Todos tenemos la necesidad de protegernos frente a las preocupaciones del futuro. La tendencia más fuerte para resolver este tema es acumular poder… en tantas formas distintas, la más frecuente en forma de dinero… ahorrar, acumular.
¡Qué “buena imagen” la de aquel previsor que trabaja duro para tener “todo resuelto” en el futuro!
¿Qué dice Jesús, a quien reconozco como mi guía espiritual, quien MÁS y MEJOR, y más desinteresadamente busca MI bien, sobre este punto en particular?
Por un lado, que cada uno debemos producir al máximo de nuestras posibilidades (parábola de los talentos).
Acá viene el GRAN dilema, y la enseñanza que más nos cuesta asumir… NO ACUMULAR PARA MI, SINO PARA EL BIEN COMUN… de la comunidad.
¿La comunidad de la “dádiva”? No, la comunidad del liderazgo en el servicio… o sea, el amor caritativo, aquel que se pone en el lugar del otro…
NO! Para ayudarlo en sus verdaderas necesidades, esas que lo ayudarán a madurar, a ser mejores personas, y también, a sobrellevar necesidades (alimento, techo, vestido, etc.).
Pero, ¿cómo lograr una actitud productiva con desprendimiento, entre quienes van a liderar (por ej. en la política) y entre quienes van a ser liderados, si tenemos la tendencia a la acumulación del poder personal?
¿Por qué un Dios Todopoderoso, que podría haber “bajado línea” de tantas formas, ELIGE nacer en una humilde familia?
Elige incorporarse a la vida humana en el seno de una FAMILIA... Tan verdaderamente hombre, que necesitará pasar por las etapas madurativas de todo hombre... y elige pasar MUCHOS AÑOS de su vida humana en un hogar familiar (muchos más que los de Su vida pública).
¿Por qué ELIGE pasar por todo el proceso de MADURACIÓN que conlleva la infancia, adolescencia y juventud EN familia?
¿Qué pasaría, con cada uno de esos bebés, si al crecer, se mantuvieran en esa actitud inmadura? Lo esperable sería que reine un caos de personas “chocando” en sus egocentrismos…
EN la familia se debe MADURAR hacia una nueva forma de convivencia… donde se APRENDE a esperar, a colaborar, a tener objetivos comunes, a ayudar al de al lado, a recibir ayuda, a perdonar y a recibir el perdón, a amar DESINTERESADAMENTE (aunque sea una redundancia, ya que no existe el amor interesado… eso ES otra cosa).
Es tan importante esa maduración hacia el amor que DEBE suceder en la familia, que se la ha llamado el SEGUNDO ÚTERO… Luego de toda la maduración física, que se da en el útero materno, debe sobrevenir la maduración afectiva y espiritual en el SENO de la familia.
Nacemos con todos nuestros órganos funcionando... que importante, ¿no?
Pero, ¿qué podríamos considerar más importante, nuestro desarrollo físico en el útero materno, o nuestra maduración como personas en el 2do útero familiar? Pensemos en ¿CÓMO valoramos a las personas? ¿Lo hacemos por sus capacidades físicas/fisiológicas, o lo hacemos por su "forma de ser"? Seguramente ambas influyen... pero ¿cuál más?
¿Cuánto cambia nuestra valoración de una persona si le falta un pie o un brazo, o un riñón, o si es hipertenso o le funcionan mal los pulmones? En cambio, ¿cuánto cambia para todos si esa persona es egoísta, o siempre está dispuesta a colaborar?
Cada padre en su rol. En teoría, ambos equivalentes en importancia... humildemente (para mí), es más importante el rol de la mujer (puedo estar equivocado).
Esta tarea debe ser bien hecha, al menos, lo mejor posible... no podemos "esquivar" esa responsabilidad de enseñar, entre medio de LIMITES y CREATIVIDAD, con todo lo que significa, ajustar y dar confianza al mismo tiempo...
La familia es la ESCUELA de la vida, donde se aprende a dejar de lado nuestro egocentrismo inicial, para reemplazarlo por la actitud generosa del compartir.
Cuando “egresamos” de la familia que nos trajo al mundo, con tanto amor y desprendimiento… partimos hacia la búsqueda de formar NUESTRA propia familia…
Por el MATRIMONIO... hoy se habla más de "la pareja", que... ¿buscaría representar algo así como "una relación con otro tipo de compromiso"?... ¿será así?
Elegimos con quién unirnos para formar esa familia, y los cristianos, además, elegimos presentar esa unión frente a Dios, y comprometernos a amar (o sea, priorizar el darnos por el otro, tratando de eliminar el egocentrismo)... abriéndonos a que nuestro Padre Dios nos acompañe en ese proceso tan importante de ser CO-CREADORES.
Los hijos van llegando sin ser elegidos (en el matrimonio debemos estar abiertos a recibir la vida cómo se va presentando), y "llamativamente" se genera un enorme amor hacia ellos por parte de los padres, que estarán dispuestos a "todo" para cuidarlos y ayudarlos a crecer en las mejores condiciones posibles. Claramente existe una "atracción especial por los hijos... distinta a cualquier otra RELACIÓN HUMANA ¿cómo no ADMIRARNOS de ese don co-creador y estar agradecidos?
En el último tiempo, se ha ido mudando cada vez más, hacia el buscar elegir, cuando llegarán los hijos y cómo serán...
Se lo considera como un gran "avance", y muchos padres pueden frustrarse si eso no sucede de la forma que ellos querrían, o si los hijos no llegaran en el momento que a ellos "más les conviene"... y entonces, esos hijos pueden terminar siendo una gran "incomodidad" (al punto que en algunos casos se puede llegar a pensar en eliminarlos antes de nacer, o de "bajar el compromiso" una vez nacidos)...
Los hijos VEN/perciben eso (ya sea sobre ellos mismos, o cuando se enteran que tuvieron hermanitos eliminados antes de nacer, y presienten que podría haberle tocado a ellos), van mamando esa falta de compromiso/amor, y ya de grandes no saben "que hacer con esos padres", que una vez ya mayores, también terminan siendo una incomodidad similar a la que ellos fueron en algún momento (incluso hoy también se piensa en eliminarlos bajo una denominación eufemística llamada "eutanasia"...).
Este es "un mundo" que estamos construyendo... basado en la comodidad y el egocentrismo, que muchos confunden como progreso...
Pero, retornando a la idea histórica de matrimonio y familia, ¿Por qué ese Dios TODO poderoso no nace en una familia con un matrimonio “idílico”, sin "un si ni un no"... sino que, por el contrario, los evangelios nos cuentan sobre las dificultades que debieron pasar (incertidumbres, sospecha de infidelidad, rechazo por otros familiares que no los recibían, etc., etc.)? Seguramente, porque todas las relaciones humanas, pero especialmente la relación humana más importante e intensa, la del matrimonio, se van FORTALECIENDO según la respuesta con MAYOR ENTREGA por el otro, FRENTE a las dificultades... también en las alegrías... CONSTRUYENDO, con cada respuesta amorosa frente a una adversidad y la alegría, los cimientos fuertes de un verdadero matrimonio (lo mismo que de todas las relaciones humanas).
Podemos empeorar o MEJORAR ese “espejo” que nosotros recibimos (que nunca será perfecto, porque parte IMPORTANTE del “espejo”, es mostrar las dificultades y alegrías que hay que AFRONTAR… y cómo vivirlas, cómo resolverlas… lo que sucede cuando no resolvemos, y lo que sucede cuando si resolvemos…)
Si alguien quisiera debilitar la autoestima de las personas, para que le respondan a él mismo, para satisfacer su egocentrismo (de tantas maneras, con tan distintas segundas intenciones)… debería debilitar la institución llamada familia… y si alguien quisiera debilitar la familia, debe empezar por debilitar el matrimonio.
Nuestra sana autoestima se fortalece cuando aprendemos a sentirnos amados... los hijos PRIMERO conocen el amor de sus padres hacia ellos, y aprenden del amor que se profesan sus padres entre sí, recién luego vendrán el amor que ellos "derramarán" sobre otros y a futuro sobre sus propios hijos...
Al menos, la mayoría de las veces, podemos elegir con QUIEN empezar la “aventura”… hubieron épocas y circunstancias, en que ni siquiera eso… en algunos casos/épocas la elección de las parejas fueron/¿son? impuestas… sin libertad, condición esencial para el amor.
¿Tenemos un modelo a seguir? SI! San José y la Virgen María (no me refiero solo a los creyentes cristianos... José y María son un buen ejemplo de matrimonio para cualquier pareja, independientemente de sus creencias religiosas, como también hay muy buenos ejemplos de conductas fuera del cristianismo).
Se puede opinar de muchas formas, pero aún con opiniones distintas, no hay nada que nos comprometa PERSONALMENTE más que nuestro PROPIO matrimonio… por ahí debemos empezar… con la ilusión de poder ayudar a otros… Atentos a que sucedan la mayor cantidad cosas buenas en NUESTRO matrimonio que puedan “derramar” en nuestras familias… y de allí en nuestra sociedad.
Un último comentario... es frecuente escuchar que en cada relación cada uno tendría que poner su 50% para que esa relación prospere y se mantenga firme... Creo que es un enfoque equivocado.
Podemos arrancar bien, más o menos, excelente, mal... todas las opciones, de nosotros depende.
Siempre se menciona que la familia ES la base de una sociedad… y hace tiempo que impulso reflexiones sobre que el matrimonio ES la base de una familia… así llegamos al tema de la preparación para el matrimonio: EL NOVIAZGO.
Solo intentaré analizar experiencias de quienes “ya la vivimos”… analizar aquello que nos salió bien, y lo que nos salió mal, e intentar pensar en un ¿POR QUÉ?
- no necesito… la tengo clara.
En su momento, con Luz, mi mujer, disfrutamos una actividad que organizaban en el colegio de los chicos: FFF (Familias Formando Familias). O sea, quienes ya la habían vivido, compartiendo sus experiencias con quienes recién arrancábamos.
¿Cuánto tiempo se necesita para entender o dominar algo (un deporte, una actividad artística, un trabajo, etc.)?
A pesar que debo reconocer que, impulsado por mis padres, tuve mucha inversión en formación… tengo la sensación de que no hubo mucho en el tema del noviazgo… como que todo transcurrió de manera intuitiva… apoyado en mucha reflexión ética-moral sobre tantos temas, que seguramente influyó en mis noviazgos… pero pienso… ¿cómo puede ser que, como sociedad, no INVIRTAMOS MÁS en comprender DE QUÉ VA el noviazgo… para tener mejores matrimonios, para tener mejores familias, para tener mejores sociedades… para SER más FELICES?
Hay un conferencista español sobre comportamiento humano, vínculos, ética/religión, etc. a quien admiro, que cuando le preguntan: "¿por qué elegiste dedicarte a estos temas?"
Esa adecuada autoestima, nos ayudará a dar-nos por amor, sin “negociar” merecimientos; también nos ayudará a perdonar y a pedir perdón, etc.
Una etapa donde los hijos aprenden a amar, o a ser más egoístas, según la imagen en espejo que les "vuelve" de ver cómo se comportan sus padres, entre ellos y con los demás... nuestros hijos nos IMITAN.
La VIDA nos da la oportunidad de, en ese punto, tener "oportunidades" de prueba… el NOVIAZGO…
Sólo si pongo MIS prioridades por delante de las de MI familia (en ese caso, se puede intuir que no hubo una adecuada maduración que nos permita dejar nuestro egocentrismo para evolucionar hacia la prioridad del bien común… que a la larga, es lo que también MÁS nos beneficia individualmente).
Es importante entender que este análisis sólo busca una reflexión general, DE NINGUNA MANERA pretende juzgar a nadie, cada uno conoce su propia situación especial y sus motivos...
Habremos quedado "aplazados" en el examen de ingreso a la universidad, si luego de pasar la etapa de enamoramiento con mi novia/novio, sigo pensando en que estoy con él o ella solo por darme el gusto de pasarla bien (pensando solo en mí mismo)... Madurar hacia el amor implica empezar a pensar lo mejor para el otro, o sea, cuidarla y cuidarlo, ayudarnos entre los dos a madurar hacia nuestra mejor versión.
El aprendizaje de convivencia de cada etapa (diluyendo el egocentrismo, y aumentando el darNOS por los demás), debe ser un sinónimo de aprender a AMAR.
En las etapas iniciales, "formativas", recibimos distintas ayudas para "aprender a ayudar"... durante el noviazgo vivimos una etapa de entrenamiento para "ayudar y recibir ayuda" en equipo con una persona... para luego, en el matrimonio/familia (aunque siempre seguimos recibiendo) estar preparados/dispuestos a dar nuestro 100% por el nuevo grupo que nace...
Es muy interesante que el hecho de amar no es un concepto que nos resulte ajeno, sino que ya viene INSCRIPTO en lo más profundo de nuestra conciencia… por la forma en que fuimos creados… a imagen y semejanza del AMOR PLENO. TODOS, con o sin instrucción, creyentes y no creyentes, reconocemos claramente cuando alguien nos trata amorosamente… y cuando alguien nos trata de la forma opuesta…
Siendo el amor la entrega por los demás, su opuesto es el egocentrismo de pensar sólo en nosotros mismos, en nuestra conveniencia personal… o sea, ir en contra de nuestra propia ESENCIA... aquella en la que fuimos creados (o a la que llegamos ¿por azar? … cuánta "fe" se necesita para pensar que llegamos a ser lo que somos “sólo por puro azar”…).
El enamoramiento se refiere a una atracción física inicial, bastante “eufórica”, ligada a un neurotransmisor que se llama dopamina, donde se tiende a idealizar al otro, y donde predomina la sensación personal de quien está viviendo ese enamoramiento.
El enamoramiento simplemente sucede. O se siente esa atracción, o no se la siente, no puede ser manipulada por la voluntad.
En la vida tendremos muchos proyectos, pero ¿existe/existirá otro MÁS importante que el matrimonio? Aunque el noviazgo sea solo el inicio de una posibilidad... los buenos comienzos ayudan a que luego todo pueda ir mejor, y viceversa. Siempre con mucho respeto, tengo mucho menos chance de equivocarme si respeto "de más", que si lo hago "de menos".
Se hacen muy patentes las diferencias entre los varones y las mujeres. Aprendemos que las diferencias son esperables (imposible que no existan), y que se ama EN las diferencias…
Si cada diferencia conduce a peleas, conflictos permanentes, se puede asumir que posiblemente no estén en el mismo nivel de maduración hacia saber amar, todavía anclados en cierto egocentrismo… o sea, que uno, o ambos, todavía sean inmaduros en sus capacidades de adaptarse al amor, que es darse, buscar lo mejor para el otro.
Se entiende, es comprensible, que cuando descubrimos esa IN-COMPATIBILIDAD circunstancial, se evite avanzar en un proyecto común, bajo esas características de forma de vincularse.
Pero si ambos ya son maduros en conducir el vínculo, si ambos se ayudan a que el otro se encamine a su mejor versión (con realismo, no con "falsas" dádivas conquistadoras), entonces podrán desarrollar una relación más madura, por lo tanto, les resultará natural apostar a la continuidad, al compromiso... por amor.
Todo esto que nos resulta "tan lógico" desde la reflexión... puede resultar difícil de descubrir en la situación personal de cada uno, y de llevarlo a la práctica. Pero es mucho más difícil si ni siquiera lo analizamos, si no nos ayudamos a reflexionarlo en conjunto, complementándonos con distintos puntos de vista y observaciones... ¿será por eso que muchos noviazgos no terminan madurando bien... y llegan poco preparados al matrimonio?
En general, no se trata de "cambiar al otro", sino de ayudarlo a "ser su mejor versión"... una diferencia muy sutil, ya que muchas veces, en la búsqueda de mejorar, debo cambiar algunas cosas. Pero nunca dejar de ser quien soy, ni esperar que el otro deje de ser quien es, amarlo cómo es, CON "sus y mis" errores incluidos, sobre los que trabajaremos amorosamente para mejorarlos; siempre conservando la esencia de quien ES cada uno. Durante el noviazgo debemos llegar a la conclusión de si avanzamos, o si nos estancamos en este punto.... MUY SUTIL... debemos ser MUY realistas.
Otro punto importante es que, en general, se puede poner a la pareja (novio o novia) en estado de evaluación constante… pero, si somos humildes, nos plantearemos a nosotros mismos el hecho de ser cada vez mejores PARA esa persona que elijo tener al lado, más que estar constantemente evaluando al otro. Muy importante esto último, una mentalidad MÁS de dar, y menos de exigir…
Claramente, mientras mejor comprendamos estas ideas, mejor nos irá… y buscando humildemente ser “menos” para nosotros mismos, a favor de que el otro sea "más", terminaremos siendo “la envidia” como pareja, si ambos logramos ir en la misma dirección.
SIEMPRE también reconociendo que "la entrega" por el otro, no derive en manipulación de parte de alguno.
Si no lo logramos, y nos dejamos llevar por "tentaciones individuales"... podrán haber "placeres momentáneos", pero a la larga, será más difícil tener algo sólido que nos complete el alma. Lo extraordinario, que en mi humilde opinión, excede absolutamente al azar, es que SIEMPRE podemos reconstruir lo que nos propongamos reconstruir... de nosotros dependerá, de nuestra humildad (cómo en la parábola del hijo pródigo). Saber pedir perdón y aceptar el perdón del otro...
Todo muy lindo, pero no existen "parejas perfectas"… SIEMPRE habrán altos y bajos, momentos de diversión y alegría, y otros de angustia y enojos. Momentos de preocupación y otros de orgullo (del bueno). IMPOSIBLE no pasar por todo ello… la GRAN DIFERENCIA estará en cómo encaminamos esos momentos… con egocentrismo 🆚 con entrega por el otro.
Central aprender a descubrir esto en la etapa del noviazgo.
Nuevamente repasamos el concepto de que cada uno debe poner su 50% o su 100%... escucho hablar de esto como una expresión de igualdad y justicia.
