viernes, 3 de abril de 2026

20260403 en este viernes Santo copio un texto tal cual me llegó... vale la pena para pensar

Lindo texto que me llegó para compartir en Jueves y Viernes Santo. . .


Hablemos del traidor


Conocemos a Judas por un solo acto. Un beso. Treinta monedas.

Y con eso creemos que ya entendimos todo.


Pero no.

Judas no empezó traicionando.

Empezó siguiendo. Caminó con Jesús. Comió con Él. Escuchó sus parábolas de cerca. Vio milagros que otros solo oyeron contar.


Judas no estaba lejos del Maestro.

Estaba demasiado cerca... y aun así, por dentro, estaba perdiéndose.


Porque el problema de Judas no fue que no creyera en Jesús.

El problema fue que Jesús no encajó en lo que Judas esperaba.


Él quería un Mesías que resolviera las cosas rápido. Que corrigiera al sistema. Que tomara poder.

Que hiciera justicia a su manera.


Y cuando Jesús eligió el camino del silencio, del servicio, de la cruz...

algo se quebró por dentro.


Acá está lo incómodo.

Judas no vendió a Jesús solo por dinero.

Vendió la decepción.

Vendió la frustración.

Vendió la distancia entre lo que él soñó y lo que Dios estaba haciendo.



Y eso nos incluye.

Somos Judas cuando seguimos a Dios, pero en el fondo queremos controlarlo. Cuando oramos,

pero si Dios no responde como esperamos, empezamos a enfriarnos.


Cuando decimos "confío", pero solo mientras Él haga lo que yo creo correcto.


Judas no se fue de golpe.

Se fue por dentro primero.


Se quedó sentado en la mesa... pero ya no estaba presente.

Seguía oyendo la voz de Jesús... pero ya no la entendía.


Y luego vino el beso.

El beso no fue solo traición.

Fue contradicción.

Fue acercarse por fuera mientras el corazón ya estaba lejos.


Hay besos que parecen amor pero nacen del conflicto interno.


Ahora lo que es más doloroso....

Cuando Judas se dio cuenta de lo que había hecho, no huyó de Dios...

huyó de la Gracia.

Sintió culpa,

pero no se permitió el perdón.

Reconoció el error,

pero no creyó que todavía había lugar para él.


Y hay momentos en que eso también somos nosotros.


Cuando fallamos y pensamos:

"Esto ya no tiene arreglo."

"Esto no tiene perdón de 

Dios."

"Ya crucé una línea."


Judas no murió porque Dios lo rechazó. Murió por creer que su error era más grande que la misericordia divina.


Pedro negó.

Judas traicionó.


La diferencia no fue el pecado.

Fue lo que hicieron después.


Uno lloró y volvió.

El otro lloró... pero se aisló.


Y eso parte el alma.


Porque muchas veces sentimos que amamos a Dios, pero vivimos  castigándonos.

Seguimos viniendo.

Seguimos sirviendo.

Seguimos sonriendo.


Pero por dentro cargamos nuestras treinta monedas invisibles:

- culpas no perdonadas

- errores que no se sueltan

- decisiones que nos persiguen

- un "si hubiera.." que no nos deja vivir


No estamos lejos de Jesús.

Estamos atrapados en la vergüenza.


Judas no es solo un traidor del pasado.

Es el retrato del creyente que no cree que aún puede ser amado.


Tal vez hoy no necesitamos señalarlo.

Tal vez necesitamos reconocernos en él... y llorar...y no aislarnos.


Llorar porque todos hemos querido controlar a Dios alguna vez.

Porque todos nos hemos decepcionado cuando Él no actuó como esperábamos...


y luego dudado si todavía había Gracia para nosotros.


Jesús lavó los pies de Judas sabiendo lo que iba a hacer.


Eso lo cambia todo.


Nunca dejó de amarlo.

Nunca le quitó el lugar en la mesa.

Nunca lo expulsó.


El último gesto de Jesús hacia Judas no fue juicio.

Fue amor.


Y tal vez hoy Dios nos está diciendo lo mismo, no con reproche, sino con ternura:


"No te vayas.

No cargues esto solo.

No creas que tu error te define.

Volvé."


Porque la traición más peligrosa no es fallarle a Dios...

es creer que ya no podemos volver a Él.


Y quizas hoy, con el corazón quebrado, con lágrimas contenidas, solo necesitamos hacer una cosa:


Soltar las monedas.

Levantar la mirada. y creer, aunque cueste,

que todavía hay lugar en la mesa.


Porque Jesús no perdió a Judas por la traición.

Lo perdió por la desesperanza.


Y Dios no quiere perder ni a uno solo de sus hijos.


Después de todo lo que nos ensombrece la vida, no termina siendo lo que hacemos. 

Lo que nos ensombrece la vida es dejar de creer que por lo que hacemos Él puede dejar de sentir ese loco amor que siente por cada uno de nosotros.  ❤️


Anónimo

martes, 31 de marzo de 2026

20260331 la Paz en el mundo… próximos a la Semana Santa


Estamos rezando por la paz, intuyo que en todos los rincones del mundo (seamos más o menos creyetes)… Se trata de estas grandes guerras, con costosísimos y sofisticados armamentos que nos inducen a rezar por la paz, no podemos aceptar que muera tanta gente inocente.

