miércoles, 21 de enero de 2026

20260120 Algunos conceptos del Cristianismo que me impactan... EL MANUAL DEL USUARIO

Empiezo por algunos cuestionamientos frecuentes:

- ¿El ser humano apareció/"llegó a ser" por azar, o fue creado?

- ¿El ser humano deambula en una "nubosidad" de incertidumbres azarosas, o su vida, la vida de cada persona, tiene un propósito?

- ¿Nuestros estados de ánimo, o cualquiera de nuestras reacciones, se deben a “reacciones fisicoquímicas” que están predeterminadas por las leyes de la física y de la química, y que suceden indefectiblemente en cada uno de nuestros organismos? ¿O todo está librado al buen uso o mal uso de una LIBERTAD intrínseca a nuestra racionalidad y voluntad, que nos fue concedida en esencia, y que nos constituye como seres humanos únicos e irrepetibles?

-    ¿Interpretamos que somos simplemente un organismo que funciona fisiológicamente por una "energía universal" que se expande? ¿O podemos llegar a percibir que somos "algo más" que un simple cuerpo, como que en realidad habitamos nuestro cuerpo, como una forma de expresión de lo que llamamos un alma? 

-    Esa "alma" o espiritualidad de cada uno... ¿podrá constituirse por el mismo azar de la expansión de una energía universal? o ¿habrá un creador de esa "espiritualidad personal" bajo "reglas universales"?

- Si las reacciones fisicoquímicas que conocemos, y que algunos atribuyen a la evolución del ser humano (y del universo en general), se constituyen en leyes porque siguen determinadas constantes, determinados patrones que se repiten... ¿Por qué, entonces, cada ser humano (cuerpo y alma/espiritualidad) es único e irrepetible?

- A pesar de que cada ser humano es libre de usar su libertad como quiera, ¿entendemos que fuimos creados (o que llegamos hasta acá por azar evolutivo) con capacidad de reconocer el bien del mal? ¿Somos conscientes que constantemente elegimos sobre nuestras acciones, que podemos tener un "impacto voluntario" en, y según, nuestra actitud?

Cuantos interrogantes existenciales... y ¿cuántos más pueden agregar cada uno de ustedes que leen esto?


A pesar de haber nacido en una familia católica practicante, de haber recibido una fe que inicialmente no cuestioné, tengo una personalidad de NECESITAR razonar... Necesito DESCUBRIR que MIS creencias tienen fundamentos, sin los cuales no podrían ser “mis creencias”...

He cuestionado MUCHO mi FE... con los años fui descubriendo que mientras MÁS la cuestiono, encuentro MÁS respuestas, y que esas respuestas (por reflexión personal, por lecturas, por conversaciones/conferencias, cursos, retiros espirituales, por observar actitudes y formas de proceder... ayudado por TANTOS), cada vez “me cierran MÁS”... cada vez estoy más convencido... aunque siempre abierto a nuevos cuestionamientos (los considero necesarios, imprescindibles).

Una vez más, es necesario entender que la FE solamente puede ser racional (muchos interpretan, contrariamente, que "la fe" significa creer en algo que no tiene sentido o explicación). Pero, solo tenemos FE en aquello sobre lo que no podemos demostrar su origen o causalidad (si pudiéramos hacerlo, tendríamos certeza), pero que necesariamente debe resultarnos coherente, para poder ser creíble... Si no fuera así, instantáneamente dejamos de tener FE. Se trata de una reacción natural en cada uno de nosotros. Nadie podría tener fe en un sinsentido, en algo que no tenga una línea de razonamiento razonable.


TODOS tenemos una espiritualidad, una vida espiritual. Nadie puede abstraerse de ello, de alguna forma debemos hacernos cargo.
Las religiones buscan ordenar esa vida espiritual.
La palabra religión, expresa una idea, o es un término al que muchos “temen” o “miran de reojo”... que hace referencia a re-ligarnos con “algo”, ¿con EL Bien? (es lo que se interpreta al analizar las distintas "ofertas" religiosas...); en general bajo una “conducción sobrenatural” que generalmente se denomina DIOS. 
¿Porqué alguien podría "temer" o "incomodarle" hablar sobre religión si, en teoría, sólo buscaría analizar ideas o conceptos para nuestro bien, para el bien común
¿Será porque muchos interpretan que el concepto de religión está ligado a "exigencias sin sentido que podrían llegar a limitar mi libertad"? Creo que puede ser muy comprensible esa visión... pero si se profundiza, se puede ir descubriendo justamente lo contrario...

