martes, 3 de febrero de 2026

20260203 LA FAMILIA... muy breve

 ¿Existe algún análisis sociológico serio que no identifique a la familia como la principal organización social? La base de todas las sociedades... 
EN LA TEORÍA, creo que nadie podría desmentirlo... pero, EN LA PRÁCTICA, ¿qué estamos haciendo, cada uno por la familia, como miembros de una sociedad? 
¿Cómo estamos ayudando a cuidar el concepto de familia, hacia la sociedad... para convivir con "mejores" familias?
¿Cómo estamos cuidando nuestra propia familia, para "ofrecer al mundo" nuestro "granito de arena"?

Como siempre, sin juzgar a nadie, solo para ayudarnos a reflexionar entre todos.


¿Alguien sabe cuándo se celebra el día de la familia?


Hace unos días empecé a escribir este texto que comparto acá, así inconcluso como está... para empezar una reflexión:


Ayer celebramos el día de la familia…
¿Cuál familia?
¿La tuya, la mía? TODAS… cada una con sus particularidades… creo que es bueno el ejercicio de no excluir… y que eso, tampoco impida observar objetivamente y con la mayor caridad posible, los beneficios y las dificultades de las distintas formas de organización familiar… porque, en definitiva, de nosotros depende CÓMO termine siendo NUESTRA familia… y para ello, es bueno que pensemos cuál sería nuestro modelo ideal.

¿Importa quién sea que propone recordar a la familia? En este caso es la Iglesia Católica, el día que se recuerda la SAGRADA FAMILIA… pero si fuera cualquier otra institución, BIENVENIDO!!! y si hubiera MÁS de un día para reflexionar sobre la familia, muy bienvenido también… 
La ONU proclamó, en 1993, al 15 de mayo como el día internacional de la familia... ¿lo sabías?
En Argentina se debería celebrar el día de la familia el tercer domingo de octubre, así fue estipulado para las celebraciones escolares (equivalente al día de la madre, del padre, del niño)... ¿lo sabías? y ¿sabías que se considera a octubre como el mes de la familia?

Un gran amigo me enseñó que, dado que los humanos somos una especie en la que la maduración es lenta (logramos un completo desarrollo después de los 20 años), se considera a la familia como el SEGUNDO ÚTERO… El hombre es un ser social, que plenifica su felicidad en su capacidad de socializar… pero esa inmadurez natural al momento de nacer, hace que inicialmente tendamos al egocentrismo, ya que todo gira alrededor del bebé, quien sólo debe “llorar” para ser consentido en el cuidado de sus necesidades… 
Es en la familia donde se debe ir aprendiendo a dejar ese egocentrismo de lado y estar atento a las necesidades de los demás… a darse por el otro… a socializar sanamente, sin segundas intenciones, solo por afecto, por amor… 
Uno de los estudios científicos más importantes de la historia, conducido por la universidad de Harvard, confirma que la base de la felicidad es la capacidad de generar buenos vínculos

Creo que muchos valores que nos gustaría preservar, que sentimos que se nos “van de las manos”: el respeto a la vida, al bien común, a la sana convivencia, al derecho natural, a tantos avances ya adquiridos, tantas cosas… todo eso, hoy sucede porque como sociedad fuimos perdiendo el respeto por la FAMILIA como institución, el respeto por el rol de cada uno de sus integrantes… 
Ese rol que debe cumplir cada uno… está como… ¿caricaturizado?… no sé si es la palabra más adecuada… ¿desdibujado? ¿poco reflexionado?
El PADRE… ¿cumple su rol?
La MADRE… ¿cumple su rol?
Los HIJOS/HERMANOS… ¿cumplen su rol?

Cada uno de esos roles, deben ir madurando en el tiempo… no es lo mismo mi relación como padre con una hija de 6 años, que con el que tiene 12, y al mismo tiempo con los adolescentes y los hijos adultos… todo al mismo tiempo…
No es lo mismo mi rol con una mujer joven, con fortalezas y temores, cuando empezábamos la familia, que 15 años después, en el medio de conducir el grupo familiar… y luego, 30 años después con encuentros más maduros y análisis diferentes…
No es igual mi rol de hijo/hermano cuando íbamos creciendo, que cuando empezamos a desarrollar actividades y adquirir responsabilidades fuera del núcleo familiar, o cuando, cada uno fue formando su “nueva familia”… pero seguimos en contacto… conviviendo de alguna manera y/o idealmente acompañándonos y ayudándonos…

La FAMILIA (el concepto de familia) es muy… SUPERdinámica!!! 
Y los roles de cada uno van cambiando… DENTRO de ella vamos madurando esos roles… es allí dentro, donde se aprende la CONVIVENCIA… es donde los padres DEBEMOS enseñarla (esos roles deben ser activos… no pasivos…)

Es también, DENTRO de la familia, donde uno DEBERÍA primariamente aprender a ver CÓMO debo mejorar, o madurar, MI propio rol, antes que pensar cómo están fallando los demás

La familia es EL lugar natural donde deberíamos (con la buena GUÍA de los padres) aprender a cooperar por el bien de todos, antes que pensar en mi propio interés… aprender LA EXPERIENCIA que mi situación individual espontáneamente mejora, si mejora la situación general, la situación de todos…

Siempre, en todo momento, es un buen momento para rezar por la FAMILIA, y reflexionar, CADA UNO, sobre los ROLES que nos tocan… siendo uno de los valores importantes que aprendemos DENTRO de la familia, y luego lo jerarquizamos para toda la vida, el de la COMPLEMENTARIEDADvalorar y respetar las diferencias, que siempre pueden enriquecernos

       


domingo, 1 de febrero de 2026

20260127 HERMANOS... ¿sí o no?

Empiezo con una consideración especial, ya que el desarrollo de este tema puede resultar especialmente sensible para alguien, y no es esa la intención de este escrito.

Existen familias sin hijos, con hijo único y con muchos hijos... Cada caso, cada familia es única... es fácil comprender que no todos tuvimos los hijos que quisimos/planeamos (el cálculo puede “fallar” en menos o en más), así que lo que se exprese acá es solo un análisis para reflexionar, nunca buscando juzgar a nadie.

Arranquemos:


Siempre que nos referimos a la célula vital y esencial de una sociedad, unánimemente mencionamos a la familia. En menor medida, también se menciona, cada tanto, al cimiento y sostén de cada familia: el matrimonio. 

Familia y matrimonio son modelos de CONVIVENCIA... es allí donde aprendemos a con-vivir en forma natural, y en la máxima confianza. Desde luego, esa convivencia estará atravesada por los valores que sepan/puedan transmitir los padres, para ellos mismos en el matrimonio, y para los hijos en la familia.


Pocas veces se habla/analiza sobre los hermanos, como miembros esenciales de una familia... Para que existan hermanos, debe haber, por lo menos, dos hijos o más.

Empezamos por un concepto que me gustaría resaltar: 

“cada hijo ES único... aunque tenga hermanos, aunque sean muchos hermanos”.


Ha cambiado mucho el enfoque global sobre el hecho de tener, o no, hijos.
En la actualidad, hay encuestas que muestran que más de la mitad de las personas consideran que una familia sin hijos “es una familia completa”, lo cual refleja cambios sociales muy importantes sobre el concepto de familia, respecto a lo que se “consideraba” hasta hace poco tiempo.

Algunos datos aislados, pero representativos:

- Según el censo de 2022, el 57% de los hogares en Argentina no tiene niños menores de 18 años. En 1991 eran el 44%... y antes menos. Se estima una caída cercana al 50% de la natalidad, sólo en la última década, lo cual es un tema demográfico para analizar en cualquier país o región, pero mucho más en Argentina, que tiene un territorio muy extenso, escasamente poblado (casi 2,8 millones de km2, con solo alrededor de 16 habitantes por km2)

 

- En la Unión Europea, de los hogares CON niños, el 47% tiene uno solo. En Canadá y en Reino Unido, entre las familias CON hijos, las que tienen uno solo superan a las que tienen 2 o más.

- En Alemania, solo un 13% de las familias CON niños, tienen 3 o más.

- En Australia, mientras en 1981 más del 33% de las familias tenían 4 hijos, en 2016 cayó al 11%.


Si bien es un dato duro que cada pareja debe tener, por lo menos, 2 hijos para sólo atender al necesario “recambio poblacional”, la mayoría de los países occidentales están teniendo una tasa de natalidad por mujer de entre 1 y 1,5, lo cual, naturalmente conduce a la extinción de esas sociedades... 
¿se comprende la magnitud de estos datos?


A pesar de ello, en países desarrollados, emergió, y aumenta el concepto DINK (“Double Income, No Kids) como “modelo familiar”. Un modelo donde la valoración principal es según costos... que no es un tema menor.

Actualmente se encuentra muy estudiado que cada hijo tiene un costo... Pregunto: ¿tendrá costos el hecho de no tener hijos... o de no tener hermanos?

En USA, se estima un costo cercano a los US$380.000.- por criar un hijo, desde los 0 a 18 años; mientras que si luego va a una universidad privada fuera de la ciudad donde vive, el costo/inversión puede ascender a US$550.000.-. Según publicaciones, estos costos son similares en el Reino Unido, en Canadá o en España, en familias de clase media o alta.
Argentina no tiene una estimación precisa, pero según una publicación en Infobae de 2009, podía variar entre US$200.000.- a US$500.000.- según el “nivel de vida” familiar. 

Siempre, en todos los países, estos costos dependerán del nivel de vida de la familia... un término que en mi humilde opinión no es correcto, me parece más apropiado decir “nivel de consumo”... ya que una familia con bajos ingresos, puede tener un nivel de vida extraordinariamente alto... aunque consuma poco, comparada con otras. Una familia con altos ingresos y bajo nivel de consumo, también puede tener un buen nivel de vida...

En otros escritos hemos evaluado los conceptos de austeridad y consumismo.

El “modelo DINK” permite disponer de todo ese dinero para “la pareja”... 
¿CUÁNTO podremos consumir con todo ese “ahorro”? ... ¿se puede “comprar” la felicidad?


