PRÓLOGO del autor
¿Se puede juntar en una misma oración las palabras razón y fe, orientadas ambas en un mismo sentido?
Esta es una visión muy personal, ya que muchos interpretan que la fe es un conjunto de misterios sin sentido, a las cuales muchos deciden adherir sin un fundamento concreto. Pero quiero comenzar diciendo que es imposible que una persona crea en algo a lo que no le encuentras sentido… La fe, NECESARIAMENTE, DEBE ser racional, MUY racional.
Nunca supe bien, porque hace alrededor de hace 20 años, empecé a escribir algunos pensamientos, tal vez sea porque cuando uno conversa se ve interrumpido o la propia dinámica de la conversación, lleva hacia otros temas, incluso cuando uno reflexiona en silencio. Muchas veces se termina yendo a temas que uno no entiende cómo llegó hasta ahí en cambio escribir, obliga a darle un sentido, una racionalidad a una idea una orientación.
Voy a referirme a temas de los que habitualmente hablan o escriben quienes han estudiado mucho...
Puede servir para charlar con uno mismo, torbellino de dudas... y también para conversar con quienes quieren “enturbiar” la fe, con o sin intención...
LIBRO 1:
¿Porqué tener Fe? ¿De qué se trata, de qué va?
20231124 El sentido de reflexionar sobre NUESTRA espiritualidad
En muchas oportunidades, Jesús se retira a orar...
Si Jesús lo hace... ¿nosotros? ... REFLEXIONAR sobre nuestra espiritualidad, sobre nuestra relación con NUESTRO creador, es central, ESENCIAL.
¿Porqué?
Independientemente de nuestras creencias religiosas, incluidos ateos y agnósticos, todos aceptamos que el ser humano es una combinación de CUERPO y ESPÍRITU.
También tenemos claro que nuestro cuerpo necesita atención y cuidado...
¿y nuestro espíritu?
Deseamos un cuerpo saludable... interpretamos que hasta puede ser el inicio, la base, de nuestra felicidad... Pero, aun con el cuerpo sano, ¿podríamos ser felices con un espíritu inestable y caótico?
O a la inversa, ¿podemos ser felices teniendo un cuerpo enfermo, pero un espíritu sereno y sabio? Incluso, sin hablar de religión...
Creo que hasta podemos interpretar que "cuidar" nuestro espíritu podría ser más importante que cuidar nuestro cuerpo... aunque seguramente la verdadera sabiduría debe estar en cuidar a ambos, ¿no?
¿Cuidamos o des-cuidamos nuestro espíritu?
Las religiones intentar ORDENAR nuestra espiritualidad en un marco ético.
No estamos "obligados" a seguir ninguna religión en particular, pero, indudablemente, el hecho de reflexionar debe servirnos para tener una REFERENCIA entre lo que está bien y lo que está mal... ¿podemos prescindir de eso?
En mi caso, CREO en la existencia de un Ser superior, creador del universo y de todos los seres que lo habitamos... me resulta más racional creer esto, que pensar que todo es fruto de la evolución casual... Respeto a quienes piensan diferente.
Entiendo que fuimos creados todos distintos, y con absoluta LIBERTAD para decidir y reaccionar. Por lo tanto, me parecería ilógico esperar que todos pensáramos igual.
En ese contexto, siendo alguien muy racional, habiéndome formado desde joven como un "científico cuestionador" (sin dar nada por sentado), las enseñanzas de Jesucristo me resultan lógicas, por muchos motivos... necesitando que esos "motivos" sean primariamente racionales, más que "solo por cuestiones de fe".
Esa racionalidad me lleva a tener FE en que Jesús de Nazaret fue la encarnación del Dios creador.
Intentaré fundamentar mi FE, recordando que tener fe es creer en algo que nos resulta lógico, pero, cuya fundamentación o existencia no podemos demostrar. Es central comprender, que la fe no puede existir sin un contexto de lógica que la sustente.
Primero, hay registros históricos concretos sobre la existencia de Jesús de Nazaret.