Cuántas veces tiendo a pensar: “que se mueran los que provocan estas guerras…”, posiblemente nos pasa a varios. Pero si logro serenarme hacia una honesta reflexión, descubro que ese no es el camino de la paz… desear el mal a otro (aunque ese otro haya hecho MUCHO mal), tener un espíritu de hartazgo, espíritu de revancha, venganza (aunque pueda parecer “justificado”) NO ES EL CAMINO…

Hace poco leí: 

con violencia (de cualquier nivel), 
podrás conquistar muchas cosas, 
pero nunca un corazón
y menos un corazón herido…


Aunque puedan existir personas de un nivel de codicia inescrupulosa que no alcancemos a imaginar sus formas de ambición rapaz en concreto, pienso que nadie se levanta una mañana con la idea de organizar una guerra de gran escala… sino que casi todas las ofensas, los intereses  “no respetados”, los conflictos en los negocios, o lo que sea, empiezan por acciones de menor magnitud, y es ese espíritu de "aprovecharse al máximo y sacar ventaja en toda circunstancia", o de “no dejarlo pasar”, o de “revanchismo”, etc... el que hace que esas ofensas vayan y vengan, de uno a otro, escalando en magnitud, hasta terminar involucrando a terceros más o menos inocentes… hasta terminar involucrando sociedades y países llenos de gente honesta y trabajadora, lleno de mujeres y niños… 


Pero luego, cada uno de los "supuestos inocentes", también tenemos cosas para mejorar… ninguno de nosotros somos “perfectos”, y a veces vivimos en “pequeñas” (o no tan pequeñas) guerras personales con quienes tenemos al lado
A veces, no solo se trata del nivel de desacuerdo en que nos encontremos, sino también de la capacidad concreta que tengamos de escalar un conflicto... siendo unos insignificantes perejiles, a veces querríamos "matar a muchos".

Seguramente vamos a pensar que existe alguien que "goza" con la guerra, pero en el fondo, la mayoría no queremos la guerra… en realidad, no queremos “la de los demás…”, porque en “la nuestra” (por pequeña o grande que sea) muchas veces no estamos dispuestos a aflojar ni un milímetro…


¿Podemos decir que “la guerra” es sinónimo de orgullo?
¿Podemos decir que lo opuesto a la guerra ES la HUMILDAD?

Al menos es así en mi caso personal… pido perdón a los que ofendo y he ofendido tantas veces… ¿cómo controlar este orgullo? me lo repito mil veces: “con humildad”… pero aparece de nuevo...


Entiendo al orgullo como una expresión del egocentrismo (ponerme primero). Mientras que a la humildad, como una forma de pensar primero en los demás, y luego en darse por lo que sea necesario.

¿DÓNDE se aprende a detectar ese orgullo que debemos controlar y eliminar… y DÓNDE se aprende a cultivar la humildad?
La primera respuesta que surge espontáneamente es en la FAMILIA
La familia es EL lugar NECESARIO, el mejor espacio, el destinado ESPECIALMENTE para que eso pueda suceder o no… seguramente también en otros ámbitos se podrá mejorar y fortalecer ese espíritu de reemplazar el orgullo por la humildad

Pero en todos los casos se necesita una guía, un ejemplo a seguir, alguien que te marque el camino. Las familias pueden ser “mejores o peores” SEGÚN el camino que marquen los padres… es así de simple ¿existe otra opción?

Cada matrimonio es CENTRAL para el rumbo de cada familia y de lo que van aprendiendo cada uno de sus miembros… luego, cada uno conservará su libertad para elegir cómo proceder a futuro… pero se guiará según el ejemplo de vida (palabras y hechos) que haya recibido… en su etapa más formativa.

Finalmente SOMOS,  más o menos, lo que aprendimos a SER.

Qué orgullo (orgullo del bueno) tener hijos bien intencionados… qué preocupación ver hijos que siempre buscan las ventajas personales frente a cualquier situación y se enojan si nos las obtienen… para un matrimonio bien intencionado.

Finalmente ninguna situación será perfecta, pero siempre habrá una tendencia… ¿no?


Tengo la impresión que todo el mundo (incluidos hasta los más malhechores) reconoce que la familia es la célula más importante de toda sociedad. Dónde hayan buenas familias habrán buenas sociedades… no hay otra, creo que nadie iría en contra de esta idea.

PEEEERO, tengo la impresión (puedo estar equivocado) que pocos están convencidos que para que las familias mejoren necesitamos MEJORES MATRIMONIOS… o mejores parejas (como cada uno prefiera llamarla)... mejores guías que enseñen y conduzcan esas familias...


CUÁNTO tenemos para APRENDER a convivir en pareja, ¡yo el primero! 
(*) dejo algunos links con reflexiones sobre puntos específicos para aprender y madurar sobre el matrimonio, la vida en pareja... ¡qué inmaduro era cuando me casé!:


Creo que el matrimonio es el principal lugar del mundo en donde se debe EJERCER lo aprendido previamente en la familia y otros ámbitos, y luego enseñarlo a los hijos, sobre los conceptos de orgullo y humildad


Pienso que para que no hayan guerras necesitamos mejores sociedades… las sociedades dependen de las familias que las componen… el rumbo de las familias y las “formas de proceder” de cada uno de sus miembros depende de los matrimonios/parejas que fundan y conducen esas familias…


Creo que si queremos PAZ en el mundo, 
tenemos que rezar por los matrimonios 🙏🏼🙏🏼



Justo estamos entrando en la Semana Santa. 
Jesús nos muestra un tipo de camino… somos libres de tomarlo o no, incluso somos libres de analizarlo o no, de hacer el intento o no...

Respecto al camino que enseñó Jesús... que claramente tiene impacto directo sobre nuestra forma de relacionarnos, tanto con quienes tenemos más cerca (pareja, resto de la familia y allegados), como con todo el mundo (incluidos los que buscan la paz o la guerra), me gustaría compartir la Carta a Diogneto, que trata de explicar sobre estos "grupos nuevos" que empezaron a formarse el primer siglo después de Cristo, que se hacían llamar CRISTIANOS... aparentemente escrita "cuando la FE aún no tenía templos, solo corazones encendidos"..