Un análisis que puede ser real, aunque muy sutil:

En algunos casos, una pareja decide “comprar” un hijo (¡Perdón! quiero decir “tener” un hijo...), como parte de un análisis centrado en destinar parte de sus ingresos, en forma muy estudiada, a ese “¿consumo?”, que sería el hijo que “van a adquirir”, ¡perdón! que van a tener, o que va a llegar... en general, más a pedido de la mujer, que “necesita realizarse” como madre. También puede ser porque ambos lo desean, o lo “necesitan”, los varones también querríamos trascender como padres...

En estos casos, el enfoque está puesto en cumplir con los “deseos” de los padres... y no es que esté mal darnos determinados gustos, poder cumplir con algunos deseos...
PERO... resulta que... hay una frase que explica en forma extraordinaria lo que querría decir en este instante:
“las cosas son para ser usadas, las personas son para ser amadas... 
NUNCA al revés”.

... no deberíamos usar a los hijos para darnos gustos... ¿o sí? ¿Existen derechos inherentes a los hijos?


Tener un hijo, criarlo, ayudarlo a desarrollar su potencial, puede constituir el acto de mayor entrega y desprendimiento de un ser humano o una pareja (amor), más todavía si llega más de uno... O puede ser “un gusto que nos daremos como padres” en determinado momento, según la conveniencia (egocentrismo)... 

¿Y si ese hijo llegara en un momento “poco conveniente”? ... pobrecito... 
Podría ser que muera violentamente (aborto -no existe un aborto que no sea violento-), o podría ser que sobreviva al parto, y tenga una vida difícil (no amado, poco considerado, o poco tenido/caído en cuenta).


Es claro que una buena situación económica permitirá “muchos gustos”, y un mejor acceso a muchas cosas... pero no será lo que marque la FELICIDAD del hijo, ni la de los padres, ni la de la familia.

Claramente existen familias con pocos recursos, que son felices... y otras que tienen todo lo que necesitan, y hasta otras, a las que les sobra demasiado, que no logran una armonía y felicidad.


Al mismo tiempo, el nivel de consumo (que en muchos casos es considerado como una necesidad impostergable) ha crecido tanto, que muchas parejas eligen tener un solo hijo, “para poder darle todo lo que el hijo ‘necesite’” ... no solo en lo referente al “tiempo” de parte de los padres, sino también de bienes materiales (“que no le falte nada, como me faltó a mi”). Y ellos también, como padres, disponer de los recursos necesarios para determinados consumos que no están dispuestos a ceder... ni siquiera por un hijo.

Por ello, hoy surgen muy distintas opciones que se analizan mucho... sobre tener o no un hijo, o si tener más de uno. 

Todo muy evaluado, calculado... pero pocas veces se lo analiza desde el ángulo de que esos hijos tengan, o no, hermanos.
¿Puede ser bueno para un matrimonio/pareja calcular no tener hijos por un tema de costos?
¿Puede ser bueno para un hijo crecer solo, cómo un único hijo?
¿Puede ser bueno para una familia que haya varios hermanos?
¿Qué se gana y qué se pierde en cada caso?



Como expresé al inicio, este escrito no busca juzgar, solo intentar hacernos algunas preguntas, otros pueden agregar otras; y entre todos, intentar las mejores respuestas, al menos más reflexivas... que luego deben adaptarse a cada caso en particular.
El hombre y sus circunstancias... (José Ortega y Gasset).


Una vez más mencionamos el trabajo de investigación de la Universidad de Harvard sobre lo que conduce a la felicidad. Un estudio prospectivo de más de 80 años (¿el estudio más importante de la historia de la ciencia?), que muestra claramente que, contrariamente a lo que pensaban al inicio la mayoría de los reclutados para el estudio, no son los recursos o medios económicos quienes conducen a la felicidad, sino los buenos vínculos que aprendemos a desarrollar con quienes nos rodean...

Por lo tanto, a quienes más queremos, lo mejor que podemos desearles es que logren generar buenos vínculos con su entorno, principalmente el entorno más cercano.

¿Se aprende eso? ¿Cómo y dónde se lo aprende, principalmente?



Me sorprendí al escuchar varias entrevistas realizadas a “expertos”, que son las primeras que aparecen en una búsqueda rápida por internet, que explicaban que es indiferente la infancia con o sin hermanos para la maduración de un niño, incluso para su maduración afectiva o emocional... que sólo importa el ambiente que generan los padres para favorecer la adecuada maduración de un hijo. Se repite mucho que los hermanos pueden ser reemplazados por primos, compañeros de escuela, tíos, amigos del club, etc... que cualquiera de ellos podría ser “como” hermanos (nadie dice que esa socialización, con al menos esos “como hermanos”, no sea necesaria). 
O sea, el concepto de la necesidad de hermanos para la maduración de un niño estaría claro... pero algunos estiman que son fácilmente reemplazables.

Esto me disparó a comenzar esta reflexión, profundizando la búsqueda de algunos datos y de algunos otros análisis.


Howard Gardner, prestigioso neuro-psicólogo e investigador, formula la teoría de las inteligencias múltiples en 1983, desafiando el paradigma tradicional de una inteligencia única. Propone 8 formas distintas de inteligencia: lingüística, lógico-matemática, espacial, musical, corporal-cinestésica, naturalista, intrapersonal e interpersonal.

La inteligencia intrapersonal e interpersonal son las que predominan para generar los vínculos que tendremos con los demás, se las puede unificar como inteligencia emocional. Nuestro cerebro debe desarrollar las vías neuronales que active y potencie esta inteligencia emocional.


Algunos estudios científicos "de peso", para comprender desde donde nos posicionamos:

 

Un buen resumen sobre cómo se organiza nuestro cerebro social

Tres grandes áreas de conocimiento: 
1) El reconocimiento del ambiente (no social) que nos rodea.
2) El reconocimiento de nuestros procesos mentales.
3) El reconocimiento de los procesos mentales de otros.


El cerebro infantil y sus capacidades cognitivas experimentan un importante desarrollo durante la primera infancia. En cognición social, los niños pequeños desarrollan una comprensión notablemente sofisticada de los deseos, pensamientos y emociones de los demás, a diferencia de sus reflejos corporales, dolores y enfermedades; gran parte de este desarrollo ocurre antes de que los niños comiencen la educación escolar a los 6 años.
Estos resultados concuerdan con evidencia previa de que el desarrollo de regiones cerebrales funcionalmente especializadas para razonar sobre los estados internos de los demás implica una aplicación cada vez más precisa de recursos neuronales específicos (es decir, grupos distintos de regiones cerebrales) a estímulos específicos (eventos que representan los estados mentales de los demás frente a sensaciones físicas).
Estos resultados son consistentes con la evidencia en psicología de un desarrollo lento y continuo que ocurre de forma gradual. La mejora se ve impulsada por la práctica explicativa explícita y la retroalimentación durante un período relativamente largo.


Bajo estas premisas y apoyados en estas bases científicas, alguien expresa que la madurez emocional es un camino de crecimiento personal: aprender a sentir sin rompernos, a amar sin depender y a vivir sin miedo.

La madurez no es solo un proceso de "crecer", sino de internalización; necesitamos a otros para que actúen como espejo y motor del desarrollo. Aprendemos quiénes somos al observar cómo reaccionan los demás ante nosotros. Los pares ayudan a etiquetar y validar emociones; sin ellos, el individuo carece de las herramientas para la “gestión emocional”.

El cerebro humano desarrolla circuitos específicos que solo se activan mediante la interacción. Las interacciones sociales tempranas proporcionan instrucciones clave para determinar cómo se desarrolla el cerebro.

La Teoría de la Mente es la capacidad de entender que otros tienen pensamientos y deseos distintos a los nuestros. Esta habilidad, crucial para la madurez, se desarrolla mediante el juego y el conflicto con pares entre los 3 y 12 años


La madurez nace de la seguridad. Para que un joven se atreva a madurar y explorar el mundo, necesita saber que existe un "puerto seguro" al cual poder volver. El apoyo social (personas de confianza) es el factor que más ayuda a desarrollar la resiliencia; sin otros, los desafíos de la vida pueden resultar abrumadores en lugar de ser oportunidades de crecimiento. 

Madurar implica ver las cosas desde la perspectiva ajena (empatía); se aplica en la capacidad de postergar el deseo inmediato en favor de un bien común o de una relación a largo plazo

Alguien que crece solo puede volverse funcional en tareas técnicas, pero permanecerá en un estado de egocentrismo infantil permanente al no haber tenido que negociar nunca sus necesidades con las de otro. La "madurez humana" (entendida como juicio, empatía y regulación emocional) es un producto social que simplemente no se genera en soledad.


Si los padres son el espejo vertical (la autoridad, el cuidado y el modelo), los hermanos representan el laboratorio horizontal. Su rol es fundamental porque es la primera relación de igual a igual donde se ensaya la vida en sociedad sin la red de seguridad, o la condescendencia, que suelen tener los adultos para con los niños. 
Con los padres, el poder es asimétrico, con los hermanos la relación es recíproca. 

Con un hermano aprendes que no eres el centro del universo. Se negocia desde quién usa el control remoto hasta cómo compartir el afecto de los padres. Este "entrenamiento" desarrolla la capacidad de ceder, defenderse y buscar soluciones "win-win". La rivalidad fraterna es natural y saludable si se maneja bien, ya que enseña a lidiar con la envidia, los celos y la competencia, emociones que aparecerán inevitablemente en la vida adulta. 

Los niños con hermanos disponen de herramientas naturales para desarrollar la capacidad de entender que las otras personas tienen pensamientos, intenciones y sentimientos distintos a los propios. Además, los hermanos crean una cultura propia (chistes internos, secretos) que les permite diferenciarse de la unidad parental, un paso crucial hacia la independencia emocional

Mientras que la relación con los padres está marcada por la futura pérdida, la relación con los hermanos es, potencialmente, la más larga de la vida. En situaciones de estrés familiar (como una crisis, o un divorcio o pérdida de un padre), los hermanos sirven como amortiguadores emocionales, procesando juntos la realidad y brindándo seguridad mutua. 