Segundo, lo que HIZO y DIJO está escrito de manera similar en 4 libros con autores distintos, que escribieron separados, temporal y espacialmente. Tres de esos autores habían sido testigos directo de lo que escribían, el cuarto, sin haber conocido a Cristo personalmente, escribe luego de permanecer un tiempo con la Madre de Jesús... y todos coinciden. Nuestra “cabeza de hoy” (siglo XXI) da por sentada una absoluta facilidad de comunicación a la distancia... en aquellos años, cuando te alejabas estabas incomunicado.
Además, muy importante, esos libros fueron escritos para recordar a Jesús frente a las primeras comunidades cristianas, siendo leídos delante de otros que también habían visto y escuchado lo que estaba escrito e intentaban comunicar... y que, por tanto, daban fe de que lo que allí se leía, era lo que verdaderamente había sucedido... una suerte de "auditorías constantes".
Esos 4 libros, los Evangelios, están precedidos por otros libros, el Antiguo Testamento, que involucra a unos 30-40 autores que, sin conocerse entre sí, y en el transcurso de alrededor de 1600 años (sin email, ni WhatsApp), fueron pre-diciendo lo que sucedería con Jesús de Nazaret.
A su vez, luego de los Evangelios, van otros libros, la mayoría en forma de cartas, y la mayoría de ellas escritas por alguien que, antes de su conversión, fue considerado el peor enemigo de los cristianos de esa época (luego santo: San Pablo)... Y esas "cartas" mantienen la coherencia de lo que significa el mensaje de Jesús en el amor.
Con estos puntos mencionados, arranca mi análisis racional.
Lo siguiente que sustenta la racionalidad de mi fe, siento que es inagotable... Permanentemente estoy encontrando más y más hechos o reflexiones que la explican... mencionaré solo algunos pocos:
La SIMPLEZA del mensaje de Jesús... lo pueden entender por igual (o mejor, o peor) las personas más eruditas como las personas menos instruidas.
La SIMPLEZA de Su nacimiento, el lugar físico muy sencillo; pero sobre todo “el lugar FAMILIA”... ¡¡¡CUÁNTA sabiduría y simpleza!!!
La SIMPLEZA de las personas con las que eligió rodearse para transmitir Su mensaje...
Si cualquiera de nosotros, especialmente quienes tienen/tenemos más "poder", pensáramos hoy en día, en difundir un mensaje... ¡que DISTINTO que lo habríamos organizado!...
Solo para empezar, lo primero que diríamos sería: "tiene que ser todo a lo grande". Tendríamos que contratar a los mejores comunicadores, expertos en marketing (esos que te convencen que necesitás hasta aquello que no necesitás tanto...), a las principales figuras del espectáculo y del deporte, medios de comunicación masiva, redes sociales, etc., etc., etc...
Previo al momento de Su mayor GLORIA, Jesucristo pasó por el juicio más injusto y la condena más sanguinaria y violenta que uno pueda imaginar... y que lo llevó a la muerte. Luego, los cristianos CREEMOS que resucitó.
¿Qué habríamos hecho cualquiera de nosotros en el lugar de Jesús luego de resucitar? Posiblemente, aparecernos resucitados frente a aquellos que tanto nos maltrataron, y hacerles "pagar su merecido"...
Pero no, aun en la mayor gloria de la resurrección, Jesús mantiene la SIMPLEZA y la COHERENCIA de Su mensaje... la resurrección es una reafirmación solo para aquellos que ELIGEN creer... jamás un espíritu revanchista, SIEMPRE un espíritu de AMOR.
Repito... la resurrección solo tiene sentido para los que ELIGEN creer.
Porque Él nos dice / ENSEÑA que Dios (o sea, Él Mismo) ES amor... y el concepto de amor implica respetar las diferencias y la libertad, en la búsqueda de LA verdad... que está en nuestro interior... todos, interiormente sabemos cuándo obramos bien y cuándo no lo hacemos... porque fuimos creados así (o llegamos a ser así por azar), a imagen y semejanza del Creador (creamos o no en ello, no podemos evadir la honestidad de nuestra propia conciencia... "tenemos algo allí" a lo cual no podemos renunciar).