Los ateos buscan ordenar su espiritualidad SIN un Dios, afirman que NO EXISTE. Los agnósticos afirman que es imposible distinguir entre la existencia o inexistencia de Dios...

Las religiones PROPONEN un orden para esa espiritualidad (considero que se equivoca quien pretende exigir, en lugar de proponer... en cualquier religión). Las personas religiosas son conscientes que deben vivir según determinados valores que los ordenan, bajo la premisa de que el orden conduce al equilibrio y la paz interior, en tanto el des-orden conduce al caos... Ateos y/o agnósticos ejercen sus libertades según el orden de la ética, o también pueden elegir vivir su espiritualidad en forma desordenada... similar a un supuesto "religioso" que elige desatender su religión (analizar en este caso, que si alguien no atiende a su religión, no ES religioso, por más que "lleve ese mote"). 

"Ser religioso" no significa cumplir con todo lo que propone una determinada religión, en todo caso, significa VALORAR suficientemente el intento de cumplir lo mejor posible. Entiendo algo similar respecto de ateos y agnósticos, que busquen seguir una guía de conducta basados en la ética, y aunque no siempre lo logren, lo más valorable será el intento por lograrlo... Por otro lado van aquellos que no se lo proponen, que no llegan, o no se permiten, valorar una situación de orden frente a una situación de caos... sean agnósticos, ateos, o religiosos (de cualquier religión).

Es interesante descubrir, que en la vida, para encontrar la alegría, la felicidad, la paz, se necesita tranquilidad de conciencia (paz interior)... se necesita un determinado ORDEN, que de sustento a nuestra tranquilidad de conciencia. 
Es muy interesante que el orden que proponen la mayoría de las religiones también está alineado con la ética.


Los cristianos seguimos las enseñanzas de CRISTO/Jesús, y fuimos instruidos/estimulados/llamados a misionar, o sea a enseñar/dar a conocer/transmitir Su mensaje a TODOS los hombres. 
Es IMPORTANTE entender que el llamado no es a imponer, sino a dar a conocer... a veces, el entusiasmo puede confundir en este sentido.
Al momento de misionar, o sea de dar a conocer quien fue Jesús, en algunos casos, puede ser que predomine la “construcción” de una imagen idealizada y/o personal de Jesucristo (todos lo hacemos en alguna medida); mientras que otros, puede que se concentren más en transmitir Sus enseñanzas (todos lo hacemos en alguna medida). Aunque puede parecer una diferencia muy sutil, encuentro un patrón frecuente de que, quienes se crean una imagen personal de Jesús (como Dios todo poderoso que ES, en realidad), tratan de imponerla a los demás; en cambio, quienes ponen el foco en seguir Sus enseñanzas (de máxima humildad, misericordia, caridad), “imponen” más conductas sobre ellos mismos que sobre los demás... y esas “conductas” terminan siendo ejemplos misioneros...

Las enseñanzas de Jesús tienen que ver con cómo interpretar y seguir esa ETICA que todos los seres humanos, únicos e irrepetibles, coincidimos en reconocer en la interioridad de nuestra conciencia, lo que llamamos el Derecho Natural. Por eso, cualquier persona que no pudo conocer a Jesús, o que, pudiendo conocerlo, elige no hacerlo, puede voluntariamente, siguiendo la ética de su conciencia, comportarse de una forma similar a quien elige atender a las enseñanzas de Jesús de Nazaret. 