¿Y qué pasa con el hijo único?

No significa que no madure, sino que no dispone naturalmente de ese "laboratorio horizontal" (24/7), que llamamos socialización primaria. Entonces, en el mejor de los casos, buscará su reemplazo en otros espacios, como los primos, tíos (otros adultos), amigos, club o el entorno escolar, para compensar la falta de esa convivencia diaria con pares. El problema será que esos otros espacios resultarán temporales, asimétricos o estructurados. Obviamente se puede sobrellevar la situación, pero no existe un entorno/convivencia que sea igual a la de los hermanos.

La escuela está regida por normas y una supervisión distinta a la de los padres; además, allí el niño debe cuidar una “imagen social”, que no le preocupa frente a sus hermanos. No hay espacio para la convivencia "ociosa" donde surgen los conflictos que deben aprender a manejar.

En el club, actividades extracurriculares, o con amigos, el tiempo compartido es limitado y lo que principalmente evita es la obligatoriedad de tener que convivir después de las peleas, como sucede con un hermano, que es lo que realmente obliga a la maduración y la reparación del vínculo.

Los hijos únicos a menudo se van adaptando, y desarrollan sus propias formas de relacionarse con el mundo que los rodea.

En el desarrollo evolutivo entre 3 y 12 años, un hijo único tendrá experiencias distintas en comparación con un hijo que crece con hermanos. Entre hermanos están obligados a competir y compartir, negociar y resolver conflictos, aprendiendo a comprender diferentes perspectivas entre pares.

Los hermanos, a menudo, asumen diferentes roles dentro de la familia, con lo cual aprenden que cada uno es querido por quien es, más que por sus logros o por el lugar que ocupa. Lo viven en carne propia, y lo observan directamente en alguno de ellos.

El hijo único habitualmente tendrá ausencia de estos estímulos para su maduración, ya que crece en un ambiente donde las interacciones en el hogar son con adultos (relaciones asimétricas), no con pares de su misma edad con quienes debería navegar dinámicas de igualdad, conflicto y negociación.


Dado que la esencia humana es de madurar hacia lo social, la psicología del desarrollo describe esta situación como un aumento del riesgo del egocentrismo prolongado

Desde la perspectiva de la maduración, si un niño no dispone de las herramientas que otorga la convivencia entre pares de forma intensiva entre los 3 y 12 años, puede resultarle más difícil la "descentración" (su capacidad de salir del egocentrismo natural de esa etapa). Según Jean Piaget, el niño debe pasar del egocentrismo a la capacidad de ver el mundo desde otra perspectiva. Sin hermanos que le obliguen a ver que "el otro también tiene hambre, también quiere ese juguete y también está cansado", ese proceso de descentración puede ser más lento, difícil y/o doloroso. Pueden presentar una mayor fragilidad ante la frustración social (sus interlocutores adultos suelen ser predecibles, por educación o  por razones de lógica adulta, entonces cuando en el mundo real se encuentra con pares que no ceden, puede experimentar frustración al no tener entrenamiento en la negociación horizontal).

También pueden ser más rígidos en la propia evaluación de su identidad, al no haberse habituado a distintos modelos, o a la “corrección fraterna”, que en algunos casos puede ser cruel, pero en otros puede ser en la confianza de mucho amor mutuo. 

Por consiguiente, el egocentrismo, en algunos casos puede no estar referido a actos voluntarios, sino a no haber desarrollado la capacidad de lectura de la postura del otro... lo cual puede dificultar los vínculos con los demás (familiares, amigos, pareja, equipos de deporte o de trabajo).


Todas estas “ausencias” pueden ir recuperándose con el tiempo, y algunas personas lo hacen de manera brillante; pero es importante recalcar que la etapa entre 3 y 12 años constituye para el desarrollo del cerebro lo que se ha llamado “ventana de plasticidad social”. Aprender después es más difícil, y no se “graba” de la misma forma. Se lo considera el período crítico de la descentración (salir del egocentrismo) y de la autorregulación, herramientas que serán fundamentales para la autoestima y para generar buenos vínculos con quienes los rodean.

En esa etapa el cerebro desarrolla las conexiones neuronales de la empatía, que necesita ser “entrenada”, caso contrario, de adulto será más difícil leerlo naturalmente.

A los 3 años los niños van aprendiendo a jugar en paralelo (cada uno en lo suyo, puede adoptar sus propias reglas), alrededor de los 6 a 9 años pasa a aprender a respetar reglas comunes... entre hermanos, esas reglas se negocian y re-negocian mil veces al día, hasta lograr consensos. Va pasando del yo al nosotros, y va valorando su capacidad de hacer cosas en grupo. Entre hermanos aprende fácilmente que a veces puede ser líder, y otras seguidor, sin que cambie su valoración como persona.

Entre los 6 y 12 años el niño se va auto-definiendo en comparación con sus pares, teniéndolos a disposición (hermanos, primos, amigos), va aprendiendo a calibrar su autocrítica... para que no resulte muy severa o inexistente. 
Antes de los 12 años va desarrollando la resiliencia ante los conflictos... de no vivir esa etapa con “entrenamiento constante”, puede haber una mayor fragilidad emocional. En esa etapa, entre hermanos se ensaya permanentemente que el pelearse y perdonarse es natural y rápido. 

Al llegar a la pubertad, el cerebro se vuelve “más rígido” (el cerebro “limpia” conexiones que no fueron muy usadas), y se enfoca más en la identidad sexual y la pertenencia a grupos más grandes. Aprender a manejar conflictos recién en la adolescencia puede dejar más rencores o “cicatrices”. Aprender a convivir después de los 12 años es como aprender un idioma nuevo de grande, puedes lograrlo, pero tienes más chances de que se marque un "acento"... 

Entre los 3 y los 12 años se desarrolla y entrena el “músculo” de la convivencia social.


En un hogar de un “hijo único”, el niño es el único referente de su generación; el mundo gira en torno a su ritmo de desarrollo. Al llegar a la escuela, se encontrará con algunos que tengan una mayor capacidad de negociación/convivencia, o con otros que también fueron el centro de su propio universo.
El niño con hermanos sabe que él no es un estándar, sabe que el otro puede tener ritmo, gustos e incluso enojos distintos... llega con “horas de vuelo” en la resolución de micro-conflictos. Sabe detectar cuando alguien podría enojarse, o cómo pedir algo sin que parezca una orden.
El hijo único llega a la escuela a aprender esa teoría y la práctica al mismo tiempo, con algunos que estarán juzgándolo más que otros. Dentro de la familia, los “errores sociales” resultan más baratos y suelen resolverse más fácil y rápido. En la escuela, el “error social” puede resultar caro.


Algunos padres reconocerán esta dificultad e intentarán suplir lo que puede haber faltado, pero es importante tener presente que los niños aprenden mucho más y mejor lo que somos como padres que lo que les decimos.

Puede resultar más difícil enseñar la generosidad de la empatía, el perdón, la comprensión, si cómo padre tomé la decisión de no tener más hijos por un tema de comodidad, de disponer más recursos (mucho peor, más difícil, si hubo algún aborto, y el hijo lo sabe... lo cual también le baja la autoestima, ya que puede pensar que no es amado en forma incondicional, porque si hubiera llegado en el momento que le tocó a su hermanito...). La mejor forma de aprender generosidad puede ser viendo a los padres sacrificando tiempo, sueño, recursos por él o un hermano... viendo cómo sus padres gestionan la llegada de cualquier “inconveniencia” con amor y aceptación.


En el caso del hijo único planeado, calculado, puede ser que el niño sienta que debe satisfacer expectativas de sus padres. Se cambia un amor incondicional, por un “amor por desempeño”... donde el bienestar personal de algún miembro de la familia está por encima del vínculo.

De hecho, la descentración (salir del egocentrismo) es una experiencia de renuncia, que es difícil de enseñar si uno no está convencido de ello y no predica con el ejemplo... nuestros hijos tienen muchas chances de ser nuestros espejos en muchos aspectos.

La caída brusca de la natalidad en nuestro mundo occidental debe hacernos reflexionar si no habremos estado transmitiendo una cultura donde predomina el yo antes que el nosotros.



Quienes opinan de manera opuesta aseguran que el hijo único puede desarrollar una mayor conectividad social, ya que naturalmente sale a buscar en la sociedad lo que le falta en su casa... lo que no pueden explicar es cómo desarrollarán mejor esas herramientas para buscar lo que les falta, si también le faltaron las herramientas... desgraciadamente la necesidad no crea necesariamente la capacidad. 
La “capacidad social” es mucho más operativa que teórica, si entre los 3 y 12 años no se desarrolló el “músculo” de la inteligencia emocional, luego será más difícil.

Si bien este es un tema inagotable, me gustaría terminar analizando dos valores que no mencioné hasta acá que son más fáciles de aprender en una familia con muchos hermanos, y difíciles si no se practican: la AUSTERIDAD (el buen uso de los recursos) y la EQUIDAD (no distribuir en base a igualdad, sino dar a cada uno lo que cada uno precisa). 

Dos virtudes de la voluntad, que deben ser aprendidas, comprendidas, ejercitadas y valoradas con ejemplos concretos... preferiblemente constantes.


¿Escuchaste alguna vez la frase de que "lo mejor que podés regalarle a tu hijo es un hermanito"? ... aunque ese hermanito llegue lleno de pedidos de colaboración, de compartir, de pasar a un segundo plano, de heredar ropa, de tener que esperar tu turno, etc., etc., etc. jajajaja
Parece que a la larga, y a la corta, todo ese sacrificio paga con creces!!!