Humildemente interpreto que ningún ser humano corriente puede ser TAN coherente en Su DECIR y en Su OBRAR, y mucho menos inventar una historia tan simple y perfecta como para “pretender engañar” a otros... Eso también es parte del análisis racional de mi Fe.
Alguien, a quien admiro, decía que la fe debe NECESARIAMENTE asentarse sobre cimientos de racionalidad... nadie podría creer en algo que "no tiene pies ni cabeza"... SOLO podemos tener fe (o sea, creer en algo que no podemos demostrar), si ese "algo" que despierta nuestra fe tiene una ilación lógica...
En ese sentido, siempre analizo que Jesús no vino a decirnos algo que no supiéramos...
HACER EL BIEN es algo que todos SABEMOS que ES lo correcto (volvemos a nuestra honestidad de conciencia)... Jesús solo vino a enseñarnos/mostrarnos CÓMO hacerlo...
Me gusta pensar que Jesús vino a enseñarnos a usar el MANUAL DEL USUARIO (como el que tiene nuestra heladera o el lavarropas...) respetando el SENTIDO con el que habíamos sido creados... nuestra ESENCIA como creaturas, como seres humanos.
¿CÓMO nuestro creador podría pedirnos algo distinto, u opuesto, al espíritu con el que fuimos creados?¿Tendría sentido que nos creara para un fin, y luego nos pidiera otra cosa diferente?
... y lo ÚNICO que nos pide es AMOR.
Y Jesucristo, de quien yo CREO que ES Dios, hecho hombre, cuando le preguntaron CUAL es el mandamiento MÁS importante respondió:
- "... el mandamiento más importante es amar a Dios sobre todas las cosas. PERO, YO HE VENIDO para enseñarles un segundo mandamiento, QUE NO ES MENOS IMPORTANTE que el primero (WOW... igual en importancia que amar a Dios): AMAR AL PRÓJIMO"...
En nuestra religión cristiana, Jesús se auto-proclama como Dios, y además incorpora como elemento central al PRÓJIMO.
¿Entonces?
Toda nuestra oración debe verse REFLEJADA en nuestro amor al prójimo... esa ES la esencia de todo esto...
Si todos fuimos creados a imagen y semejanza de Dios... todos POR IGUAL (sin ningún mérito personal, ni ninguna diferencia que otorgue mayores o menores jerarquías)... DEBEMOS ver a Dios en nuestro prójimo... y eso ES lo que debemos reflexionar cuando oramos, cuando nos comunicamos con nuestro creador... lograr la sabiduría para poder ver eso, y la fortaleza para luego llevarlo a cabo...
Volviendo al título de este escrito... humildemente entiendo que ese es el SENTIDO de REFLEXIONAR sobre nuestra ESPIRITUALIDAD...
Lograr COHERENCIA en nuestras creencias nos da PAZ...
esa paz TAN necesaria para que nuestro espíritu se oriente hacia la felicidad...
Pero HAY DOS PLANOS:
- El plano de la REFLEXIÓN... donde nos sentimos a gusto (incluso compartiendo con otros y obviamente con Dios).
- El plano de la ACCIÓN... donde toda esa reflexión se debe PLASMAR en mi relación con TODOS los que me rodean (sino, ¿de QUÉ sirvió toda nuestra reflexión?).
¿DÓNDE se aplica todo aquello que reflexionamos/oramos?
Primero, APRENDIENDO a querernos y respetarnos a nosotros mismos, como creaturas creadas a imagen y semejanza de NUESTRO creador... y luego de aprender ese AMOR que nos une a Él, derramarlo sobre los demás... porque eso SOMOS en ESENCIA, y cuando vivimos en coherencia con nuestra esencia, estamos en PAZ... y nos conducimos HACIA la felicidad. Termina siendo así independientemente de la creencia religiosa o arreligiosa que tengamos: “la coherencia de nuestra conciencia con nuestros actos nos da paz...”.
No podemos evitar esto, aunque nos lo propongamos.
¿CÓMO se PRACTICA esa esencia que SOMOS?
Humildemente pienso que se empieza por un "primer nivel" que es vivir con ALEGRÍA (CREER fervientemente que tenemos motivos suficientes... a pesar de los problemas que EL VIVIR pueda presentarnos).