Todas las enseñanzas de Jesús, que tienen que ver con nuestro comportamiento, están alineadas con ese Derecho Natural, con esa ética, que todos tenemos impreso en la profundidad de nuestra conciencia, en referencia a reconocer las disyuntivas del bien y el mal, el amor y el des-amor, la entrega por los demás vs el egocentrismo. Todos comprendemos, agnósticos, ateos, religiosos (cristianos o no), qué opción "debemos elegir" frente a esas disyuntivas, para una "buena convivencia", para nuestra PAZ interior.
En ese sentido, Jesús no nos sorprende con nada "raro"... y ESO es uno de los aspectos que, en mi interioridad, le da coherencia a que Jesús de Nazaret PUEDA ser Dios; ya que para mí, sería muy conflictivo que Dios nos creara con una determinada conciencia sobre lo correcto y lo que no lo es, y que luego "nos pidiera proceder de una forma diferente".
Jesús sólo nos ayuda a cumplir con la conciencia en la que fuimos creados.

Por eso, todas esas RECOMENDACIONES de Jesús, que nunca pretende imponer, nos resultan lógicas a todos, "creyentes" y "no creyentes"... NADIE puede verse sorprendido, o ponerse racionalmente en contra de ninguna de esas enseñanzas, ya que todas están inscriptas en lo que conforma nuestro “sentido común”... 
Claro que, en algunas ocasiones, nos ADVIERTE con más énfasis... algo así como diciendo con firmeza: “a un auto naftero, no le pongas gasoil... o, no metas los dedos en el enchufe, porque pasará tal cosa...”, ya que son situaciones donde, claramente, las consecuencias no son convenientes, y son más graves que en otras... y lo advierte con más énfasis.

Sin embargo, en el diario vivir, todos nos tentamos fácilmente por el egocentrismo, y muchas veces no reconocemos rápidamente lo que puede ser mejor para nosotros... o peor. Necesitamos ayuda
Los cristianos entendemos que POR ESO Dios se hizo hombre, y vino a ayudarnos a VER con más claridad. 
Al mismo tiempo, entendemos que POR ESO, Jesús fundó una Iglesia, que persiste a travez de los tiempos, para AYUDARNOS entre todos

También es muy interesante que, considerando todas las grandes religiones de la humanidad, el único líder que se auto-proclamó Dios es Jesús de Nazaret... Allí queda otro gran misterio, al que podemos adherir o no (claramente los cristianos adherimos por muchísimas razones que lo fundamentan). Jesús se proclama como un Dios todo poderoso, que se auto-limita respetando tu libertad, y la mía, de creerle o no... Trata de enseñarnos un PODER distinto al que muchas veces nos representamos cada uno de nosotros según la vida mundana que nos toca... el poder de la humildad, el poder del servicio, el poder del amor de caridad. 
Los cristianos entendemos a Jesús/Dios como el AMOR PLENO, por eso respeta nuestra libertad, porque respetar la libertad del amado ES parte esencial del amor... aunque, justamente por ello, el amado elija no elegirlo.
Claro que, quien quiere interiorizarse más, puede encontrar muchísimas evidencias/sugerencias de que "el sencillo" Jesús de Nazaret era Dios... el Hijo de Dios, con la misma esencia del Padre, la segunda persona de un Dios trinitario (otro misterio para nuestra limitada comprensión humana).

Y nos dejó los EVANGELIOS, donde no encuentro ningún dilema humano que no esté contemplado. Además, me resulta impactante que Jesús, agonizante en la Cruz, diga: “todo se ha cumplido”.

Entonces, interpreto que así como todas las máquinas fabricadas por el hombre tienen una recomendación de uso por parte del fabricante, los Evangelios podrían considerarse como el MANUAL DEL USUARIO para el ser humano... de parte del Creador.
Con la única salvedad, que un fabricante sigue premisas fijas, leyes preestablecidas, y fabrica en serie, todos iguales (con controles de calidad sobre esa igualdad)... mientras que El Creador, hace obras únicas e irrepetibles... en este caso, a Su imagen y semejanza.
¿"Imagen y semejanza" en qué? en nuestra capacidad de amar lo bueno, lo bello y lo verdadero, que, repito, para los cristianos se traduce en la palabra CARIDAD, en llegar a ser "todo-poderosos" en la unión con el AMOR PLENO, humilde, sencillo, misericordioso, etc. (otro misterio para nuestra cabecita humana).