Por último, me permito una reflexión final para las generaciones más nuevas, de parte de un viejo que ha tenido hijos... y creo que TODOS los que tuvieron/tienen hijos van a compartir, de alguna manera (padres viejos y jóvenes)...
Porque, al final, pueden cambiar las épocas, las formas en las que vivimos, la tecnologías, costumbres, hábitos, etc. pero los dilemas que enfrentamos como personas son siempre los mismos... básicamente resumidos en "o nos ayudamos entre todos, o cada uno hace la suya..." De una forma u otra, TODOS navegamos por ahí... con altos y bajos... Por eso un estudio como el de la Universidad de Harvard, con más de 80 años de investigación, tiene absoluta vigencia... por eso, el derecho natural, los valores, los principios de cada religión, etc. se mantienen vigentes a pesar de los siglos...
Lo que les quiero transmitir, es que todos los hijos necesitaron una re-evaluación de la economía y la organización familiar, es imposible que eso no suceda, y no siempre son fáciles los cambios, hay que adaptarse.
Pero TODOS los hijos traen "un pan bajo el brazo"... de mil formas! Son una verdadera BENDICIÓN (o una alegría, si preferimos usar una palabra sin "tinte religioso") para los padres, hermanos, tíos, abuelos, para todos los que nos quieren de verdad... y es así, porque ha sido así durante toda la historia...
Cada hijo me hizo y me hace FELIZ cada día... me INYECTA vida por saber de, y acompañar, la de ellos... 
Todo tendrá sus pros y sus contras, siempre habrá cosas en el haber y en el debe... pero SIEMPRE que miremos hacia atrás, encontraremos que un hijo, un hermano, fueron verdaderos REGALOS de la vida, escuelas de vida que nos hicieron CRECER... aún cuando podamos estar enojados o distanciados... esa nueva persona, ese nuevo hijo/hermano nos hizo vivir con más intensidad, superarnos en mil aspectos, nos obligó a buscar dentro nuestro cosas que desconocíamos que teníamos para dar... y nos hicieron recibir MUCHO, de lo bueno, de lo malo, de lo desafiante... de la vida misma.

VALE LA PENA APOSTAR!!!


Los cristianos creyentes, además valoramos la Gracia de ser CO-creadores de una nueva vida... bueno, valorar y analizar eso ya es para un escrito interminable...



miércoles, 21 de enero de 2026

20260120 Algunos conceptos del Cristianismo que me impactan... EL MANUAL DEL USUARIO

Empiezo por algunos cuestionamientos frecuentes:

- ¿El ser humano apareció/"llegó a ser" por azar, o fue creado?

- ¿El ser humano deambula en una "nubosidad" de incertidumbres azarosas, o su vida, la vida de cada persona, tiene un propósito?

- ¿Nuestros estados de ánimo, o cualquiera de nuestras reacciones, se deben a “reacciones fisicoquímicas” que están predeterminadas por las leyes de la física y de la química, y que suceden indefectiblemente en cada uno de nuestros organismos? ¿O todo está librado al buen uso o mal uso de una LIBERTAD intrínseca a nuestra racionalidad y voluntad, que nos fue concedida en esencia, y que nos constituye como seres humanos únicos e irrepetibles?

-    ¿Interpretamos que somos simplemente un organismo que funciona fisiológicamente por una "energía universal" que se expande? ¿O podemos llegar a percibir que somos "algo más" que un simple cuerpo, como que en realidad habitamos nuestro cuerpo, como una forma de expresión de lo que llamamos un alma? 

-    Esa "alma" o espiritualidad de cada uno... ¿podrá constituirse por el mismo azar de la expansión de una energía universal? o ¿habrá un creador de esa "espiritualidad personal" bajo "reglas universales"?

- Si las reacciones fisicoquímicas que conocemos, y que algunos atribuyen a la evolución del ser humano (y del universo en general), se constituyen en leyes porque siguen determinadas constantes, determinados patrones que se repiten... ¿Por qué, entonces, cada ser humano (cuerpo y alma/espiritualidad) es único e irrepetible?

- A pesar de que cada ser humano es libre de usar su libertad como quiera, ¿entendemos que fuimos creados (o que llegamos hasta acá por azar evolutivo) con capacidad de reconocer el bien del mal? ¿Somos conscientes que constantemente elegimos sobre nuestras acciones, que podemos tener un "impacto voluntario" en, y según, nuestra actitud?

Cuantos interrogantes existenciales... y ¿cuántos más pueden agregar cada uno de ustedes que leen esto?


A pesar de haber nacido en una familia católica practicante, de haber recibido una fe que inicialmente no cuestioné, tengo una personalidad de NECESITAR razonar... Necesito DESCUBRIR que MIS creencias tienen fundamentos, sin los cuales no podrían ser “mis creencias”...

He cuestionado MUCHO mi FE... con los años fui descubriendo que mientras MÁS la cuestiono, encuentro MÁS respuestas, y que esas respuestas (por reflexión personal, por lecturas, por conversaciones/conferencias, cursos, retiros espirituales, por observar actitudes y formas de proceder... ayudado por TANTOS), cada vez “me cierran MÁS”... cada vez estoy más convencido... aunque siempre abierto a nuevos cuestionamientos (los considero necesarios, imprescindibles).

Una vez más, es necesario entender que la FE solamente puede ser racional (muchos interpretan, contrariamente, que "la fe" significa creer en algo que no tiene sentido o explicación). Pero, solo tenemos FE en aquello sobre lo que no podemos demostrar su origen o causalidad (si pudiéramos hacerlo, tendríamos certeza), pero que necesariamente debe resultarnos coherente, para poder ser creíble... Si no fuera así, instantáneamente dejamos de tener FE. Se trata de una reacción natural en cada uno de nosotros. Nadie podría tener fe en un sinsentido, en algo que no tenga una línea de razonamiento razonable.


TODOS tenemos una espiritualidad, una vida espiritual. Nadie puede abstraerse de ello, de alguna forma debemos hacernos cargo.
Las religiones buscan ordenar esa vida espiritual.
La palabra religión, expresa una idea, o es un término al que muchos “temen” o “miran de reojo”... que hace referencia a re-ligarnos con “algo”, ¿con EL Bien? (es lo que se interpreta al analizar las distintas "ofertas" religiosas...); en general bajo una “conducción sobrenatural” que generalmente se denomina DIOS. 
¿Porqué alguien podría "temer" o "incomodarle" hablar sobre religión si, en teoría, sólo buscaría analizar ideas o conceptos para nuestro bien, para el bien común
¿Será porque muchos interpretan que el concepto de religión está ligado a "exigencias sin sentido que podrían llegar a limitar mi libertad"? Creo que puede ser muy comprensible esa visión... pero si se profundiza, se puede ir descubriendo justamente lo contrario...

Los ateos buscan ordenar su espiritualidad SIN un Dios, afirman que NO EXISTE. Los agnósticos afirman que es imposible distinguir entre la existencia o inexistencia de Dios...

Las religiones PROPONEN un orden para esa espiritualidad (considero que se equivoca quien pretende exigir, en lugar de proponer... en cualquier religión). Las personas religiosas son conscientes que deben vivir según determinados valores que los ordenan, bajo la premisa de que el orden conduce al equilibrio y la paz interior, en tanto el des-orden conduce al caos... Ateos y/o agnósticos ejercen sus libertades según el orden de la ética, o también pueden elegir vivir su espiritualidad en forma desordenada... similar a un supuesto "religioso" que elige desatender su religión (analizar en este caso, que si alguien no atiende a su religión, no ES religioso, por más que "lleve ese mote"). 

"Ser religioso" no significa cumplir con todo lo que propone una determinada religión, en todo caso, significa VALORAR suficientemente el intento de cumplir lo mejor posible. Entiendo algo similar respecto de ateos y agnósticos, que busquen seguir una guía de conducta basados en la ética, y aunque no siempre lo logren, lo más valorable será el intento por lograrlo... Por otro lado van aquellos que no se lo proponen, que no llegan, o no se permiten, valorar una situación de orden frente a una situación de caos... sean agnósticos, ateos, o religiosos (de cualquier religión).

Es interesante descubrir, que en la vida, para encontrar la alegría, la felicidad, la paz, se necesita tranquilidad de conciencia (paz interior)... se necesita un determinado ORDEN, que de sustento a nuestra tranquilidad de conciencia. 
Es muy interesante que el orden que proponen la mayoría de las religiones también está alineado con la ética.


Los cristianos seguimos las enseñanzas de CRISTO/Jesús, y fuimos instruidos/estimulados/llamados a misionar, o sea a enseñar/dar a conocer/transmitir Su mensaje a TODOS los hombres. 
Es IMPORTANTE entender que el llamado no es a imponer, sino a dar a conocer... a veces, el entusiasmo puede confundir en este sentido.
Al momento de misionar, o sea de dar a conocer quien fue Jesús, en algunos casos, puede ser que predomine la “construcción” de una imagen idealizada y/o personal de Jesucristo (todos lo hacemos en alguna medida); mientras que otros, puede que se concentren más en transmitir Sus enseñanzas (todos lo hacemos en alguna medida). Aunque puede parecer una diferencia muy sutil, encuentro un patrón frecuente de que, quienes se crean una imagen personal de Jesús (como Dios todo poderoso que ES, en realidad), tratan de imponerla a los demás; en cambio, quienes ponen el foco en seguir Sus enseñanzas (de máxima humildad, misericordia, caridad), “imponen” más conductas sobre ellos mismos que sobre los demás... y esas “conductas” terminan siendo ejemplos misioneros...

Las enseñanzas de Jesús tienen que ver con cómo interpretar y seguir esa ETICA que todos los seres humanos, únicos e irrepetibles, coincidimos en reconocer en la interioridad de nuestra conciencia, lo que llamamos el Derecho Natural. Por eso, cualquier persona que no pudo conocer a Jesús, o que, pudiendo conocerlo, elige no hacerlo, puede voluntariamente, siguiendo la ética de su conciencia, comportarse de una forma similar a quien elige atender a las enseñanzas de Jesús de Nazaret. 

