domingo, 9 de agosto de 2026

20260809 la Providencia... divina

Muchas veces hablamos/hablo de nuestra FE... pocas veces escucho hablar de la providencia divina. Interpreto que creer en la divina providencia es un equivalente a poner en práctica nuestra FE.

No se si a todos nos pasa de la misma forma, pero vivo preocupado, a veces angustiado, a veces cuesta dormir, por problemas laborales, de manutención, por como suben o bajan los ahorros, por si desaparecen... 
Recién mi hermano de la vida me acaba de llamar para contarme una buena noticia... una oportunidad de vender unos terrenos que nos daría el alivio económico para este momento... ¡¡¡que alegría!!!

y por el otro lado, Jesús nos dice en Mateo 6: 25-34:































Esta pasaje del Evangelio inspiró una canción que se llama "Vida en abundancia". Podés escuchar distintas versiones en estos links (posiblemente la cantaste alguna vez):


Creo que la primera es la original...
¿Cual versión te gustó más? 
Pero, por favor, no dejes de reflexionar sobre la letra...


¿Estará mal preocuparnos, ser previsores?

Creo que no... interpreto que, como siempre, Jesús quiere hacernos reflexionar sobre cómo ubicar cada cosa en su justa medida. Pienso que está bien prepararnos, prevenir problemas; pero ello no puede sacarnos del foco de lo importante... y justamente eso es lo que a veces hacen las "preocupaciones ¿des-medidas o des-ubicadas?"... ¿se entiende lo que trato de expresar?

Me pasa seguido que un momento de preocupación económica me hace ser menos generoso... ¿es correcto que me comporte así? Tanto en dar... como también en escuchar, en caer en cuenta a cualquier otro que necesita algo de mi... "en este momento no cuenten conmigo, imposible! En este momento, soy yo el que necesito ayuda..." 
En realidad, SIEMPRE necesito ayuda, incluso seguramente más todavía, cuando mi soberbia me hace creer que no la necesito... 
Entonces, en este con-vivir diario de personas que para encontrar el camino de la felicidad DEBEN complementarse, ¿existe la posibilidad que esté liberado a desentenderme de las necesidades de los demás? ... y por otra parte, ¿corresponde que sea irresponsable en mi generosidad?
¿Se alcanza a comprender el punto...? 
¿Existe un equilibrio sano y natural? ¿Podemos distinguir una actitud de entrega responsable, de una actitud egocéntrica?
El papa Benedicto XVI enseñaba en una carta encíclica, que a veces, aun dando mucho, ese dar termina siendo solo para mostrarse y/o sentirse bien uno mismo, sin pensar verdaderamente en los demás... Cuanto para aprender, cuanto para reflexionar, cuanta ayuda que necesito para seguir aprendiendo a descentrarme, y a confiar en la divina Providencia...

Creo que las enseñanzas de Jesús son tan simples, que se explican siempre con la misma ecuación... ¿soy previsor para acumular más para mi, o para ayudar al grupo, para ayudarnos entre todos? ¿Solo pienso en los que más me conviene, o pienso en todo aquel que circunstancialmente es el prójimo que se encuentra a mi lado? 
¿Me pongo a disposición en lo que concreta y realmente puedo, con espontánea y desprendida responsabilidad?

Creo que ser realista y responsable también es parte de la ecuación... y no tiene porqué dejar de lado el desprendimiento, el valorar a toda persona por encima de las cosas... porque TODAS las cosas "irán y vendrán"... o llegado el caso, se nos presentarán por añadidura...

Por otra parte, es increíble, porque SIEMPRE que pienso primero en los demás, y sobretodo si concretamente hago algo por alguien, instantáneamente se va disipando la niebla de la angustia, y va apareciendo una especie de "amanecer" de paz interior...

Sin embargo... cómo nos/me cuesta convencerme/nos de esta enseñanza de Jesús sobre la providencia divina... claramente nos enseña como si nos conociera en profundidad, como si nos hubiera creado y comprendiera que es más importante, esencial... ¿o habremos llegado a ser así por puro azar?





No hay comentarios:

Publicar un comentario