¿en qué tenés FE?
Pregunto a todos, "creyentes y no creyentes"...
TODOS creemos en algo, según nuestras experiencias. IMPOSIBLE no creer, está en nuestra esencia como seres humanos, vamos creyendo que sucederán cosas según nuestras experiencias previas, así nos movemos, así con-vivimos.
Tenemos FE en situaciones personales (mañana despertaré según el estado de salud que traigo, o estoy preocupado que pueda pasar tal cosa), en el comportamiento de los demás (tenemos una reunión, confío en que los demás concurrirán preparados para la misma… o sospecho que no lo harán) y de la naturaleza (espero que mañana llueva o salga el sol, según parámetros de comportamiento previo)... imposible vivir sin creer en algo, sin esperar algo según esa creencia.
Interpreto que algo similar sucede en nuestra dimensión espiritual.
Según nuestra educación, según experiencias previas, según nuestro comportamiento, según nuestras conveniencias, tendemos a creer en un estilo de vida espiritual, que nos lleva a comportarnos de una u otra forma.
Algunos creemos que existe una energía creadora como origen y como esencia de una forma de comportamiento a Quien llamamos Dios (nos llaman creyentes).
Otros, llamados NO creyentes, en realidad SÍ creen… Ya sea que creen que no existe ningún origen creador (llamados ateos), o que crean que es imposible concluir si existe o no existe esa “fuerza creadora”, llamados agnósticos.
Creo que es un error hablar de “no creyentes”, ya que TODOS creemos en algo.
El punto que deberíamos preguntarnos es si somos honestos con nuestra propia conciencia.
Analizar si alguna vez dedicamos un tiempo de reflexión sobre estos temas, o si no nos importa, y vamos por la vida según lo que suceda en cada instante, sin prever nada de nuestro comportamiento, ni para con los demás, ni para con nosotros mismos.
Cada uno, según nuestra propia decisión, según NUESTRAS CREENCIAS, elegimos manejarnos de alguna de estas formas que acabo de describir (¿tal vez hayan otras más?)…
Creo también, que en nuestro diario vivir, mezclamos estas formas de comportamiento… ya sea por ignorancia, imprevisibilidad, conveniencias, etc… y ahí vamos… haciendo lo que podemos… o lo que queremos, según con qué grado de convencimiento nos lo proponemos.
Los cristianos decimos que la FE ES UNA GRACIA…
Una suerte de misterio, ya que por un lado, no podríamos tenerla sin que Dios nos la dé como un DON; y por el otro lado, somos nosotros mismos quienes debemos abrir nuestro corazón para recibirla y cultivarla.
¿QUÉ es más importante? o mejor dicho...
¿QUÉ es primero: el don que se ofrece, o nuestra disposición a recibirlo?
¿Depende sólo de Dios, o depende sólo de nosotros, o depende de AMBOS?
El AMOR implica entrega, compartir, con-vivir... de ambos.
"Allí donde hayan dos, o más, reunidos en mi nombre,
ALLÍ ESTOY YO" (Jesús dixit)
Creemos que Dios ES amor... y que fuimos creados a Su imagen y semejanza en nuestra capacidad de amar.
Es el sustento profundo de nuestra FE, que si lo analizamos en la profundidad de nuestras conciencias, lo encontraremos allí, grabado a fuego (nos va mejor cuando amamos, nos va peor cuando no amamos, Y PUNTO, independientemente de QUÉ religión profesemos, o si no profesamos ninguna)... solo por el hecho de ser seres humanos, de haber sido creados de esta forma EN ESENCIA (o haber llegado hasta acá por azar).
La esencia del amor es respetar la libertad del amado, por lo tanto, Dios, siendo todopoderoso, respeta nuestra libertad.
Creemos en un Dios eterno y pleno en el amor... que respeta nuestras decisiones.
Creemos que Dios SIEMPRE está allí… disponible para cada uno, porque el vínculo de amor es una relación de entrega. Entonces Dios SIEMPRE está disponible, primero... eternamente primero.
Se dice que nuestro corazón tiene una puerta con un solo picaporte, que está de nuestro lado… sólo nosotros podemos abrirla.
Entonces, una vez que nos disponemos a abrir esa puerta… ¿qué camino tomar?
A partir de allí, comienza a trabajar lo más profundo de nuestra propia conciencia… a partir de ese momento, ELIJO lo que viene. Todos pasamos por esos "mismos dilemas", en los cuales tenemos que decidir.