No se conoce a su autor (¿tal vez un obispo de Grecia?), pero vale la pena leer su intento de explicación sobre la forma de proceder de los primeros cristianos, lo que tal vez explique cómo siendo unos pocos en inicio, y perseguidos por el poder dominante del mundo de aquellos años, lograron llegar al corazón en TODO EL MUNDO y conquistar a muchos...
Transcribiré en tiempo presente, como alguien que se refiere a lo que está sucediendo durante los primeros siglos después de Cristo, como en la carta original:

- no se trata de un sistema o una doctrina fría... sino de una forma de vivir.
viven como todos... trabajan, forman familia, participan de la vida común. No se distinguen por su lengua, ni sus tierras, ni su cultura externa. Sin embargo, pareciera como que habitando la tierra con los pies (como todos los demás), sus corazones pertenecen a "otra patria", abierta para todos...
- no huyen del mundo, viven en el mundo que les toca, pero no se dejan "absorber" por él. Tienen bienes, pero no son "poseídos" por ellos. Pueden ser pobres, pero se preocupan por enriquecer a muchos. Comparten la mesa, pero no el egoísmo.
aman sin medida... aún cuando, a costa de ese amor, les cueste persecución. El sacrificio de esas persecuciones o de los castigos, en lugar de endurecerles el corazón, los ayuda a crecer.
- obedecen las leyes, pero su moral ES MÁS ALTA: hacer el bien aunque nadie lo exija... y no se preocupan en ir anunciándolo o comparándose con otros, es solo su forma de vida.
- dicen que "lo que el alma es para el cuerpo, los cristianos pueden ser para el mundo". Muchas veces incomprendidos, otras invisibles, pero sostenidos por una fuerte vida interior. No buscan imponerse, sino irradiar. No pretenden dominar, sino servir. No gritan su verdad, solo intentan vivirla.
- la vida del cristiano puede ser difícil de entender solo mirando desde afuera... pero, al vivirla, sin dejar de ser humana, parece ser tocada por lo eterno.
- la pregunta sobre CÓMO es el cristianismo sigue siendo la misma... la respuesta no se escribe con palabrasSINO CON LA PROPIA VIDA.



¿Se imaginan un mundo donde la tendencia fuera a convivir de esta forma (tanto con nuestros seres más cercanos -pareja o propia familia- como con aquellos que ni conocemos?
Sería imposible pensar en guerras...
Sin embargo, Aquel que vino a plantearnos este camino terminó crucificado o ignorado... y a pesar que RESUCITÓ, tenemos la tendencia a seguir ignorándolo.
Ojalá vivamos una reflexiva SEMANA SANTA... que nos lleve a comprometernos por la PAZ.

En algún lugar de nuestro interior, todos SABEMOS (al menos presumimos, intuimos) que la Semana Santa es MÁS que unos días de vacaciones; incluso para quienes creemos, es MÁS que ritos y sacramentos... 
Hay tres INCREÍBLES que San Agustín nos invita a considerar:
- es increíble que un hombre haya muerto y luego haya resucitado...
- es increíble pensar que en todo el mundo haya gente que crea en eso, que es increíble...
- por último, es tal vez MÁS increíble que todo lo anterior, que quienes hayan diseminado estas ideas imposibles de creer por todo el mundo hayan sido solo 12 hombres plebeyos, ignorantes y desarmados (con todo el poder mundial del momento en contra).

Me lleva a reflexionar que esa "fuerza poderosa" que ES Quien "conduce y creó todo esto" tiene una forma de SER que se expresa en esencia en la sencillez y humildad... y que fuimos creados a esa imagen y semejanza... por eso, llegamos a ser más felices, más plenos, cuando logramos acercarnos a lo que potencialmente podemos ser en esencia...
Tal vez eso sea lo que llevó a Jesús a decir: "quiero menos sacrificios y más obras de caridad y misericordia".
Rezo para que todos nuestros ritos de esta Semana Santa, y de siempre, nos ayuden a encontrar ese camino de amor que nos conduce a obras concretas.






domingo, 29 de marzo de 2026

20260329 finalmente ayer marchamos…

Qué enorme esfuerzo de los organizadores ¡¡¡👏🏼👏🏼👏🏼!!! (aplausos CON mayúsculas).

Cuanta admiración por mi amigo, que se vino desde USA, que en cada marcha de allá, viaja hasta Washington, y que ahora hizo casi 9.000 km para acompañar, siempre intentando contagiar, contagiando… y tantos otros que se acercan desde tan lejos y a veces con tanto esfuerzo.

Que orgullo haber podido marchar con mi mujer (que otras veces no había podido), porque es CON ella que vivo lo que defiendo/defendemos, lo que nos impulsa a intentar convencer que ESA es nuestra esencia como seres humanos, que los hijos, la familia, es lo que a la larga nos completa, nos lleva a la felicidad, esa que trasciende, que nos ENORGULLECE, y nos hace feliz, pase lo que pase… 
No dejemos de recordar que todo EMPIEZA en el matrimonio, en esa entrega mutua por amor entre cónyuges y por una nueva vida... No podemos desconocer que cada nueva vida nos cambia la nuestra, cuantas noches sin dormir, cuanta inversión de los ingresos de la familia, cuanto COMPROMISO de disponibilidad para lo que sea... pero ¡QUE PREMIO!!! no se qué sería de mi vida si la pienso sin alguno de mis/nuestros hijos... ¡¡¡GRACIAS a la vida, que me/nos ha dado tanto!!!


Qué determinación de los organizadores… lluvia torrencial durante toda la mañana: “la marcha se hace, aunque tengamos que ir disfrazados de buzos…” 💪🏼💪🏼 (esa es la convicción de quienes defienden la vida). La lluvia se detuvo un ratito antes… arrancamos pocos, se fueron plegando muchos...