El "segundo nivel" sería CREER fervientemente en el PERDÓN (tanto en perdonar nosotros, como en pedir y luego aceptar el perdón de los demás), como forma de reparar todo aquello que nos aparta de la alegría de vivir en comunidad, como seres creados por el MISMO Dios, a Su imagen y semejanza.
Por último, el "tercer nivel" es CREER fervientemente que amar a Dios es DARNOS por los demás... comprender que la entrega por los demás cierra el círculo virtuoso del camino hacia la felicidad...
Claramente hay dos "formas" de vivir, una es pensando primero en mí mismo (egocentrismo), y la opuesta es pensando primero en los demás (CARIDAD)... Si todos, o la mayoría, vamos por lo primero construimos un tipo de sociedad... Si todos, o la mayoría, vamos por lo segundo, construimos otro tipo de sociedad, la que vino a enseñarnos Jesús CON SU EJEMPLO (¡si se puede!).
La mayoría con-vivimos en el medio de esas dos formas, alternando entre una y otra... pero, reconociendo que la primera sólo puede aportar placeres momentáneos, mientras que la segunda (que puede ser más difícil), nos va dando la paz de la tranquilidad de consciencia, que conduce a una felicidad más estable...
... entender el MANUAL DEL USUARIO ... entender que EL OTRO es el camino hacia MI FELICIDAD ... va permitiendo entender el sentido de reflexionar sobre nuestra ESPIRITUALIDAD ...
20240706 Reflexiones sobre nuestra FE
Una semana antes de escribir este texto recordamos a Santo Tomás Apóstol, a quién Jesús le pide, una vez resucitado, que tenga más FE en Él.
Pero, ¿Fe en qué? ¿Qué tipo de fe nos pide Jesús?
Fuimos creados con raciocinio… bajo esa lógica, creemos en aquello que tiene algún sentido, y si es muy evidente, lo creemos fervientemente… al mismo tiempo, no podemos creer en cosas que no se respaldan en la realidad, que son absolutamente un “sin-sentido”.
¿Qué sucede con la FE cristiana? ¿Podemos tener FE en algo absolutamente irracional? NO!!!
Nuestro raciocinio, que nos ayuda a vivir y nos cuida, nos dice que NO debemos creer en cosas irracionales... nos pondríamos en riesgo.
Podría verse como muy lógico que no creamos en que alguien podría resucitar, ya que es algo que jamás veamos que suceda… más todavía, si esa persona que supuestamente resucitó, padeció la muerte más dolorosa y humillante desde los ojos humanos… Solo que, en este caso, Jesús lo había anunciado (“moriré y resucitaré al 3er día”), además le habían visto hacer tantos milagros (incluido el resucitar a otros)…
A pesar de ello, Jesús no condena a Tomás por su falta de FE, sino que lo invita a aclarar sus dudas ("ven Tomás, pon tus dedos en mis llagas y tu mano en mi costado"), y lo invita a creerle más.
Finalmente, Tomás cree, reafirma su fe, y termina siendo un gran Santo de Dios 🙏🏻
La FE que nos pide Jesús es que le creamos a Él…
Que creamos aquello ESENCIAL, por lo cual nos anunció que como Dios se hizo Hombre: “que todos fuimos creados a imagen y semejanza de Dios, y que, por lo tanto, amamos a Dios (que no vemos) EN el otro (que si vemos)…”
Jesús nos dice, específicamente, que Él ha venido para eso.
Todo el resto de los misterios están “alineados” en ayudarnos a respetar esa enseñanza de Jesús: “AMAR al prójimo como a nosotros mismos (o como Jesús nos amó)”.
No sería lógico creer que Alguien pueda estar en un trozo de pan y un poco de vino… pero, si me lo dijo específicamente Jesús, que fue la persona más coherente de la historia entre el decir y el hacer, y que luego entregó su vida por mi… yo elijo creerle, y tener FE en que Él está presente en la Eucaristía…
Pero… ¿cuánto podrá servirme tener fe en que Dios está presente en la Eucaristía, si luego me niego sistemáticamente a ver a Dios en mi prójimo, y a amarlo?