Elegimos no abrir la puerta, vivir enfrascados solo en nuestras propias conveniencias (egocentrismo, lo opuesto al amor)… o elegimos abrir esa puerta, abrirnos a Dios, y por consecuencia, necesariamente también abrirnos a los demás... porque Dios nos pide que lo veamos a Él, EN los demás.
Finalmente, todo, es SIEMPRE nuestra propia decisión.
SOY YO quien elijo alejarme o acercarme a los demás,
SOY YO quien elijo alejarme o acercarme a Dios.
Cuando elijo abrirme al mundo del con-vivir, del compartir, allí vuelvo a elegir CÓMO hacerlo.
Todo esto termina dependiendo de nuestra FE.
Entonces la Biblia (la PALABRA de Dios), con su Antiguo Testamento, y luego Jesucristo (Nuevo Testamento - la IMAGEN del Dios en que creemos, en palabras y hechos), al margen de los milagros, nos hacen reflexionar sobre CÓMO debemos vivir nuestra libertad... cómo nos conviene vivirla.
Jesús de Nazaret, teniendo el poder que habitualmente más nos impacta a los hombres, que humildemente demuestra en cada milagro (incluso dominando la vida y la muerte), no nos impone nada…
Sin embargo, EJERCE un poder que suele ser menos reconocido, el poder de la coherencia y la convicción PERFECTAS, de la honestidad absoluta de conciencia... que termina siendo "el poder" que MÁS conquista nuestros corazones.
Sino, ¿cómo se explica que un "simple" Hombre de una ciudad humilde, con solo doce amigos sencillos, conquistara el mundo después de haber sido ultrajado y crucificado frente a toda la sociedad, como una suerte de "escarmiento", hasta el punto que luego la historia se divida en ANTES y DESPUÉS de Cristo?
Indudablemente, lo que MÁS nos conquista es la coherencia en el amor, SIEMPRE... aunque busquemos excusas y queramos resistirnos. Admiramos la coherencia y nos atrae.
Sin embargo, en el momento que descubrimos la realidad de amor que tenemos frente nuestro, necesitamos de HONESTIDAD de conciencia para aceptarla... en algunas oportunidades podemos intentar negarla y "resignificarla" según nuestra conveniencia circunstancial.
No encuentro NADA en Jesús que sea una contradicción… ¿una contradicción respecto a qué? Respecto a lo que somos en ESENCIA, a nuestro vínculo con los demás y con nuestro entorno natural…
Jesús, como verdadero hombre, se comporta en todos los aspectos de Su diario vivir, como un hombre que ELIGE vivir según el sentido para el cual fuimos creados... nos enseña con Su EJEMPLO.
Dios sería incoherente,
si nos pidiera que fuéramos distintos a cómo Él nos creó en esencia.
Estoy convencido que esa es la PRINCIPAL GRACIA de la FE que me propone Jesús/Dios… una FE plena, porque no puedo encontrarle contradicción... a Su prédica y a Sus hechos, por lo tanto, se me hace confiable, creíble. Si logro verlo de esa forma, mi propia honestidad de conciencia me obliga a creer.
Muchas veces converso con mis hijos que lo más importante que debemos lograr, en todos los ámbitos en los que nos toque actuar, es ser CONFIABLES. Para eso, debemos ser AUTÉNTICOS, que nuestro si, siempre represente un si, y que nuestro no, siempre implique un no... para lograr despertar en los demás un poco de fe en nosotros... en que seremos buenos amigos, buenos compañeros, buenos empleados, buenos socios, buenos familiares, buenos hijos, buenos hermanos, buenos esposos, etc., etc.
Luego, en el diario vivir, como todo el mundo, no siempre lo logramos... lamentablemente, esa desilusión que generamos en los demás, quienes somos miembros de una Iglesia (desde el papa, obispo, sacerdote, hasta el más humilde feligrés), hace que algunos se alejen... o que juzguen a la Iglesia como "no confiable", como para no tenerle fe...
En realidad, la Iglesia es una suerte de hospital en el que todos debemos buscar mejorar, y ayudarnos a mejorar... no andar buscando "ejemplos perfectos que conduzcan nuestra fe" en otros mortales, y luego "señalar con el dedo" los errores...
Tuvimos un ejemplo perfecto para imitar... y tristemente, con nuestra soberbia, lo crucificamos.
En medio de Su Pasión y Muerte Jesucristo nos reforzó todo Su ejemplo de que "cualquiera sean las circunstancias" no debemos traicionar nuestra esencia, nuestra FE EN EL AMOR, o lo que es lo mismo: NUESTRA FE EN DIOS.