Entiendo que poner el 50% representa una "negociación basada en merecimientos"... en cambio, el AMOR supone poner siempre el 100%, cada uno SU propio 100%... Nunca reforzaremos en exceso la idea de que el amor supone NO MEDIR, no comparar... simplemente darlo TODO, sólo porque, aunque diferentes, se eligieron, ambos, para construir lo mejor que sea posible...
Una buena autoestima me ayuda a no necesitar compararme, a derramar todo lo que tengo a favor de un proyecto vincular...
REPITO: una sana autoestima se forma en el seno familiar, se fortalece con buenos amigos... y quien la solidifica es esa pareja con quien elegimos compartir la vida (ella fortalece la mía, y yo fortalezco la de ella).
En la mesa del almuerzo familiar, pedí ayuda a mis hijos para preparar esta reflexión, la primera en responder fue la más chica (10 años) que rápidamente dijo la palabra CONFIANZA… ¿de dónde se le habrá venido esa palabra a la cabeza? pero ¡¡¡qué acierto!!!
La confianza únicamente nace de la coherencia, de siempre intentar hacer lo que se dice… eso GENERA confianza… La confianza no exige que no existan equivocaciones, errores, pero VALORA LAS INTENCIONES… más que los resultados.
No debe resultarnos indiferente, debemos estar atentos a que el otro siempre se sienta amado…
En esta época en que se refuerza la idea de la "realización personal", como que la misma solo pudiera lograrse a travez de "logros personales/individuales"... a travez de "darME gustos" (llegué a tal década de la vida, y no quiero terminar sin darme gustos personales...) y no, "a travez del orgullo que puede significar una familia unida, aunque para ello YO haya resignado mucho..."
Es fácil observar que hay más convivencias “informales”, “transitorias y abiertas”; y más convivencias con "cierta" formalidad, pero sin un compromiso “formal” asumido (o sea, buena predisposición, pero abiertos a la disolución en cuanto se presente un inconveniente). Muchas diferencias que pueden parecer "sutiles", pero que pueden significar una GRAN diferencia.
Hay menos convivencias con un propósito de fidelidad para siempre; y menos matrimonios… menos noviazgos orientados al conocerse y al cuidarse buscando el crecimiento del otro, y ayudarlo a florecer hacia su mejor versión (amor), con la idea de descubrir juntos un proyecto en común… o sea, orientados al matrimonio (es lo que eso significa)... pero, ¡qué importante que empiece con buenos cimientos!
- Las relaciones sexuales “informales o pasajeras” están tendiendo a iniciarse a edades más tempranas.
Si bien existe más información sobre la fisiología reproductiva del varón y de la mujer, y más opciones para evitar enfermedades de transmisión sexual (ETS) y embarazos no deseados (END), tanto las ETS como los END se han disparado exponencialmente…
Primero cierta irresponsabilidad al querer forzar algo para mi “placer” que “me enturbia la lucidez” de hacer las cosas con más cuidado, de tomar mejores decisiones. Y segundo, y cada vez más frecuente, el alcohol, que deprime todos los niveles de responsabilidad.
Está estudiado científicamente, que cuando se llega a la situación de un END (sea dentro de la relación que tengamos, desde la más formal hasta la más pasajera y menos comprometida), la opción del aborto (la decisión MÁS egocéntrica que puede existir) puede abrir una herida en nuestra alma, en nuestra autoestima, de las más difíciles de curar (se suele requerir mucha ayuda, mucha humildad y capacidad de perdón). Por el contrario, se ha demostrado que cuidar, proteger, a ese hijo inicialmente no deseado, cura las heridas más difíciles (incluida hasta la durísima situación de una violación)... el darnos por amor es el mejor remedio que existe... más todavía, cuando el otro es el más indefenso (los cristianos encontramos ese remedio en el ejemplo de la pasión y crucifixión de nuestro Señor Jesucristo).
- Cuando expongo a mi pareja a cualquiera de estas situaciones, ¿la estoy cuidando (amor), o solo estoy satisfaciendo mis propios deseos (egocentrismo)? …
O sea, podemos asumir que “los motivos” serían nuestra inmadurez para amar… o sea que, tal vez llegamos a la “universidad del noviazgo” sin haber aprobado la primaria y la secundaria (¿habiéndolas superado con poco aprendizaje?)… y luego, cuando EJERCEMOS “nuestra capacidad de amar” en el matrimonio, muchas veces descubrimos que nuestras tendencias egocéntricas todavía se presentan, y muchas veces predominan (yo el primero)…
Al punto de abandonar al matrimonio, cuando ya no me conviene, o ya no siento lo que me atrajo inicialmente… (la ilusión de que se pudiera vivir en un constante estado de enamoramiento, "con mariposas en la panza"). Ojo... todo esto, de alguna manera, debemos empezar a madurarlo en un noviazgo responsable.
- Además, las parejas “más formales” y aún muchos de los matrimonios bien constituidos, tienden a tener menos hijos y a llegar a la paternidad a edades más avanzadas (“primero quiero disfrutar”… “es muy caro tener hijos”).
Este escrito simplemente busca analizar lo que estamos eligiendo hacer, y sus consecuencias.
La Universidad de Harvard lo demostró científicamente a través de una investigación prospectiva de más de 8 décadas, nuestro organismo funciona mejor (mejor salud y más longevidad), y que somos más felices, cuando logramos generar buenos vínculos con quienes "la vida" nos puso más cerca (principalmente con aquel que ELEGIMOS tener más cerca de todos… y los buenos vínculos se generan con la confianza que da el compromiso desinteresado por amor, y se fortalece superando las dificultades y tentaciones con humildad y perdón (en casos de grandes equivocaciones, considerar analizar humildemente el “regreso del hijo pródigo”)… si elegimos no luchar por el amor, y dejar que predomine mi postura individual, irremediablemente se va perdiendo la confianza…
Esa actitud finalmente será nuestro LEGADO… lo que transmitiremos/enseñemos, con nuestra pareja (nuestro cónyuge), a nuestros hijos… la preparación, el cuidado de todo eso, EMPIEZA EN EL NOVIAZGO… allí es donde podremos intuir cuanto hayamos madurado para estar dispuestos a DAR por un PROYECTO EN COMÚN.
Las cosas son como son... ¿o SON cómo las vamos haciendo?
Con todas las marchas y contramarchas, equivocaciones y aciertos, alegrías y pedidos de perdón (o falta de pedido o de aceptar el perdón), etc., etc... la relación que vamos construyendo entre dos, depende del cuidado y esmero que pongamos EN ELLA... o del descuido que tengamos hacia ella...
6) La SEXUALIDAD… y sus prácticas
Tengo muchos hijos (adultos trabajando, adultos en facultad y trabajo, adolescente de 13 con emprendimiento laboral propio, niña inocente en escuela, varones y mujeres… distintos entre ellos… todavía no nietos) … y un auto grande.
Creo que volvíamos todos juntos, no sé si faltaba alguno, creo que no… Mi hija menor, en ese momento de 9 años, iba “copada” leyendo… había descubierto a Mafalda. De golpe pregunta: “¿qué es un maníaco sexual?”.
En casa se habla de todo… absoluta libertad para pensar y expresarse… también hay una idea general de que debemos justificar lo que pensamos, y luego tratar de ser consecuentes. Por lo tanto, se habla de sexo, como de todos los temas, y cada uno está en su camino para interpretarlo lo mejor posible, como en todo.
Por suerte, o gracias a Dios, o más bien, gracias a nosotros (mi mujer, yo y quienes elegimos que nos rodeen más), mi hija de 9 años, todavía no sabe lo que es un maníaco sexual… cada cosa a su tiempo.
- “viste lo que hacen los papás y las mamás para tener un hijito... bueno, hay personas que no saben controlarse, y quieren andar haciendo cosas parecidas a eso, todo el tiempo, o mostrando cómo lo hacen… básicamente, no saben controlarse… ¿entendés?”
- “Ah… OK”
A veces, los chicos saben hasta dónde preguntar… a veces insisten, otras no… Creo que lo importante es que sientan un ambiente de confianza donde consultar sus dudas, y donde puedan explayarse con sus teorías, sean correctas o erradas… ¿no?
Los padres también tenemos que intentar identificar los momentos, las circunstancias, las etapas, dónde tenemos que ir profundizando sobre determinados temas… y si podemos enseñar con el ejemplo, mucho mejor…
Vayamos al tema del título:
¿Qué es la sexualidad?
Según Wikipedia:
“La sexualidad es el conjunto de condiciones que caracterizan el sexo de cada persona. Desde el punto de vista histórico cultural, es el conjunto de fenómenos emocionales, de conducta y de prácticas asociadas a la búsqueda de emoción sexual, que marcan de manera decisiva al ser humano en todas y cada una de las fases determinantes de su desarrollo”.
Por lo que alcanzo a entender, Wikipedia (una de las enciclopedias más consultadas) enfoca la sexualidad desde lo que te constituye, y desde las emociones.
Obviamente la sexualidad comprende lo que "te constituye y emociones", pero entiendo que no se limita a eso, en mi opinión es más abarcativa.
Entiendo a la sexualidad como un “lugar de encuentro” (como EL lugar de encuentro más importante entre dos seres humanos).
Todo encuentro puede ser mejor o peor, más cuidado o menos cuidado… con esmero, o en medio de un “ni me importa lo que vos pienses o sientas”...
En cada encuentro humano, en cualquier circunstancia, cada uno puede pensar solo en sí mismo, únicamente en sus intereses (egoísmo), o puede pensar en empatizar con el otro, “¿cómo, o en qué, puedo ayudarte/compartir?” (amor)… SIEMPRE existirá una tendencia hacia algo de estos dos gestos en TODO encuentro (egoísmo y amor), en mayor o menor medida.
Interpreto que el encuentro sexual es el que tiene la mayor carga afectiva entre dos seres humanos… principalmente para las mujeres, que son conceptualmente quienes se disponen a recibir, y a conservar y cuidar lo que reciben; mientras que, el varón, podría alejarse y “desentenderse” … ¿puede? ¿debe?
Es cierto que cada vez existen mayores posibilidades de “encuentros sexuales” con menor "necesidad"/¿requerimiento? de compromiso, con menor responsabilidad afectiva…
Me pregunto si ese "desentendimiento afectivo" estará intrínsecamente en la esencia del ser humano… no puedo saberlo con certeza absoluta, pero estoy convencido que no, que esa apatía, indiferencia o “desconexión emocional” va en contra de nuestra esencia.
DEBEMOS hacernos cargo de lo que somos y hacemos.
Hay conceptos éticos, que tienen que ver con nuestra capacidad intrínseca de reconocer lo que está bien y lo que no, conceptos de los que no podemos desentendernos, en el sentido de pretender manejarlos… Por ejemplo, si yo huyo en medio de una batalla y abandono a mis compañeros, aunque trate de justificarme de mil maneras, en el fondo de mi conciencia SE QUE ACTÚE MAL, y punto. Por más que intente “dibujarlo” de mil formas, no puedo “desentenderme” por completo… siempre estará rondando en mi conciencia. Estoy condenado a saber que eso ES ASI, aunque pretenda negarlo de mil maneras.
Por eso, ACTUAR BIEN trae paz... esa paz interior que luego puede derramar en paz para todos...
La sexualidad comprende lo que SOMOS sexualmente, y por otro lado, también nuestra ACTIVIDAD sexual.
Sexualmente somos varones o mujeres, según la composición biológica. Se trata de una realidad imposible de contradecir, y a la que todos comprendemos espontáneamente por igual.
En los últimos años se ha desarrollado el concepto arbitrario de “género”, ya que, como en la gramática se usa la idea de masculino y femenino, se pretendió homologarlo a la sexualidad. Grosero error, ya que solo comparte la denominación de “masculino y femenino”, solo eso, lo único.
El concepto gramatical de género resultó funcional a la idea de quienes buscan la designación de pronombres masculinos o femeninos ARBITRARIAMENTE. Ej., la palabra silla, designada como femenina, podría ser “el silla” (masculino) sin ningún inconveniente. De hecho, hay palabras que tienen un género gramatical en un idioma, y el opuesto en otro idioma… así, de forma arbitraria. Algo (designación arbitraria) que la biología de los cromosomas no permite.
De esa forma, según el concepto de género, cada individuo podría determinar arbitrariamente si se percibe varón, mujer o lo que sea, independientemente de lo que ES su realidad biológica.
En el caso de la ACTIVIDAD SEXUAL, es diametralmente opuesto, ya que depende absolutamente de nuestra voluntad, de nuestra intención y actitud. Nuestra actividad sexual será lo que nosotros queramos que sea… 100% arbitraria. Y, como decíamos inicialmente, podrá ser más o menos cuidada, con rasgos egoístas, o con rasgos de amor. Y lo más interesante, todos tenemos la capacidad de reconocer si somos egoístas o amantes de verdad… nuestra conciencia, en su profunda intimidad, puede distinguirlo, y si se lo propone, LO SABE.
Quiero reforzar este concepto, creo que debemos preguntarnos más frecuentemente, si al momento de ejercer nuestra sexualidad estamos buscando nuestra propia satisfacción más que un encuentro empático con nuestra amada o amado, a quien queremos cuidar y ayudar a que cada encuentro sea enriquecedor (especialmente los varones, que tenemos un impulso natural más fuerte hacia la actividad sexual).
La sexualidad y nuestra actividad sexual no son temas menores en nuestras vidas. Conllevan una intensidad afectiva tan fuerte que a nadie le resulta indiferente, y en muchos casos tiene un rol importante en la composición de nuestra autoestima (sobre todo en los varones). Es un terreno donde se puede ejercer con máxima intensidad el amar y/o sentirnos amados, y por lo tanto, valiosos. O, por el contrario, el usar al otro y/o sentirnos usados, y por lo tanto, hasta despreciados. Puede ser responsable de que algunas parejas se fortalezcan, otras se sientan "perdidas o decepcionadas", y algunas hasta se terminen rompiendo y separando...
E increíblemente, también es un "lugar de la pareja" donde pueden haber muchos "malos entendidos"...
La sexualidad de lo que somos (fija, adquirida, que no podemos cambiar), y nuestra actividad sexual (totalmente voluntaria), tienen un disparador, un iniciador, que podríamos considerarlo como una especie de punto intermedio, lo que se llama el impulso sexual, el cual surge espontáneamente, y sobre el cual nosotros si podemos actuar e intentar controlar, o simplemente, dejar que fluya...
Existe un impulso sexual que podemos denominar natural... el hecho de que el varón se sienta atraído por una mujer, y que la mujer se sienta atraída por un varón.
Ya sea que hayamos sido creados, o que hayamos llegado hasta acá por azar, constitucionalmente, físicamente, estamos diseñados como una llave (que ingresa) y una cerradura (que recibe). Serían una suerte de “llaves y cerraduras MAESTRAS”, que pueden adaptarse entre sí... pero que, al mismo tiempo, cada vez se pueden ir adaptando mejor... de cada uno de nosotros depende... de nuestra voluntad de encuentro.
Hay circunstancias donde el impulso sexual lleva a una situación de "difícil" adaptación desde lo físico, desde el hecho de cómo fuimos diseñados/creados... prácticas sexuales que usan elementos que no son los propios del cuerpo, o que buscan orificios que no son los que la naturaleza destinó específicamente para tal fin...
Siguiendo la idea conceptual de género (que yo considero errónea, cómo que sexo y género fueran lo mismo)... se ha expresado que cada uno puede “percibirse” como quiera, y en la actualidad las Naciones Unidas (¿entidad supranacional?) “reconoce” más de 100 géneros diferentes auto-percibidos por diferentes personas.
¿Podemos prohibir que alguien se auto-perciba de una manera diferente a lo que todos espontáneamente percibimos en esa persona, según su REALIDAD sexual?
De ninguna manera, no podemos prohibirlo... como tampoco se puede obligar a que los demás perciban lo que auto-percibe quien no está reconociendo la realidad que todos observamos.
Todos debemos ser respetuosos, no obligar.
El concepto de amor supone diferencias, si todos fuéramos iguales, si todos pensáramos igual, no tendría sentido el concepto de amor. El amor implica ayudarnos a ser mejores EN las diferencias... sobre todo con el MÁS diferente, el que la tiene más difícil.
Y... ¿quién maneja el “dificilómetro” ... quién decide quién la tiene más fácil, y quién más difícil?
NADIE... todos percibimos la realidad del que necesita más ayuda, y del que necesita menos ayuda... así de simple. Así fuimos creados... o así llegamos a ser por azar.
¿Será posible ayudarnos a “trabajar” sobre el impulso sexual para que cada uno pueda ser lo que mejor le resulta, su mejor versión, ayudándonos entre todos? ¿Por qué alguien pensaría en discriminar, o en asumir por real lo que no es real...?
Simplemente ayudarnos con amor... ¿podemos? ¿O cada uno hace la suya, y trata de imponer la suya?
Ayudar CON amor, significa ver y respetar la realidad de cada uno, nunca tergiversarla con eufemismos, y desde allí, desde esa realidad, ayudarnos a ser mejores. Decir la verdad no debería ofender... pero es MUY importante decirla con el mayor cuidado posible, haciendo sentir al otro que lo entendemos y que queremos ayudarlo, o sea, con amor.
Este concepto que acabo de desarrollar, puede aplicar para acompañar a alguien que se auto-percibe distinto a su realidad sexual biológica... pero TAMBIEN aplica, para la relación matrimonial mejor constituida, donde el varón y la mujer deben poder expresar sus incertidumbres o certezas, sus buenos momentos o sus miedos, etc., etc. con la mayor naturalidad posible. PORQUE debemos tener claro que cada uno vive su experiencia sexual de una manera diferente, donde fisiológicamente nos diferencia mucho el impulso sexual, y en ello debemos acompañarnos y ayudarnos.