Jesús vino a explicarnos lo esencial de amar a Dios EN el prójimo, pero como el uso de nuestra libertad hace que frecuentemente nos “vistamos” de egocentrismo, el cual tiende a confundirnos, también nos dejó una serie de AYUDAS para revivir constantemente Su enseñanza… fundando la Iglesia e instituyendo los sacramentos.
La FE, que no es algo irracional, se resumiría en creer en algo que, intuimos que puede ser así, pero que no podemos demostrar… Creer que la verdadera felicidad la encontraré en el AMOR de Dios, y que el camino ES el que nos enseñó Jesús (“ama a Dios en el prójimo”)… pero no puedo demostrarlo.
ELIJO creer… elijo tener FE… Como hicieron los Santos, que con su ejemplo de confiar en Jesús y amar al prójimo, nos muestran el camino 🙏🏻🙏🏻 Señor, ayúdame a aumentar esa FE!!! 🙏🏻🙏🏻🙏🏻
Una semana después, el Evangelio que leemos en la Misa, nos vuelve a invitar a reflexionar sobre la FE ("pocos creyeron en Jesús en su propia tierra, y allí pudo hacer pocos milagros").
Como cristiano, una vez más, me pregunto: ¿fe en QUÉ?
Muchas veces se vincula la fe solamente a FEnómenos increíbles para nuestro raciocinio… como que los cristianos fuéramos unos seres “especiales” que podemos distinguir pequeños o grandes milagros en nuestra vida diaria (concedidos por Dios), que otros -no cristianos- no lograrían distinguir… Entonces, esos “otros” (ante sucesos especiales o dolorosos, como x ej la pérdida de un familiar o alguna desgracia) quedan mirándonos, y nos dicen: “me gustaría tener TU fe… pero YO no logro ver eso que vos ves…”.
TU por ahí, YO por aquí… cada uno con su visión frente a lo que no entra dentro de la explicación lógica que todos podemos comprender y asumir…
Porque, NADIE necesita tener fe en aquello que está absolutamente demostrado para todos, sobre ello tenemos certeza… sólo se tiene FE en algo que se intuye como posible, pero que no podemos demostrar.
Entonces, nos miramos y asumimos: “ok... VOS no tenés fe y YO sí… y cada uno sigue su camino por separado, y listo”.
Pero ese no es el mensaje CENTRAL que vino a enseñarnos Jesús… tanto para el que “tiene” fe, como para el que "no la tiene"… no es la idea que caminemos separados, sino más bien, que con mucho respeto y comprensión, tratemos de ayudarnos a descubrir o fortalecer esta FE "tan lógica" de que todo irá mejor si nos amamos los unos a los otros... algo que todos deberíamos poder distinguir, incluidos los que todavía "no empezaron a verlo"... aquellos que todavía no tienen fe.
Ese "caminar separados" no sería el enfoque central de la FE CRISTIANA. El "ser cristiano" implica comprometernos a difundir esa "buena noticia"...
Dios no se hizo Hombre para “mostrarnos milagros” INcreíbles… Dios se hizo Hombre para ayudarnos a VER la ESENCIA en la que fuimos creados. Jesucristo, ese Ser Humano que dominó los vientos y los mares, que multiplicó los alimentos según la necesidad, que curó todas las enfermedades que se le presentaron, etc. etc.… a Quien no podemos encontrarle ninguna incoherencia entre Su decir y Su obrar… solo “bajó línea” con un único mandamiento nuevo: “Yo He venido para decirles: amen al prójimo como Yo los he amado”.
Todo el resto de lo que Jesús hizo en la tierra estuvo ALINEADO a ese mensaje… ¡TODO! 🙏🏻🙏🏻
En todo el resto de los planteos o de los dilemas humanos que le presentaron, Jesús siempre recurrió a lo que cada uno ya teníamos en nuestro corazón cuando fuimos creados, sólo nos ayudó a verlo mejor:
- “¿quién es mi prójimo? Un hombre bajaba por un camino y fue asaltado…” (parábola del buen samaritano).
- “¿corresponde hacer “justicia” con la mujer adúltera? El que esté libre de pecado, que arroje la primera piedra…”
- “¿es lícito pagar el impuesto? Dad al cesar lo que es del cesar, y a Dios lo que es de Dios…”
- etc., etc., etc.
