero lograr un acercamiento entre distintas posturas.

Todas las posturas deben defenderse en la búsqueda de la verdad, nunca aceptar mansamente la falsedad, y menos hacerlo con "con doble intención"... Pero, ¿podemos aceptar que se llegue al punto de peleas y divisiones por este tema de qué cosa respeta la Tradición y qué cosa no lo hace?
Tenemos un ejemplo a seguir, el del propio Jesús, que jamás aceptaría algo que no fuera verdadero, pero al mismo tiempo, jamás se pelearía por imponer Su verdad... y allí vamos nosotros, tratando de hacer lo mejor que nos podamos...

Intentaré reflexionar sobre el tema, SIN la idea de imponer nada, sino CON la intención de "disparar" más reflexiones que nos enriquezcan.


Alguna vez escribí sobre la necesaria convivencia entre progresistas y conservadores de cualquier sociedad.
https://huesodurand.blogspot.com/2020/11/20201110-dia-de-la-tradicion.html (creo que este texto puede ayudar).

Ahora, estoy empezando una reflexión sobre “progresistas y conservadores” DENTRO de mi querida Iglesia Católica.

Para iniciar diré que no creo que alguien pueda adjudicarse un mayor amor por nuestra Iglesia por considerarse más conservador o progresista. Sólo una opinión.


A pesar de haber nacido católico, y de tener interés sobre mi religión, no soy experto en el tema denominado “la tradición de la Iglesia”; por lo tanto, daré acá solo un punto de vista global del tema, desde lo que entiendo cómo "el sentido común". SIEMPRE abierto a agregados, aclaraciones y correcciones por parte de quienes dominan mejor el tema.


Nuestra religión católica se sustenta en las enseñanzas de Jesucristo, único fundador de una religión que se auto-proclama cómo Dios (entre todas las religiones más importantes de las que se profesan en todo el mundo) ... en este caso, haciendo la distinción entre un solo Dios con tres personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo (para nosotros es un misterio conocido como el de la Trinidad).


La Iglesia Católica busca CUIDAR y DIFUNDIR esas enseñanzas de Jesús, y tiene mucha experiencia en hacerlo, un poco más de 2000 años. Quienes componen su jerarquía “tradicionalmente” han sido “rigurosamente” seleccionados. Para empezar, los católicos creemos que en la elección del papa participa el Espíritu Santo, guiando a los cardenales en los cónclaves de elección... 

Eso, ¿asegura la santidad de cada miembro de la Iglesia? 
La respuesta es un NO rotundo, ya que cada persona, individualmente, conserva su libertad de elegir el camino a tomar (el de la santidad, el opuesto, o muchísimas opciones intermedias).

Pero no se puede negar que la Iglesia tiene EXPERIENCIA, y que su jerarquía, al haber sido cuidadosamente elegida, contará predominantemente con gente PIADOSA... La combinación entre experiencia y piedad (humildad) podría ser uno de los mejores cócteles humanos que conduzcan a la SABIDURÍA.

Desde allí surge lo que denominamos “la tradición de la Iglesia”, donde se dedican horas y horas de estudio, más muchísima experiencia pastoral, para la aplicación de la Tradición recibida como una FE VIVA y CONTINUA.


Al mismo tiempo, una de las PRINCIPALES enseñanzas de Jesús es que “donde hayan 2 o 3 reunidos en Mi nombre (o sea, juntos para amar y hacer el bien), ALLÍ ESTARÉ YO”.

Esto podría significar que una simple mujer en la India, reunida con otros, atendiendo enfermos por amor, podría expresar el AMOR de Dios con la misma rigurosidad y sabiduría que una reunión de cardenales en Roma... ¿o más?


Cuanto amor y admiración mutua...
¿Puede haber algo más grande que la HUMILDAD,
para intentar "imponer" cualquier concepto, o conducta humana,
o incluso, lo que corresponde denominarse como Tradición de la Iglesia?


Inicialmente, los propios apóstoles, a pesar de haber estado al lado del Mismísimo Jesús, no comprendían esto de la “JERARQUIA del amor”, y buscaban privilegios personales... Recién “entienden TODO” cuando Jesús les manda Su Espíritu en Pentecostés... recién ahí “les cae la ficha”: “¡ERA TODO POR AMOR...!!”.
Ellos son nuestro estímulo y ejemplo, en ellos se funda la tradición de la Iglesia, que tiene una continuidad de siglos.


¿Cuál podría ser una definición de lo que llamamos Tradición de la Iglesia?

