Alguien puede reaccionar a la segunda parte del título, diciendo: "¿salvar qué? si nunca estuvimos mejor... hace no se cuantos años, nadie tenía agua corriente, ni luz eléctrica, cloacas, mejor acceso a un techo, a educación, a la salud, y tantos etc... hasta hace pocos años el promedio de vida eran 40 años, ahora son alrededor del doble... ¿salvar QUÉ? ¿de qué me estás hablando? (hasta alguien podría mencionar algo relacionado al ingreso per cápita, etc...)"
Es cierto, todo esto es muy real, TAN real como que también existen guerras como modo de imponer, muuuucha gente que no accede a todos esos avances enumerados, mientras que al mismo tiempo, también hay gente que posee muuuucho, pero igual se suicida o no disfruta la vida que le tocó, que viven laaaargas vidas vacías, que buscan llenar con el consumo, pero que no lo logran... y tantos etc...
¿Dónde estaría el equilibrio?
¿Será que deberíamos buscar y encontrar el equilibrio en nuestra esencia, en SER lo que somos, aquello para lo que fuimos creados... lograr llegar a SER lo que nos constituye?
"¡¡¡pero si llegamos a ser solo por azar!!! (algunos opinan que la teoría evolucionista es 'perfecta')".
En estos casos, resulta más difícil encontrarle sentido a nuestros cuestionamientos interiores, porque el azar va asociado al caos... y todos los seres humanos sentimos PAZ en el orden...
¿el azar nos habrá "hecho" así...? (PLOP! exijo una explicación... jajaja, solo quienes leíamos la revista Condorito en nuestra infancia entenderemos esta última expresión).
Alguna vez alguien dijo, que para creer que el azar es el "origen" de todo, hay que tener muchísima, pero muchísima fe...
Vuelvo al título de este escrito, a su primera parte:
Escribí muchas veces sobre mi admiración por la mujer, por ejemplo:
... No lo hice porque yo interprete que la mujer pueda ser mejor o peor que el varón, pero sí me parecía necesario/justo hacerlo, porque durante casi toda la historia fue injustamente menos-preciada, y estoy convencido, que mujer y varón compartimos exactamente la misma dignidad. Cada uno con sus fortalezas y debilidades, y cada uno con su necesidad de COMPLEMENTARIEDAD con el otro, para sentirse pleno, en paz, y SER FELIZ (¿será posible que eso sea por azar?).
Pero cuando hablamos de una MADRE, la cosa es distinta, toma otra dimensión.
Creo que nuestra ESENCIA, como seres humanos, tiene que ver con el AMOR... en cuanto nos disponemos a amar y ser amados. Quienes aceptamos a un Dios creador, creemos que fuimos creados a imagen y semejanza del AMOR PLENO. En ese contexto, amamos al Dios,, que no vemos fisicamente en el prójimo con quien convivimos (también creado a Su imagen y semejanza), y Dios ama a otros a través nuestro...
El AMOR implica el desinterés de la generosidad, de no dar "calculando" cuanto puedo recibir a cambio... o visto desde otro ángulo, implica el interés de pensar primero en el otro... En ese sentido, los padres, vivimos una gran experiencia de amor, de entrega desinteresada por un hijo. Pero, interpreto que la experiencia de la madre ES más intensa, más cercana... especialmente en las primeras etapas del nuevo hijo.
Hoy escuché un lindísimo recitado en Instagram de David Villas Fernandez, refiriéndose a la mujer... Interpreto que cada expresión que utiliza se aplica a la mujer en forma enormemente potenciada cuando ella se convierte en MADRE... algo así como que mientras no lo fue aún, vivió PREPARÁNDOSE para serlo... y que, cuando se TRANSFORMA en madre, florece todo ese potencial tan lindo, admirable y necesario, que enumera este señor...
Transcribo acá ese recitado, y me gustaría escuchar si las mujeres también tienen esa sensación de que mientras no eran madres, todo lo que enumera estaba en una potencia que se hace carne al instante de ser MAMÁ.