La CUARESMA y la SEMANA SANTA son buenos momentos para reflexionar sobre nuestra FE... en QUÉ creemos, y qué rumbo de conductas elegiremos tomar según nuestras creencias, según nuestra FE... ¿seremos consecuentes, coherentes? (contamos con EL ejemplo de la máxima consecuencia y coherencia posibles).
Interpreto que esa ES LA GRACIA que nos ofrece Jesús… una coherencia absoluta que nos hace imposible no confiar, no tener FE… aunque en algunas circunstancias, nuestra conveniencia del momento, nos haga (me haga) cerrar la puerta del corazón y preferir no ver… o nos haga (me haga) elegir un camino que no es de ENCUENTRO, sino que puede ser de egoísmo... ¿cuantas veces priorizamos nuestro sentimiento de ofensa frente al privilegio y la alegría del re-encuentro?
Muchas veces solo se tratan de "ofensas mínimas" a las que les permitimos escalar... cuando en un inicio eran "fácilmente desechables"...
De nuevo, todos reconocemos la intención de nuestros actos en la profundidad de nuestra propia conciencia, no necesitamos que "un cura, ni nadie, venga a señalarnos con un dedo"... La Iglesia no es para "señalar" errores, sino un lugar donde honesta y humildemente (idealmente) podemos ayudarnos, entre todos, a descubrirlos e intentar arreglarlos, o iniciar un camino de reparación.
Tenemos FE en que el sacramento de la confesión (también llamado de la reconciliación) es un momento de profunda reflexión interna, que nos ayuda, con una buena guía, a tener ese tipo de espacios de reflexión, y de RE-ENCUENTRO con nuestra esencia en el amor... y Dios SIEMPRE está disponible, si ELEGIMOS re-abrir esa puerta que nosotros habíamos cerrado.
Que buen ejemplo, para nuestra esperanza, es el del "buen ladrón", que en el último instante de su vida ELIJE cambiar, descubriendo a Dios en ese cuerpo destrozado y crucificado que era Jesucristo agonizante... y Jesús, en medio del sufrimiento EXTREMO, lo mira con TERNURA: "Hoy estarás conmigo en el paraíso..."
Dios SIEMPRE disponible, en toda circunstancia, hasta el último instante.
Solo depende de nosotros, de abrir nuestro corazón...
INSISTO, Cada uno lo tenemos en nuestra propia conciencia, así SOMOS, cada uno sabemos que “oportunidades” le damos a nuestra propia persona, a los demás, y a ese posible Dios creador…
INSISTO, no necesitamos que nadie nos lo diga, pero SI nos ayuda el hecho de reflexionar con otros, porque MISTERIOSAMENTE fuimos creados (o llegamos hasta acá por azar) de manera que nosotros tomamos nuestras propias decisiones, pero el impacto de las mismas es según cómo afectan a los demás… porque ESO ES el amor, y creemos que fuimos creados a imagen y semejanza de un Dios que ES amor.
¿Cómo podríamos no darle una oportunidad a un Dios que ES amor
y que, lo UNICO que nos pide es que nos amemos los unos a los otros?
La GRACIA de una coherencia perfecta que nos lleva a tener FE en lo bueno, lo bello y lo verdadero 🙏🏼🙏🏼... donde la FE no nace de un "sentimiento" que pudiera ser más pasajero o permanente ("cómo me gustaría tener la fe que vos tenés, y que a mi no me dieron" se escucha a veces), sino que resulta un acto de nuestra inteligencia y nuestra voluntad, que nos lleva a ADHERIRNOS a Dios, a esa fuerza sobrenatural y verdadera que nos acoge.
La FE, cuando surge de la honestidad de nuestras conciencias,
nos trae LUZ, nos ilumina en donde hay "tinieblas".
Y muchas veces, esa luz puede provenir desde donde menos lo esperamos...
como el "buen ladrón", alguien que fue un malhechor toda su vida, SAN DIMAS,
no enseña a ver a Dios en algo que parecería insignificante...
él lo vio en un cuerpo deshecho colgado en una Cruz...
Su ejemplo nos invita a verlo en la pequeñez de una Hostia consagrada...
hoy, cualquier día, podemos ELEGIR estar con Dios en el paraíso...
SOLO DEPENDE DE NUESTRA FE...
y de lo honestos que seamos con nuestra creencia, con nuestra FE.