Así como tenemos la capacidad de reconocer lo que está bien y lo que está mal, también podemos IR APRENDIENDO a ejercer nuestra sexualidad cada vez de mejor manera… de la misma forma en que podemos aprender a ser, cada vez, mejores amigos. Para eso tenemos que intentar conocer la realidad, conocernos a nosotros mismos y conocer al otro… siempre con el mismo respeto y humildad, idealmente con el máximo respeto y humildad. Desde allí maduraremos hacia relaciones sólidas de amor, de mejor conocimiento y mayor unidad. Por el contrario, cuando predomina el no reconocer la verdad/realidad, el ocultar o cambiar las cosas según conveniencias personales del momento, nos conducimos a relaciones de engaños, de conveniencias interesadas, de egoísmos… con fácil tendencia a alejarse/nos, a separarse/nos.
A propósito, la etimología de la palabra “diablo” proviene de falso acusador, calumniador, "el que separa". Algo similar en la cultura judeocristiana con “satán”: el príncipe de los diablos, "el que más separa". Lo opuesto es el amor, el encuentro.
Somos responsables de lo que hacemos, de cómo se va construyendo la relación, en este caso con nuestra pareja sexual… pero, al mismo tiempo, en el caso de la relación sexual, se agrega algo que no tiene ningún otro vínculo en las relaciones humanas, el hecho de que esa relación puede derivar en el nacimiento de un nuevo ser humano, igual a nosotros... De hecho, todos nosotros también somos fruto de una relación sexual. Por lo tanto, la relación sexual conlleva una responsabilidad extra, la del eventual fruto de esa relación, un hijo. Esa responsabilidad debe ser 100% compartida por ambos miembros de la relación, no existe otra opción ética.
¿Puede existir algún premio mayor, una consideración mayor, que ser CO-CREADORES, el poder participar de la llegada de una nueva vida?
Cada uno puede responder esta pregunta en la intimidad de su conciencia, y darle el lugar que le corresponde.
¿Existen límites?
Si existen, ¿qué tipo de límites, y por qué deberían existir?
Alguien puede reaccionar: ¿Por qué alguien pretende ponerle límites a lo que yo siento? Déjame de jorobar… ¿quién es el “patriarcal” que maneja el “limitómetro”?
Nadie pretende manejar los límites… pero todos debemos saber que lo que hagamos y digamos, y de la forma en que lo digamos y hagamos, TENDRÁ CONSECUENCIAS… buenas y malas.
Entonces, si te gustaría tener una buena relación con alguien, el límite es ser, o no ser, egoísta… y si ya fuiste egoísta y te gustaría recomponer o mejorar esa relación, el límite es saber o no saber perdonar, saber o no saber aceptar el perdón, saber o no saber sentirte perdonado…
No son temas menores esos límites, increíblemente el darse por el otro, y el concepto de perdón, son los CIMIENTOS de una buena relación…
Lo mismo aplica para una buena relación sexual.
La forma en que nos expresamos, nuestro lenguaje, no solo encierra conceptos… nuestra comunicación también es conductual. Está estudiado científicamente que las palabras que usamos, la forma de expresarlas, influye en nuestro cerebro y en la secreción hormonal.
Podemos crear buenos ambientes, y malos ambientes, con las formas en que nos expresamos... de nosotros depende.
En la mitología griega, el dios Eros era el encargado de la atracción sexual (el famoso dios Cupido, equivalente en la mitología romana). Ya sea que alguien nos creó, o que aparecimos por azar, todos los seres humanos tenemos lo que se denomina atracción sexual, con la idea principal de asegurar la conservación de la especie humana. A esa atracción sexual se la ha denominado erotismo.
Cuando esa atracción es exagerada, descontrolada, cuando no funciona positivamente, sino como un problema de salud... aparecen los "maníacos sexuales".
La pornografía es un negocio que se aprovecha de esa atracción sexual exagerando el erotismo, atrayendo principalmente a varones (también a mujeres), cosificando a las mujeres (también a los varones) y a la relación sexual misma, con el único objetivo de obtener dinero.
En estos casos, me gusta recordar nuevamente esta frase como ayuda para aclarar esta situación:
"Las cosas son para ser usadas
y las personas para ser amadas,
NUNCA al revés".
También debemos recordar el concepto de que cuando algo pareciera que se te ofrece “gratis”, muchas veces el “precio”, o la retribución, que busca quien te lo ofrece “gratis”, SOS VOS... conquistarte, dominarte, para luego “ofrecerte” otras cosas a la que tengas menos chances de “no elegir pagar”... No permitamos ese intento de “dominación”, seamos SEÑORES de nosotros mismos... intentemos serlo.
La pornografía además de ser un negocio, confunde mucho, principalmente a los varones, que luego creen que las mujeres naturalmente se comportarán en su intimidad como ellos aprendieron a verlas en esas películas pornográficas... grave error que lleva a muchos conflictos, por falsas expectativas, por no saber entender al otro...
Cómo decíamos antes, más arriba, no se puede construir bien desde el engaño, desde la falsedad... se construye sólidamente desde el respeto por la realidad, la que todos podemos reconocer. Necesitamos expresarnos y escucharnos... conversar mucho en la pareja, no dar por asumida ninguna idea, CONVERSAR TODO.
La famosa ESI (Educación Sexual Integral) que, de golpe, los estados del mundo - principalmente occidental - están intentando imponer (como si existiera un “poder supranacional”), es un término muy bueno para designar el enfoque en que se debería abarcar la sexualidad, desde una integralidad…
Pero el contenido que están intentando enseñar en los jardines de infantes, en los colegios, y la línea que “se baja” desde los medios de comunicación masiva con esta "ESI que preocupa" es muy distinta a la elegancia del título, ya que lo que se promueve es una híper-sexualización de la primera infancia, con mucha promoción hacia prácticas que no son las que a los niños les surgiría en forma espontánea, y con una sexualidad librada exclusivamente a la propia emoción, sólo al deseo individual, sin mencionar el concepto de entrega por amor al otro, y despersonalizando/cosificando a la relación sexual misma (priorizando el propio interés, la propia emoción/sensación más que el encuentro), y cosificando también al posible fruto de esa unión sexual, promoviendo su destrucción violenta en el caso que se considere necesario (en el caso que no llegara en "el momento más deseado").
Cuando se favorece el aborto, que suele promoverse como “legal, seguro y gratuito”, no se menciona que TODOS los abortos conducen a una muerte violenta del bebé.
SIEMPRE se trata de una muerte violenta.
En los casos en que el aborto lo realiza un profesional en el quirófano, en ocasiones se hace por arrancamiento de sus partes, con pinzas o con un aspirador de gran potencia, en otras por quemarlo vivo y expulsarlo. En el caso que sean las propias mamás quienes lo hacen solas con pastillas en sus propias casas, funciona por promover contracciones exageradas del útero, con importantes sangrados, desgarrando la unión del bebé con su madre, y promoviendo su muerte durante el proceso, generalmente por asfixia. En otros casos, termina siendo expulsado aún vivo, y fallece en el piso por el trauma, o en el lugar donde cae, o ahogado en un inodoro. Es muy duro y triste mencionar todo esto que la sociedad está tendiendo a naturalizar... básicamente sin pensarlo, sin analizarlo bien, según la realidad de las cosas.
También resulta llamativo que desde los medios de comunicación masiva se justifica la promoción de la ESI, para prevenir los embarazos involuntarios, principalmente en adolescentes, y prevenir las enfermedades de transmisión sexual (ETS). Es muy llamativo, porque en todos los lugares donde se implementó la ESI (de esa forma propuesta), hubo un aumento exponencial de ambos temas, las ETS y los embarazos no buscados, y por lo tanto un aumento exponencial de abortos.
Los únicos que lograron mejorar esos registros tan preocupantes, fueron las sociedades donde se promovió la cultura de retrasar el inicio de la actividad sexual, e intentar hacerlo con un criterio de fidelidad a la pareja con la cual se realizan las relaciones sexuales... y sobre todo, de entender y VALORAR la magnitud de las consecuencias de una actividad sexual no cuidada, o en los momentos, lugares, ocasiones, etc. no apropiados...
Alguien proponía la interesante idea de apostar por una Educación en la Salud Integral (ESI), que obviamente incluye la sexualidad. Me parece muy apropiado ese título: Educación en la Salud Integral.
“Ufff… ya tenía que salir la cerrazón… seguro que este pibe que escribe es ultra-religioso, un cuadrado, de ultra-derecha... un anti-derechos!” (anti-derechos = denominación actual, inventada para alguien que viene razonando de la forma en que lo estamos haciendo acá).
Todavía no mencioné nada sobre el matrimonio y la religión.
En el noviazgo, y luego en el matrimonio, se debe respetar los mismos principios enunciados más arriba. Buscar lo mejor para otro significa buscar juntos la verdad, y ayudar al otro a que se reconcilie, cuando sea necesario, a que aprenda a sentirse cómodo con su propia verdad, con lo que a cada uno le tocó... y por supuesto, uno también respetarla. El matrimonio es un compromiso que se asume para un fin bueno... ¿por qué no encararlo? ¿será porque no quiero comprometerme? (al menos, “no demasiado”).
La religión, al menos la que yo he conocido más de cerca, también busca los mismos principios... reflexionar sobre nuestro compromiso hacia el bien, en todas las facetas, incluida la de la sexualidad... ¿por qué nos negaríamos a una reflexión, que no debe ser forzada ni obligada, donde podemos llegar a descubrir lo que nos "obliga" nuestra propia conciencia, por el solo hecho de tener mejores chances de descubrir lo que nosotros podemos terminar considerando que es lo mejor para nosotros mismos?
Y… al final… como conclusión:
¿Cómo tiene/tendría que ser el sexo? ¿Qué técnicas para su práctica? (según el título inicial de este capítulo).
No sé, ni idea de técnicas…
Solo pienso que, si cada uno ayuda al otro a estar mejor, a que sea mejor persona, a encontrar su mejor versión, y lo mismo cuando tienen una relación sexual, se va constituyendo un círculo virtuoso que te hace estar mejor, sentirte mejor, SER mejor, estar en paz, ser FELIZ…
Si alguien tiene interés en profundizar sobre estos temas, le recomiendo CONVERSAR MÁS... preferiblemente con quien uno entiende que quiere lo mejor para uno... y más preferiblemente aún, con nuestra propia pareja sexual...
Que importante aprender a hablar, a escuchar otros puntos de vista sin enojarnos, aceptando lo que podemos mejorar... y al mismo tiempo, también aprender a expresar mejor nuestras preocupaciones... lo que nosotros observamos del otro...
Me gusta recordar la frase del padre Fares:
"para aprender a amar SIN medida,
tenemos que aprender a enojarnos CON medida".
Pensar en ayudar/acompañar al otro, poniéndonos en el lugar del otro... permitiéndole, al otro, que también pueda expresarse libremente; y que el otro, también tenga la sensación de que puede ayudarnos/acompañarnos a nosotros... o sea, que ese compartir no sea "uni-direccional", sino "bi-direccional".
Puede parecer fácil decirlo, pero todo lo relacionado a nuestra sexualidad toca fibras TAN íntimas, que a muchos (mujeres Y varones) puede resultarles difícil, vergonzoso, expresarlo. Incluso, cuando la mujer o el varón se ANIMAN a contar algo tan personal, puede suceder que el otro no lo entienda de la forma exacta que quien lo cuanta está tratando de expresarlo...
Termina siendo MUY importante, la predisposición de escucha de cada uno, la buena disposición para entender, para volver a preguntar, para aclarar con mucha empatía, respeto y cariño (con amor), todas las veces que sean necesarias.
Ser escuchada/o y comprendida/o sobre el hecho de tener un deseo de que suceda algo relacionado al impulso sexual, o que no suceda... al igual que durante la actividad sexual (que suceda o no suceda), puede terminar siendo tan importante como el hecho mismo... de nuevo, animarse a conversar mucho, y APRENDER a cómo hacerlo de la mejor manera posible. Lleva tiempo... y requiere mucha buena predisposición, por ambas partes.
Para quienes tengan interés en profundizar más sobre este tema, San Juan Pablo II encaminó en esta temática sus catequesis públicas de los días miércoles en la Plaza San Pedro durante 129 miércoles... y luego escribió sus reflexiones en lo que se llamó Teología del cuerpo... es muy interesante para ayudarnos a pensar.
7) Conceptos sueltos... para reflexionar sobre nuestras relaciones, especialmente la más importante: “la vida en pareja” (MATRIMONIO).
No es fácil llevar adelante las relaciones matrimoniales. Va un análisis con reflexiones sobre puntos específicos para intentar ayudar.
Todas las relaciones conforman un camino... tienen un inicio, una ilusión, un desarrollo y un objetivo hacia el que queremos llegar. Las opciones para ese camino son tan amplias como personas podamos llegar a conocer, y SIEMPRE, será un camino de a dos... por lo tanto, con DOS opiniones...
Claramente, según el interés de cada uno, vamos conformando mejores y peores relaciones, algunas por la que elegimos apostar menos, otras más, y UNA que elegimos sea la más importante de nuestra vida, con quien INTENTAREMOS construir lo máximo a lo que un ser humano puede acceder/aspirar: su propia familia.
En el caso del matrimonio, el camino empieza con el noviazgo, donde el enamoramiento dispara expectativas, que luego se van acomodando a las realidades del compartir, y que finalmente va madurando hacia un proyecto en común a largo plazo... hasta que se formaliza la intención mutua, en absoluta libertad, de “empujar juntos” por un objetivo de vida: conformar una FAMILIA.
Ambos cónyuges serán los ALFAREROS de su propia familia.
Los dos SE NECESITAN, se complementan.
Cada uno podrá poner lo mejor de sí, su 100%... o cada uno podrá “negociar qué porcentaje poner”.
Cada uno podrá ayudar al otro a sacar su mejor versión... o no.
No sé en qué momento de la vida se encuentra cada uno de los que vamos leyendo/reflexionando estas ideas, pero siempre, en cualquier circunstancia, podemos mejorar el lugar donde "estamos parados" en este instante... o empeorarlo.
En general, TODOS coincidimos en que aspiramos a una familia “armónica en sus relaciones” ... Sin embargo, a pesar de esa coincidencia, en algunos casos la relación matrimonial (como cualquier otra relación) crece positivamente con los años; mientras que en otros se va empobreciendo o simplemente apagando, algunos continúan juntos “sin sentido”, otros toman caminos diferentes; por último, algunos se pelean, la relación se vuelve agresiva, insostenible...
... cuando, en teoría, el “entorno familiar” debería ser el mejor para desarrollar esos planes “idílicos”, nuestras ilusiones ... ¿o no?
Entoooooonces... ¿POR QUÉ algunos lo logran, y otros no... con todos los matices intermedios?
Claramente es algo que debemos plantearnos y cuidar día a día... ¡¡¡todos los días!!!
¿Sería posible distinguir CUÁL camino seguirá cualquier pareja cuando recién se están conociendo, en la etapa de enamoramiento?
Considero que no, porque en esa etapa predomina el impulso por conquistar/agradar al otro.
Los problemas “recién empiezan” con la RUTINA, cuando se puede llegar a considerar que ya no es “tan necesario” conquistar cada día al otro (en cualquier etapa).
Sin embargo, todas las posibilidades están abiertas, algunos crecen a relaciones fantásticas, mientras que otros evolucionan a situaciones hasta desagradables... y mil opciones en el medio. ¿De qué depende?
¿Será por azar?
Estoy convencido que no es por azar, al igual que también estoy convencido de que TODOS, inicialmente, querríamos evolucionar hacia la “pareja ideal” ... (surge necesariamente esta pregunta: ¿ese "ideal" está en exigirle al otro lo que yo quiero, o está en entregarnos por el otro para que cada vez estemos mejor?)
Al mismo tiempo, TODOS sabemos distinguir el bien del mal, y si nos lo proponemos, también podemos ir distinguiendo las cosas que más le gustan al otro, y las que menos... ¿la forma en que mejor podemos ayudarnos mutuamente?
¿Por qué, entonces, TANTA imprevisibilidad?
Varones y mujeres compartimos la misma dignidad como personas, pero no somos iguales, de hecho, somos MUY distintos. Esas diferencias podemos usarlas para crecer en COMPLEMENTARIEDAD, o para discutir y alejarnos... como sucede también en cualquier otra relación (amistad, fraterna, padre/hijo, laboral, etc.)
Como siempre, todo girará entre el amor (darse por el otro) y el egocentrismo (pensar primero en el interés propio).
Considero FASCINANTE que la potencialidad de cualquier relación esté en la capacidad de amar EN las diferencias, que, o bien nos templa el carácter, o bien descubre nuestras debilidades, lo cual siempre irá acompañado de nuestra humilde capacidad de perdonar y de aceptar el perdón del otro.
¿Cómo habría sido si todos, simplemente, pensáramos igual... sin libertad para decidir? ¿Pensaste alguna vez sobre la monotonía de todos pensando igual, sin libertad?
No es un camino fácil, aunque si puede estar lleno de inmensas alegrías...
pero, para obtenerlas, primero debemos proponérnoslo,
cada uno con su actitud,
y luego intentar aprender y madurar hacia el amor...
si queremos vernos, algún día, en "30 años", caminando juntos de la mano,
orgullosos de la pareja y la familia que pudimos construir...
con todas nuestras virtudes y debilidades,
pero con la honestidad de habernos comprometido en el proyecto...
Muchas veces “no la tendremos clara” y nos confundiremos... NECESITAMOS aprender... reflexionar sobre cómo somos, y cómo podemos avanzar en esa maduración hacia el amor.
Llevo más de 30 años felizmente casado, pero debo decir que siento que no arrancamos preparados. Fuimos recorriendo un camino con altos y bajos... gracias a Dios en muchos momentos ambos supimos ceder... Finalmente, estoy convencido que lo MÁS importante fue que aprendimos a estar felices cuando aportamos algo para la felicidad del otro... siento que esa fue nuestra principal maduración.