Todas las enseñanzas de Jesús, que tienen que ver con nuestro comportamiento, están alineadas con ese Derecho Natural, con esa ética, que todos tenemos impreso en la profundidad de nuestra conciencia, en referencia a reconocer las disyuntivas del bien y el mal, el amor y el des-amor, la entrega por los demás vs el egocentrismo. Todos comprendemos, agnósticos, ateos, religiosos (cristianos o no), qué opción "debemos elegir" frente a esas disyuntivas, para una "buena convivencia", para nuestra PAZ interior.
En ese sentido, Jesús no nos sorprende con nada "raro"... y ESO es uno de los aspectos que, en mi interioridad, le da coherencia a que Jesús de Nazaret PUEDA ser Dios; ya que para mí, sería muy conflictivo que Dios nos creara con una determinada conciencia sobre lo correcto y lo que no lo es, y que luego "nos pidiera proceder de una forma diferente".
Jesús sólo nos ayuda a cumplir con la conciencia en la que fuimos creados.

Por eso, todas esas RECOMENDACIONES de Jesús, que nunca pretende imponer, nos resultan lógicas a todos, "creyentes" y "no creyentes"... NADIE puede verse sorprendido, o ponerse racionalmente en contra de ninguna de esas enseñanzas, ya que todas están inscriptas en lo que conforma nuestro “sentido común”... 
Claro que, en algunas ocasiones, nos ADVIERTE con más énfasis... algo así como diciendo con firmeza: “a un auto naftero, no le pongas gasoil... o, no metas los dedos en el enchufe, porque pasará tal cosa...”, ya que son situaciones donde, claramente, las consecuencias no son convenientes, y son más graves que en otras... y lo advierte con más énfasis.

Sin embargo, en el diario vivir, todos nos tentamos fácilmente por el egocentrismo, y muchas veces no reconocemos rápidamente lo que puede ser mejor para nosotros... o peor. Necesitamos ayuda
Los cristianos entendemos que POR ESO Dios se hizo hombre, y vino a ayudarnos a VER con más claridad. 
Al mismo tiempo, entendemos que POR ESO, Jesús fundó una Iglesia, que persiste a travez de los tiempos, para AYUDARNOS entre todos

También es muy interesante que, considerando todas las grandes religiones de la humanidad, el único líder que se auto-proclamó Dios es Jesús de Nazaret... Allí queda otro gran misterio, al que podemos adherir o no (claramente los cristianos adherimos por muchísimas razones que lo fundamentan). Jesús se proclama como un Dios todo poderoso, que se auto-limita respetando tu libertad, y la mía, de creerle o no... Trata de enseñarnos un PODER distinto al que muchas veces nos representamos cada uno de nosotros según la vida mundana que nos toca... el poder de la humildad, el poder del servicio, el poder del amor de caridad. 
Los cristianos entendemos a Jesús/Dios como el AMOR PLENO, por eso respeta nuestra libertad, porque respetar la libertad del amado ES parte esencial del amor... aunque, justamente por ello, el amado elija no elegirlo.
Claro que, quien quiere interiorizarse más, puede encontrar muchísimas evidencias/sugerencias de que "el sencillo" Jesús de Nazaret era Dios... el Hijo de Dios, con la misma esencia del Padre, la segunda persona de un Dios trinitario (otro misterio para nuestra limitada comprensión humana).

Y nos dejó los EVANGELIOS, donde no encuentro ningún dilema humano que no esté contemplado. Además, me resulta impactante que Jesús, agonizante en la Cruz, diga: “todo se ha cumplido”.

Entonces, interpreto que así como todas las máquinas fabricadas por el hombre tienen una recomendación de uso por parte del fabricante, los Evangelios podrían considerarse como el MANUAL DEL USUARIO para el ser humano... de parte del Creador.
Con la única salvedad, que un fabricante sigue premisas fijas, leyes preestablecidas, y fabrica en serie, todos iguales (con controles de calidad sobre esa igualdad)... mientras que El Creador, hace obras únicas e irrepetibles... en este caso, a Su imagen y semejanza.
¿"Imagen y semejanza" en qué? en nuestra capacidad de amar lo bueno, lo bello y lo verdadero, que, repito, para los cristianos se traduce en la palabra CARIDAD, en llegar a ser "todo-poderosos" en la unión con el AMOR PLENO, humilde, sencillo, misericordioso, etc. (otro misterio para nuestra cabecita humana).



La mayoría de las enseñanzas de Jesús ya existían en la Ley de Moisés (leyes de respeto a Dios, y de convivencia amorosa, como una revelación del Mismo Dios a Moises). 
Jesús nos invita a reflexionar sobre que esas enseñanzas son para ser aplicadas PRIMERO sobre nosotros mismos, antes que para ser “controladas” sobre los demás... y ADEMÁS, jerarquiza absolutamente un mandamiento: el AMAR AL PROJIMO. Según palabras del propio Jesús: “no menos importante que amar a Dios”. 
Debemos amar al Dios que no vemos "directamente" en nuestra vida diaria, en el prójimo, creado a Su imagen y semejanza, a quien SI vemos, y con quien CON-VIVIMOS... 
¿Quién podría estar en contra de ello, sea o no creyente?
Sea que llegamos hasta acá por obra de una evolución azarosa, o que hayamos sido creados... SOMOS seres sociales... estamos "obligados" a con-vivir... y EN ELLO "se nos va la vida".


Pero todo ese gran “Manual del Usuario” que son los Evangelios, debe ser interpretado bajo una óptica de AMOR... porque también podría ser interpretado bajo mi conveniencia personal, dispuesto a aplicarlo según la circunstancia. 
Todos podemos “acomodar” cualquier enseñanza a nuestra conveniencia del momento (seleccionando su aplicación a un "a veces si, a veces no")... sin intentar ver la profundidad del mensaje, que nos interpela para actuar EN todas las circunstancias según determinados valores, independientemente de cada momento.

 


Luego de esta larga introducción, intentaré ejemplificar algunas de las enseñanzas de Jesús, que insisto, a veces pueden parecer de interpretación sutil, pero que entiendo pueden ayudarnos a convivir mejor por amor (que finalmente ES lo que Jesús vino a enseñar, y que ES lo que busca este famoso MANUAL DEL USUARIO que nos dejó)... al menos siento que me ayudaron a mí, considero que forman parte de mi maduración en la FE. 

Escuché un audio muy bueno de un colega médico español que admiro como divulgador de buenas reflexiones, el Dr Mario Alonso Puig, y ello me disparó la motivación a escribir este ensayo de hoy. 


Lo primero que me surge manifestar es que en muchas ocasiones viví mi religión como una coherencia racional (para analizar y discutir sobre ello, con otros, en abstracto), más que como una VIVENCIA diaria, que se encarne en forma concreta en mi persona y en mi relación con los demás.

Sin dudas hay una gran diferencia entre “saber de Jesús” 
con el hecho de VIVIR CON JESÚS (viéndolo reflejado en todos los demás).


Entiendo que nada está de “relleno” en los Evangelios, pero hay momentos que me resultan como “más trascendentes” que otros. Los dos “más centrales” serían cuando Dios, por amarnos TANTO, elige hacerse Hombre en una sencilla familia, como cualquiera de las nuestras; y cuando Jesús/Dios, por amarnos TANTO, acepta Su pasión y muerte en Cruz, y vence en la Resurrección.

En el medio sucede la vida pública de Jesús, donde hay permanentes reflexiones, muchas en forma de parábolas, y donde se incluye el llamado "sermón de la montaña", que tiene incorporada una enumeración que conocemos bajo el nombre de LAS BIENAVENTURANZAS. Esas famosas bienaventuranzas son recomendaciones directas (no reflexiones en forma de parábolas), que inicialmente me parecían “impracticables”, como si Jesús nos hubiera dejado “ejemplos extremos” como guía... pero inalcanzables para los mortales comunes como nosotros...


Me gustaría compartir mi maduración sobre esas bienaventuranzas (que clara la tiene Jesús... lo explica muy claro, pero sólo lo vemos, lo interpretamos, cuando nos lo proponemos... no es si puedo, es si quiero... actitud), donde Jesús hace una reflexión profunda de la verdadera felicidad, según un nuevo orden de VALORES del reino que Él propone:


1) Felices LOS POBRES DE ESPIRITU. ... porque de ellos es el reino de los cielos

Claramente no se refiere a la pobreza material (no está hablando de lo que nosotros habitualmente comprendemos como riqueza o pobreza), sino a aquellos que logran liberarse de su ego personal, como eje de su existencia (todos vamos en ese camino, con altos y bajos). Interpreto que se refiere a quienes reconocen su propia finitud, y que descubren que necesitan complementarse en el amor (como riqueza espiritual) por los demás... y a través de ellos (o sea del prójimo), complementarse con el amor de Dios Mismo. Primero necesitamos reconocer nuestra pobreza, nuestra sencillez... allí comienza la humildad de la FE, que se continúa en el crecimiento del amor.


2) Felices LOS QUE LLORAN. ... porque serán consolados

De ninguna manera se refiere a sufrir por el solo hecho de sufrir (podemos reflexionar sobre ¿porqué habrá quedado registrado que el propio Jesús, como hombre, le pide a Su Padre Dios si puede no pasar por esa tremenda Pasión que se le viene... "si es posible apartar de Mí ese cáliz, pero que no se haga Mi voluntad, sino la Tuya"? ... parece que, en el plan de lo que Dios quería hacernos ver, eso era importante) ... y también da a entender que no todo sería fácil (habrá que tomar decisiones, habrá que elegir). Entiendo que este mensaje implica que hay una bendición sobre los sacrificios (de sacrum-facere = hacer santo algún esfuerzo) que asumimos por amor. ¿Qué entendemos por CONSUELO? No se trata del consuelo de la “distracción”, de desviar la mirada hacia otra cosa, sino aquel del verdadero sentido del amor, que permite comprender y re-significar... El entender que podemos ser lastimados o sacrificarnos, pero que eso mismo abrirá “otras puertas” que le dará sentido y nos fortalecerá. Seguramente nos conectará mejor con la compasión y con lo sagrado... Sagrado que no solo está directamente dirigido a Dios Mismo, sino también en nuestra relación con todos los demás, en tanto y en cuanto todos fuimos creados a imagen y semejanza de Dios.