Gracias por aquellos que intentaron ir, y por distintas razones no pudieron (incluso aquellos que se comprometieron)… aunque no lo crean, despiertan la ILUSIÓN de los organizadores de trabajar al máximo, cada vez, para que todos nos sintamos a gusto, y para que quienes van por primera vez quieran volver, quieran plegarse a una ola 🌊 que llamamos celesteque CELEBRA la vida.


GRACIAS a quienes nos compartieron sus ejemplos de vida desde el escenario… donde se da algo parecido a los “marchantes”, una HETEROGENEIDAD INCREÍBLE de historias y de intenciones…

¡Qué GRAN ejemplo que con tantas historias e intenciones distintas 
podamos MARCHAR JUNTOS!!!

Algunos entienden que “luchamos” contra un “monstruo grande”, y que se necesita ir creando las condiciones necesarias en pequeñas batallas que algún día ganen la “guerra”; otros piensan que hay que “quemar las naves” intentando ya mismo derogar la ley; otros van más allá, no solo la ley, también se necesitan “voltear” los protocolos; algunos piensan que antes, sin protocolos y sin ley habían muchos abortos, y que, por lo tanto, hay que “misionar” día a día, uno por uno, la necesidad de un cambio en nuestro enfoque de vida…

Algunos piensan “es todo esto junto, y además tengo más para agregar…”...

Algunos lo hacen desde la acción, en la calle, en el trabajo o la universidad, entre amigos o dentro de la propia familia… otros desde “solo exigir” detrás de una red social, sentados cómodamente en sus casas… TODOS suman, TODOS somos necesarios para CUIDAR y DEFENDER la cultura de la vida… aunque, claramente, no todos tendrán el mismo impacto… ni tampoco la misma satisfacción del haber logrado “abrir corazones”…

Recordemos que los corazones SOLO se abren con la empatía del amor… que el intento de forzar, con cualquier nivel de violencia (aunque sea mínima, incluso solo verbal), podrá conquistar “algo”, pero nunca conquistará un corazón…

Para mejorar, aunque sea de a pequeños pasitos, debemos estar dispuestos a DAR… y “corremos el riesgo” de GANARLO TODO… 

Como nos enseña nuestro Querido Maestro en esta Semana Santa que estamos por iniciar… donde muchos interpretaron que “eliminándolo” se deshacían del problema de la verdad que golpeaba la puerta de sus conciencias… nunca imaginaron que en la humildad de parecer vencido estaba la GLORIA de la conquista de LA VIDA la GLORIA de la RESURRECCIÓN.

Ayer marchamos por millones de niños inocentes... hoy, domingo, marcharemos con ramos, aclamando al MÁS INOCENTE de toda la historia, que luego crucificaremos (con un abandono similar al que podemos tener por aquellos niños).


PERDÓN... esta mañana escribí un poco apurado... seguramente faltan agregados y se necesitan correcciones... solo quería AGRADECER a todos los que se comprometen por sumar un granito a la CULTURA DE LA VIDA.



miércoles, 25 de marzo de 2026

20260325 ¿qué festejamos hoy?

25 de marzo... 
Hace casi 30 años, Argentina fue pionera, a nivel mundial, en CELEBRAR LA VIDA desde su simiente... en su momento de mayor vulnerabilidad, de mayor dependencia de esa mamá que la contiene, y de ese papá que se unió con esa mamá, para darle el SER

Al mismo tiempo, es la etapa de la vida que nos iguala a TODOS los seres humanos... todos estuvimos ahí, exactamente de la misma forma, con las mismas necesidades y potencialidades. 


La concepción de una vida es un momento ÚNICO, donde la libertad y la voluntad de los seres humanos hace que pueda ser parte de un momento de unión de gran plenitud de amor entre los progenitores, hasta el otro extremo de ser algo forzado y hasta violento (como puede ser cualquier tipo de violación), con todos los matices intermedios... pero en todos los casos se trata del DON de una nueva vida. Esa nueva vida es absolutamente inocente de lo que sucedió antes de su existencia, incluyendo por supuesto la forma en que fue concebida y, a pesar de los enormes avances tecnológicos, no existe ninguna forma de detectar, en ese bebé o en cualquiera de nosotros, el grado de amor o desamor con que fuimos concebidos. 
Por supuesto que si es absolutamente “evaluable y detectable”, en cada uno de nosotros (de todos los concebidos y nacidos) el grado de amor que recibimos después de ser concebidos... también, con absolutamente todos los matices, desde los más cruentos hasta los más amorosos.

A pesar de que la gestación en el útero materno es una etapa de gran dependencia, es el momento en el que tuvimos MAYOR plenitud en salud, mayor potencial de crecimiento y desarrollo... todos por igual.

Además del potencial de amor que puede darse en la unión carnal de cuando la mujer recibe al varón, no existe un momento de mayor integración entre dos seres humanos que cuando una mamá interactúa por nueve meses con su hijo, dentro suyo. Desde el mismo instante en que ese bebé es concebido, siendo apenas un óvulo recién fecundado, por el hecho de tener un código genético distinto, ya comienza a modular el sistema inmune de su mamá, para que no lo rechace, y más bien, para que se INTEGRE... ya que finalmente el organismo de la mamá no solo no lo rechazará (como lo haría con cualquier otra célula que reconozca con un código genético distinto), sino que finalmente le transmitirá anticuerpos que lo defiendan, mientras el sistema inmune de ese hijo va madurando... 
Esa célula inicial, es totalmente distinta a cualquier otra, ya que tiene la capacidad de ORGANOGÉNESIS, lo que significa que a partir de esa célula, como de ninguna otra, con su sola evolución madurativa natural, se conformará un ser humano maduro... exactamente igual al proceso que pasamos todos los que leemos esto...
Al mismo tiempo, es el propio bebé quien va conformando casi la totalidad de la placenta que representará el mecanismo de comunicación biológico más extraordinario que puede existir, con innumerables formas de intercambio y protección mutua. Además de todo lo que sabemos e intuimos del cuidado natural y espontáneo de la mamá sobre ese embrión en crecimiento, cada vez se conocen muchos más aspectos en que esos mínimos embriones también protegen biológicamente a sus mamás con intercambios celulares, etc., etc.