Él dice:
SI ME HUBIERA TOCADO SER MUJER...
... Sabría muchas cosas que ahora no se, y habría aprendido rápido algunas que tanto me costó entender
... Sabría lo que es galopar a contracorriente, sostener el mundo con la fuerza de una presencia luminosa
... Sabría que la intuición no es un misterio, sino una verdad que florece en quien se escucha
... que el amor propio no se mendiga, sino que se cultiva
... Sabría que la ternura no es debilidad, y que la suavidad, también es una forma de resistencia
Si me hubiera tocado ser mujer, tendría el verdadero coraje, el que lucha cuando es necesario, pero no pierde el cariño, por mucho que la vida apriete.
Si me hubiera tocado ser mujer, sería un amor que es miel y fuego, a veces brisa que acaricia, y otras viento huracanado.
... Sería ese amor compasivo y gozoso, que cada ser humano quiere tener a su lado
No me tocó ser mujer, pero tuve la suerte de crecer rodeado de mujeres que eran fuerza y cariño,
de compartir mi vida con mujeres que son raíces profundas y alas abiertas,
Y aunque no me toco ser mujer,
siento como vivir en un tiempo, donde lo femenino es la base y el tesoro que el mundo necesita.
Porque las mujeres son el equilibrio entre la razón que construye y la intuición que guía,
son las manos que sostienen y las voces que transforman,
la luz que alumbra en los momentos oscuros y la firmeza que rompe silencios,
son hogar y horizonte,
refugio cuando todo duele, y empuje, cuando el miedo paraliza,
luz cuando todo se apaga, y resistencia, cuando todo se quiebra.
Porque en su esencia está la capacidad de acoger lo que es, y transformarlo en lo que puede ser.
Porque son la prueba de que la ternura y la determinación, no solo pueden coexistir, sino que juntas son invencibles.
Porque el mundo es más justo, mas bello y mas libre cuando una mujer se reconoce como poderosa, cada vez que deja de pedir permiso para ser quien es...
cada vez que alza la voz sin temer al eco.
Porque son el latido de un mundo que todavía tiene mucho por aprender...
HOY, más que nunca, hay que recordarlo.
¡Qué extraordinaria descripción! Gracias!!!
Estoy convencido de que hay una razón para todo esto, algo que sólo viven las madres, a diferencia de lo que vivimos los padres.
Porque, ¿qué diferencia al varón de la mujer? Muchas cosas, por supuesto, cada una con sus fortalezas y debilidades que nos hacen necesariamente complementarios, pero estoy convencido que la principal es el orgullo del potencial de ser MADRE... así, con mayúsculas, ya que todos venimos de una madre que nos tuvo en su útero, y se entregó totalmente por nosotros (¿puede existir una mayor posibilidad de compromiso y contención por alguien, que el de una madre por su propio hijo?).
Cuando el varón y la mujer se unen, la mujer recibe con esa capacidad de acoger, para transformarlo en lo que puede ser. No es fácil, EXIGE entrega plena. La vida de la mujer cambia ABSOLUTAMENTE. Hay un nuevo ser, absolutamente indefenso, que habita su cuerpo... y el organismo de la mamá le da prioridad, todo se alinea para favorecer esa nueva gestación, porque ELLA, AHORA, ES MAMÁ... deja de SER lo que era, para TRANSFORMARSE en mamá.
y... ¿QUÉ es ser mamá? Entiendo que la respuesta ES bastante lo que expresa ese recitado que acabo de transcribir desde el instagram de David VF.
¿alguien más, aparte de una mamá, puede aplicar a todo lo que describe?
... ¿que no todas cumplen ese rol de la misma forma? ... es cierto, pero TODAS tienen ALGO de eso que transcribí arriba en azul...