3) Felices LOS MANSOS. ... porque heredarán la tierra

La mansedumbre no es debilidad, sino fuerza bajo control, sin violencia. La extraordinaria capacidad de no reaccionar desde el ego herido y el deseo de venganza. Quienes buscan controlar desde el sometimiento, la imposición, la guerra, no heredan nada verdadero, no terminan logrando nada en su propia interioridad, quedan con un vacío que no pueden llenar. En cambio, los mansos, quienes logran conquistar su propio ego, logran conquistar "la tierra", porque conviven en PAZ con ella... no necesitan poseerla para disfrutarla, ni controlarla para sentirse seguros, simplemente son parte de la tierra, viviendo en armonía con ella.


4) Felices los que tienen HAMBRE Y SED DE JUSTICIA. ... porque serán saciados.

La justicia divina no está relacionada a la venganza, ni a la negociación (te doy o te quito, porque esto o aquello) como muchas veces se interpreta. Dios es infinitamente Justo al concedernos lo que nosotros elegimosacercarnos a Él o alejarnos de Él. La justicia de Dios está relacionado a la búsqueda de lo bueno, y ojalá yo pueda tener hambre y sed de esa justicia... porque cuando pedimos estar cerca de Dios, nos devuelve el infinito... en paz interior.


5) Felices LOS MISERICORDIOSOS. ... porque ellos alcanzarán misericordia.

La misericordia cambia el mundo. Quienes tienen compasión por los demás, y además saben pedir perdón y perdonar, son los constructores de un mundo mejor, con una mejor con-vivencia. Resulta más fácil tener compasión con quien previamente tuvo compasión con nosotros, lo difícil es dar el primer paso. Pero Jesús nos lo enseña como algo CENTRAL, ya que cuando nos enseña a orar a Su Padre (en el Padrenuestro), nos dice que le pidamos al Padre que “perdone nuestros pecados, ASÍ COMO nosotros perdonamos...”... ni un poco más, ni un poco menos... justicia infinita para los misericordiosos.


6) Felices LOS LIMPIOS DE CORAZON. ... porque ellos verán a Dios.

Transparencia de intención... cómo dice Jesús: “... que tu si sea un si, y que tu no sea un no...” Ser coherentes, ya que ello lleva a la confianza. Lograr ser señores de nosotros mismos, para que de esa forma se manifieste nuestra integridad de intención como la mejor actitud para generar confianza en los demás, y así acercarnos a Dios. Cuantas veces Jesús nos pide que seamos como niños, como tratando de evitar esa "negociación o doble intención" que puede ir apareciendo a medida que vamos creciendo... cuidar/proteger nuestra transparencia, nuestra confiabilidad... ¿puede haber algo mejor que resultar CONFIABLE frente a los demás? (aunque cueste... por supuesto que cuesta, ¡y mucho!)


7) Felices LOS QUE TRABAJAN POR LA PAZ. ... porque ellos serán llamados hijos de Dios.

La paz no es “gratis”, implica cercanía con los demás y compromiso por la justicia. Es lo que llamamos CARIDAD (siempre asociado a la reconciliación), que no se refiere exclusivamente a un gesto hacia un pobre, sino que es la expresión del amor cristiano, con el compromiso que sea necesario y la búsqueda de la justicia que demande la situación. Lleva un premio, wow ¡qué premio! ser considerados hijos de Dios... o sea, se trata de lo que Jesús vino a enseñarnos para ser verdaderos hijos de Dios, creados a Su imagen y semejanza. Trabajar por la paz ES amar.


8) Felices LOS PERSEGUIDOS POR CAUSA DE LA JUSTICIA. ... porque de ellos es el reino de los cielos.

Se interpreta que se trata del mismo "premio" que la primer bienaventuranza, ya que es cómo que cierra el círculo. En todos los casos, el premio es el mismo: estar cerca de Dios; y quien eso desee, en este caso manteniendo su defensa de la verdad, aun cuando sea perseguido, como manifestación de su amor a Dios, será "recompensado" con creces.




A diferencia del “mundo”, que nos pide buscar el poder económico y el del sometimiento, acumular más que los demás, mantenernos arriba en la pirámide del mando... Jesús propone encontrar tu verdadero poder en la humildad, encontrar tu libertad en soltar el hecho de pretender controlar, encontrar tu grandeza en el servicio a los demás. Y nos da el ejemplo como verdadero hombre...

El “mundo” te propone cerrarte en vos mismo, nunca muestres debilidad, no confíes... mientras que Jesús te dice con ternura infinita, y firmeza, que te abras, que no temas a tu vulnerabilidad, que confíes en algo MÁS grande. Y nos da el ejemplo como verdadero hombre...

Jesús no nos pide que nos alejemos del "mundo", sino que nos enseña a CÓMO convivir en él... y nos propone compartir esa enseñanza. No nos dice que no seamos productivos, que no generemos riqueza, sino que le da un sentido, un significado... y que seamos lo más productivos posible.
Pero cuando “construyes poder” con muros que te aíslan, ellos terminan siendo tu propia prisión, esa seguridad material que persigues en la acumulación egocéntrica, nunca termina siendo suficiente. Jesús te propone confiar en la providencia divina, porque donde interpretes que hay un tesoro, será allí donde se dirija tu corazón... y un corazón atado a bienes materiales siempre será dependiente de los mismos. Y nos da el ejemplo como verdadero hombre...


Estas enseñanzas no eran una simple etiqueta de "recomendaciones morales a tildar", sino un cambio de paradigma de cómo interpretamos nuestra vida, el sentido de la misma... que cosas nos conducen a la paz espiritual, a la plenitud.


Ama a tus enemigos toma significado cuando comprendemos que quedar atrapados en el rencor hacia otro, u otros, nos “encarcela” en ese sentimiento que nos domina en la angustia constante, cuando, tal vez, nuestro "odiado" ni siquiera dedica un segundo a pensar en nosotros (o aunque si lo hiciera, no pasa por ahí). Ellos pueden terminar ocupando un espacio precioso en nuestro corazón, viven en nuestra mente "sin pagar renta", controlan nuestras emociones y dirigen nuestras energías aunque estén lejos...
El perdón es el verdadero camino hacia NUESTRA liberación interior, cuando rezas por ellos, no solo les haces un bien, sino que te fortaleces a vos mismo. Es difícil de explicar antes de experimentarlo, revolucionario para quien lo logra entender.
No se trata de una regla de cortesía social, sino de una ley espiritual profunda.
Cuando juzgamos con dureza a otros, muchas veces estamos proyectando lo que nos cuesta en nosotros mismos (así tendemos a funcionar). Cuando insistimos en ese proceder, nos cuesta más reconocer nuestra propia herida interna, e intentar sanarla. La compasión genuina hacia los demás, es el mejor remedio para nuestras propias debilidades (puede ayudarnos a comprender la compasión que necesitamos también para con nosotros mismos)... una forma de ayudarnos entre todos, ya que todos estamos en el mismo camino, con fortalezas y heridas a sanar. 
Resulta difícil sanar lo que juzgamos constantemente... en cambio se hace más posible hacerlo si lo aceptamos con amor.


Jesús hablaba de un REINO...

Nicodemo, un  buen fariseo que busca conocer a Jesús, cuando se encuentran en la oscuridad de una noche (ya que no se animaba a ser visto en esa actitud a plena luz del día), le dice: “Maestro, eso de pretender instalar un 'nuevo reino' tiene a todos nerviosos...”.

Nicodemo no puede creer cuando Jesús le explica que no busca conquistar/dominar ningún reino de este mundo, sino ayudarnos a conquistar nuestra alma, nuestra conciencia, venciendo al pecado.

No se refería a un reino a conquistar a futuro, sino un reino para ser vivido ahora, en nuestra vida terrenal. Conquistar el reino del amor, dentro de cada uno de nosotros. 

Es importante comprender el paradigma de que el cristianismo no propone un sufrimiento durante la vida terrenal, para un premio futuro... como una negociación. 
Jesús propone la alegría actual de reinar sobre tu propio corazón, con la conquista del amor, con la sola garantía de la dignidad de ser hijos de Dios, sin necesidad de negociar merecimientos... simplemente elegimos tomarlo o dejarlo. 
Entiendo que es eso lo que Jesús busca explicar en la parábola del Hijo Pródigo, donde el Padre recibe con alegría plena al hijo menor que regresa arrepentido luego de haber despilfarrado la herencia, e intenta explicar al hijo mayor lo que significa estar "al lado de Dios, con-vivir CON Dios" ... algo que podemos entender y valorar... o no.

Dicen que las primeras comunidades cristianas lo entendían de esa forma, y eran reconocidas por los “externos” con la expresión: “miren cómo se aman entre sí”. 

Proceder desde el amor, el servicio y la confianza, en lugar de desde la negociación, el ego y el miedo... por el solo hecho de sentirnos amados y cuidados por un Dios Padre que nos transmitió la DIGNIDAD de ser Sus hijos.

El reino de Jesús no es un cuando, sino un CÓMO
No es un dónde, sino un ESTADO INTERIOR
No es un después, sino un PRESENTE que puede ser eterno... 

¿Cuántas veces vivimos, o vemos a otros que viven... como “esperando que sucedan determinadas cosas para recién allí empezar a ser ¿felices?...”? y vivimos postergando nuestra felicidad.


Jesús nos enseñó a mantenernos serenos interiormente en medio de cualquier tormenta externa... y la frase que más se repite en los Evangelios es “no tengáis miedo”.



¿Cuánto, cuánto, cuánto, cuánto tengo que seguir aprendiendo y mejorando, intentando que todo esto se me haga carne de verdad, que todas estas ideas y conceptos pasen a ser obras de vida, y dejen de ser reflexiones que “endulzan” mi intelecto?