La Tradición de la Iglesia se refiere a la transmisión viva y continua de las enseñanzas de Jesucristo y los Apóstoles a través de la predicación oral, las prácticas litúrgicas, las costumbres, las instituciones y los escritos, que complementan la Sagrada Escritura y conforman el depósito de la fe, preservando el mensaje original de Cristo a lo largo de los siglos. No se trata solo de rituales, sino del depósito de la fe que incluye dogmas y moral que la Iglesia interpreta y aplica


La tradición judía ya contaba con múltiples preceptos para intentar conservar la práctica del bien, que Dios le pedía a Su pueblo. Jesucristo aclara firmemente que no pretende dejar esos mandamientos de lado, sólo busca que los cumplamos bien, o mejor...

Para ello, Jesús nos ayuda a entender lo siguiente:

- ¿Cuál es el mandamiento más importante? AMAR a Dios y al prójimo en el mismo nivel. ("el primero amar a Dios, y hay un segundo mandamiento, no menos importante que el primero, amar al prójimo").. en ello se alinean toda la ley y los profetas... 
O sea, TODA la tradición de la Iglesia DEBE estar orientada hacia ello. 
Como no tenemos una visión humana concreta de nuestro Dios Creador, Jesús nos enseña a VER a Dios EN el prójimo creado a Su imagen y semejanza.

- RE-significa la palabra JERARQUÍA religiosa. A partir de Jesús, la ÚNICA jerarquía ES la del amor... Por lo tanto, quien quiera ser el primero, deberá ser el mayor y más humilde servidor (terminará siendo el primero “a pesar suyo”... porque Dios lo pondrá a Su propio lado... y todo aquel que esté al lado de Dios será primero, eternamente).

- Hagan esto en conmemoración Mía... (el mismísimo Pedro, en ese instante no lo comprende: “¿cómo mi Señor me lavará los pies a mí?”). 

- Misionar a todas las personas de todos los pueblos... TODOS SON LLAMADOS.


Creo que acá viene lo más rico, que a la vez puede ser también conflictivo... TODA esa GRAN tradición de la Iglesia NO TIENE SENTIDO, si no está orientada a ello, a ayudarnos a amar al prójimo, cómo nos enseñó Jesús.


Luego, cada misionero, apóstol y/o discípulo, salió de Jerusalén AL MUNDO, a predicar la buena noticia... en épocas dónde no existían el mail, ni el WhatsApp...
Increíble, ¿no? 
Existió una época en que la gente vivía “desconectada” ... y en la que "PARA ENCONTRARSE" debían acercarse, mirarse, acompañarse, conversar...

Cada uno (cada discípulo misionero) predicó la palabra de Dios según su propia experiencia, comprensión y capacidad... y en cada comunidad se fueron aplicando los mandamientos, las liturgias, etc. según les llegarían noticias desde Roma (el papado) ... 

¿Puede interpretarse que todos lo harían exactamente igual?
Entiendo que lo esperable, lo más natural, fuera que al encontrarse cientos de años después, comunidades que habían crecido en su Fe con muy poca comunicación entre ellas, tuvieran, por ejemplo, ciertas diferencias en las liturgias... pero, no por ello, menos verdaderas y tradicionales...


Surge la pregunta MÁS importante:

¿Podemos estar distanciados porque no coincidimos en determinados aspectos de la Tradición de la Iglesia?

Si eso sucediera, si nos distanciáramos como producto de la interpretación de esas tradiciones, ¿estarían cumpliendo su cometido? ¿Tendrían algún sentido?


Esto no significa, de ninguna manera, aceptar cómo verdadero lo falso, o cómo falso lo verdadero... ese es otro tema... El tema ahora es CÓMO nos ayudamos entre todos a encontrar la verdad... con intransigencia, o con empatía... con amor.


Dicen que en una ocasión había un enfermo grave. Un grupo de médicos no encontraba la cura, por lo cual, con gran esfuerzo, llegaron a consultar a un gran profesor.

El profesor respondió: “el paciente se curará con amor”.

Quienes habían consultado, muy desilusionados, ya que consideraban a la respuesta poco concreta, muy "naif", re-preguntaron sarcásticamente: “¿y si con ese tratamiento no alcanza?”

El profesor respondió:

Entonces, dupliquen la dosis.”


El amor ES el mayor motor para encontrar una solución a cualquier dificultad o conflicto, si no sabemos jerarquizarlo, y por el contrario, nos parece algo “de poca importancia”, lo más probable será que todo nos cueste mucho más... ya sea para intentar curar a un paciente, o para intentar descubrir la mejor TRADICION de la Iglesia... esa que nos ayude a recordar y seguir las enseñanzas de nuestro Maestro Jesús.




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