Además de lo biológico, se produce una interacción humana espiritual que es única y modelo para toda la humanidad. No existe un acto mayor de entrega desinteresada (AMOR con mayúsculas) que el de la madre por su hijo, que desde el mismo instante de su concepción está dispuesta a darlo todo por él. En esa comunicación inicial, la naturaleza dota a la mamá de neurotransmisores y hormonas que naturalmente la predisponen al amor (entrega) por ese niño que recién está conociendo, SU HIJO... por eso, en el triste caso que ese embarazo (esa nueva vida) llegara a perderse (de la forma que sea), no le resulta indiferente a la mamá, ya que su organismo se había preparado para anidar con ternura...


Nuestro mundo necesita ese EJEMPLO de amor de la madre por su hijo... que se plenifica en su máximo esplendor en el momento en que ese niño, recién nacido es apoyado en el seno de su mamá, extenuada por el esfuerzo del parto (o por haberse entregado a una cesárea). En ese momento se paraliza el mundo, la mamá abraza ese hijo por el que dio TODO... todos estuvimos allí, varones y mujeres, recién nacidos, apoyados sobre el pecho de nuestra mamá que nos abrazaba con la máxima expresión de ternura, orgullo y felicidad... las mamás vivieron ese momento cuando ellas nacieron y cuando nació cada uno de sus hijos... ¡¡¡QUE PRIVILEGIO!!! Cuanta admiración por las mamás.


¡¡¡CUANTO para festejar HOY!!!

No solo la admiración por cada bebé que en este momento está CRECIENDO a pasos agigantados en la panza de cada mamá, sino también la celebración de que TODOS ESTUVIMOS AHÍ... 

CUANTO para reflexionar y madurar como sociedad... en esta época de “invierno demográfico”, ¿por qué no recordar y revalorizar la ALEGRÍA que los niños nos producen a todos? ... a pesar que generen "gastos" y responsabilidades. Un buen momento para reflexionar/DESCUBRIR que la verdadera felicidad no la encontramos cuando nos cerramos en nosotros mismos (y disponemos de más “cosas” para nosotros), SINO que la FELICIDAD viene cuando nos ENTREGAMOS por los demás, y cuando, independientemente de las “cosas” que poseamos, pasamos a “poseer” mejores VÍNCULOS con los demás, con quienes nos rodean...


Finalmente una mención al hecho de que este día no está elegido al azar... sino que se trata del día en que los cristianos celebramos la Anunciación de que Jesús de Nazaret era concebido. Un día bisagra para toda la humanidad (ANTES y DESPUÉS de Cristo), ya que, aunque algunos creamos en la TEOlogía de que Jesucristo es Dios (la segunda persona de una Trinidad Divina), todos nos vemos impactados, de alguna manera, por la FILOSOFÍA de vida que instaló la cultura cristiana en la humanidad.

Los cristianos festejamos hoy algo CENTRAL en nuestra FE: 
Dios empieza a hacerse Hombre 
en el momento en que es concebido en el seno de la Virgen María.




Aunque los cristianos celebramos este día con la SOLEMNIDAD de un acto divino, se trata de un ejemplo de vida totalmente integrado a la realidad que nos toca vivir en cada momento, ya que independientemente de las creencias de cada uno, se trata de una joven que recibe una vida en su seno en el momento que menos lo esperaba, incluso bajo el riesgo de ser abandonada y apedreada... y sin embargo, la recibe con absoluta entrega.
Seguro que esa joven tenía motivos de preocupación y gran temor, pero acepta lo que le toca como una madre abnegada, que VALORA inmensamente el milagro de cada vida

¡Cuánto que le tenía "reservado" la vida!
Ser la MADRE de Dios...



domingo, 22 de marzo de 2026

20260322 discusiones… conversaciones


Algunos toman estos términos como opuestos, otros pueden interpretarlos como sinónimos… La explicación para diferenciar los distintos conceptos que encierran estas palabras distintas, puede ser sutil, muy sutil. También depende de las circunstancias…

Sutil = se refiere a una  diferencia fina, tenue, que inicialmente puede llegar a ser difícil de percibir.

Según la IA, la diferencia entre CONVERSAR y DISCUTIR radica en la intención y el tono. Dónde conversar se referiría más a buscar conexión, mientras que discutir sería argumentar sobre puntos de vista contrapuestos en el análisis de un problema.

Mi razonamiento es que la conversación busca lograr un encuentro. Un encuentro que no se presupone, sino no sería necesario buscarlo, ya estaría dado.

Todos podemos pensar distinto sobre cualquier tema, a veces en forma diametralmente opuesta, otras veces pueden diferenciarnos sutilezas. Al mismo tiempo, SIEMPRE podemos encontrar cosas en común… solo debemos estar abiertos a observarlas. Considero que con quien puedo tener las mayores diferencias, también tendré algo en común.


Lo que voy a decir es sutil, pero pienso que toda conversación puede llevar una parte de discusión (o sea, se puede discutir un momento mientras se conversa)… pero, cuando se enfoca un intercambio solo desde la discusión es difícil llegar a un encuentro.
Argumentar con conceptos para defender una postura frente a otra (discutir), puede ser parte esencial para enriquecer una conversación.
Para que se mantenga la intención y el tono de conversación, y no pase al de discusión/pelea creo que debemos estar ABIERTOS a escuchar e intentar comprender la explicación, los argumentos del otro.