Necesito ayuda...





sábado, 17 de enero de 2026

20260117 Somos TAN distintos... entonces ¿cómo amar?

Cuando coincidimos, es más fácil que la relación fluya... El AMOR se expresa EN las diferencias.
No existen dos personas iguales. La libertad de cada uno irá haciendo aparecer las inevitables diferencias. Siempre... ya desde pequeños vamos tomando distintas decisiones y nos vamos diferenciando, empieza en nuestra maduración intra-familiar. 
Esas diferencias pueden separarnos o pueden enriquecernos. De nosotros depende... especialmente en una relación en pareja.
La idea de la diferencia que enriquece se apoya en el concepto de COMPLEMENTARIEDAD… que, además, puede transformar todo en más novedoso, divertido, atractivo.

A medida que aprendemos a entender y manejar esas diferencias, como un gesto de “delicadeza” hacia el otro, hacia la pareja, va MADURANDO el amor mutuo, que se va haciendo cómplice… AMBOS se van comprendiendo, se van acercando a tal punto, que ninguna otra persona debería poder interponerse, ya que nadie puede equiparar eso que van construyendo juntos
En el libro “el principito” se lo expresa cómo que se han “domesticado”. No se refiere a una "dominación" del uno sobre el otro, sino que explica que domesticar significa crear lazos, unos lazos que cada vez nos unen más, y que pueden llegar a ser indestructibles, o al menos inalcanzables para cualquier otra relación que recién comience (por más que, inicialmente, genere mucha atracción).
Crecer aprendiendo a manejar JUNTOS esas diferencias puede ser extraordinario… o simplemente puede distanciarnos.
Las diferencias nos unen o nos distancian, según nuestra madurez para amar... lo cual significa: “nuestra madurez para entregarnos por otro sin esperar algo a cambio” (vs la inmadurez del todavía ponerme en el centro, y siempre esperar retribuciones o primeros pasos por parte del otro, negociar...).

Si lo analizamos, es apasionante que todo esto deba suceder ENTRE personas diferentes por ser libres... Solo pensar en que podríamos haber llegado hasta acá por el azar de una evolución físico-química, todas "reacciones físico-químicas" iguales que no comprenden el concepto de LIBERTAD para elegir sobre cómo reaccionar... habrían sido todas reacciones predecibles...

Ante una dificultad/problema, la mujer necesita ser escuchada, el varón necesita proteger, solucionar.
Un diálogo empático predispone a la mujer hacia la intimidad sexual. Mientras que el varón, antes de hablar, necesita el contacto físico de la mujer para sentirse validado, sentirse amado…
La “expectativa por ese contacto físico” será diferente, cada mujer esperará una cosa y cada varón esperará otra... deberemos ENCONTRARNOS en el medio de intentar cuidarnos, intentar complacer al otro, por amor, sin esperar nada a cambio (SIN negociar)... y de golpe, nos encontraremos felices...

Cada uno debe empezar estando dispuesto a ceder en “algo” para luego encontrarse juntos en el lugar de “ganadores conjuntos”… pero si nadie quiere ceder, nunca se generará esa alquimia… y cada uno estará anclado en su postura, como “perdedores individuales”.

AMAR ES ayudar al otro a florecer en su mejor versión… no cambiando su esencia, sino ayudándolo a comprender y sobrellevar mejor las diferencias con el otro… y eso se logra con el buen ejemplo.

Una historia:
Una mujer quería divorciarse (este ejemplo podría darse por igual con un varón)… 
MUY enojada con su esposo, acudió a un abogado. El abogado, MUY sabio, le propone que, para que al marido LE DUELA MÁS la separación, ella fuera AMOROSA durante 6 meses, y allí sí, cuando él menos lo esperara, ella lo abandonaría…
La mujer estaba tan enojada que le gustó la propuesta. 
Se propuso ser lo MÁS amorosa posible, y el marido fue respondiendo muy bien a esos encantos, y él también fue siendo cada vez más amoroso…
El abogado llamó a su “cliente” a los 6 meses, y ella respondió: “no quiero separarme, estoy más enamorada que nunca“.

A todos nos pasa que nos predisponemos bien cuando recibimos amor… caso contrario, estamos en alerta, con la guardia alta. A pesar de saber esto, determinadas circunstancias, ciertos enojos, no nos permiten ser los primeros en dar… (¿denota inmadurez afectiva, en nuestra autoestima?)
Un ejemplo que puede parecer menor, en mi experiencia, mientras más participo a mi mujer de los temas que me preocupan y le hago sentir que su opinión es importante para mí, ella también hace lo mismo conmigo, y se va dando una complementariedad en decisiones conjuntas… 
El ejemplo puede parecer menor, pero la mayoría de las discusiones y distanciamientos empiezan por temas “menores” que “escalan” según nuestra susceptibilidad…


Toda relación precisa acuerdos “básicos”… pero es ilusorio pensar en encontrar alguien igual, con quien no tenga diferencias, y sobretodo, es muy ilusorio esperar que el otro reaccione igual, con los "mismos tiempos" para reaccionar, para reflexionar, para perdonar o pedir perdón, y tantos etc… 
Y mucho más aún, no debemos desilusionarnos porque se manifiesten esas esperadas diferencias… que racionalmente sería inesperado que no aparezcan.
Solo debemos APRENDER a manejarlas. Madurar en el amor.

De eso SE TRATA el amor, el amar.
Y en el caso de la relación MÁS importante de nuestras vidas (el matrimonio o vida en pareja, como prefiramos llamarla), no deberíamos pensar que nos casamos porque nos amamos, sino que empezamos este compromiso de por vida PARA amarnos

PORQUE nos amamos” tiene el límite de lo ya experimentado, puede cambiar si cambian las circunstancias.
PARA amarte/amarnos” no tiene límites, su futuro es el infinito en el amor, incluso ante las situaciones más difíciles o adversas, e incluso a pesar de ellas, se las puede vivir con felicidad.

El AMOR se expresa EN las diferencias...



miércoles, 14 de enero de 2026

20260113 La Pasión, la Resurrección de nuestro Señor Jesucristo... un CAMINO, la FORMA de seguir un camino.

Recién pude escuchar el Evangelio del día, según San Marcos, en el cual se relata que Jesús hizo salir un demonio de un hombre que previamente le gritaba “¡¡¡¿¿¿has venido a destruirnos a todos los demonios???!!!”.


Soy “muy racional” ... siempre me cuesta comprender este “tema de los demonios” ... a pesar de que, según las Sagradas Escrituras, Jesús expulsó varios demonios; y a pesar que sé que existen sacerdotes exorcistas (que son formados especialmente para expulsar demonios), de hecho he conocido a dos...
En mi “racionalidad extrema” pienso que somos nosotros mismos quienes, con nuestra libertad, elegimos acercarnos o alejarnos de Dios, y que el pecado termina siendo nuestra propia elección de alejarnos de esa fuerza creadora del bien, de Amor pleno, que llamamos Dios. Mi razón tiende a decir que no es “otro” (un demonio) el responsable de nuestras decisiones... ¿será el demonio el mal camino de la tentación? ¿será quien “opera” para hacernos confundir, para tentarnos a elegir un placer efímero y egocéntrico, frente al Amor pleno y eterno?
Interiormente, lo interpreto como un misterio, que mi mente limitada no alcanza a comprender bien.

Escuchar este Evangelio me llevó a reflexionar sobre LA FORMA con la cual Jesús “destruye”/vence AL demonio (a los demonios).
Mientras escuchaba el Evangelio de hoy, donde el “espíritu impuro” gritaba: “¡¿has venido para acabar con nosotros?!”, se me representaba la secuencia de la película La Pasión de Mel Gibson (considerada la representación MÁS fidedigna de La Pasión que sufrió nuestro Señor), donde en el momento en que Jesús parece “MÁS derrotado”, totalmente maltratado y humillado, “vencido”, se aparece la imagen del demonio entre sus agresores (como resumiendo ese espíritu de fuerte odio de ese momento), con la mirada más malvada del “peor orgullo” del vencedor... y COMPRENDÍ, que en ese momento, Jesús VENCE con la mirada de la mayor humildad, de la mayor misericordia y perdón QUE PUEDE EXISTIR. 
O sea, ambos “combaten con sus propias armas”, uno con la agresión y la humillación; y el Otro, con caridad, misericordia y perdón. ¿Quién triunfa?

Para muchos, triunfa el que “aplasta físicamente” al otro... aunque eso lo obligue al stress de mantener siempre “la guardia alta”, esperando “la represalia” ...
Para otros, triunfa el que tiene la conciencia tranquila, de hacer el bien... el que vive en PAZ con su conciencia.
Muchos creyeron haber destruido a Jesús y Su Mensaje... que SORPRESA se habrán llevado cuando esa PAZ y SABIDURÍA de Jesús se DISEMINÓ por todo el mundo... muchísimo MÁS que lo que el propio Jesús había caminado y predicado... porque dejó de ser Su alcance físico/humano, pasó a expandirse Su Espíritu Santo (...que misteriosamente, ES lo mismo, ya que Jesús y el Espíritu Santo SON el mismo SER).

Desde siempre aprendí que Jesús venció a la muerte y al maligno con Su RESURRECCIÓN. La Resurrección es LA muestra más concluyente de Su MAJESTUOSIDAD sobre la vida y la muerte... en definitiva, sobre TODO lo creado.

Sin embargo, en LAS FORMAS también mantiene SU esencia (que ES lo que vino a transmitirnos, a enseñarnos).
Si hubiese dependido de mi... habría resucitado de una forma espectacular... dando un espectáculo que sea “admirado con cierto temor” por todos... pero, principalmente por los agresores que lo agredieron con la mayor saña posible, hasta la muerte.
¿qué tal aparecérseles en sueños o en momentos de temor o debilidad hasta hacerles la vida “invivible”? Nadie podrá decir que no se lo merecían... acababan de maltratar hasta la muerte, con la máxima humillación, al MÁS Justo.
Pero Jesús/Dios no procede así... no está en Su esencia (y el Dios Todopoderoso NO PUEDE contradecir Su esencia) ... acaba de demostrarlo durante Su “reciente” Pasión y muerte (que prueba increíble... NADA puede sacarlo de su esencia de AMOR PLENO).