Hay varios escritos en este blog sobre los “fundamentos” que debieran hacernos valorar el matrimonio... (por ejemplo, alguno de ellos:
https://huesodurand.blogspot.com/2013/09/el-matrimonio-con-los-anos.html
https://huesodurand.blogspot.com/2024/01/20240102-el-matrimonio.html
https://huesodurand.blogspot.com/2024/08/20240805-cosas-que-pasan-de-moda-el.html
https://huesodurand.blogspot.com/2025/01/20240102-otra-vez-reflexionar-sobre-el.html)
... HOY (en este capítulo) me gustaría repasar reflexiones prácticas,
una sumatoria de pensamientos cortos enumerados uno tras otro,
que a cada uno le disparen interpretaciones propias que le ayuden en lo personal,
o para conversar con un hijo o un amigo... o con tu pareja.
Comparto estos consejos, que en años me fueron dando y fui guardando, o que fui aprendiendo y reflexionando por mí mismo, con la única intención de ayudar... tal vez, volviéndolas a pensar, nos ayude a re-descubrir cosas que ya sabemos, pero que a veces están "tapadas"... apagadas... ¿olvidadas?
El hecho de recopilarlas, al menos a mí, me ayudó.
La mayoría de lo que escribiré de ahora en adelante serán conceptos alineados con el sentido común, lo cual, mientras más lo pensamos, solemos estar de acuerdo, pero que, al menos yo, y creo que mucha gente, no los tiene muy presentes o los olvida, en momentos de CONSTRUIR una relación, incluso nuestra relación MÁS importante.
Luego de esta introducción, se puede ir leyendo cada reflexión de a una, y dejar la siguiente para otro día, o leerlo todo de una vez, como cada uno prefiera.
Como siempre, MUY IMPORTANTE, todo queda abierto a quienes quieran corregir, aportar, o enriquecer con sus propias experiencias.
Empezamos con los primeros conceptos:
- 1) Diferencia entre amor y enamoramiento
el enamoramiento no es de la voluntad, ni de la inteligencia... simplemente sucede (a veces, en forma inesperada y con quien uno menos se imaginaría). El amor, en cambio, es un camino en construcción que requiere actitud, voluntad, inteligencia, constancia.
el enamoramiento no requiere esfuerzo, el amor sí.
el enamoramiento no está interesado en el crecimiento de la persona amada, ni en el de uno mismo. El amor sí, en lograr la mejor versión de ambos.
Pero, el enamoramiento SI es necesario en el camino del amor, porque nos marca con quien iniciar ese camino... Luego debo madurar hacia entregarme a ti y por ti, de lo contrario, es posible que termine utilizándote, solo como un medio para mi satisfacción.
- 2) ¿Qué te parece probar? ... cohabitar, para “saber si podremos funcionar” ...
¿Tiene sentido pensar/plantearnos un proyecto a largo plazo? ¿para siempre?
Te propongo replantear la ecuación de “si podemos convivir, te amaré...” (enfoque utilitarista), por el enfoque de “si te amo, aprenderemos a convivir...”
Otra vez, la clave ES el amor... vs el egocentrismo.
CON amor hay proyecto a largo plazo PORQUE se retroalimenta (círculo virtuoso).
SIN amor, con utilitarismo, estamos condenados a que la relación dure hasta que aparezca, o encuentre, otro más útil (en tantos aspectos distintos...).
- 3) El matrimonio es como "tirarte con un paracaídas"... no puedes volver atrás.
La UNICA diferencia entre una pareja “conviviente” y una “casada” es la VOLUNTAD por el COMPROMISO (la proyección a futuro). No somos la misma persona antes, que después de un compromiso de por vida...
Desde una visión objetiva, vivir la intimidad sexual previo al compromiso no asegura nada, ya que las situaciones de convivencia cambian todo el tiempo, y el compromiso debe renovarse siempre, tanto en las mejores circunstancias, cómo en las más difíciles (nada asegura nada... lo único que le dará buenos cimientos a una relación será NUESTRA actitud).
La entrega del cuerpo, sin el compromiso de LA persona, puede ser como una “sonrisa falsa”, que solo "resuelve mi necesidad/conveniencia" del momento... En cambio, cuando la entrega es humilde, en el momento/contexto más adecuado según el bien del otro, el vínculo siempre se fortalece.
- 4) ¿Qué consejo le daría a mis hijos?
Que, durante el conocimiento inicial, cuando pasó el enamoramiento, y todavía no hay proyecto definitivo a largo plazo, pero ya empieza una “cierta rutina” ... ese es el momento para conocerse.
¿Qué querríamos conocer del otro?
PRINCIPALMENTE sus iniciativas y sus reacciones... y las nuestras.
Es una etapa de conocerse y de APRENDER... claramente se puede mejorar, o empeorar.
1ro) ¿Sus iniciativas están alineadas con lo que yo considero “mis valores”? Y, por supuesto, también al revés, ¿mis iniciativas, están alineadas con “sus valores”? ¿Coincidimos en nuestros valores?
Si la respuesta es no, arrancamos mal. Tal vez esa persona todavía no tiene la madurez suficiente para mí, o es más madura que yo (vamos a destiempo). O, tal vez, nunca llegaremos a coincidir en valores. En ese caso, por más atracción inicial que pueda haber habido, esa persona no es para vos... y/o vos no sos para ella. Seguro si para otro, pero no para vos.
2do) ¿Cómo reaccionamos? En todo momento... tanto en las alegrías, en las coincidencias, pero principalmente en las tristezas, momentos de frustración, o en las discusiones, cuando no estamos de acuerdo.
Firmemente, no les recomiendo quedarse con alguien intransigente, que no sabe “ver el punto del otro”, que nunca quiere ceder, que “da vuelta” los argumentos, que reacciona en forma agresiva o incluso violenta... ¿qué futuro puede tener una relación con alguien así?
Todas las relaciones pueden llegar a ser “el príncipe azul” o “la soñada reina madre” de nuestros hijos. Pero esta “realeza” (príncipe y reina) no llega sola, habrá que trabajar para que así sea...
- 5) Escuchaba unas recomendaciones de "no hacer 'demasiado' de nada, todo en su justa medida"... decía: "si amas demasiado, correrás el riesgo de ser engañado..."
Esta recomendación no aplica para el amor.
El amor ES entrega, entrega absoluta, sin calcular "conveniencias"... tal vez no lo logremos siempre, pero ese es el concepto del amor, si no lo intentamos así, no lo estaremos haciendo bien.
Cuando alguien se entrega "demasiado" por amor, es cierto que corre el riesgo que el otro se aproveche, pero también "corre el riesgo" de conquistar MÁS al otro... por amor...
Algo importante a descubrir en la etapa de NOVIAZGO... ¿cómo tendemos a reaccionar... el otro y también yo? Tendencia a aprovecharse/aprovecharme de la entrega del otro, o tendencia a valorar esa entrega con más amor...
- 6) ¿Alguna vez pensamos en cómo debería ser la mujer o el varón que querríamos encontrar para compartir nuestras vidas? ¿hicimos alguna lista de características o condiciones?
Pero, LO MÁS IMPORTANTE, ¿alguna vez pensamos en CÓMO deberíamos ser nosotros para conquistar a esa pareja ideal? ¿estaremos a la altura?
No podemos hacer que otro sea cómo nosotros queremos, aunque si podemos elegir alguien que tenga determinadas características... Pero, SI PODEMOS trabajar en cómo deberíamos ser nosotros... sobre todo pensando en que esa pareja ideal QUIERA elegirnos...
- 7) ¿Quién es la persona MÁS atractiva?
¿Es quién tiene el mejor cuerpo, la mejor sonrisa, o te invita y/o hace regalos...?
Al principio, durante el enamoramiento, la persona más atractiva es quien te acelera el corazón... Pero a la larga, cuando la relación va madurando hacia el amor, la persona MÁS atractiva, no es quien te acelera el corazón, sino quien te lo calma.
ES quien tiene la capacidad de generarte seguridad emocional... con todo lo que eso significa... sin dejar de considerar lo que cada uno tiene que poner para CONSTRUIR esa confianza emocional.
- 8) Consejo de una señora de más de 80 años, sobre algo que ella dice que le enseñó la vida:
“Soltar las EXPECTATIVAS...”
Las expectativas son espontáneas, naturales, simplemente se presentarán... pero, esperar que los otros siempre actúen cómo uno actuaría, o como pretendería que los demás lo hagan, puede ser una exageración no bien evaluada...
Se recomienda dejar de enojarte/frustrarte por aquello que no podés controlar... Según esa "señora de 80", liberarte de esas expectativas, "rejuvenece más que cualquier crema"...
Cuando la mente se enfrasca en las expectativas, puede focalizarse en comparar todo desde una herida, poniendo más foco en lo que falta, que en lo que se tiene; en lugar de escuchar, se tiende a juzgar; en lugar de confiar, se puede imaginar lo peor...
Puedes estar con alguien que te ama, pero igualmente dudar y solo exigir lo que uno quiere (desde una expectativa no bien valorada)... el pre-juzgamiento constante puede ser nocivo para cualquier relación.
Las expectativas pueden ser la raíz de un desconsuelo.
A veces, no resulta fácil aprender esta idea con una simple lectura (que "lo que sucedió" no es personal, que no te fallaron por maldad)... a veces, necesitamos angustiarnos, o llorar, para entender que otra persona puede reaccionar distinto, aún con la mejor intención.
- 9) ¿Qué es el FRACAZO?
El fracaso es vestir el error de culpa.
El error es neutro, es una información que indica que hay algo para corregir, mejorar.
Si se pasa esa información a culpa, personalizándolo con enojo y vergüenza, transformás esa información en una emoción que no te lleva a algo positivo... y puede lastimarte, hundirte.
Si puedes distinguir que solo se trata de un error... lo puedes mejorar o solucionar.
¿Se puede adaptar este concepto a una pareja?
¿Por qué tropezamos tantas veces con "la misma piedra"?
¿Estamos realmente dispuestos a analizar el eje "soberbia/humildad" que nos atraviesa a cada uno (estoy convencido que es algo que yo tengo que revisar en primer término)?
La HUMILDAD es una de las virtudes más especial... mantener una actitud de aprender, siempre... a comprender al otro.
Se puede ver como ejemplo a grandes sabios que tienen la predisposición de escuchar siempre como si fueran alumnos... en cambio, la soberbia nos bloquea (el ego que no nos deja ver las cosas con realismo, sino desde mi egoísmo, siempre desde mi óptica).
La humildad PERMITE no buscar culpables frente al error... sino que está dispuesta a reconocer la realidad... escucha, ayuda y se deja ayudar...
- 10) ¿Cuáles parejas funcionan mejor? CONFLICTOS...
No son las que “no tienen conflictos” (imposible que no existan... aunque muchas veces se pueda pretender taparlos) ... sino las que resuelven mejor los conflictos.
Cuando resolvemos un conflicto, nos acercamos más que antes a conocernos mejor... por lo tanto, los conflictos afrontados y resueltos, nos ayudan a progresar como pareja.
Los conflictos ESTARÁN SIEMPRE, porque todos somos distintos... son “el material” con el que se va construyendo la relación, pero la "argamasa" para unir ese material hacia algo positivo es el hecho de CÓMO SE RESUELVEN, que incluso habitualmente suelen ser de “menor monta” (quien se demoró más, o si deja las cosas tiradas, o no hizo esto o aquello, etc., en general, se suele discutir por lo mismo) ... Cada enfoque distinto de cada uno, puede ser enfocado hacia la pelea que distancia, o hacia la complementariedad que enriquece...
En realidad, se discute/pelea sobre 3 temas principales "disfrazados de motivos de discusión": 1) sobre el control de la relación (poder), 2) sobre “pedir” más cercanía y cuidado, 3) sobre respeto y ser reconocido...
DESDE los conflictos, bien afrontados, podemos crecer como pareja.
Aquellas discusiones que pueden superarse antes que empiecen, conviene EVITARLAS (van algunos ejemplos):
- errores o discusiones del pasado, no quedarnos anclados, aprender a "dar vuelta la página".
- por pequeñas molestias del día a día... tratar de no desgastar la relación por algo de poca importancia. Hablarlo bien en el momento adecuado, para resolver, no para desahogarnos. Muchas veces son simples enfoques distintos... "yo necesito que la casa esté ordenada para poder descansar, y el/ella necesita descansar para empezar a ordenar..."
- intentar convencer que el otro siempre piense como vos, puede evitarse... no es necesario coincidir en todo. Aceptar con respeto.
- cosas que ninguno de los dos pueden cambiar, que no tienen solución.
- expectativas que solo están en tu cabeza, hay que comunicar bien. Nadie puede leer tu mente, no insistir en una discusión por algo que no fue claro.
- 11) ¿Relaciones sanas?
No existen las relaciones sanas (o enfermas) ... lo que existe son personas esforzándose para que una relación sea lo mejor posible (o lo opuesto), disfrutando alegrías y resolviendo problemas.
Personas mejorando y aprendiendo a estar juntas, a ceder, a pedir disculpas, conociéndose (descubriendo lo que hace sentir seguro o inseguro al otro), sosteniendo algo que a veces tambalea.
No basta con el deseo... se necesita voluntad, valentía, compromiso, reconocer los errores propios (no siempre los ajenos). Dos personas dispuestas a no rendirse, y a ilusionarse con el resultado de sus sacrificios.
- 12) ¿podemos entender la diferencia entre amor y apego?
¿Es lo mismo querer y amar?
Se suelen usar como sinónimos... o algo así como que "te amo" sería un "te quiero" magnificado... pero conceptualmente no son sinónimos.
Amar es elegir con libertad, de ti para otro, entrega, incondicionalidad.
Aunque inconscientemente no lo usemos así, el Querer se refiere a un deseo, una necesidad, algo del otro para ti, con condiciones... es de apego.
Quien ama quiere cuidarte, teme herirte, te elige cada vez.
Quien se apega teme perderte, porque ama la sensación que le haces sentir (validación, seguridad, compañía).
El amor no teme tu libertad, es auténtico. Incluso su enojo tiene cuidado, su silencio tiene respeto.
El apego no tiene conexión profunda con el otro, sino con su propia sensación de bienestar, y su enojo es egoísta, posesivo y condicionado, busca manipulación y castigo.
No todos los que dicen “te amo” hablan desde el amor del darse por vos, sino, a veces, desde su propia necesidad ("te quiero").
TODOS estamos allí... en el medio entre esas dos situaciones... a veces predomina nuestro amor, en otras nuestro apego. Pero la verdadera MADURACIÓN de una pareja es la que va hacia el amor... y ambos necesitamos la ayuda del otro.
Es algo que debemos DESCUBRIR en el noviazgo (creo que eso ES lo MÁS importante del noviazgo), y que allí empezamos (o debemos empezar) a MADURAR.
ELIJO empezar un proyecto en conjunto, a largo plazo, con alguien a quien puedo amar y que me ama, NO con alguien a quien me apego, o que se apega a mi...
Para descubrir si tenemos amor verdadero, no se necesita la cohabitación, ni la intimidad sexual... aunque en esas situaciones, como en todas, también habrá amor o apego... buscaremos lo mejor para la relación, o buscaremos nuestra satisfacción personal.
- 13) “Te amo incondicionalmente...”
A veces podemos expresar eso, como una forma de alago, como si ese amor fuera “superior” ... La realidad es que la incondicionalidad es la ÚNICA forma de amar, ya que, si predominan las condiciones, eso no es amor.
“Te amaré si tal cosa...” sería, por ejemplo, la situación de quienes promueven condicionar los resultados de su intercambio en la intimidad sexual, o en la experiencia de cohabitar, antes de decidirse por un compromiso. Eso sería apego...
Mientras que quienes apuestan al amor dirían “te amaré a pesar de tal o cual cosa...”
La incondicionalidad es un requisito que está en la ESENCIA del amor, al igual que la libertad.
Al final, quien hayas elegido incondicionalmente, puede ser que sea quien esté a tu lado toda la vida (dejarás a tus padres, tus hijos se irán)... Tu ÚNICA familia para siempre, será quien esté a tu lado INCONDICIONALMENTE.
- 14) ¿Cuál sería la diferencia entre discutir y conversar?
Al discutir, se busca tener razón... y se fuerza al otro a demostrar, por su lado, que él tiene razón.
Conversar es para comprender y aprender... A partir de allí, lograr ACUERDOS.
... "lo que niegas, te puede someter... en cambio, lo que ves o aceptas, te transforma" Carl Jung.
No enfrentar una realidad o taparla, puede derivar en ansiedad, rabia, angustia, insomnio.
Aceptar algo no es rendirse... sino que, muchas veces, es empezar a sanar o a construir.
- 15) momentos de ayuda, momentos de razones...
¿Sabemos VALIDAR las emociones del otro, en este caso de tu pareja?
Cuántas veces, cuando al otro “le pasa algo” reaccionamos con un “no tendrías que...”, buscando expresar/descargar la razón por la que el otro está pasando por ese momento, por esa situación.
¿No te parece que estaría bueno aprender a identificar el momento adecuado para cada cosa? Hay momentos para ayudar, abrazar, contener... y hay otro momento para encontrar las razones, las explicaciones.
En el momento de angustia, poner el foco en ayudar, contener.
Cuando pasó todo, y es momento de calma, buscar y analizar juntos las razones...
- 16) ¿Cuidamos las formas de expresarnos?
NO es lo mismo decir:
“Vamos a arreglarlo juntos” (distinto, es decir: pensá lo que quieras)
“Te pido perdón, me equivoqué” (distinto, es decir: así soy, si no te gusta... podés irte)
“Me encantaría que te quedes” (distinto, es decir: quédate si querés)
“Valoro mucho lo que hiciste por mí” (distinto, es decir: era lo mínimo que podías hacer)
“Te escucho, decime lo que estás necesitando” (distinto, es decir: ya vas a empezar con lo mismo de siempre)
“Puedo intentar hacerlo distinto para que estemos mejor” (distinto, es decir: ya te vas a acostumbrar).