Cuando la argumentación del otro me “molesta”, corro el riesgo que mi intención y mi tono vayan variando hacia el de “pelea”…


¿Porqué será así?

¿Qué preferiríamospensar siempre igual, no tener la posibilidad de enriquecernos con puntos de vista diferentes?


Creo que cuando me enojo porque alguien piensa distinto a mí, frente a cualquier punto, expongo que podría molestarme no tener la razón.
Me pasa eso con frecuencia, entonces trato de pensar que “no tener razón” no me quita algo, sino que me pone en un camino de poder entender mejor las cosas… camino que no se me presentaría si no me abriera a considerar una visón distinta del problema (si me encierro en mí mismo).
Incluso, teniendo finalmente la razón, conversar/discutir es un buen ejercicio, porque me ayuda a reafirmar aquello en lo que creo, incluso más que antes, ya que expuse la idea frente a una postura distinta, y a pesar de ello, la idea original salió fortalecida.


Somos seres esencialmente creados para conversar/discutir, enriqueciéndonos del ENCUENTRO con el otro… no hacerlo, sería como enterrar nuestro “talento” y no hacerlo producir.

No podemos vivir de la discusión constante (actitud y tono). 
Si necesitamos vivir de la conversación/discusión que conduzca a un ENCUENTRO… está demostrado científicamente.




viernes, 20 de marzo de 2026

20260320 San José... el resumen de lo bueno.

Ayer, jueves 19 de marzo, recordamos como el día de San José en nuestra Iglesia Católica.

No sé si se trata de una impresión solo mía, pero siento cómo que cada año lo recordamos más...

La historia de San José dentro de la Iglesia es llamativa, ya que fue canonizado tardíamente en forma popular.
La fiesta de San José fue instituida por el papa Gregorio XV, recién en 1621. 
En 1870 el papa Pío IX lo declara patrono de la Iglesia Universal. 
En 1889, el papa León XIII lo nombra patrono de los padres de familia y de los trabajadores. 
Desde 1955, a instancias del papa Pío XII, celebramos la fiesta de San José obrero cada 1ro de mayo.
Actualmente se lo recuerda el 18 de marzo... y todo el mes de marzo es considerado como el mes de San José.

En la Biblia sólo se lo menciona unas 10 veces, y no figura ni una sola palabra de su boca... sin embargo, los católicos cada vez lo queremos más.
Imagino esta situación como cuando leemos un libro, donde siempre lo completamos nosotros poniendo todas las imágenes que naturalmente corresponden al texto que estamos leyendo (son imágenes que surgen espontáneamente, allí no nos engañamos)… Interpreto que lo mismo hacemos con San José… de quien tenemos tan pocas referencias, una persona que aparece tan sencillo y humilde por el hecho de “no figurar”, que nosotros lo “arropamos” con todas las virtudes que derivan de la humildad, de donde solo salen cosas buenas.


Dios elige hacerse hombre naciendo en el seno de una familia. 
Para madre elige una mujer sencilla, alegre y pura, por padre un varón que, a pesar de descender del linaje del rey David, lo asumimos como sencillo, comprometido y trabajador.

Me impacta la cantidad de textos y canciones que me van llegando del padre de Jesús, San José, de quien disponemos de tan pocos datos históricos concretos, y sin ninguna palabra de su boca... parece que es universal que el ser humano admire LA HUMILDAD y que la llene de buenos atributos.




lunes, 16 de marzo de 2026

20260316 ¿Cómo es el tema de la FE? … es una Gracia, pero ¿se puede analizar racionalmente?

¿en qué tenés FE?

Pregunto a todos, "creyentes y no creyentes"...

TODOS creemos en algo, según nuestras experiencias. IMPOSIBLE no creer, está en nuestra esencia como seres humanos, vamos creyendo que sucederán cosas según nuestras experiencias previas, así nos movemos, así con-vivimos.

Tenemos FE en situaciones personales (mañana despertaré según el estado de salud que traigo, o estoy preocupado que pueda pasar tal cosa), en el comportamiento de los demás (tenemos una reunión, confío en que los demás concurrirán preparados para la misma… o sospecho que no lo harán) y de la naturaleza (espero que mañana llueva o salga el sol, según parámetros de comportamiento previo)... imposible vivir sin creer en algo, sin esperar algo según esa creencia.


Interpreto que algo similar sucede en nuestra dimensión espiritual.
Según nuestra educación, según experiencias previas, según nuestro comportamiento, según nuestras conveniencias, tendemos a creer en un estilo de vida espiritual, que nos lleva a comportarnos de una u otra forma.

Algunos creemos que existe una energía creadora como origen y como esencia de una forma de comportamiento a Quien llamamos Dios (nos llaman creyentes).

Otros, llamados NO creyentes, en realidad SÍ creen… Ya sea que creen que no existe ningún origen creador (llamados ateos), o que crean que es imposible concluir si existe o no existe esa “fuerza creadora”, llamados agnósticos.

Creo que es un error hablar de “no creyentes”, ya que TODOS creemos en algo.


El punto que deberíamos preguntarnos es si somos honestos con nuestra propia conciencia.
Analizar si alguna vez dedicamos un tiempo de reflexión sobre estos temas, o si no nos importa, y vamos por la vida según lo que suceda en cada instante, sin prever nada de nuestro comportamiento, ni para con los demás, ni para con nosotros mismos.