Jesús/Dios, resucita en forma humilde, sencilla. Lo hace frente a los que lo aman, a los que, a pesar de todo, ELIGEN Su mensaje. Aunque aquellos hombres, en su esencia humana, pudieran equivocarse y seguirse equivocando, DESEAN comprender mejor el mensaje de Jesús... a ellos se les manifiesta. Como una muestra de que NUNCA abandona a quienes lo buscan de corazón. La primera ante quien se manifiesta resucitado es una mujer...

La FORMA de un CAMINO... SIEMPRE coherente y consecuente con Su mensaje, en TODAS las circunstancias, aún en las más extremas.
SIEMPRE conduciendo hacia la PAZ interior, que ES el verdadero TRIUNFO... no hay otro, por más que le demos mil vueltas.


viernes, 9 de enero de 2026

20260109 AL FINAL... terminamos siendo bastante parecidos a aquello que priorizamos, y por lo cual nos comprometemos...

Estoy "conversando por WhatsApp" con una paciente que operé hace algunos años...
El vínculo que se genera con alguien a quien te toca acompañar en un momento de angustia por un problema de salud es especial, tiene que ver con la confianza... y permite "tocar temas profundos" aunque hayan pasado años de no vernos. 
En este caso, se disparó una linda charla sobre la familia y el matrimonio que la sostiene...



Si, claro… eso que me decís que estás viendo a tu alrededor respecto a familias y matrimonios que se van "desarmando", y que se pierden, es muy real. 
Y nuestro “entorno” no nos es indiferente...
Terminamos siendo bastante similares a los entornos que tenemos, y sobretodo, a los que vamos sabiendo crear, construir, priorizar…

A la larga los “entornos” influyen en nosotros, y pueden hacerlo en nuestra familia… 
Ejemplo: si vivo rodeado de amigos que solo se juntan a comer y tomar (con la mejor onda, pero solo eso), terminaré siendo un "sedentario panzón"… En cambio, si vivo rodeado de amigos que hacen deporte, es más probable que termine siendo alguien más saludable...
Lo mismo pasa con nuestro aspecto espiritual y vincular
Nos van definiendo las cosas que elegimos priorizar… y, por ejemplo, nuestros hijos también van aprendiendo a habituarse a lo que conviven más de cerca… se van acostumbrando a que "eso que sucede a nuestro alrededor sea lo normal"... y en general repiten conductas... SALVO, que lo mediten, y racionalmente decidan un cambio de rumbo, de paradigma.

Hoy, mucha gente CON-VIVE en ambientes familiares y matrimoniales difíciles… y podemos “habituarnos” a eso… o podemos, con mucha humildad y con la sabiduría que podamos tener, ayudar a que hayan mejores “ambientes” de familia a nuestro alrededor.

Independientemente de nuestra formación cultural, de nuestro nivel social, de nuestra espiritualidad o religión, NADIE quiere “fracasar” en su familia, en su matrimonio… y, al mismo tiempo, TODOS tenemos que hacer más o menos cosas similares para obtener esos logros (buen matrimonio, buena familia), que es humildemente salir de nuestro egocentrismo y ayudar al otro a ser mejor… eso “enseña y estimula” al que tengo al lado a hacer lo mismo, y se genera un círculo virtuoso.
En cambio, cuando quienes conviven se concentran en sus propios intereses, se va generando un círculo vicioso que te separa, y te va aislando cada vez más…

Pero… si NADIE "quiere fracasar en eso", ¿porqué está sucediendo tanto?

Creo que porque no nos damos cuenta el entorno que vamos creando, o, aunque nosotros no lo "hayamos creado", en el cual nos vamos acostumbrando a estar... y sus consecuencias… 
Necesitamos AYUDARNOS entre todos a reflexionar… y hay pocas cosas más estimulantes y más esclarecedoras que apreciar BUENOS EJEMPLOS… no me refiero específicamente a ejemplos de éxito, sino del ESFUERZO para conseguir el objetivo (que siempre intentará ser "el éxito").

En mi humilde opinión, “lo que ustedes muestran en esa serie no es EL LOGRO, sino el CÓMO… lo que es necesario proponerse y hacer para intentar los objetivos (en este caso deportivo)… y lo lindo que eso termina siendo cuando se es consecuente".

Porque lo importante no es el resultado, sino cómo hiciste las cosas para llegar a ese resultado… el esfuerzo y la honestidad que le dedicaste es más importante que el resultado. El intentar ser consecuente con lo que uno dice y piensa, termina siendo más importante al momento de generar CONFIANZA en el otro, que el hecho de haber sido "exitoso".
No importa si ganaste 40 abiertos, o si ganaste uno, o si “solo” accediste a jugar la clasificación para un abierto… lo que más importa es el camino que te tocó recorrer y la forma en que lo hiciste, para llegar donde llegaste…

Interpreto que la mayoría de la gente no se está dando cuenta de eso... que se está valorando más el éxito que el camino. Por eso, muchas veces, se termina buscando el éxito "a cualquier precio"...
Y en muchos casos se termina "delegando" el hecho de "ser feliz" a cuando llegue un determinado éxito (que depende de muchos factores que uno puede no dominar), en lugar de DISFRUTAR el camino que nos va llevando hacia nuestros objetivos, que en definitiva, es lo que si depende de nosotros, de nuestra actitud...
Y también pareciera, en estos tiempos, que el "éxito mediático" estaría siendo más importante que el silencioso éxito de una familia unida.
Y para intentar el éxito en un matrimonio y en una familia, es algo similar a cómo se construye un éxito deportivo o de cualquier otro rubro... CONSTRUIR un camino de esfuerzo conjunto, acompañamiento, apoyo, comprensión, ceder en lo individual, empatía, pedir perdón y perdonar, a "no tirar la toalla" ante las dificultades, a buscarle la vuelta a la adversidad, etc., etc. ... luego puede llegar "un éxito" que puede tener mil apariencias distintas, pero que dependerá del camino... 
A pesar que muchos interpretan que se llega al matrimonio "porque se está enamorado", es importante comprender la sutil diferencia de que en realidad se llega PARA amar... con la disposición, la actitud de recorrer un camino... El matrimonio puede verse cómo un "puerto de llegada" o cómo un camino que se inicia... lleno de novedades, las mismas de la vida misma.
Es parecido a cuando empezamos a aprender un deporte, o cuando empezamos un campeonato... el pasado influye, pero lo MÁS importante es lo que viene en adelante, estar preparados y dispuestos a entender y superar las dificultades, todas las que se presenten... no corresponde abandonar a la primera de cambio... ¿alguien podría pensar que no habrán dificultades en un deporte, en un torneo o en el matrimonio?
y cuanto más "difícil" haya sido, mayor será el orgullo que genera ese logro, y en el caso del matrimonio, MAYOR será la unión que se va generando al sobrellevar las adversidades...

En todo este contexto de lo que venimos diciendo, observo en "la serie", que más allá de unos logros deportivos increíbles y una vida "fuera de serie", todo eso SE FUE APOYANDO en un camino del "vértigo necesario", pero también de la serenidad de haber logrado una familia y un matrimonio sólido que le da sustento y sentido a todos esos logros...

Algo muy parecido me pareció observar (y creo que no fue jerarquizado como podría haber sido, para que todos aprendamos de un lindo ejemplo), cuando Argentina fue campeón del mundo de fútbol en Qatar, y Messi festejaba "serenamente" en el medio del campo con su familia... como diciendo: "esto es lo que más valoro, aún en el momento de mayor gloria deportiva".
Hay otros lindos ejemplos, que creo que cómo sociedad, no los estamos aprovechando bien...

Luego, quien tuvo el don de ganar 40 abiertos, o fue campeón del mundo, o ganó un premio Nobel, etc. será más escuchado, y tendrá la posibilidad de influir más y mejor en otros… como dice el hombre araña: “todo don conlleva una responsabilidad”… 
Los cristianos lo vemos en la parábola de los talentos, en principio no correspondería pedirle mucho al que menos capacidad tiene (aunque a veces puede ser el que más termine dando ¿no?)

Por eso, creo que quienes fuimos bendecidos con poder formar un buen matrimonio y, como consecuencia, una linda familia, tenemos “la responsabilidad” de ayudar, en lo posible, a quienes les costó más… en general, porque no supieron bien el cómo hacerlo… Me gusta pensar que "no se dieron cuenta" bien de cómo hacerlo, porque en el fondo, TODOS querríamos tener éxito en eso que ES lo más importante (matrimonio y familia).

Creo que no podremos hacer NADA que ayude más al mundo, 
que colaborar en que hayan mejores familias.


En ese sentido, ancestralmente, la mujer sabe observar e interpretar mejor el tema de los vínculos familiares internos... los varones, fuimos más "rudimentarios" en los vínculos, e históricamente, nos concentramos en defender a la familia de "lo externo" y proveer sustento… 
En cambio, ancestralmente, la mujer aprendió y se acostumbró a saber disponer y construir con ese "cuidado y provisión" que le aportaba el varón… y por lo tanto, entiende mejor, tiene más sensibilidad para comprender, sobre temas vinculares... además, todos los miembros de la familia estuvieron dentro suyo, NADIE conoce mejor a cada uno de ellos, que la madre y esposa.

Pero, en estos tiempos, los roles han cambiado vertiginosamente... y no es fácil adaptarnos a cambios tan bruscos... fácilmente podemos "perder el rumbo" de lo más importante...

En ese aspecto, lo que más me resaltó de "la serie", fue que al margen de una vida digna de contarse y de enormes éxitos deportivos, siempre cuidaron los roles que llevan al ÉXITO FAMILIAR... que es el más importante de todos...

¿Cómo lograr que haya más gente que observe y distinga esto, además de todo lo otro?

Los lindos ejemplos ESTIMULAN positivamente al entorno, nos ayudan a entender que es posible, y a pensar en cómo sería posible en cada caso en particular, nos ayudan a intentar mejores y más claros objetivos... y a comprometernos por eso...