Además... los papás ponemos "la semillita", y nos retiramos a trabajar... es cierto, a trabajar por todos, pero nos retiramos... Es la mamá quien inicia esa convivencia con el nuevo ser, quien pone A DISPOSICIÓN su cuerpo, para dar a esa nueva creatura todo lo que necesita... sin pedir nada a cambio, solo el poder abrazar a su hijo en su pecho...
Los cambios corporales del embarazo son muy exigentes, incluso a veces, ponen en riesgo a la madre... pero la madre lo asume con un amor que ningún otro ser humano puede comprender (aunque pueda coexistir con muchos momentos de miedo e incertidumbre, lo cual agiganta más el valor de su entrega amorosa).
Hasta que finalmente llega el parto... otro momento glorioso, mágico, inigualable e incomprensible para quien no tuvo que afrontarlo.
Todo parto finaliza con un instante ÚNICO, el momento en que le acercan el bebé al pecho de la madre. En ese momento se paraliza el mundo, no existe un momento de gloria, de tanto amor humano como el que fluye en ese instante entre la mamá y su hijo... luego de tanto esfuerzo y entrega, el hijo está allí, en sus brazos. Una unión que será inigualable... en ningún otro momento puede existir un amor tan grande y puro entre dos seres humanos. Todos lo pasamos, inconscientemente, cuando nacimos y fuimos apoyados en el pecho de nuestra mamá... Cada mamá lo vivió, con la mayor conciencia que es posible, con cada uno de sus hijos.
Estoy convencido que no existe amor humano más puro y pleno, según las enseñanzas de Cristo y Su entrega absoluta.
El propio Jesús, cuando les va contando a sus discípulos que vendrá Su Pasión y Su Resurrección, lo compara con la angustia del inicio del parto y la gloria del nuevo alumbramiento...
"¡¡¡Cómo, cada hijo, renovó la vida de nuestra familia...!!!"
Las madres acogen y transforman. Ellas tienen la mayor sensibilidad posible para detectar lo que le sucede a cada hijo... y deben aprender a guiarlo para el bien de cada uno de ellos.
¿Puede ser que la esencia de la maternidad incluya el ser feliz A TRAVES del hijo? (la paternidad también... pero distinto).
Es interesante conocer cómo lo hacen las águilas, que son monogámicas y tienden a conservar la misma pareja por toda sus vidas:
La hembra "selecciona" al macho arrojando una rama desde lo alto; los machos interesados, atrapan la rama antes que caiga al piso, y ella vuelve a arrojarla. Ella está chequeando quien defenderá mejor a sus pichones cuando vayan creciendo y deban aprender a volar. Juntos construyen un nido con ramas duras, y lo acondicionan con sus propias plumas para que sea más blando. Allí crecen sus crías que ambos alimentan con dedicación, hasta que crecen lo suficiente como para aprender a volar. El macho saca las plumas para que el nido deje de ser confortable, y la madre les muestra un pez desde lejos, hasta que alguno de los pichones hambrientos cae del nido... el padre los atrapa antes que toquen el piso, y los vuelve a colocar en el nido, hasta que el aguilucho "siente" el viento bajo sus alas, prueba aletear, y comienza a volar...
A partir de ese momento, los águilas padres ya no los alimentan, sino que les enseñan a conseguir su propio alimento. Les enseñan a ser libres, a cazar, a defenderse... con mucho esfuerzo, compromiso y desinterés... algo similar a lo que los humanos denominamos amor. Entienden que el pichón debe pasar por un sacrificio para salir fortalecidos frente a la vida...
¿Qué pasaría si hubiera una "mamá águila sobre-protectora", que no quisiera que su pichón pasara por el esfuerzo y sacrificio que significa aprender?
Los hijos NECESITAN APRENDER los LÍMITES entre lo que está bien y lo que no; entre no intentar mejorar vs progresar y buscar objetivos positivos; entre buscar esos objetivos en forma egoísta/egocéntrica o hacerlo pensando en quienes nos rodean; entre meternos en problemas vs aprender a prevenir problemas... y tantos otros ejemplos.