La mayoría de las enseñanzas de Jesús ya existían en la Ley de Moisés (leyes de respeto a Dios, y de convivencia amorosa, como una revelación del Mismo Dios a Moises). 
Jesús nos invita a reflexionar sobre que esas enseñanzas son para ser aplicadas PRIMERO sobre nosotros mismos, antes que para ser “controladas” sobre los demás... y ADEMÁS, jerarquiza absolutamente un mandamiento: el AMAR AL PROJIMO. Según palabras del propio Jesús: “no menos importante que amar a Dios”. 
Debemos amar al Dios que no vemos "directamente" en nuestra vida diaria, en el prójimo, creado a Su imagen y semejanza, a quien SI vemos, y con quien CON-VIVIMOS... 
¿Quién podría estar en contra de ello, sea o no creyente?
Sea que llegamos hasta acá por obra de una evolución azarosa, o que hayamos sido creados... SOMOS seres sociales... estamos "obligados" a con-vivir... y EN ELLO "se nos va la vida".


Pero todo ese gran “Manual del Usuario” que son los Evangelios, debe ser interpretado bajo una óptica de AMOR... porque también podría ser interpretado bajo mi conveniencia personal, dispuesto a aplicarlo según la circunstancia. 
Todos podemos “acomodar” cualquier enseñanza a nuestra conveniencia del momento (seleccionando su aplicación a un "a veces si, a veces no")... sin intentar ver la profundidad del mensaje, que nos interpela para actuar EN todas las circunstancias según determinados valores, independientemente de cada momento.

 


Luego de esta larga introducción, intentaré ejemplificar algunas de las enseñanzas de Jesús, que insisto, a veces pueden parecer de interpretación sutil, pero que entiendo pueden ayudarnos a convivir mejor por amor (que finalmente ES lo que Jesús vino a enseñar, y que ES lo que busca este famoso MANUAL DEL USUARIO que nos dejó)... al menos siento que me ayudaron a mí, considero que forman parte de mi maduración en la FE. 

Escuché un audio muy bueno de un colega médico español que admiro como divulgador de buenas reflexiones, el Dr Mario Alonso Puig, y ello me disparó la motivación a escribir este ensayo de hoy. 


Lo primero que me surge manifestar es que en muchas ocasiones viví mi religión como una coherencia racional (para analizar y discutir sobre ello, con otros, en abstracto), más que como una VIVENCIA diaria, que se encarne en forma concreta en mi persona y en mi relación con los demás.

Sin dudas hay una gran diferencia entre “saber de Jesús” 
con el hecho de VIVIR CON JESÚS (viéndolo reflejado en todos los demás).


Entiendo que nada está de “relleno” en los Evangelios, pero hay momentos que me resultan como “más trascendentes” que otros. Los dos “más centrales” serían cuando Dios, por amarnos TANTO, elige hacerse Hombre en una sencilla familia, como cualquiera de las nuestras; y cuando Jesús/Dios, por amarnos TANTO, acepta Su pasión y muerte en Cruz, y vence en la Resurrección.

En el medio sucede la vida pública de Jesús, donde hay permanentes reflexiones, muchas en forma de parábolas, y donde se incluye el llamado "sermón de la montaña", que tiene incorporada una enumeración que conocemos bajo el nombre de LAS BIENAVENTURANZAS. Esas famosas bienaventuranzas son recomendaciones directas (no reflexiones en forma de parábolas), que inicialmente me parecían “impracticables”, como si Jesús nos hubiera dejado “ejemplos extremos” como guía... pero inalcanzables para los mortales comunes como nosotros...


