sábado, 1 de agosto de 2026

20260801 ¿qué nos enseña nuestro presidente actual? MADURAR como sociedad, lo que vamos logrando... lo que nos falta...


Que importante resulta comprender, y luego valorar, lo que uno va aprendiendo… en todos los órdenes. Sino, ¿cómo crecer? 
Para ello, también debemos analizar y reconocer nuestros puntos débiles, las que son nuestras fortalezas/oportunidades, y las que son nuestras debilidades/amenazas.


Hace unos días, con mis amigos comentábamos un video donde un gremialista proponía: 

quitar tierras a quienes tienen "en exceso", 
dejándoles un mínimo; 
y luego repartir el resto, 
en partes iguales, 
entre quienes no tienen...


¿Qué tal la propuesta?
Obviamente está en las ANTÍPODAS de lo que piensa nuestro actual presidente, y quienes lo respaldan... 
Tal vez, algunos presidentes anteriores, y sus núcleos cercanos, pensaban parecido en eso de "repartir"... pero SIEMPRE refiriéndose a "repartir la de los otros"... sin incluir jamás la que "ellos supieron conseguir" (¿corruptamente?).



Me dejó pensando...

Creo que nuestro presidente actual nos está ayudando a entender algo muy básico, que de alguna forma todos sabemos (pero que muchas veces, como sociedad no alcanzábamos a distinguir bien), y que parece que él está mucho más convencido que nosotros: “una sana economía empieza por asumir la realidad de lo que se dispone, y organizarse en base a ello. No gastar más de lo que se tiene, y procurar obtener más, crecer, en base a eficiencia y competitividad”.

Parecería algo que debiera estar dentro del "sentido común", y la gente, en general, lo va comprendiendo (aunque no es fácil reflexionar objetivamente, aunque se trate del "sentido común", cuando las cosas se ponen difíciles y exigen mayores esfuerzos)… Al mismo tiempo pareciera que la sociedad, en general, va descubriendo que el método de las dádivas sin sustento es “pan para hoy, hambre para mañana”.

Luego todos estamos a la expectativa de que no haya corrupción, ni la alevosa de las últimas décadas, ni tampoco la de “guante blanco” que puede llevar adelante quien maneja mucho conocimiento, al lado del que entiende menos y tiene poca información. Hasta el "mejor pintado", a veces, puede equivocarse pretendiendo que "merece ventajas especiales, no pactadas" por haber "donado su gran preparación y trabajado por el supuesto 'bien común'"...


Al mismo tiempo, hay algo que el presidente no pudo aprender personalmente en la etapa que es más importante para hacerlo (la de su propia formación), y seguramente por ello, también le cuesta entenderlo y valorarlo en este momento de adultez, la generación de buenos vínculos, de un trato empático con quienes lo rodean, o con quienes él impacta con sus decisiones.
Con mucha franqueza, él mismo confesó y aclaró que, en su infancia, no le tocó crecer en un hogar con contención (que claramente no significa conceder todos los gustos, sino educar en los límites y los estímulos, con AMOR)…  finalmente todos vivimos como aprendemos a vivir, con virtudes y carencias.

Algunos opinan que, en esta época de la Argentina, era “necesario un loco” para hacer frente a tanta gente corrupta, y no "morir en el intento"... para que luego "queden energías" suficientes para intentar liderar una cierta organización hacia el orden… al menos cierto orden económico.

Claramente, nos va quedando en el "debe" el necesario orden en los vínculos, algo que necesariamente requiere una empatía que conduzca más comprensivamente a la equidad.
Es muy importante SER y PARECER. Ayudarnos entre todos, codo a codo (situación ideal), a corregir rumbos, reparar y crecer.

Pero, somos muchos los que tenemos que mejorar en los vínculos, y la forma de conducirlos… no podemos “transferir”, solo al presidente, nuestra “frustración” al respecto.

Cada uno, debemos hacernos cargo de nuestra parte.
El presidente no parece capacitado para liderar eso... ¿quienes serán los que deban hacerlo?

EQUIDAD no significa dar a todos lo mismo, como proponía aquel gremialista, sino DAR a cada uno lo que necesita... posiblemente quienes mejor comprenden este concepto, y cómo llevarlo a la práctica, sean los padres de familia, pero principalmente las MADRES, quienes dan todo por cada hijo (el mismo "todo" a cada uno), concentrándose en lo que cada uno de ellos necesita (aunque cada uno necesite distinto)... de ese ejemplo debemos aprender los hijos y hermanos, para volcarlo en nuestras futuras familias y luego en la sociedad.
No resulta fácil en esta época crecer con las vivencias de estos conceptos, porque cada vez hay menos hijos, y prácticamente van desapareciendo los hermanos...
El dar con equidad va asociado al concepto de generosidad y confianza... los hermanos aprenden de los padres a dar, compartir y ayudar en determinadas necesidades, al igual que ellos son ayudados en otras... en la que cada uno necesita.
Lo opuesto a la generosidad es el egoísmo, la avaricia... conceptos, unos u otros, unos y otros, que se aprenden con gran intensidad en nuestras infancias, según la actitud de nuestros padres, y luego, en nuestra adultez, de quienes nos "guían", de quienes suponemos que deben ejercer un liderazgo...

¿quienes serán quienes deban liderar esa mejoría?

¿Qué será más importante para una sociedad... "acomodar" la economía, o "encaminar" los vínculos que nos unen o des-unen, para construir o destruir el futuro?


Ojalá podamos aprovechar los conocimientos técnicos del presidente en el área que mejor domina.

Ojalá, entre todos vayamos construyendo una sociedad de mejores vínculos, para que esa movida nos arrastre a todos… para que quienes no aprendieron a valorarla, puedan entender su valor, e IR por esa mejoría colectiva... y enseñarle al presidente lo que "la vida" no le enseñó...

Esta frase me parece representativa:

Con violencia se pueden conquistar muchas cosas...
pero NUNCA, un buen vínculo con quienes tenemos alrededor...


Bajo esas mismas premisas, ¿cómo podría pedirse quitarle a los que más tienen para distribuirlo entre los que menos tienen… y que, por no saber administrar, pierdan todo?

Me resulta comprensible que una persona con poca capacitación "para ver más allá" plantee algo así... indudablemente no llegó a aprenderlo, ni de sus padres, ni en educación formal... necesita ayuda. En ese video, el periodista (que supone una mayor formación), en lugar de ayudarlo a reflexionar, se ríe y le dice "me encanta tu propuesta"... ¿será poco interés, o serán pocos recursos para ayudar?
¿Cuántos son los que piensan inicialmente en el bien común, en el bien del otro aunque piense distinto... o nuestra primera reacción es burlarnos o descalificar?

¿No sería mejor ESTIMULAR a quienes mejor hacen negocios y aprendieron a producir, a seguir expandiendo la economía, controlando al mismo tiempo, que todo suceda según un orden jurídico social... para luego recaudar más impuestos de quienes movilizan más ganancias, e invertir en más formación y mejores condiciones para todos (con equidad), para que naturalmente vayan surgiendo más personas que “sepan pescar” (no solo recibir el pescado/ayuda)?

El gobierno tiene el deber de promover y coordinar… en un ambiente de honestidad y equidad... y, si lo QUIERE hacer bien, mejor, en un ambiente de empatía.