No todo es lo mismo, hay una GRAN diferencia cuando nos proponemos hacer las cosas lo mejor posible, aunque no podamos garantizar resultados.
Si bien nuestros hijos llevan nuestro apellido (en este caso el de los padres primero), si bien todo niño se "nutre" en su maduración de la complementariedad del papá y de la mamá, en mi humilde entender, los hijos SON más de las mamás... y ellas les marcarán mucho su camino a futuro...
¿Cuáles son las madres, y también los padres, que este mundo de hoy necesita?
El mundo actual vive la crisis del tener, del acumular para uno mismo, más de lo que resulta necesario... distinto al buen concepto de ser previsor, y mucho más distinto aún del amoroso concepto de también ser previsores en la ayuda a los que nos rodean, y tal vez tienen menos...
La crisis del egocentrismo vs la preocupación por ayudarnos entre todos.
El egocentrismo suele ir asociado al consumismo, mientras que en la ayuda común florece el concepto de AUSTERIDAD, como forma de producir al máximo y cuidar lo producido para una mejor utilidad común.
Interpreto que las madres son quienes tienen la mejor capacidad para encaminar esta crisis, cuyo ANTIDOTO es la entrega desinteresada en un contexto de austeridad y equidad (no dar a todos lo mismo, sino reconocer lo que cada uno necesita)...
Pero la sociedad general no lo estaría viendo así. Al menos no es lo que orientan la mayoría de los gobiernos, y tampoco es lo que promueven la mayoría de los medios de comunicación masiva.
Desde estos ámbitos se "empodera" a la mujer para que compita laboralmente con el varón (¿para que tienda a parecerse más al varón que a su esencia de mujer, que buscan desvalorizar?), donde ser madre resulta una desventaja, y donde se busca reemplazar la crianza de los padres hacia los hijos por un modelo terciarizado en otros, para lo cual hay que consumir servicios...
Consecuencia:
La mujer no quiere ser madre (o se lo cuestiona más); y si finalmente lo termina siendo (generalmente a edades avanzadas), busca serlo por única vez; hasta hoy en día se ofrecen "alternativas" para que no tengan que pasar por la "desventaja" del embarazo, maternidad subrogada (* ver abajo); y luego, se terciariza la crianza del hijo (otra persona los cuida, o amamanta, o educa...)...
Y por último, como consecuencia última de esta cultura, hasta se piensa, como un derecho, el eliminar cualquier hijo que haya llegado en el momento que no se considera como "más conveniente".
Los varones, que debemos ser sostén de nuestras mujeres (que no son "nuestras" en el sentido posesivo, sino de aquellas que podrían habernos elegido -cómo el águila-... como tampoco se debería pensar en ser madre -o padre- por el hecho de tener/poseer un hijo), a veces, podemos terminar siendo pasivos espectadores que no nos comprometemos con lo que nos toca en lo que debería ser la COMPLEMENTARIEDAD para aspirar a lo que nos realiza en esencia, lo que nos da paz y felicidad... el amor de hacer las cosas con el mayor compromiso posible para lo mejor... en conjunto.
¿Estamos eligiendo con libertad, o solo nos estamos dejando conducir por donde nos llevan...?
¿Será importante REVALORIZAR el orgullo de ser madres?
¿Podría eso salvar al mundo?
¿Podría ser que sea la forma de alinearnos mejor con nuestra ESENCIA?
MADRE... hasta Dios quiso tener una...
31/7/2025
Un admirado amigo y profesor (ED) comparte este texto de Erik Erikson (investigador del siglo XX sobre la psicología del desarrollo):
"Habiendo aprendido en el trabajo clínico que el individuo tiende a desarrollar amnesia con respecto a sus experiencias más formativas de la infancia, también nos vemos obligados a reconocer un punto ciego universal en los intérpretes de la historia: ignoran la función decisiva de la infancia en la trama de la sociedad.