Me gustaría compartir mi maduración sobre esas bienaventuranzas (que clara la tiene Jesús... lo explica muy claro, pero sólo lo vemos, lo interpretamos, cuando nos lo proponemos... no es si puedo, es si quiero... actitud), donde Jesús hace una reflexión profunda de la verdadera felicidad, según un nuevo orden de VALORES del reino que Él propone:


1) Felices LOS POBRES DE ESPIRITU. ... porque de ellos es el reino de los cielos

Claramente no se refiere a la pobreza material (no está hablando de lo que nosotros habitualmente comprendemos como riqueza o pobreza), sino a aquellos que logran liberarse de su ego personal, como eje de su existencia (todos vamos en ese camino, con altos y bajos). Interpreto que se refiere a quienes reconocen su propia finitud, y que descubren que necesitan complementarse en el amor (como riqueza espiritual) por los demás... y a través de ellos (o sea del prójimo), complementarse con el amor de Dios Mismo. Primero necesitamos reconocer nuestra pobreza, nuestra sencillez... allí comienza la humildad de la FE, que se continúa en el crecimiento del amor.


2) Felices LOS QUE LLORAN. ... porque serán consolados

De ninguna manera se refiere a sufrir por el solo hecho de sufrir (podemos reflexionar sobre ¿porqué habrá quedado registrado que el propio Jesús, como hombre, le pide a Su Padre Dios si puede no pasar por esa tremenda Pasión que se le viene... "si es posible apartar de Mí ese cáliz, pero que no se haga Mi voluntad, sino la Tuya"? ... parece que, en el plan de lo que Dios quería hacernos ver, eso era importante) ... y también da a entender que no todo sería fácil (habrá que tomar decisiones, habrá que elegir). Entiendo que este mensaje implica que hay una bendición sobre los sacrificios (de sacrum-facere = hacer santo algún esfuerzo) que asumimos por amor. ¿Qué entendemos por CONSUELO? No se trata del consuelo de la “distracción”, de desviar la mirada hacia otra cosa, sino aquel del verdadero sentido del amor, que permite comprender y re-significar... El entender que podemos ser lastimados o sacrificarnos, pero que eso mismo abrirá “otras puertas” que le dará sentido y nos fortalecerá. Seguramente nos conectará mejor con la compasión y con lo sagrado... Sagrado que no solo está directamente dirigido a Dios Mismo, sino también en nuestra relación con todos los demás, en tanto y en cuanto todos fuimos creados a imagen y semejanza de Dios.


3) Felices LOS MANSOS. ... porque heredarán la tierra

La mansedumbre no es debilidad, sino fuerza bajo control, sin violencia. La extraordinaria capacidad de no reaccionar desde el ego herido y el deseo de venganza. Quienes buscan controlar desde el sometimiento, la imposición, la guerra, no heredan nada verdadero, no terminan logrando nada en su propia interioridad, quedan con un vacío que no pueden llenar. En cambio, los mansos, quienes logran conquistar su propio ego, logran conquistar "la tierra", porque conviven en PAZ con ella... no necesitan poseerla para disfrutarla, ni controlarla para sentirse seguros, simplemente son parte de la tierra, viviendo en armonía con ella.


4) Felices los que tienen HAMBRE Y SED DE JUSTICIA. ... porque serán saciados.

La justicia divina no está relacionada a la venganza, ni a la negociación (te doy o te quito, porque esto o aquello) como muchas veces se interpreta. Dios es infinitamente Justo al concedernos lo que nosotros elegimosacercarnos a Él o alejarnos de Él. La justicia de Dios está relacionado a la búsqueda de lo bueno, y ojalá yo pueda tener hambre y sed de esa justicia... porque cuando pedimos estar cerca de Dios, nos devuelve el infinito... en paz interior.


5) Felices LOS MISERICORDIOSOS. ... porque ellos alcanzarán misericordia.

La misericordia cambia el mundo. Quienes tienen compasión por los demás, y además saben pedir perdón y perdonar, son los constructores de un mundo mejor, con una mejor con-vivencia. Resulta más fácil tener compasión con quien previamente tuvo compasión con nosotros, lo difícil es dar el primer paso. Pero Jesús nos lo enseña como algo CENTRAL, ya que cuando nos enseña a orar a Su Padre (en el Padrenuestro), nos dice que le pidamos al Padre que “perdone nuestros pecados, ASÍ COMO nosotros perdonamos...”... ni un poco más, ni un poco menos... justicia infinita para los misericordiosos.