Que importante aprender a expresar nuestras necesidades, no tanto lo que decimos, sino CÓMO lo decimos...
Cuando yo "ataco", el otro no escucha mi necesidad, sino que se cierra para defenderse, y allí empieza la competencia... olvidando que somos un equipo.
"¿¡¿podrías hacer algo para ayudar con tal o cual cosa!?!" en tono de queja, es distinto a decir con buen tono "necesito que me ayudes..."
- 17) ¿Y sobre la forma de comunicarnos con nuestros hijos?
Lo que, tal vez, pide un hijo SIN palabras:
Mamá/papá, no quiero vivir pegado al celular (pantalla), pero mi cerebro pide esa dopamina, y me cuesta dejarlo. El celu termina siendo como un imán que no puedo soltar yo solo...
No me grites: “¡¡¡Ya dejá el celular!!!”
Ayúdame a recordar cosas que me gustaban, que me hacían reír, sentirme bien... Tu conexión me ayuda más de lo que crees.
Aunque la mayoría de las veces no lo exprese, todavía te necesito... quiero conectar con vos.
Debemos aprender a comunicarnos con ellos, a usar herramientas.
A veces debemos usar simples órdenes, otras veces serán estrategias útiles...
El adolescente está construyendo su personalidad... a veces necesita oponerse para aprender a reforzar sus ideas (y lo practicará con vos, que sos su incondicional).
- 18) ADICCION:
El profesor de psicología canadiense, Bruce K. Alexander, realizó varios experimentos con ratas a fines de la década de los 70. El concepto general fue que, a cada rata, en su jaula de metal, les dejaba dos cañitos para tomar agua. Uno tenía agua pura, y el otro tenía agregada una droga adictiva (en este caso, morfina). Las ratas optaban mayormente por el agua “adictiva”.
Luego, los científicos mejoraban en ambiente de las ratas, con un espacio más amplio, con alimentos, ruedas para jugar y otras ratas para interactuar. Entonces, en este ambiente "más favorable", las ratas prefirieron el agua “adictiva” 19 veces menos que antes.
Lo opuesto a la adicción es la CONEXIÓN.
- 19) Nuestra FUNCIÓN como padres: dar a nuestros hijos raíces para crecer y alas para volar.
Sus resultados en escuela, en el club, etc. no reflejan lo que valen, quienes ellos SON...
Siempre ayudarles a entender lo que conduce al bien y lo que no... y fortalecer su AUTOESTIMA para que sientan que pueden conseguir las cosas buenas que se propongan... incluidas aquellas que les están costando, y deben encaminar.
La mejor forma de enseñarles será con el ejemplo, más que con las palabras...
La principal ESCUELA que ellos verán será nuestro comportamiento en el matrimonio.
- 20) Un acto de amor por tus hijos:
Muchas veces se piensa en que “ellos puedan tener lo que nosotros no tuvimos”, o protegerlos del dolor, o llenarlos de lindas palabras...
No es que todo aquello esté mal (dependerá seguramente de los contextos), pero, posiblemente el mayor regalo para nuestros hijos sea fortalecer nuestra propia autoestima (sanar nuestras propias heridas).
Porque ellos no aprenden de lo que le dices, sino que aprenden de lo que viven a tu lado, lo que te ven hacer, aprenden a amar, viéndote amar. Aprenden a valorarse viéndote valorarte. Viéndote, a tu lado, aprenden a perdonar, cómo se enfrentan los conflictos, cómo se maneja la frustración, el miedo, la rabia, la tristeza, cómo se pone un límite... cómo se disfrutan las alegrías, cómo se comparte, enfrentar esfuerzos, sacrificios, y miles de etc.
Lo que tú no aprendas a sanar o a manejar, ellos lo verán como algo normal.
Sus futuras relaciones no se construirán con tu consejo, sino con tu ejemplo de buscar el amor en pareja, de ser confiable, de buscar la fuerza, la alegría, el respeto... y tantos etc.
- 21) Todos tenemos algunos traumas a resolver...
TODOS... del tipo del abandono, del rechazo, de la vergüenza... etc.
El amor es DAR... quien se mantiene "empantanado" en sus traumas, espera recibir, más que dar...
- 22) El MATRIMONIO está llamado a ser imagen del amor de Dios.
La ESPONSALIDAD implica la entrega del amante por el amado, y la presencia del amor entre ellos. Como la esponsalidad de la Santísima Trinidad y de la Sagrada Familia.
Allí, el amor deberá ser libre (incondicional), total (incondicional), fiel (incondicional) y fecundo (incondicional).
La palabra CÓNYUGE significa, etimológicamente, "que llevan el mismo yugo"... al igual que los animales, unidos por el yugo para arar (se los llama "yunta"). Es claro que el yugo se lleva mejor cuando encontramos nuestra complementariedad.
Es imposible pensar que dos bueyes estén exactamente en la misma condición física para "tirar del carro"... Ambos cónyuges irán complementándose para "tirar del carro", y para ir viendo cómo van cargando el carro a tirar...
Por eso Jesús dice: "Conmigo, tu yugo es más liviano"... porque Él lo da todo por vos, por amor, sin condiciones... y solo carga el carro con lo estrictamente necesario, lo verdaderamente necesario (austeridad).
- 23) Un libro habla de “5 lenguajes del amor” ... que se resume en: 1. palabras de afirmación, 2. tiempo de calidad, 3. dar regalos, 4. actos de servicio y 5. contacto físico.
Se refiere a que "podrías estar amando", y que el otro no lo entienda.
Por ejemplo: el otro se expresa con palabras, y tu necesitabas un abrazo; tal vez das amor resolviendo-cuidando situaciones, y el otro necesita más presencia, hacer cosas juntos; vos traes regalos, pero el otro necesita que lo toques, etc., etc...
¿Qué opinión te despierta este concepto de los "lenguajes del amor"?
Personalmente creo que volvemos siempre a lo mismo... Es muy importante aprender, formarnos, luego intentar descubrir/conocer las características de mi pareja para tratar de acompañarnos/halagarnos mejor...
Pero, AL FINAL, todo siempre terminará en el concepto de si focalizo más en que “me den” o en DAR...
Si descubro que mi pareja se está esforzando por complacerme, pero no lo hace según MI propia expectativa... puedo frustrarme (reacción egocéntrica -que yo personalmente hice y hago muchísimas veces-), o puedo pensar en el otro y descubrir SU INTENCIÓN... y recibir con amor... AUNQUE inicialmente no fuera la forma que yo esperaba...
- 24) ¿Cómo AMA un varón?
detalles, miradas, presencia, formas... a veces no sabe expresarlo bien con palabras.
desde el esfuerzo, algunos cansados, se levantan cada día a trabajar por su familia.
desde algunas acciones, responsabilidad, lealtad, con sacrificio, silenciosos.
desde la protección, no te controla, pero te cuida.
desde el respeto, no busca cambiarte, te acepta y te impulsa.
desde la constancia, no te sorprende con flores, pero siempre está cuando lo necesitas.
desde el sacrificio, guarda sus dolores para no recargarte con eso, pero está ahí todos los días, en silencio.
Muchas veces no sabe expresarlo con palabras, "como en las películas", pero su amor está en los detalles, en la forma en que te incluye... en forma REAL. A veces, entender esto, nos ayuda a entender otras cosas...
- 25) El varón suele ser valorado por lo que produce, lo que provee...
Tradicionalmente/históricamente ha sido así, un patrón emocional tanto para su alrededor como para ellos mismos. El problema es que hay momentos de fortaleza y de flaquezas, y por tanto, también pasarán por momentos de debilidades, de no poder proveer, y podrían sentirse menos cuando eso suceda... Si no aprende a pedir ayuda, a apoyarse, a conectar con su apoyo amoroso, pueden llegar a sentir que lo que “son” se desmorona... En esos casos, suele disminuir su seguridad, y tiende a aislarse en su IN-seguridad, pueden tender a “desaparecer”, incluso estando presente.
La confusión puede ser más preocupante cuando él interpreta que el amor que recibe está condicionado a esa capacidad de proveer, de resolver “siempre” ... tanto para su propia autoestima, como para la valoración que le dan quienes lo rodean.
- 26) ¿Quién es el más fuerte en la pareja, el varón o la mujer?
¿Tiene sentido hacernos esta pregunta? puede que sí, puede que no, según desde que punto se la enfoque... pero la realidad es que, en las relaciones de pareja, este ha sido un punto de mucho impacto.
Históricamente, el varón ha sido claramente más fuerte en un mundo en el que la supervivencia dependía de su cuidado y de lo que él proveía... la vida del “grupo familiar” estaba “atada” a ese rol del varón.
La situación actual (¿desde el siglo XX?) ha cambiado radicalmente. La mujer, que conserva sus dones ancestrales, ha equiparado la capacidad de cuidar y proveer del varón...
En TODAS las épocas, el rol de la mujer ha sido fundamental, ESENCIAL... sin embargo, mientras predominó “la fuerza” del varón, la mujer fue INJUSTAMENTE discriminada, menospreciada, y en ocasiones hasta maltratada físicamente... todavía sucede en muchos casos.
Actualmente, la “fuerza bruta” ya no tiene la misma utilidad/importancia que antes, fue siendo reemplazada por la preparación, el conocimiento... y allí, ambos, mujeres y varones, tienen potencial similar (cada uno con sus características), aunque la mujer puede aparecer como más ordenada, más organizada, en la búsqueda de sus objetivos...
Hoy, los roles del varón y la mujer en el núcleo familiar parecieran estar menos “definidos” ... peeero, ambos continúan teniendo características que les SON PROPIAS, por lo tanto, donde mejor funciona es en la COMPLEMENTARIEDAD.
En algunas circunstancias, algunas parejas pueden “confundirse” y la mujer tomar el rol de “macho”, lo cual no significa que no pueda desempeñarlo si fuera necesario, el tema es si realmente es necesario, y eso podría "desbalancear" la relación... sea que se trate de una mujer que “avanza” o porque el varón es “pasivo” ... no importa la causa, la clave es que ambos aporten lo mejor de cada uno para que se potencie la complementariedad.
Las mujeres quieren ser reinas... pero para ello, deben tener un rey a su lado... "el varón debe tratarla como reina, y ella debe tratarlo como rey"... ¿fácil? mmm...
- 27) El rol de la mujer, según el plan de Dios: Ezer kenegdo
La traducción literal del hebreo es "ayuda idónea" (con la fuerza/capacidad necesaria) ...
“... no es bueno que el hombre esté solo, le daré una ezer kenegdo”. Una ayuda con la fuerza/capacidad necesaria/adecuada para orientarse, ambos, hacia el bien.
Cuando Dios se describe a Sí Mismo ayudando al ser humano, usa la misma expresión... Ezer kenegdo, lo cual da una dimensión de la importancia de la mujer al lado del varón...
Escuché a una mujer explicando la naturaleza de roles entre ellas y los varones, para que nosotros, los varones, en nuestra "limitada comprensión", logremos entender (aunque no sea todo "tan literal", creo que puede ayudar):
"Hombres, entiendan por favor, las mujeres somos recíprocas, somos MULTIPLICADORAS más que iniciadoras... Nosotras respondemos a sus acciones, a su energía, a su liderazgo, a su capacidad de resolver.
No es que no podamos iniciar, pero así es nuestra naturaleza, estamos diseñadas para amplificar lo que recibimos:
si nos dan amor lo amplificamos...
si nos dan techo, lo convertimos en hogar...
si nos dan ingredientes de comida, lo transformamos en deliciosos platillos...
si nos hacen el amor, producimos vida...
si nos dan apoyo, aportamos de mil maneras...
si nos dan seguridad, les damos nuestra confianza y admiración...
PEEEERO, si nos dan indiferencia, enojo o dudas, también lo vamos a amplificar y reflejar...
La energía masculina libera, la femenina nutre.
En este intercambio "hay magia, no control"... y cuando cada uno toma su lugar, la vida se torna natural, sin lucha... fluye.
- 28) Está estudiado CIENTÍFICAMENTE, los matrimonios que rezan juntos tienen mejor calidad en la relación.
DESDE LA CIENCIA (Ellison, Burdette, Wilcox, 2010)(1):
Se ha estudiado, más en Estados Unidos, un cambio de comportamiento en los últimos 50/60 años, destacándose un aumento de divorcios, hijos extra-matrimoniales y co-habitación que demora el matrimonio, al que cada vez se llega menos... con una extrema fragilidad en la vida matrimonial (Cherlin, 2004)(2). También se pudo observar que las relaciones de parejas son de menor calidad cuando solo se co-habita, frente a cuando existe un compromiso matrimonial (Kennedy 2008)(3).
Si bien, esto impacta en toda la sociedad norteamericana, fue más notorio en comunidades afroamericanas e hispana donde menos de la mitad de las parejas continúan juntas (28-46%, según los grupos) (Landale 2007)(4). Mientras que las parejas entre personas de raza blanca no hispanas continúan juntos entre un 54-58% (Kreider 2003)(5).
Ante estos hechos objetivos, los investigadores en comportamiento familiar pusieron el foco en evaluar algo que casi no habían considerado previamente, si el compromiso con alguna religión podría tener impacto en este tema. Si bien hubieron estudios que no encontraron cambios significativos, la mayoría si los encontró, principalmente en términos de protección del matrimonio y de la calidad de la relación entre los miembros de la pareja. Esto sorprende, ya que los afroamericanos y los latinos tienen más cercanía con las religiones que los blancos no latinos, lo cual motivó un estudio específico sobre el impacto de las religiones en la calidad de la vida en pareja.
Estudios previos (Review, Mahoney 2001)(6) sobre el impacto de las religiones en la calidad de las relaciones humanas (no específicamente matrimoniales), habían mostrado beneficios basado en reglas genéricas de convivencia, sobre todo basado en la capacidad de perdonar y la predisposición a manejar los conflictos de manera constructiva... apoyados en un “soporte de acompañamiento” que ofrecen las comunidades religiosas a sus miembros. Además, se concluía que las creencias religiosas aportaban al individuo una mayor sensación de propósito y significado a las relaciones que se les presentaban con las demás personas... permitiendo llegar a la conclusión científica de que las personas con creencias religiosas pudieran disfrutar de una mejor calidad de las relaciones con los demás en general.
Se ha observado en distintos estudios que la religión protege a los varones (especialmente hispanos) del “código de la calle”, que se refiere a uso de drogas, vida violenta e infidelidad (Wilcox 2008)(7).
Basados en una encuesta nacional sobre religión y vida familiar a 2400 adultos (18 a 59 años) en actividad laboral, se observaron las siguientes conclusiones:
- Se encontró una mayor calidad de la relación entre las parejas que asisten a servicios religiosos regularmente que las que no lo hacen (p<.001).
- La calidad de la relación en pareja fue mejor si compartían la misma religión (p<.001).
- La frecuencia en la que la pareja participa de actividades religiosas “en casa” (ej. rezar en familia) también se asoció a una mejor calidad de los vínculos de las parejas (p<.001).
- La diferencia de la calidad de relación ya conocida entre razas (también observada en este estudio entre parejas “no religiosas” -p<.01-) tiende a desaparecer, o a hacerse no significativa (p>.05), cuando las parejas tienen prácticas de comportamiento basadas en preceptos religiosos.
Muchos de estos estudios se han realizado impulsados por la preocupación de académicos y de legisladores sobre la evolución del matrimonio en EEUU en los últimos años.
· (1) Ellison CG, Burdette AM, Wilcox WB. The couple that prays together: race and ethnicity, religion, and relationship quality among working-age adults. Journal of Marriage and Family 72 (August 2010): 963-75.
· (2) Cherlin A. The deinstitutionalization of American marriage. Journal of Marriage and Family 66, 848-861.
· (3) Kennedy S, Bumpass L. Cohabitation and children's living arrangements: new estimates from the Unites States. Demographic Research 19, 1663-1692.
· (4) Landale N, Oropesa RS. Hispanicfamilies: stability and change. Annual Review of Sociology 33,381-405.
· (5) Kreider RM, Simmons T. Marital Status: 2000 Washington, DC. U.S. Census Bureau.
· (6) Mahoney AB, Pargament KI, Tarakeshwar N, Swank AB. Religion in the homein the 1980s and 1990s: A meta-analytic review and conceptual analysis of links between religion, marriage, and parenting. Journal of Family Psychology 15, 559-596.
· (7) Wilcox WB, Wolfinger NH. Living and loving "decent": Religion and relationship quality among urban parents. Social Science Research 37,828-843.
Otro sitio muy interesante para evaluar estudios objetivos:
https://relationshipsfoundation.org/
Un think tank inglés, Relationships Foundation, publica dos informes muy interesantes sobre el matrimonio (evaluando desde otro ángulo):
“Counting the Cost of Family Failure” (Evaluar el costo de las rupturas familiares) y,
“Why Does Marriage Matter?” (¿Por qué importa el matrimonio?).
https://www.relationshipsfoundation.org/wp-content/uploads/2016/02/Counting-the-Cost-of-Family-Failure-2016-Update.pdf
https://relationshipsfoundation.org/wp-content/uploads/2014/02/why_marriage_matters.pdf
“Es una verdad impopular que las decisiones tienen consecuencias y costos,
y que estos últimos no siempre son soportados por quien toma la decisión”
En el primer documento, la fundación pone en 41.700 millones de libras (64.490 millones de dólares) el costo anual de las relaciones matrimoniales rotas. Esto equivale a 1.350 libras (2.088 dólares) por cada contribuyente del Reino Unido. "Es necesario que los responsables políticos tengan en cuenta esta situación, con una pesada carga económica, y adopten las medidas apropiadas para asegurar que las relaciones sean más estables", urgía el informe.
"La marcha de las familias es clave para la vida social,
y para la transmisión de conocimientos y habilidades"
El informe pone en 73.000 millones de libras al año (112.000 millones de dólares), la suma aportada por las familias a través de su apoyo a los miembros familiares y los cuidados sociales que proporcionan.