Siempre así… siempre recurriendo a que cada uno de nosotros encuentre la respuesta en su corazón, en la honestidad de su propia conciencia.
Sólo “bajó línea” en el mensaje más revolucionario de la historia de la humanidad: amar y perdonar.
¿Amar a quién? A todos… ¿incluidos nuestros enemigos? A todos…
¿Perdonar? ¿Cuántas veces? Siempre… ¿7 veces? Siempre (70 veces 7)…
Ahí está nuestra LIBERTAD, la que nos hace distintos a todos, en cómo elegimos, cada uno, amar y perdonar… o no hacerlo...
Dios no permite que haya paz o guerra… somos nosotros quienes elegimos reaccionar de una u otra forma.
Pero… ¿por qué Dios no creó seres que lo amen incondicionalmente y listo?
Porque la LIBERTAD es parte esencial del amor… quien ama, debe respetar la libertad del otro… tanto Dios, como nosotros… y mucho más Dios, que ES amor… y nosotros también deberíamos, si creemos, si tenemos FE, en que fuimos creados a Su imagen y semejanza.
Esa es la FE que nos pide Jesucristo, que le creamos que si amamos al prójimo llegaremos a la FELICIDAD, y construiremos un mundo mejor… porque Él mismo, con su propia vida pública, nos mostró cómo le va, con nuestra forma de manejarnos, al que solo ama y siempre dice la verdad… termina CRUCIFICADO.
Pero, si más personas amamos, se puede generar un círculo VIRTUOSO que preserve nuestra mejor convivencia…” Pero, ¿quién se la cree? O mejor dicho: ¿quién está dispuesto a dar el primer paso?
Todos vivimos “conquistas amorosas” y “traiciones”.
A pesar que vivimos la clarísima experiencia de que conquistamos el corazón del otro desde el amor… y que, cuando el otro no responde de la misma forma, nos está traicionando… igual ELEGIMOS dudar, y no entregarnos con amor, y vivir levantando barreras (¿para prevenir una posible traición?)…
Recién terminamos entregándonos con confianza, y siendo más o menos buenos, con los que previamente nos demostraron que fueron BUENOS con nosotros…
Pero… ¿QUIEN DA EL PRIMER PASO?
Y aparece un Tal Jesús, que camina sobre las aguas, que transforma los corazones y resucita a los muertos… que SOLO nos dice: “… es por ahí… créanme que SÓLO se trata de amar al prójimo... tengan FE… no tengáis miedo…”
“Quienes hagan eso, serán BIENAVENTURADOS…”
Pero nosotros elegimos desviar la atención… Por un lado, a veces elegimos no creer en nada de eso... O, por el otro, en otras ocasiones decimos creer, y en nombre de esa creencia, elegimos discutir y pelearnos sobre si la Misa debe ser de una forma u otra, si esto o aquello de la Eucaristía... y tantos etc., etc. que motivan distanciamientos en lugar de ENCUENTROS.
La Iglesia y los sacramentos merecen nuestra máxima devoción y respeto, en tanto fueron instituidos por el Mismo Jesucristo como ayuda a nuestra voluntad débil, que nos nubla el entendimiento y nos lleva a la confusión… Pero NUNCA para pelearnos entre nosotros por ello, en un supuesto nombre de Dios… En todo caso, ganarnos, cada uno, en mayor devoción...
Pero nunca acusarnos, siempre ayudarnos con caridad y misericordia.
Amar a todos, perdonar siempre… 🙏🏻🙏🏻 OJALÁ se nos acreciente esa FE…
El evangelio de hoy dice que Jesús no pudo hacer muchos milagros en ese lugar… porque allí, cada uno, eligió no abrirle su corazón…
El respeto absoluto del AMOR PLENO hacia nuestra libertad hace que sólo nosotros podemos decidir, con nuestra FE, abrirle la puerta a Dios, para que Él entre en nosotros y obre milagros de amor.

ESTE LIBRO ESTÁ EN CONSTRUCCIÓN...
GRACIAS POR LA COMPRENSIÓN!!!
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