Los historiadores y los filósofos reconocen en el mundo “un principio femenino”, pero no el hecho de que el hombre nace de una mujer y es criado por ella. Discuten principios de educación formal, pero descuidan la aurora determinante de la conciencia individual. Insisten permanentemente en un espejismo del progreso, según el cual la lógica del varón llevará a la razón, el orden y la paz, mientras que cada paso de este espejismo trae nuevas alianzas hostiles que conducen a la guerra y a cosas aún peores.
El hombre moralista y racionalizador sigue identificándose con abstracciones de sí mismo, pero se niega ver cómo llegó a convertirse en lo que realmente es.
Toda sociedad está formada por hombres (varones y mujeres) que se encuentran en el proceso de dejar de ser niños para convertirse en progenitores.
Para asegurar la continuidad de la tradición, la sociedad debe prepararse desde temprano para esa tarea en sus niños; y debe encargarse de los residuos inevitables de infantilismo en sus adultos.
Se trata de una vasta tarea, sobre todo considerando que una sociedad necesita de muchos seres que puedan aceptar ser conducidos, unos pocos que puedan conducir, y algunos capaces de hacer ambas cosas, en forma alternada o en distintas áreas o etapas de la vida".
En el año 2026, agrego (*):
Los grandes avances tecnológicos ofrecen hoy la posibilidad de lo que se ha denominado "maternidad subrogada", que significa que otra mujer (un "tercero" respecto de la pareja que busca tener un hijo), pondrá el útero para los nueve meses de gestación de la nueva creatura, y luego entregará ese niño a esa pareja que "la contrató", renunciando por escrito a cualquier posibilidad de reclamo de su parte por ese niño / ¿hijo? que gestó durante todo el embarazo...
Sin analizar el motivo por el cual una pareja llega a "contratar un útero" de esa manera ¿se llega a comprender lo que eso implica? ¿se trata verdaderamente de un "avance" en todos los casos?
Expresado en forma muy fría, significa que un niño que CON-VIVIÓ con una mamá durante los nueve meses de la gestación, será "arrancado" de esa contención afectiva, y "entregado" a otra "mamá" que no pasó por toda esa convivencia... o sea, recibe un hijo sin haber pasado por los cansancios, dolores, angustias e ilusiones, etc... que naturalmente le generan un vinculo especialísimo con ese hijo que acaba de nacer. Luego se necesita mucho amor para suplir eso...
Incluso, existen dos tipos de maternidad subrogada. Una se llama parcial, en cuyo caso se insemina la esperma del padre, pero la madre gestante "contratada" aporta sus propios óvulos... Y la otra se llama completa, donde se realiza fertilización in vitro (FIV) con óvulos y espermatozoides de los padres interesados, y luego se transfiere el embrión al útero de la "madre contratada" para el embarazo...
Sin intención de abrir un juicio sobre los motivos que conducen a una pareja a intentar este método de maternidad subrogada, mencionaré cuales son los casos en los que se termina utilizando:
- mujeres con pérdidas recurrentes de embarazos o con fallas en la implantación luego de FIV.
- mujeres que nacieron sin útero o que se les debió extirpar quirúrgicamente.
- mujeres con una contraindicación médica grave para afrontar un embarazo, o en edad avanzada.
- mujeres que buscan evitar cambios estéticos en sus cuerpos.
- mujeres en las que un embarazo puede afectar sus condiciones laborales y/o de rendimiento atlético.
- parejas del mismo sexo, mayoritariamente masculino.
- personas solas que desean tener un hijo, principalmente varones.
Otra vez, vuelvo a remarcar que no busco juzgar, ya que cada caso debe ser analizado en forma individual, considero importante recalcar que en toda situación donde se busca un hijo, la prioridad de derechos debe ser absoluta a favor del niño... concepto que nadie puede tener más claro que una MADRE que se entregó por completo en un embarazo, parto y puerperio...
ADMIRO a las mujeres que se entregan para ser madres... creo que ese espíritu de amor podría salvar al mundo...