Se observa que las rupturas familiares implican costes que no son simplemente económicos.
Hay estudios que muestran una mayor incidencia de problemas de salud entre los adultos divorciados y entre sus hijos.
Además, los traumas emocionales, la soledad y la ruptura de las relaciones tienen un importante impacto. La educación de los hijos también sufre, puesto que el progenitor divorciado tiene menos tiempo para ayudarles en sus deberes, y para animarlos a aprender buenos hábitos en general.
No hay solución fácil, o a corto plazo, para el problema de la inestabilidad en la vida familiar, pero la carga de la desintegración familiar es insostenible para la sociedad.
- 28bis) Los cristianos confiamos en la GRACIA del sacramento.
(además de la ciencia...)
- 29) El reconocido prof. en sexualidad ED gentilmente aporta a este escrito:
Una infancia "peligrosamente larga" (interpreto que refiriéndose a que el infante egocéntrico debe madurar hacia la donación por el otro) es una condición que puede interferir con una correcta mutualidad psicosexual (para una consumación plena y mutua del acto sexual), lo cual se refiere a que la genitalidad adulta, para que sea bien llevada, requiere una entrega por el otro, más que el "puro deseo de satisfacer mis necesidades". Ya Freud observó que sólo la genitalidad madura (aspecto que impacta mucho en la vida de todos) garantiza una combinación de claridad intelectual, mutualidad sexual y amor considerado... esto ayuda a ubicar al varón y a la mujer en la realidad de sus responsabilidades y alegrías.
El amor constituye la base de la preocupación ética.
Freud, en su teoría central de la genitalidad, combina nuestras tendencias a la sexualidad y al amor, implicando que un varón lo es en mayor medida en tanto ayuda a que una mujer sea más mujer, y viceversa. Dos seres, totalmente distintos, pueden realzar lo que hay de único en cada uno de ellos... con la idea de tratarse a uno mismo, y a la otra persona, siempre como un fin, y no como un medio.
Para un compromiso a largo plazo se requiere una madurez personal, entender QUIENES SOMOS... recién desde allí nos iremos comprometiendo en un camino de trascendencia de verdad y vida (sea como esposo/a, padre/madre, profesional, etc.).
Sin embargo, estamos viviendo más apoyados en la ciencia y la tecnología que en nuestra esencia, lo cual no parece un buen camino...
Para lograr una buena comunicación en pareja se necesita, además de madurez emocional, el intentar el conocimiento íntimo del compañero, lo cual nos permitirá comprender SU intimidad, llegar al fondo de su personalidad, desprovistos de toda subjetividad y, provistos de la objetividad necesaria para verlo tal cual es, y no como nosotros quisiéramos que fuese. Esta forma de ver al otro es lo que diferencia el amor romántico del amor maduro.
Como dijo Frankl: "El trato sexual entre jóvenes, con sus órganos sexuales ya desarrollados, pero aún no maduros en lo psico-sexual, debería considerarse contraindicado". De allí pueden derivarse otros "desajustes sociales" (que casi nunca se relacionan con las conductas/prácticas sexuales), como adicciones -a pornografía, a drogas, hábitos no saludables, etc.-, conductas violentas o depresivas, tendencia al suicidio, a no encontrarle sentido a la vida...
Madurez para comprender el concepto de mutualidad psico-sexual...
"No hay parejas estables sin una adecuada Educación Sexual Formal y Humanizada,
sin pareja estable, no hay familia, sin familia no hay sociedad"
- 30) nuestro ORGULLO, como principal problema de toda pareja...
El orgullo nos separa, nos aísla, "hace que del otro lado aparezca un contrincante"...
La HUMILDAD nos acerca, nos ayuda a ceder... quien MÁS cede es el más maduro, el que más ama.
Una descripción del hombre emocionalmente maduro, que no depende de la edad, sino de actitudes, de comportamientos, de formas de reaccionar:
- no necesita levantar la voz para ser escuchado, no intenta "tener la razón", sino preferiblemente comprender (su calma impone más que el enojo).
- no evita conversaciones incómodas... las enfrenta, no para ganar, sino para sanar.
- aprende a "sentir, sin 'reventar' interiormente de bronca"... a comunicar sin herir, sin manipular con el silencio, ni castigar con la indiferencia... no desaparece con algo que incomoda, se queda, escucha... si no sabe qué hacer, lo admite.
- no se disfraza de fuerte, se muestra humano... pero firme. No compite, no necesita que el otro sea menos para sentirse más... te admira, te impulsa, te acompaña sin invadir, te ayuda a florecer.
- Es interesante VER CÓMO reaccionamos cuando algo no sale como esperamos:
cuando se puede estar mal, sin intentar hacer "pagar al otro" por eso que uno siente... por algunas frustraciones... en vez de alejarse, explica lo que le sucede.
Se cuida de sí mismo para no romper lo que verdaderamente ama...
Esto que acabo de escribir, lo leí de una mujer hablando de un "HOMBRE maduro"... pero mientras lo leía, pensaba si se aplica sólo al varón... o a ambos (varones y mujeres). Vale la pena re-leerlo, y ver qué cosas aplican a cada uno, no pensando en el otro, sino pensando en lo que puede mejorar uno mismo...
También escuché a otra mujer, aconsejando sobre "matemáticas energéticas" sobre la relación de las mujeres hacia los varones (pero creo que TAMBIEN aplica a ambos, mujeres y varones):
- mientras seas más femenina, más masculino será él, y viceversa...
- mientras más te cuides y te ames, más te amará...
- mientras más quieras controlar, él menos querrá resolver...
- mientras más límites claros pongas, más respeto ganarás...
- mientras menos juegues a complacer, más te valorará...
- mientras más segura estés de ti misma, más poderosa serás...
- 31) Empezar de nuevo...
No se trata de tirar a la basura todo lo que está mal... incluida tu pareja.
Con otra estructura (conocerse mejor, comunicarse mejor, reasignar roles, reavivar el entusiasmo, etc.), se puede empezar una nueva relación... con la misma persona.
Re-escribir la historia, con ganas de escribir un nuevo capítulo.
En realidad, prefiero llamarlo CONTINUAR EL CAMINO... mejorándolo, madurando...
- 32) le preguntaron a alguien: ¿Cuál es el mejor consejo que te han dado para una relación?
"Que los varones se quedan donde tienen paz,
y que las mujeres generan paz cuando son tratadas bien"
Se necesita el compromiso de ambos para que la relación exista, y sobre todo resista...
Un esfuerzo diario de respeto y amor.
No se trata de estar juntos, sino de CONSTRUIR algo juntos...
Atrévete, a pesar de tus miedos... y tendrás posibilidad de ser feliz:
"el pájaro no canta porque está feliz, sino que está feliz porque canta"
¡La vida ES la posibilidad de descubrir el amor!
- 33) La AUTOESTIMA...
"no podemos dar lo que no tenemos..."
Es IMPRESCINDIBLE que caca uno maduremos, crezcamos, para fortalecer nuestra autoestima y así poder "aportar" más y mejor a nuestra relación.
Lo increíble es que nuestra autoestima se fortalece reflejándonos en los demás... otra vez, hasta el cansancio: "FUIMOS CREADOS PARA CON-VIVIR... no para centrarnos en logros individuales..."
Me gusta pensar en el ejemplo que alguna vez mencioné de los espejos:
"¿Cómo sería el mundo cuando no existían los espejos?
Seguramente no tendríamos tan presente la imagen de nuestro rostro... posiblemente lo habríamos visto algunas veces, algo borroso, en algún charco, o "espejo" de agua.
Lo más probable es que nosotros mismos tuviéramos una "imagen nuestra" según cómo nos viéramos REFLEJADOS en los demás... Si cuando yo llegara a algún lugar, y la persona que me viera llegar sonriera y se alegrara de verme, seguramente me haría pensar que mi rostro debía ser AGRADABLE...
Luego aparecieron los espejos... y cada uno empezamos a conocer nuestro propio rostro en detalle, mirándonos solo a nosotros mismos... 'me gustaría corregir esta arruga, o la forma de la nariz...' Desde ese momento, dejamos de 'vernos' en los demás, para pasar a sólo estar pendientes de mi propia mirada de mi mismo...
Está muy bien preocuparnos por 'mejorar'... pero, todos podemos reconocer, bastante fácilmente, si alguien sólo quiere mejorar para beneficio propio, o si quiere mejorar para estar mejor con los demás...
No es lo mismo... la situación cambia diametralmente.
Una idea interesante para reflexionar...
Todo lo que sucede a nuestro alrededor, puede impactar...
pero, somos nosotros quienes finalmente decidimos cuánto nos impactará...
FORTALECER NUESTRA SANA-AUTOESTIMA
- 34) Infidelidad...
¿Por qué se genera "confusión afectiva" con el “profesor de tenis”?
¿Porque es atlético y está siempre bronceado?
Creo que es bastante más que por eso… también sucede con algunos otros profesores de otros temas o materias… como, al mismo tiempo, hay otros profesores que son “odiados”.
Pero, existe el “mito del profesor de tenis 🎾 “… ¿por qué?
Creo que lo más importante es que se concentra en ayudarte a sacar lo mejor de ti… y cuando no lo logras, o directamente te equivocas, intenta estimularte de la mejor manera, con los mejores modos, para ayudarte a lograrlo… luego te felicita y estimula ante un pequeño avance…
En casi todas las otras relaciones que se dan entre alumnos y profesores, la situación es un poco “más forzada”, ya que habitualmente ambos no se eligen; el alumno es enviado con determinado profesor, o al profesor le tocan determinados alumnos… y esa relación DEBE continuar aunque no vaya por el mejor camino…
En cambio, el profesor de tenis ES ELEGIDO por el alumno/a, y es un profesional en tratar bien a sus alumnos… nadie elegiría a un profesor de tenis con mal carácter, que te trate mal por tus fallos, que te exija con malos modos.
En toda relación de pareja, donde inicialmente también nos elegimos, PODEMOS transformarla en que termine siendo parecida a la de estos vínculos con distintos tipos de profesores… los mejores o los peores...
También podemos proponernos INTENTAR sacar lo mejor del otro… con y por AMOR... creo que acá está la clave, en PROPONERNOS ayudar al otro a ser su mejor versión, sin "exigencias", "sólo" por amor... acompañar, explicar, apoyar, felicitar, premiar, y miles de etc... TODO por amor.
Es MUY ATRACTIVO que alguien te trate bien... en cualquier ámbito... sea en la "clase de tenis" o en cualquier otro lugar/circunstancia... comportarnos como verdaderos amantes (quien busca lo mejor para el otro), es lo MAS ATRACTIVO QUE EXISTE.
- 35) El enfado...
¿Cómo controlar nuestro enfado?
¿Cuál es el sentido de enojarnos? Obviamente, muchas veces se trata de reacciones que nos cuesta controlar, incluso aunque nos lo propongamos...
Cuando me enfado con otra persona, el principal afectado soy yo (por supuesto, sin que se pase a la violencia).
El enojo habla de nosotros mismos.
Se refiere a lo que me gustaría a mí, que vos fueras diferente...
Pero, mi rabieta no es la mejor forma de solucionar las cosas... en realidad, el rencor me afecta más a mí que a quien me ofendió, que hasta puede que ni se entere de mi enojo, o si... (escuchaba decir a alguien: "es como que yo me tomo un veneno, esperando que se muera el otro...").
Desde la serenidad, la templanza, seguro tendremos una mejor chance...
El perdón es un acto de amor... no necesariamente significa "olvidar", fisiológicamente significa "volver de ese hecho más sano (más calmo)...". El enfado y el rencor nos elevan el cortisol de manera patológica, podemos tolerarlo en algunas dosis, pero no podemos vivir en ese estado, porque nos enfermamos.
- 36) RESPONSABILIDADES... (o 20 bis) muy relacionado al 20)
Si nos pidieran expresar la mayor ilusión de un ser humano, probablemente sería tener la posibilidad de amar a partir de sentirnos amados en una familia; y que una vez atravesado ese camino de aprendizaje, podamos volcarlo en un proyecto propio de amor con una pareja, con quien formar una nueva familia, la nuestra propia.
Pero, ese hermoso proyecto conlleva RESPONSABILIDADES, que cuando no se honran, cuando no se cumplen, tiene IMPACTO en los RESULTADOS.
Cada uno de nosotros TRASCENDEMOS en nuestros seres más cercanos… ¿quiénes más cercanos que nuestros cónyuges y propios hijos?
Cuando vivimos el matrimonio, base y sostén de toda familia, desde una perspectiva individualista, egocéntrica, repercute en el funcionamiento familiar y en la salud mental de la pareja y de los hijos... hoy se lo llama "familias disfuncionales".
Me acaba de llegar un análisis de hace poco más de 10 años que hacen especialistas en salud mental infanto-juvenil. Se trata de un resumen realizado por el director en ese momento del Hospital Psiquiátrico Tovar García, pionero y referente en Argentina para afecciones psiquiátricas infanto-juveniles; en el contexto del III Congreso de Salud Infanto-Juvenil realizado en la Legislatura Porteña. Solo dejaré acá algunos mínimos datos crudos, para que cada uno haga su propio análisis:
El 95% de los jóvenes y niños tratados en ese hospital (consultorio externo e internación), provienen de "familias disfuncionales", con afección de dificultades sociales (vivir en la calle, consumo de alcohol o drogas, abusos, etc.). "... empeoran los síntomas y bajan las edades en que los chicos se ven afectados mentalmente, a medida que las familias se modifican o destruyen... (también aumentan las patologías duales, ej.: consumo de sustancias)".
Según las estadísticas de ese momento, el 40% de los varones internados tenían como causa el consumo de drogas, y en otro 40% el factor desencadenante para la internación era la crisis del grupo familiar. Se deja en claro que estos factores se presentaban en todas las clases sociales.
Una doctora del mismo hospital expresaba que cuando se logra mejorar a esos niños-jóvenes internados, si regresan al seno de esas mismas "familias disfuncionales", los pacientes recaen (demostrándose una responsabilidad directa de los padres en muchos casos de los problemas mentales que padecen sus propios hijos). Solo el 7% de esos varones atendidos y un 4% de las chicas, cuentan con una "familia funcional" (el resto se trata de familias incompletas, desorganizadas, y que viven algún tipo de violencia interna).
- 37) Comparto un resumen de una conferencia del Dr. Mario Alonso Puig (admiro su claridad):
6 palabras para servir (cambian las relaciones, cambia la liberación de sustancias químicas en nuestro cuerpo, demostrado científicamente):
1.- dar las GRACIAS con intención, abre las relaciones con los demás (se expresa mejor desde el ser agradecido personalmente, cada mañana por lo que nos toca).
2.- pedir AYUDA desde la humildad (no desde la queja) es decirle al otro: “confío en ti”. Pedir ayuda, predispone mejor para luego ayudar.
La autosuficiencia no vincula, aísla.
3.- te ADMIRO. Expresar admiración genuina (desde el respeto, la empatía) genera algo muy positivo en ambos, se vuelven más colaborativos.
Es distinto a adular. Transformar la envidia en admiración genera cosas muy positivas.
Reconocer el brillo ajeno, sin apagar el tuyo, hace disminuir las críticas y nos pone a todos en una actitud más constructiva. No es necesario “admirar a toda la persona”, sino a determinados aspectos que esas personas hacen o tienen…
4.- te ENTIENDO. Despierta que el otro también busque conexión. La empatía real abre al amor. No como algo de “cortesía”, sino como de una presencia real, “estoy acá, al lado tuyo, te entiendo… no estás solo”. Cuando alguien siente que es comprendido, se siente más seguro.
Evitar siempre “responder a todo con consejos…”, tratar de escuchar y entender verdaderamente.
Cuando te “entrenas” en entender a los demás, también aprendes a entenderte a ti mismo.
5.- SIENTO y CONFÍO: nos llevan a nuestra autenticidad, y a nuestra fe y esperanza en la vida.
6.- PERDONO: nos libera del pasado, y nos enfoca en el presente y en el porvenir.
Casi no pude escuchar la explicación de las dos últimas palabras, cada uno puede "rellenarlo" con lo que le parezca mejor... al fin y al cabo, todos comprendemos a lo que se está refiriendo.
Son solo palabras, pero dichas con verdadera intención, son como llaves que transforman nuestra mente.
Que nuestras palabras sean semillas de conciencia.
Que tus palabras sean para inspirar, más que para convencer.
No elevar la voz, sino elevar la conciencia.
La propuesta es que hables con propósito, que tus palabras unan y sanen.
La forma en que hablas a los demás refleja cómo te hablas a ti mismo.
- 38) Intimidad sexual (reflexiones de un novato de 61 años y más de 30 de casado).
Es un tema central de la vida matrimonial (o de pareja), gracias a la cual en muchos casos puede fortalecerse la relación, en otras vivir con cierto distanciamiento, desconcierto o angustias, y hasta en muchos casos ser el principal motivo de una separación, transitoria o definitiva... también de desencantos y engaños.
¡¡¡Qué poco que sabemos sobre este tema!!! ¿Cuánto más necesitaríamos prepararnos (antes de empezar), y estar siempre abiertos a seguir aprendiendo...? ¡NUNCA SE TERMINA DE APRENDER!
¿Existe alguna "receta mágica"?
La respuesta rápida es NO... aunque hay personas que se dedican a estudiar sobre el tema. Esos expertos explican que aunque el aparato reproductor femenino y masculino maduran tempranamente, NO ES RECOMENDABLE tener relaciones sexuales hasta no estar emocionalmente maduros para la misma.
Como todos sabemos, se ponen en juego dos hechos fundamentales:
1- se trata del momento de mayor cercanía emotiva y física entre un varón y una mujer.
2- varones y mujeres somos MUY distintos... y al mismo tiempo esencialmente complementarios.
Dentro de ese desconocimiento inicial, lo más común es que mujeres y varones lleguemos a la situación con expectativas TOTALMENTE distintas. La mujer necesita ser cuidada especialmente... mientras ella también intenta "cumplir" y hacer sentir bien a su varón.