6) Felices LOS LIMPIOS DE CORAZON. ... porque ellos verán a Dios.

Transparencia de intención... cómo dice Jesús: “... que tu si sea un si, y que tu no sea un no...” Ser coherentes, ya que ello lleva a la confianza. Lograr ser señores de nosotros mismos, para que de esa forma se manifieste nuestra integridad de intención como la mejor actitud para generar confianza en los demás, y así acercarnos a Dios. Cuantas veces Jesús nos pide que seamos como niños, como tratando de evitar esa "negociación o doble intención" que puede ir apareciendo a medida que vamos creciendo... cuidar/proteger nuestra transparencia, nuestra confiabilidad... ¿puede haber algo mejor que resultar CONFIABLE frente a los demás? (aunque cueste... por supuesto que cuesta, ¡y mucho!)


7) Felices LOS QUE TRABAJAN POR LA PAZ. ... porque ellos serán llamados hijos de Dios.

La paz no es “gratis”, implica cercanía con los demás y compromiso por la justicia. Es lo que llamamos CARIDAD (siempre asociado a la reconciliación), que no se refiere exclusivamente a un gesto hacia un pobre, sino que es la expresión del amor cristiano, con el compromiso que sea necesario y la búsqueda de la justicia que demande la situación. Lleva un premio, wow ¡qué premio! ser considerados hijos de Dios... o sea, se trata de lo que Jesús vino a enseñarnos para ser verdaderos hijos de Dios, creados a Su imagen y semejanza. Trabajar por la paz ES amar.


8) Felices LOS PERSEGUIDOS POR CAUSA DE LA JUSTICIA. ... porque de ellos es el reino de los cielos.

Se interpreta que se trata del mismo "premio" que la primer bienaventuranza, ya que es cómo que cierra el círculo. En todos los casos, el premio es el mismo: estar cerca de Dios; y quien eso desee, en este caso manteniendo su defensa de la verdad, aun cuando sea perseguido, como manifestación de su amor a Dios, será "recompensado" con creces.




A diferencia del “mundo”, que nos pide buscar el poder económico y el del sometimiento, acumular más que los demás, mantenernos arriba en la pirámide del mando... Jesús propone encontrar tu verdadero poder en la humildad, encontrar tu libertad en soltar el hecho de pretender controlar, encontrar tu grandeza en el servicio a los demás. Y nos da el ejemplo como verdadero hombre...

El “mundo” te propone cerrarte en vos mismo, nunca muestres debilidad, no confíes... mientras que Jesús te dice con ternura infinita, y firmeza, que te abras, que no temas a tu vulnerabilidad, que confíes en algo MÁS grande. Y nos da el ejemplo como verdadero hombre...

Jesús no nos pide que nos alejemos del "mundo", sino que nos enseña a CÓMO convivir en él... y nos propone compartir esa enseñanza. No nos dice que no seamos productivos, que no generemos riqueza, sino que le da un sentido, un significado... y que seamos lo más productivos posible.
Pero cuando “construyes poder” con muros que te aíslan, ellos terminan siendo tu propia prisión, esa seguridad material que persigues en la acumulación egocéntrica, nunca termina siendo suficiente. Jesús te propone confiar en la providencia divina, porque donde interpretes que hay un tesoro, será allí donde se dirija tu corazón... y un corazón atado a bienes materiales siempre será dependiente de los mismos. Y nos da el ejemplo como verdadero hombre...


Estas enseñanzas no eran una simple etiqueta de "recomendaciones morales a tildar", sino un cambio de paradigma de cómo interpretamos nuestra vida, el sentido de la misma... que cosas nos conducen a la paz espiritual, a la plenitud.