Cada uno, según nuestra propia decisión, según NUESTRAS CREENCIAS, elegimos manejarnos de alguna de estas formas que acabo de describir (¿tal vez hayan otras más?)…

Creo también, que en nuestro diario vivir, mezclamos estas formas de comportamiento… ya sea por ignorancia, imprevisibilidad, conveniencias, etc… y ahí vamos… haciendo lo que podemos… o lo que queremos, según con qué grado de convencimiento nos lo proponemos.


Los cristianos decimos que la FE ES UNA GRACIA… 
Una suerte de misterio, ya que por un lado, no podríamos tenerla sin que Dios nos la dé como un DON; y por el otro lado, somos nosotros mismos quienes debemos abrir nuestro corazón para recibirla y cultivarla.

¿QUÉ es más importante? o mejor dicho... 
¿QUÉ es primero: el don que se ofrece, o nuestra disposición a recibirlo?
¿Depende sólo de Dios, o depende sólo de nosotros, o depende de AMBOS?
El AMOR implica entrega, compartir, con-vivir... de ambos.
"Allí donde hayan dos, o más, reunidos en mi nombre, 
ALLÍ ESTOY YO" (Jesús dixit)


Creemos que Dios ES amor... y que fuimos creados a Su imagen y semejanza en nuestra capacidad de amar. 
Es el sustento profundo de nuestra FE, que si lo analizamos en la profundidad de nuestras conciencias, lo encontraremos allí, grabado a fuego (nos va mejor cuando amamos, nos va peor cuando no amamos, Y PUNTO, independientemente de QUÉ religión profesemos, o si no profesamos ninguna)... solo por el hecho de ser seres humanos, de haber sido creados de esta forma EN ESENCIA (o haber llegado hasta acá por azar).

La esencia del amor es respetar la libertad del amado, por lo tanto, Dios, siendo todopoderoso, respeta nuestra libertad.
Creemos en un Dios eterno y pleno en el amor... que respeta nuestras decisiones.
Creemos que Dios SIEMPRE está allí… disponible para cada uno, porque el vínculo de amor es una relación de entrega. Entonces Dios SIEMPRE está disponible, primero... eternamente primero.


Se dice que nuestro corazón tiene una puerta con un solo picaporte, que está de nuestro lado… sólo nosotros podemos abrirla.

Entonces, una vez que nos disponemos a abrir esa puerta… ¿qué camino tomar?

A partir de allí, comienza a trabajar lo más profundo de nuestra propia conciencia… a partir de ese momento, ELIJO lo que viene. Todos pasamos por esos "mismos dilemas", en los cuales tenemos que decidir.

Elegimos no abrir la puerta, vivir enfrascados solo en nuestras propias conveniencias (egocentrismo, lo opuesto al amor)… o elegimos abrir esa puerta, abrirnos a Dios, y por consecuencia, necesariamente también abrirnos a los demás... porque Dios nos pide que lo veamos a Él, EN los demás.

Finalmente, todo, es SIEMPRE nuestra propia decisión. 
SOY YO quien elijo alejarme o acercarme a los demás, 
SOY YO quien elijo alejarme o acercarme a Dios.

Cuando elijo abrirme al mundo del con-vivir, del compartir, allí vuelvo a elegir CÓMO hacerlo.

Todo esto termina dependiendo de nuestra FE.


Entonces la Biblia (la PALABRA de Dios), con su Antiguo Testamento, y luego Jesucristo (Nuevo Testamento - la IMAGEN del Dios en que creemos, en palabras y hechos), al margen de los milagros, nos hacen reflexionar sobre CÓMO debemos vivir nuestra libertad... cómo nos conviene vivirla.

Jesús de Nazaret, teniendo el poder que habitualmente más nos impacta a los hombres, que humildemente demuestra en cada milagro (incluso dominando la vida y la muerte), no nos impone nada
Sin embargo, EJERCE un poder que suele ser menos reconocido, el poder de la coherencia y la convicción PERFECTAS, de la honestidad absoluta de conciencia... que termina siendo "el poder" que MÁS conquista nuestros corazones. 
Sino, ¿cómo se explica que un "simple" Hombre de una ciudad humilde, con solo doce amigos sencillos, conquistara el mundo después de haber sido ultrajado y crucificado frente a toda la sociedad, como una suerte de "escarmiento", hasta el punto que luego la historia se divida en ANTES y DESPUÉS de Cristo? 
Indudablemente, lo que MÁS nos conquista es la coherencia en el amor, SIEMPRE... aunque busquemos excusas y queramos resistirnos. Admiramos la coherencia y nos atrae.
Sin embargo, en el momento que descubrimos la realidad de amor que tenemos frente nuestro, necesitamos de HONESTIDAD de conciencia para aceptarla... en algunas oportunidades podemos intentar negarla y "resignificarla" según nuestra conveniencia circunstancial.

No encuentro NADA en Jesús que sea una contradicción… ¿una contradicción respecto a qué? Respecto a lo que somos en ESENCIA, a nuestro vínculo con los demás y con nuestro entorno natural…
Jesús, como verdadero hombre, se comporta en todos los aspectos de Su diario vivir, como un hombre que ELIGE vivir según el sentido para el cual fuimos creados... nos enseña con Su EJEMPLO.

Dios sería incoherente, 
si nos pidiera que fuéramos distintos a cómo Él nos creó en esencia.


Estoy convencido que esa es la PRINCIPAL GRACIA de la FE que me propone Jesús/Dios… una FE plena, porque no puedo encontrarle contradicción... a Su prédica y a Sus hechos, por lo tanto, se me hace confiable, creíble. Si logro verlo de esa forma, mi propia honestidad de conciencia me obliga a creer.