Las películas, especialmente las más subidas de tono, pueden confundir al varón, haciéndole creer que la mujer llega a ese momento de máxima intimidad con la misma predisposición que él... Al mismo tiempo, la mujer puede tener expectativas, tal vez producto de lecturas donde ella representa en su imaginación una situación ideal que espera le toque algún día, que luego puede cumplirse o no, y hacerla sentir más feliz o más vulnerable...
¿Cómo se llega hasta la intimidad sexual... o cómo deberíamos llegar?
De la misma forma que para todo contacto físico que empieza a acercar a los enamorados de una forma especial y única. El amor implica buscar el bien del amado, por lo tanto, además del deseo personal de buscar una mayor cercanía de quien uno se está enamorando, debe PRIMAR el respeto, el comprender que se trata del lugar y el momento adecuado, las formas, los modales, etc., etc. Igualmente para la máxima intimidad sexual, aunque lleven poco tiempo o años de estar juntos, aunque sea la primera o la centésima vez... en cada caso, cada una será una vez NUEVA que requerirá los mismos cuidados por parte de ambos.
Por eso es algo que "nunca se termina de aprender", que nunca debería entrar en una suerte de rutina... y por eso también, no es algo en lo que uno pueda asegurarse "probando previamente", como muchos piensan hoy en día: "probemos de convivir para ver si 'funcionamos' sexualmente"... Como decíamos más arriba, es al revés, en lugar de decir "si funcionamos bien sexualmente te amaré..."; corresponde pensar que "si te amo, no pararé hasta encontrar la forma en que te sientas bien sexualmente conmigo..."
Cuando dos personas se aman de verdad, y la situación que les toca vivir les permite avanzar en su contacto físico, un abrazo sentido, fruto de un reencuentro, de un agradecimiento, de un apoyo por un momento especial, de un día de alegría, de la admiración, del orgullo de estar juntos, y tantos etc. puede terminar en una sensación de máxima entrega por el otro, y vivir la intimidad sexual como la mejor imaginable... En cambio, si hay egoísmo, si falta el respeto, si hay brutalidad, si hay desconsideración, y tantas otras situaciones que pueden equipararse a lo que estoy describiendo, también podrá consumarse el acto sexual... pero no habrá encuentro.
Debemos intentar que toda intimidad sexual se transforme en el regalo para tu amado/a del momento más cuidado que nos toque vivir cada vez...
- 39) también puede ser 4bis)
Algo muy lindo que acabo de escuchar sobre flores y raíces... dice así:
"a veces alguien se enamora sólo de tus flores, pero no de tus raíces...
por eso no sabe qué hacer cuando llega el otoño..."
Es esperable que el enamoramiento surja en épocas de brillos, luz, alegría, de lo bonito, de tus flores, de tus frutos...
Pero, se debe tener bien presente que esas flores existen gracias a raíces profundas, invisibles... que pasaron por buenas épocas, pero que también resistieron en épocas difíciles, tormentas, sequías, suelos duros y oscuros, etc., etc.
Es fácil estar cerca cuando todo es bonito, en calma, suave, floreciendo o florecido...
Pero el amor se prueba también en el frío del otoño/invierno, en la ausencia de calor y color... cuando sólo podría advertirse, si buscamos bien, el temple que permitirá llegar a la siguiente primavera... o la ausencia de ese temple.
Ahí algunos inicialmente se van, porque no comparten la forma de ese "temple" frente a la adversidad (¿pasividad, estancamiento, atolondramiento, falta de prudencia, de respeto, etc.?)... pero otros, temprana o tardíamente se terminan yendo porque no saben reconocer lo bueno de ese temple, o no se proponen reconocerlo... aunque no brille, aunque sólo esté en la profundidad temporalmente... porque en el fondo no saben amar las raíces, sino solo lo que ellas producen. Solo les gusta disfrutar los resultados, y no saben valorar los procesos que llevan a los resultados.
Ama especialmente a quien valora tus procesos, a quien se queda aun cuando no has florecido y que elige acompañarte en el proceso, porque allí está la persona con la que podrás compartir verdadero amor.
Y prepárate vos también, para ser una persona que sepa reconocer donde no hay temple, para no "perder tiempo" con alguien que no "encaja" con vos, tal vez si con otro, pero no con vos... Y también prepárate para saber acompañar a aquel que tiene el temple para fortalecer sus raíces, porque esa persona te valorará y juntos sabrán disfrutar de las flores y frutos de cuando llegue la "primavera"...
- 40) algunos placeres que no ayudan, y que tu cerebro, por neurobiología, te lleva a buscar repetirlo (muchas veces inconscientemente):
a) culpar a los demás... alivio/placer por desligar responsabilidades (se libera un neurotransmisor en nuestro cerebro que se llama dopamina), te hace sentir aliviado, pero también le saca al cerebro la sensación de poder reparar lo que sea necesario encaminar, cambiar en tu vida.
b) quejarse... la queja también libera dopamina en tu cerebro, un placen instantáneo que refuerza un "patrón negativo", que hace "adicto" al cerebro para sentir nuevamente ese placer inmediato. Cuanto más te quejas, más razones vas encontrando para seguir quejándote.
c) tener la razón... el placer de ganar una discusión, el "yo lo sabía, te lo dije" (se libera dopamina). Tu cerebro te lleva a querer repetirlo, sin que te des cuenta. Cada vez que te "cerrás" en ganar una discusión "a toda costa", estás perdiendo la oportunidad de aprender algo nuevo, o de acercarte más a otra persona.
Es muy interesante aprender un poco más sobre la diferencia entre placer y felicidad:
https://huesodurand.blogspot.com/2021/07/20210730-los-animales-el-ser-humano.html
- 41) también puede ser 8bis o 38bis
En la intimidad sexual varones y mujeres solemos tener expectativas distintas.
El varón dispara su excitación sexual de una manera más espontánea y fácil que la mujer, y tiende a sentir una validación de su hombría cuando es aceptado y deseado de la misma forma (eso lo puede ayudar, pero a veces esa expectativa, si no se da como la imagina, puede "bajonearlo")...
Mientras tanto, la mujer puede sentir algo similar en la etapa de enamoramiento, en la etapa de conquista, pero luego, con el correr de los años, su excitación sexual cambia notablemente, perdiendo un interés "primario"… Sin embargo, si se dan las condiciones adecuadas (que en general tienen que ver con resolver la organización familiar y el orden diario), en un lindo ambiente, donde se sienta halagada y cómoda, puede avanzar en "liberar" su intimidad, y disfrutar mucho de la entrega por su varón único, a quien ama y desea cuidar... aunque inicialmente no le "nazca espontáneamente" el deseo de intimidad de la misma forma que al varón...
Comprender estas diferencias puede evitar desilusiones por expectativas "no correspondidas" de la forma en que alguien las imagina...
- 42) - 43) - 44) - 45) y cuantos puntos más que podemos seguir agregando... te invito a que nos ayudes a completar estas reflexiones...
8) El MISTERIO del matrimonio... ¿Cómo ser LIBRE en una “jaula”?
Estoy leyendo este libro… ¡qué interesante!
Ayuda a pensar, a madurar, a enriquecernos.
Si bien está planteado como para el “matrimonio cristiano”, entiendo que aplica a todas las parejas, de cualquier creencia, o sin creencias, ya que habla de fundamentos.
Debo confesar que me siento un poco mal por cómo compré este libro. Salíamos de Misa en Miramar, en la puerta de la Iglesia vendían libros, la mayoría usados. A un costado, como “patitos feos” había una pilita de 4 o 5 libros… sin precio… “esos son a voluntad”. Allí estaba este, lo compré por un “promedio” de los precios de los otros libros, pero me sentí mal, como que me estaba “aprovechando”… Si luego de tantos años de reflexión, llegué a la conclusión que no hay ningún tema más importante que el matrimonio…
Lo que pasa en el mundo depende de las sociedades que lo conforman, cada sociedad depende de sus células básicas que son las familias. Cada familia depende del matrimonio que la constituye.
Rezamos por la PAZ, porque hay sociedades que deciden resolver sus diferencias por medio de enfrentamientos armados… posiblemente porque los miembros de las familias que componen esas sociedades eligen gobernantes que resuelven los conflictos por medio de la conveniencia personal, y si es necesario, la violencia.
Mientras tanto, el matrimonio no es valorado como la piedra angular para mejores familias, para que se conformen mejores sociedades, que nunca vayan a una guerra.
Si queremos que hayan menos guerras, debemos rezar por mejores matrimonios… y si lográramos EXCELENTES matrimonios, el mundo sería casi perfecto. Es en nuestro matrimonio donde ejercemos lo que vimos en el "espejo" que fue el matrimonio de nuestros padres, donde aprendemos cómo resolver los conflictos, que SIEMPRE existen, y allí, con nuestro ejemplo, enseñamos a nuestros hijos...
Estuve MAL, debí haber pagado este libro como el más caro… por tratarse del tema MÁS importante del que podamos hablar, analizar y aprender.
El libro tiene una estructura singular...
Se trata de una niña que se hace preguntas sobre el matrimonio, y "viaja a través del tiempo" (de toda la historia de la humanidad) para buscar respuestas... conversando con personajes históricos que por alguna razón fueron referencia en el tema...
Comparto algunas notas que fui tomando, con algunos agregados míos:
La protagonista comienza dirigiendo sus preguntas al matrimonio Saint-Exupery... con quien tiene sus primeros diálogos "imaginarios"...
- El matrimonio tiene su “razón de SER” en sí mismo, no en teorías. Un misterio que es posible de ser vivido maravillosamente, sin saber leer ni escribir… solo se necesita estar abiertos al amor.
- ¿Será el matrimonio algo bueno en sí mismo, o tendrá cosas buenas y malas que se “compensan”?
- Un concepto a analizar: “en el amor, gana libertad quien la entrega” (¿será cierto?)
- Estar rodeados de semejantes, y sentir que somos especiales para alguien, nos hace ÚNICOS.
- La duda: ¿casarse quita libertad, te esclaviza…?
RESPUESTA: “los vínculos no esclavizan”.
El zorro del libro “El principito” nos explica que “domesticar” ES “crear lazos”. Un zorro salvaje es igual a cualquier otro zorro, pero cuando es domesticado, ambos, el domesticador y el zorro, pasan a ser únicos.
Los hombres ya no quieren ocuparse de “crear lazos”, porque para eso se necesita paciencia… se necesitan hábitos, ciertos ritos que nos unen especialmente… y que hacen que todo el resto de las personas “no sean únicas”, por más que, circunstancialmente, puedan ser especialmente bellas/atractivas... Una belleza vacía… no podría morir por esa persona bella, pero sí podría hacerlo por “mi mujer”, porque ES única… pero PARA ESO hay que crear lazos… PACIENCIA.
Si bien el matrimonio equivale a un lazo, a esposarse,
y algunos piensan que eso quita libertad...
La realidad es que los lazos PERMITEN la libertad
(¿será cierto?)
Los vínculos GENERAN libertad:
Muchos interpretan que quienes tienen más poder (poder de hacer lo que quieran… aún a riego de afectar a otros), tienen más libertad… bajo esa premisa, el rey, el dictador serían los más libres del mundo (aunque puedan estar aislados… yo, yo, yo, yo).
La realidad es que “el valor de las personas” está en las relaciones que establecemos (incluido el rey, que puede generar buenos o malos vínculos con los demás), más que en el poder de afectar a otros.
Una piedra aislada puede no decir nada, pero formando parte de la majestuosidad de una Catedral, pasa a ser hermosa. Formar parte de algo, vínculos... mientras más fuertes, mejor.
El hombre se equivoca cuando interpreta que será feliz afirmando su independencia, cuando, en realidad, el río es MÁS bello cuando atraviesa el imperio y “nutre nuestros rebaños, es sangre de nuestras llanuras y guía de nuestros navíos”.
Pero muchos, rechazan la posibilidad de ser trascendidos (porque exige compromiso y paciencia), prefieren contemplarse a ellos mismos como camino, como meta y como fin. Se interesan solo en lo que LES sirve, en lugar de intentar SERVIR en un proyecto más grande/trascendente... y ser parte de él.
La libertad necesita de la verdad, y la verdad es que el yo aislado y ensimismado no es la mejor versión del yo que puedo ser.
El vínculo con otro te ayuda a descubrir, valorar y realizar tu verdadero potencial y trascender.
O sea, alguien es más “SI MISMO” cuanto más “relaciones/vínculos” tiene. El árbol necesita raíces que lo vinculan/atan a la tierra, pero que le permiten crecer y VIVIR.
Si fuera posible medir la CALIDAD de un hombre, debería estar relacionado a la cantidad y calidad de sus vínculos. Las personas que no viven sus vínculos, no solo encierran egoísmo, sino que se mutilan a sí mismos.
LOS LAZOS NO ESCLAVIZAN:
La creación de un lazo muy profundo conduce a pedir matrimonio, cuando eres capaz de amar a alguien por encima de todo lo demás… cuando puedes liberarte de todo por amor, y elegir, LIBREMENTE, con quien compartir tu vida.
“Amar por sobre todas las cosas”.
Eres libre porque estás por encima de todas las cosas. Alguien es libre cuando puede amar por sobre todas las cosas. La primera necesidad del hombre para ser MÁS él mismo, MÁS libre, MÁS feliz.
De allí, de ese concepto, proviene el primer mandamiento de las tablas de Moisés de “amar a Dios por sobre todas las cosas”.
Cuando no amo de esa forma a mi esposa, me siento ahogado, atado por ella… y me surge la idea de “buscar 'liberarme' en otro lado”... ¡¡¡cuánta confusión!!!
Cuando el remedio es sencillo, aunque MUY costoso por el compromiso que exige: volver a domesticarnos (recrear los lazos).
El GRAN problema es cuando se vive el matrimonio como una negociación, una especie de “pacto social” (Rousseau): “renuncio a parte de mi libertad para vivir contigo -tener con quien convivir-… un cálculo en el que pierdo algo para ganar algo.
Sin embargo, la realidad es que “quien logra ser lo que ES EN ESENCIA, termina siendo lo más libre que puede ser”.
Un misterio que puede ser fácilmente interpretado con el corazón, aunque pueda ser difícil explicarlo con palabras. Lo esencial puede ser invisible a los ojos.
La libertad NACE cuando el yo se entrega al TÚ, porque entonces se asume la esencia en que fuimos creados, en la búsqueda del amor.
Los cristianos creemos que LA FORMA de Dios es aquella que conocimos EN Jesucristo.
Su vida ES entrega por el querer del Padre, y entrega por los hombres, para darnos nueva vida.
La forma de Dios ES la ENTREGA,
mientras más generosa y plena es la entrega,
se es más “uno mismo” …
se es más libre.
Sin embargo, cantaba SABINA (representando a tantos...):
“El matrimonio es una invención social, como las fronteras y las banderas. Estoy ferozmente en contra… los papeles solo empapelan”.
Sabina se pregunta: “¿el amor es una estrella con luz propia para el resto de la vida, o es un tubo de neón que se agota y puede cambiarse por otro?”
“Procura evitar amar de verdad, para no sufrir…”
“En sus poemas aletean fuerzas como el engaño y la venganza… siempre con sabor a frustración”.
La experiencia de quienes se manejan/manejaron de esa forma (negociar su conveniencia, sin entregarse al amor) parecería decir que en cada nueva relación, cuando se trata a las mujeres como luces de neón, después se descubre que eran estrellas… y eso duele, y el dolor quita libertad.
Entonces Sabina volvía sobre el tema: “... trato de buscar el equilibrio entre la lealtad y hacer cada uno lo que quiera…”.
Negociar para lograr mi conveniencia: egocentrismo... VS... entregarse plenamente: amor.
¿Cuál de las dos opciones resultará mejor... o en mayor LIBERTAD?
A pesar del éxito de Sabina, una reflexión serena nos lleva a la certeza de que no inventamos el amor verdadero, no se trata de un invento social… pero algunos interpretaron, erróneamente, que en ese "invento" se perdería la libertad.
Es fácil comprender que cuando uno se compromete, algo cambia en la vida. Libremente elegimos relaciones, que cuando afectan lo más íntimo de nuestro ser, nos transforman.
Por la libertad del SI, se establece un vínculo que te trasciende.
Pero no funciona con solo querer que funcione… debe amarse de acuerdo con el amor VERDADERO. El matrimonio debe realizarse como lo que ES el matrimonio mismo... no hay otra opción para que "salga bien".
Una pareja debe adecuarse al misterio del matrimonio, y no el concepto de matrimonio a los “caprichos” de una pareja.
El vínculo no es un invento, lo que sucede entre quienes se aman y desean vivir el uno para el otro ES MUY REAL desde el inicio del hombre… una “atadura” que ellos mismos crean. Se vinculan por la fuerza unitiva de la ENTREGA, y dejan de ser dos para ser una sola carne.
Para que haya vínculo debe haber libertad, consentimiento libre.
El matrimonio es fruto del amor pasado, expresión del amor presente, y compromiso futuro. Se casan porque se amaron y se aman, pero principalmente, se casan PARA amarse más.
La ESENCIA única y especial del matrimonio es anterior a cualquier traje cultural (el matrimonio es anterior a los papeles). El matrimonio pertenece a la naturaleza del hombre.
Dos formas de unión:
1- el “yo” predomina sobre la unión, y establece formas y condiciones que regulan la convivencia.
2- hay una forma ancestral de unión, donde predomina la entrega del amor por el otro.
En el primer caso, cada uno en la pareja pretende organizar “la unión” a su medida (a la carta), y pueden chocar con pocos medios para reparar (porque predomina el enfoque en sí mismos); en el segundo la pareja se adapta a una forma de relación, donde el matrimonio tiene su ADN propio: unión libre y liberadora basada en el amor (entrega por el otro... buscando la felicidad del otro, encuentro la mía).
PROBLEMAS Y MISTERIOS
Es interesante entender que en la vida se nos presentan problemas y misterios.