Ama a tus enemigos toma significado cuando comprendemos que quedar atrapados en el rencor hacia otro, u otros, nos “encarcela” en ese sentimiento que nos domina en la angustia constante, cuando, tal vez, nuestro "odiado" ni siquiera dedica un segundo a pensar en nosotros (o aunque si lo hiciera, no pasa por ahí). Ellos pueden terminar ocupando un espacio precioso en nuestro corazón, viven en nuestra mente "sin pagar renta", controlan nuestras emociones y dirigen nuestras energías aunque estén lejos...
El perdón es el verdadero camino hacia NUESTRA liberación interior, cuando rezas por ellos, no solo les haces un bien, sino que te fortaleces a vos mismo. Es difícil de explicar antes de experimentarlo, revolucionario para quien lo logra entender.
No se trata de una regla de cortesía social, sino de una ley espiritual profunda.
Cuando juzgamos con dureza a otros, muchas veces estamos proyectando lo que nos cuesta en nosotros mismos (así tendemos a funcionar). Cuando insistimos en ese proceder, nos cuesta más reconocer nuestra propia herida interna, e intentar sanarla. La compasión genuina hacia los demás, es el mejor remedio para nuestras propias debilidades (puede ayudarnos a comprender la compasión que necesitamos también para con nosotros mismos)... una forma de ayudarnos entre todos, ya que todos estamos en el mismo camino, con fortalezas y heridas a sanar. 
Resulta difícil sanar lo que juzgamos constantemente... en cambio se hace más posible hacerlo si lo aceptamos con amor.


Jesús hablaba de un REINO...

Nicodemo, un  buen fariseo que busca conocer a Jesús, cuando se encuentran en la oscuridad de una noche (ya que no se animaba a ser visto en esa actitud a plena luz del día), le dice: “Maestro, eso de pretender instalar un 'nuevo reino' tiene a todos nerviosos...”.

Nicodemo no puede creer cuando Jesús le explica que no busca conquistar/dominar ningún reino de este mundo, sino ayudarnos a conquistar nuestra alma, nuestra conciencia, venciendo al pecado.

No se refería a un reino a conquistar a futuro, sino un reino para ser vivido ahora, en nuestra vida terrenal. Conquistar el reino del amor, dentro de cada uno de nosotros. 

Es importante comprender el paradigma de que el cristianismo no propone un sufrimiento durante la vida terrenal, para un premio futuro... como una negociación. 
Jesús propone la alegría actual de reinar sobre tu propio corazón, con la conquista del amor, con la sola garantía de la dignidad de ser hijos de Dios, sin necesidad de negociar merecimientos... simplemente elegimos tomarlo o dejarlo. 
Entiendo que es eso lo que Jesús busca explicar en la parábola del Hijo Pródigo, donde el Padre recibe con alegría plena al hijo menor que regresa arrepentido luego de haber despilfarrado la herencia, e intenta explicar al hijo mayor lo que significa estar "al lado de Dios, con-vivir CON Dios" ... algo que podemos entender y valorar... o no.

Dicen que las primeras comunidades cristianas lo entendían de esa forma, y eran reconocidas por los “externos” con la expresión: “miren cómo se aman entre sí”. 

Proceder desde el amor, el servicio y la confianza, en lugar de desde la negociación, el ego y el miedo... por el solo hecho de sentirnos amados y cuidados por un Dios Padre que nos transmitió la DIGNIDAD de ser Sus hijos.

El reino de Jesús no es un cuando, sino un CÓMO
No es un dónde, sino un ESTADO INTERIOR
No es un después, sino un PRESENTE que puede ser eterno... 

¿Cuántas veces vivimos, o vemos a otros que viven... como “esperando que sucedan determinadas cosas para recién allí empezar a ser ¿felices?...”? y vivimos postergando nuestra felicidad.


Jesús nos enseñó a mantenernos serenos interiormente en medio de cualquier tormenta externa... y la frase que más se repite en los Evangelios es “no tengáis miedo”.



¿Cuánto, cuánto, cuánto, cuánto tengo que seguir aprendiendo y mejorando, intentando que todo esto se me haga carne de verdad, que todas estas ideas y conceptos pasen a ser obras de vida, y dejen de ser reflexiones que “endulzan” mi intelecto?

Necesito ayuda...





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