Muchas veces converso con mis hijos que lo más importante que debemos lograr, en todos los ámbitos en los que nos toque actuar, es ser CONFIABLES. Para eso,  debemos ser AUTÉNTICOS, que nuestro si, siempre represente un si, y que nuestro no, siempre implique un no... para lograr despertar en los demás un poco de fe en nosotros... en que seremos buenos amigos, buenos compañeros, buenos empleados, buenos socios, buenos familiares, buenos hijos, buenos hermanos, buenos esposos, etc., etc.
Luego, en el diario vivir, como todo el mundo, no siempre lo logramos... lamentablemente, esa desilusión que generamos en los demás, quienes somos miembros de una Iglesia (desde el papa, obispo, sacerdote, hasta el más humilde feligrés), hace que algunos se alejen... o que juzguen a la Iglesia como "no confiable", como para no tenerle fe... 
En realidad, la Iglesia es una suerte de hospital en el que todos debemos buscar mejorar, y ayudarnos a mejorar... no andar buscando "ejemplos perfectos que conduzcan nuestra fe" en otros mortales, y luego "señalar con el dedo" los errores... 
Tuvimos un ejemplo perfecto para imitar... y tristemente, con nuestra soberbia, lo crucificamos. 
En medio de Su Pasión y Muerte Jesucristo nos reforzó todo Su ejemplo de que "cualquiera sean las circunstancias" no debemos traicionar nuestra esencia, nuestra FE EN EL AMOR, o lo que es lo mismo: NUESTRA FE EN DIOS.

La CUARESMA y la SEMANA SANTA son buenos momentos para reflexionar sobre nuestra FE... en QUÉ creemos, y qué rumbo de conductas elegiremos tomar según nuestras creencias, según nuestra FE... ¿seremos consecuentes, coherentes? (contamos con EL ejemplo de la máxima consecuencia y coherencia posibles).


Interpreto que esa ES LA GRACIA que nos ofrece Jesús… una coherencia absoluta que nos hace imposible no confiar, no tener FE… aunque en algunas circunstancias, nuestra conveniencia del momento, nos haga (me haga) cerrar la puerta del corazón y preferir no ver… o nos haga (me haga) elegir un camino que no es de ENCUENTRO, sino que puede ser de egoísmo... ¿cuantas veces priorizamos nuestro sentimiento de ofensa frente al privilegio y la alegría del re-encuentro? 

Muchas veces solo se tratan de "ofensas mínimas" a las que les permitimos escalar... cuando en un inicio eran "fácilmente desechables"... 

De nuevo, todos reconocemos la intención de nuestros actos en la profundidad de nuestra propia conciencia, no necesitamos que "un cura, ni nadie, venga a señalarnos con un dedo"... La Iglesia no es para "señalar" errores, sino un lugar donde honesta y humildemente (idealmente) podemos ayudarnos, entre todos, a descubrirlos e intentar arreglarlos, o iniciar un camino de reparación. 
Tenemos FE en que el sacramento de la confesión (también llamado de la reconciliación) es un momento de profunda reflexión interna, que nos ayuda, con una buena guía, a tener ese tipo de espacios de reflexión, y de RE-ENCUENTRO con nuestra esencia en el amor... y Dios SIEMPRE está disponible, si ELEGIMOS re-abrir esa puerta que nosotros habíamos cerrado. 

Que buen ejemplo, para nuestra esperanza, es el del "buen ladrón", que en el último instante de su vida ELIJE cambiar, descubriendo a Dios en ese cuerpo destrozado y crucificado que era Jesucristo agonizante... y Jesús, en medio del sufrimiento EXTREMO, lo mira con TERNURA: "Hoy estarás conmigo en el paraíso..."

Dios SIEMPRE disponible, en toda circunstancia, hasta el último instante.
Solo depende de nosotros, de abrir nuestro corazón...


INSISTO, Cada uno lo tenemos en nuestra propia conciencia, así SOMOS, cada uno sabemos que “oportunidades” le damos a nuestra propia persona, a los demás, y a ese posible Dios creador…
INSISTO, no necesitamos que nadie nos lo diga, pero SI nos ayuda el hecho de reflexionar con otros, porque MISTERIOSAMENTE fuimos creados (o llegamos hasta acá por azar) de manera que nosotros tomamos nuestras propias decisiones, pero el impacto de las mismas es según cómo afectan a los demás… porque ESO ES el amor, y creemos que fuimos creados a imagen y semejanza de un Dios que ES amor

¿Cómo podríamos no darle una oportunidad a un Dios que ES amor
 y que, lo UNICO que nos pide es que nos amemos los unos a los otros?


La GRACIA de una coherencia perfecta que nos lleva a tener FE en lo bueno, lo bello y lo verdadero 🙏🏼🙏🏼... donde la FE no nace de un "sentimiento" que pudiera ser más pasajero o permanente ("cómo me gustaría tener la fe que vos tenés, y que a mi no me dieron" se escucha a veces), sino que resulta un acto de nuestra inteligencia y nuestra voluntad, que nos lleva a ADHERIRNOS a Dios, a esa fuerza sobrenatural y verdadera que nos acoge.


La FE, cuando surge de la honestidad de nuestras conciencias,
nos trae LUZ, nos ilumina en donde hay "tinieblas".

Y muchas veces, esa luz puede provenir desde donde menos lo esperamos...
como el "buen ladrón", alguien que fue un malhechor toda su vida, SAN DIMAS,
no enseña a ver a Dios en algo que parecería insignificante...
él lo vio en un cuerpo deshecho colgado en una Cruz...
Su ejemplo nos invita a verlo en la pequeñez de una Hostia consagrada...
hoy, cualquier día, podemos ELEGIR estar con Dios en el paraíso...
SOLO DEPENDE DE NUESTRA FE...
y de lo honestos que seamos con nuestra creencia, con nuestra FE.