Cuando coincidimos, es más fácil que la relación fluya... pero El AMOR se expresa EN las diferencias.
No existen dos personas iguales. La libertad de cada uno irá haciendo aparecer las inevitables diferencias. Siempre... ya desde pequeños vamos tomando distintas decisiones y nos vamos diferenciando, empieza en nuestra maduración intra-familiar.
Esas diferencias pueden separarnos o pueden enriquecernos.
De nosotros depende... especialmente en una relación en pareja, pero aplicable también a todos nuestros vínculos...
La idea de que la diferencia enriquece se apoya en el concepto de COMPLEMENTARIEDAD… que, además, puede transformar todo en algo más novedoso, divertido, atractivo.
A medida que aprendemos a entender y manejar esas diferencias, como un gesto de “delicadeza” hacia el otro, hacia la pareja, va MADURANDO el amor mutuo, que se va haciendo cómplice… AMBOS se van comprendiendo, se van acercando a tal punto, que ninguna otra persona debería poder interponerse (como para separar una pareja), ya que nadie puede equiparar eso que van construyendo juntos.
En el libro “el principito” se lo expresa cómo que se han “domesticado”. No se refiere a una "dominación" del uno sobre el otro, sino que explica que domesticar significa crear lazos, unos lazos que cada vez nos unen más, y que pueden llegar a ser indestructibles, o al menos inalcanzables para cualquier otra relación que recién comience (por más que, inicialmente, genere mucha atracción).
Crecer aprendiendo a manejar JUNTOS esas diferencias puede ser extraordinario… o simplemente puede distanciarnos.
Las diferencias nos unen o nos distancian, según nuestra madurez para amar... lo cual significa: “nuestra madurez para entregarnos por otro sin esperar algo a cambio” (vs la inmadurez del todavía ponerme en el centro, y siempre esperar retribuciones o primeros pasos por parte del otro, negociar...). Soy el primero que debe seguir aprendiendo esto.
Si lo analizamos, es apasionante que todo esto deba suceder ENTRE personas diferentes por ser libres... Solo pensar en que podríamos haber llegado hasta acá por el azar de una evolución físico-química, todas "reacciones físico-químicas" iguales, que no comprenden el concepto de LIBERTAD para elegir sobre cómo reaccionar... habrían sido todas reacciones predecibles...
Ante una dificultad/problema, la mujer necesita ser escuchada, el varón necesita proteger, solucionar.
Un diálogo empático predispone a la mujer hacia la intimidad sexual. Mientras que el varón, antes de hablar, necesita el contacto físico de la mujer para sentirse validado, sentirse amado…
La “expectativa por ese contacto físico” será diferente, cada mujer esperará una cosa y cada varón esperará otra... deberemos ENCONTRARNOS en el medio de intentar cuidarnos, intentar complacer al otro, por amor, sin esperar nada a cambio (SIN negociar)... y de golpe, nos encontraremos felices, enamorados...
Cada uno debe empezar estando dispuesto a ceder en “algo” para luego encontrarse juntos en el lugar de “ganadores conjuntos”… pero si nadie quiere ceder, nunca se generará esa alquimia… y cada uno estará anclado en su postura, como “perdedores individuales”.
AMAR ES ayudar al otro a florecer en su mejor versión… no cambiando su esencia, sino ayudándolo a comprender y sobrellevar mejor las diferencias con el otro… y eso se logra con el buen ejemplo... ¿quién está dispuesto a empezar, a dar el primer paso?
Una historia:
Una mujer quería divorciarse (este ejemplo podría darse por igual con un varón)…
MUY enojada con su esposo, acudió a un abogado. El abogado, MUY sabio, le propone que, para que al marido LE DUELA MÁS la separación, ella fuera AMOROSA durante 6 meses, y allí sí, cuando él menos lo esperara, ella lo abandonaría…
La mujer estaba tan enojada que le gustó la propuesta.
Se propuso ser lo MÁS amorosa posible, y el marido fue respondiendo muy bien a esos encantos, y él también fue siendo cada vez más amoroso…
El abogado llamó a su “cliente” a los 6 meses, y ella respondió: “no quiero separarme, estoy más enamorada que nunca“.
A todos nos pasa que nos predisponemos bien cuando recibimos amor… caso contrario, estamos en alerta, con la guardia alta. A pesar de saber esto, determinadas circunstancias, ciertos enojos, no nos permiten ser los primeros en dar… (¿denota inmadurez afectiva, en nuestra autoestima?)
Un ejemplo que puede parecer menor, en mi experiencia, mientras más participo a mi mujer de los temas que me preocupan y le hago sentir que su opinión es importante para mí, ella también hace lo mismo conmigo, y se va dando una complementariedad en decisiones conjuntas…
El ejemplo puede parecer menor, pero la mayoría de las discusiones y distanciamientos empiezan por temas “menores” que “escalan” según nuestra susceptibilidad…
Toda relación precisa acuerdos “básicos”… pero es ilusorio pensar en encontrar alguien igual, con quien no tenga diferencias, y sobretodo, es muy ilusorio esperar que el otro reaccione igual, con los "mismos tiempos" para reaccionar, para reflexionar, para perdonar o pedir perdón, y tantos etc…
Y mucho más aún, no debemos desilusionarnos porque se manifiesten esas esperadas diferencias… que racionalmente sería inesperado que no aparezcan.
Solo debemos APRENDER a manejarlas. Madurar en el amor.
Es sorprendente el hecho que conozco muchos casos de dos BUENAS personas que no se llevan bien entre ellas (posiblemente todos conocemos casos así, y es probable que alguno de nosotros estemos involucrados en algunos de estos casos)... a pesar de ser las dos muy buenas personas en general. Pero, por ser muy distintas, o en algunos casos, por ser muy parecidas, hay algunas similitudes o discrepancias entre ellas que no saben manejar... una lástima, no saben lo que se pierden, porque ambas son muy buenas personas...
De eso SE TRATA el amor, el amar.
Y en el caso de la relación MÁS importante de nuestras vidas (el matrimonio o vida en pareja, como prefiramos llamarla), no deberíamos pensar que nos casamos porque nos amamos, sino que empezamos este compromiso de por vida PARA amarnos…
“PORQUE nos amamos” tiene el límite de lo ya experimentado, puede cambiar si cambian las circunstancias.
“PARA amarte/amarnos” no tiene límites, su futuro es el infinito en el amor, incluso ante las situaciones más difíciles o adversas, e incluso a pesar de ellas, se las puede vivir con la felicidad del "desafío amoroso" que se nos presenta, que elegimos afrontar... con quien elegimos con-vivir.
El AMOR se expresa EN las diferencias...
No hay comentarios:
Publicar un comentario