El problema es externo a mí, y se resuelve con técnica.
El misterio es interno a la persona, y además ella está implicada… no lleva una solución racional preestablecida. No se resuelve con la técnica, como puede ser en el caso de un teorema, donde siempre existe la misma solución para el problema.
El matrimonio es un misterio... un misterio que debe intentar comprenderse y resolverse con el corazón. Tenemos las herramientas, pero necesitamos agregar compromiso y predisposición... el premio puede ser el más grande (la felicidad), pero hay que ganarlo con la ACTITUD.
Hasta acá podemos ir afirmando lo siguiente:
- el matrimonio es algo bueno en sí mismo. Debe vivirse en libertad.
- No es una imposición social. Es como ES en sí mismo, aunque no existiera ninguna sociedad y solo hubiera una sola pareja.
ADÁN y EVA. El arjé del matrimonio (arjé = el inicio).
“Hagamos al hombre a imagen y semejanza.
Varón y mujer los creó.
Creced, multiplicaos, llenad la tierra y sometedla”.
Eva: “solo nosotros vivimos la época de oro del matrimonio“.
Los misterios no se pueden explicar con teorías matemáticas… como todas las ideas importantes y vitales.
Adán: “sería un error pensar al mundo, creado por Dios, como algo “fuera” de Dios… como algo que hubiera quedado “externo” a Él, y de lo cual se desentendiese. Como si lo hubiera hecho una máquina...” NO, la creación es la obra de un Ser personal ("obra de autor", como por ejemplo: la música).
Quien contemple al hombre, de algún modo debería reconocer a su Creador.
“Sin embargo, Dios expresó la mejor imagen de Sí Mismo, pluripersonal (trinitario), en el matrimonio.”
Adán solo y Eva sola eran imagen y semejanza de Dios, pero “Adán y Eva” (unidad de dos) en comunidad de amor, reflejan de manera MÁS explícita a ese Dios Creador que ES amor (que en esencia ES Trinitario).
San Juan Pablo II: “el hombre llega a ser imagen de Dios no tanto en el momento de soledad, CUANTO en el momento de comunión”.
Cada persona, como imagen de Dios, está LLAMADA a la comunión…
en el caso del varón y la mujer en el matrimonio,
incluye la comunión corporal de la sexualidad.
“El matrimonio refleja algo que lo trasciende, debiendo ser IMAGEN de Dios en esa `uni-dualidad` de los esposos que se hacen una sola carne creadora”.
Con la sexualidad, Dios estableció otra llamada hacia el ENCUENTRO.
La creación estuvo concluida cuando Adán y Eva se unieron en una sola carne creadora.
En ese momento, la imagen de Dios ya estaba totalmente encarnada en la materia.
La atracción sexual es un DON de Dios, donde la sexualidad se ordena al proyecto amoroso de Dios.
¿Podemos intentar comprender la diferencia entre la mirada que admira, de la mirada que desea?
Encuentro 🆚 posesión.
El corazón que admira la comunión se separa de la mirada que desea y pretende utilizar, de esa mirada que cosifica al otro.
No es que el matrimonio sea el lugar “lícito” para la unión carnal, sino que conlleva el privilegio de unirse… porque, por el contrario, hasta se puede “cosificar” a la propia esposa o esposo.
Es tremendamente triste (y realista, debido a nuestra libertad) que la manifestación de mayor plenitud de la vida divina pueda ser pervertida y usada del modo que divide, que prostituye, que degrada a la otra persona.
BALDUINO y FABIOLA (reyes de Bélgica del siglo XX, ejemplo de matrimonio cristiano… donde Balduino escribe: “de adolescente descubrí que Dios me y nos amaba en la persona de Jesús, que si nosotros lo aceptábamos, podíamos tomar a Dios como padre y a la Virgen María como madre”).
“Sigo siendo el mismo hombre débil…
pero ya no me desaliento,
porque me siento amado en forma incondicional“.
Ante una pregunta sobre el matrimonio/divorcio, Jesucristo hace referencia al proyecto original de Dios sobre la unión conyugal: “El varón dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer en una sola carne. Que el hombre no separe lo que Dios ha unido.”
Esta respuesta RESUME la VIDA NUEVA que propone Jesús respecto al matrimonio. Rescatando la idea original del matrimonio, buscando romper con la degeneración de la historia.
¿Es nuestro matrimonio imagen y semejanza del amor que ES Dios?
O en el caso del hombre nuevo, después de Jesús, ¿es nuestro matrimonio imagen del amor de Jesús por Su Iglesia?
Redimir = hacer nuevas las cosas.
¿Qué es el matrimonio SACRAMENTAL?
El matrimonio como testimonio misionero de Dios:
“Los casados están LLAMADOS a que,
a través de cómo sean ellos en forma visible,
se vea cómo ES el Dios ‘invisible’”.
Dios es el origen de todo principio de vida, de toda relación creadora, de toda libertad y de toda la existencia.
Como no podemos conocer como era la época dorada del matrimonio de Adán y Eva, Jesús/esposo nos muestra el amor que debe existir hacia Su amor, la Iglesia (un amor SIN límites, confirmado en la pasión).
Dios no nos enseña cómo debe ser el matrimonio de manera “informativa” … sino de manera formativa, de forma que se nos haga carne… debemos exponernos a la Luz de Dios, que no solo nos ilumina, sino que debemos permitirle que nos BRONCEE.
Es necesario exponernos… y PACIENCIA.
Que además de informar, nos forme y nos trans-forme.
Los cónyuges no están llamados a cumplir preceptos, sino a vivir la vida matrimonial en ESENCIA (amar de manera tal que se vea EN ellos lo que es Dios… entregarse, cada uno darse POR el otro).
Según San Pablo Dios nos ha UNGIDO, por lo cual, los bautizados tenemos el Espíritu para unirnos entre nosotros COMO se une Cristo a Su Iglesia.
Oración esponsal sacramental escrita por Balduino:
“aumenta en mí el amor que viene de Ti para ella.
Cólmala de Tu santidad y Tu paz.
Enséñame a amarla con ternura,
aceptando sus ritmos y su manera de organizarse y de pensar,
que no son necesariamente los míos,
a aceptar sus contradicciones.
GRACIAS por haberme confiado este tesoro…
y GRACIAS por mostrarme Tu amor a través de ella,
en forma silenciosa y activa,
fuerte y tierna a la vez”.
Los cristianos CONFIAMOS en lo que llamamos GRACIA SACRAMENTAL:
Cómo que el Espíritu Santo nos acompaña y nos ayuda a ser MÁS ese matrimonio esencial que estamos llamados a ser y que nos plenifica de felicidad.
Sin embargo, muchos se casan y sus matrimonios no son “nuevos”, como Cristo nos enseñó en ese amor incondicional e ilimitado a Su Iglesia… se va constituyendo como ambos cónyuges lo van haciendo… y pueden aparecer vicios de ese matrimonio desgastado por “el mundo” que Cristo vino a redimir, predominando egoísmos, riñas, separaciones…
En realidad, eso sucede tanto en matrimonios cristianos como en los no cristianos… Cristo/Dios, SOLO PUEDE conceder la gracia (Su Espíritu) a quien lo desea… abiertos a un proyecto de amor común, abiertos a la vida, a la fidelidad entre ellos y con un plan eterno de confianza mutua.
TERTULIANO (converso del siglo II)
Carta a su esposa (año 199):
“¿Cómo podré describir la felicidad de este matrimonio?
Dos fieles UNIDOS en una única esperanza, un solo deseo, respeto y servicio.
Hermanos y colaboradores sin diferencia entre carne y espíritu. JUNTOS se arrodillan y oran, ayunan y se instruyen, se exhortan y se confortan.
Sin secretos, con la misma dignidad, iguales en la persecución y en la consolación.
La limosna no genera conflictos, la convivencia cotidiana no conoce impedimentos.
Compiten en servir mejor a Dios, Quien les manda paz. Dónde está Él no hay lugar para el mal.”
ELOÍSA Y ABELARDO (filósofo medieval)
¿Hay un matrimonio natural y otro religioso?
Cuando se injerta un árbol de pera con otro de manzana, se genera un híbrido que no da algunas manzanas y algunas peras, por el contrario, da un producto nuevo.
De la misma forma, el bautismo nos transforma en hijos de Dios, lo cual impregna todo nuestro ser (no se trata de un añadido) … en cada hecho en el que pasamos a participar a partir de allí, lo hacemos como hijos de Dios. El amor MÁS fructífero y creativo es el de los esposos, allí se plenifica la imagen de Dios en los hombres.
¿Es necesario que lo certifique un tercero? ¿El estado, otro hombre, o la Iglesia?
El hecho de casarte ANTE alguien, no significa que ese alguien te case.
Solo pueden casarse LOS QUE SE CASAN. Son los propios contrayentes quienes administran en sacramento.
La decisión de entrega total, en su ser masculino y femenina, debe ser personal y libre… para SER un matrimonio, se unen en una sola carne.
Luego, institucionalmente denominamos matrimonio civil o religioso/”de la Iglesia”, a quienes cumplen con temas de organización interna de esas instituciones.
En esencia, solo quienes se casan son los ministros de su sacramento.
Cada institución, frente a la cual cada pareja matrimonial desee ser reconocida, tendrá sus formalismos (ej: el estado o la Iglesia).
Por lo tanto, puede haber algún matrimonio verdadero no reconocido por alguna institución; de la misma forma que alguna institución reconozca un matrimonio que, en esencia, no lo sea.
Al mismo tiempo, también en esencia, TODO lo que hacemos los cristianos bautizados, lo hacemos EN y CON Cristo. Por eso los cristianos nos casamos EN la Iglesia.
El matrimonio cristiano busca adoptar en su vida la actitud de entrega de Cristo/esposo hacia la Iglesia/esposa.
CUESTIONES PRÁCTICAS
Muchos postulan que, respecto al matrimonio, “con los tiempos que corren, la Iglesia parecería estar ‘anclada’ en la Edad Media… muy anticuada”.
Mientras tanto, al mismo tiempo, todos sabemos que hay enseñanzas que son universales, y que no dependen de épocas, costumbres o modas…
Hay verdades que las comprendemos más fácilmente con el corazón que con la razón. Ej el valor de cada persona, la dignidad de la sexualidad, las exigencias del amor pleno…
Un buen proceder en estos temas será vuestra sabiduría:
“No les preocupen demasiado las leyes ‘modernas’, ES la belleza de vuestras vidas la que debe regir las leyes, y no las leyes regir las costumbres”.
CUIDADO:
Que no se te olvide el matrimonio original (de Adán y Eva), y la redención sobre como ama Cristo a Su Iglesia, porque fácilmente puedes perder el norte en la vivencia diaria del amor, la sexualidad, la procreación humana y la defensa de toda vida… en definitiva, en el matrimonio ESTÁ EN JUEGO LO MÁS GRANDE DEL HOMBRE.
¡Que todos descubran LA verdad en nuestra forma de vivir!
Según donde queramos ir debemos recorrer un camino u otro.
La Iglesia promueve un camino de unión enamorada, respetuosa y fiel,
que madura rejuveneciendo la idea original de Dios sobre el matrimonio.
Al pragmatismo del hombre de hoy le cuesta aceptar un matrimonio TAN bello como el basado en la comprensión, consuelo, compañía, unión, fidelidad, perdón sin cansancio, cariño, sexualidad generosa, servicio… hasta la cruz si fuera preciso. Parece un imposible, resulta difícil admitir que sea posible TANTA belleza. ¿Una mitología irracional para “el mundo”?
¿Será posible que los cristianos puedan aparecer como unos reprimidos, por privarse de tantos “placeres”?
Cierta vez preguntaron a San Juan Pablo II si el cristiano de hoy puede vivir el noviazgo y el matrimonio que propone la Iglesia de Jesús. El entonces papa respondió, a su vez, con otra pregunta:
¿de quién hablamos?
¿del hombre caído, o del hombre redimido?
El hombre caído tiene una mirada corta, en la que predomina el placer.
El redimido, aun con posibles nuevas caídas, pero con la esperanza de lograr lo mejor con la ayuda de Dios, busca una mirada más sabia, atemporal, donde predomine la búsqueda de la verdadera felicidad.
Será un error si se lo mira sólo como una verdad teórica, sin compromiso de vida… sino que debe ser enfocado como una interesante premisa lógica, dependiendo “dónde” nos apoyamos para la intención del logro de nuestros objetivos... que CAMINO elijamos seguir.
A veces se interpreta a una Iglesia amenazante… “si haces esto, o no haces aquello…”
El matrimonio es anterior a la Iglesia, y ES lo que ES a pesar de ella. La iglesia solo busca defender verdades según una coherencia que conduzca hacia un fin. No debería imponer, solo advertir y ayudar a buenas reflexiones.
A pesar de todas las apariencias, el mensaje cristiano SIEMPRE busca ser de alegría y no de amenaza… aunque pueda malentenderse.
A veces cuesta entender la diferencia entre un problema que requiere ser resuelto, de un misterio que podemos intentar conocerlo, aceptarlo y encauzarlo.
El ser humano, creyente o no en un Ser Superior, reconoce que hay problemas y misterios.
También entendemos que existe la dureza de corazón… entre no creyentes y creyentes.
PABLO VI y LAS RELACIONES SEXUALES abiertas a la vida (humanae vitae)
“un aspecto fundamental de la vida personal, conyugal, familiar y social de hombre”.
El AMOR existe. El cuerpo humano no es solo carne. El sexo no es solo biología. La configuración del amor conyugal es la de darse por completo.
¿Se puede separar lo material de lo espiritual en la sexualidad?
La sexualidad humana no es solo biología, ES misterio y GRANDEZA, la expresión carnal del espíritu, que se hace uno con la carne y se expresa.
En distintos momentos de la historia, la Iglesia se opuso a algunos enfoques de los hombres/sociedades sobre algunos misterios, que impedían apreciar la BELLEZA del hombre como creatura:
- ante la esclavitud, la Iglesia grita ¡NO!
- ante la consideración infrahumana de nativos con menor desarrollo tecnológico, la Iglesia grita ¡NO!
- ante el asesinato del no-nacido, la Iglesia grita ¡NO!
- ante un abuso de la burguesía sobre los obreros, la Iglesia grita ¡NO!
- AHORA, ante la DES-humanización de la sexualidad humana, la Iglesia grita ¡NO!
La sexualidad debería ayudar al varón y a la mujer a salir de su aislamiento y egoísmo abriéndose al otro, para complaciendo al otro en ayudarlo a llegar al éxtasis temporal de la unión carnal, se eleven juntos en la alegría y en el AMOR.
La sexualidad, según como la llevemos a cabo, puede resultar en unión plena y sublime, que resulte una pre-gustación del amor pleno, infinito.
Esto puede malograrse si en el acto sexual, la entrega por amor se reduce solo al placer carnal egocéntrico, o a la manipulación de este, por alguno de los miembros de la pareja.
Cada persona que compone una pareja comprende la diferencia entre los extremos de la entrega y la manipulación, que pueden suceder durante el acto sexual… Todos “navegamos esas aguas”, a veces más cerca de una “orilla”, otras veces más cerca de la otra… pero, en el fondo de nuestra conciencia, sabemos hacia cual orilla debemos acercarnos, para experimentar la felicidad (manipulación de mil formas 🆚 entrega amorosa).
La unión carnal no une de cualquier forma.
Puede resultar en la unión más plena y sublime, o hasta puede terminar en engaño, aislamiento y degradación.
La UNION del acto sexual se plenifica EN la entrega… cuando no es así, no termina cumpliendo con la esencia de este y sobreviene cierta insatisfacción… como la de un amigo que saluda a una sombra, o el peluquero que peina a una calva, o el miope que mira sin lentes. La unión carnal no se da de cualquier forma… se requiere “la lógica de la totalidad del don, o de la donación total”.
Los gestos sexuales fueron ideados con un fin de entrega, unidad y reproducción… con placer.
Pero el hombre puede “disecar” y separar, y hacerlo solo por placer… y luego quedar con sensación de no plenitud, y “no saciedad” … ya que los “gestos” no cumplieron su finalidad.
Algo parecido a la sensación de comer, lo cual se hace para saciar la necesidad alimenticia, y puede hacerse con placer. El comer sin límites no cumple con su finalidad natural… al mismo tiempo, el hombre puede tener abundantes manjares por delante, y no comer. Los excesos en el comer enferman.
Es importante vivir los gestos según su finalidad y sentido.
No hay un teorema que explique esta tesis, sino que es un misterio que se entiende con el corazón y la honestidad de nuestra conciencia.
Muchos de los que podemos comprender estos temas, luego en la diaria, puede que nos cueste cumplirlos… de eso se trata reflexionar/aprender… para que en todos los momentos predomine nuestra esencia como personas frente a las “apetencias circunstanciales e instantáneas”.
La sexualidad en el matrimonio requiere responsabilidad en la transmisión de la vida… y al mismo tiempo, que los gestos sexuales tengan el sentido esencial que deben tener.
Los avances científicos que pretenden controlar la apertura a la vida pueden llevar al riesgo de banalizar el acto sexual, focalizándolo solo en el placer personal… que las relaciones respondan más al impulso de la pasión que al del amor unitivo.
“¡Que nada pervierta algo santo!”.
Paternidad responsable.
Sócrates decía que “el arte del pastor está dictaminado por la naturaleza de las ovejas”.
El noviazgo es una etapa esencial para ganar sensibilidad por la esencia de lo humano… descubriendo el sentido de los gestos sexuales y adquiriendo el dominio responsable que nos capacite para que siempre mande el amor por sobre la pasión (SEÑORÍO)… abrazando la totalidad del otro, desde la libertad del AMOR.
“Saltar etapas” es como pretender ir a la universidad sin haber pasado por el colegio secundario, o quien pretende quebrar el récord de la maratón sin haber entrenado.
El noviazgo será el cimiento del matrimonio.
El acto sexual es misterioso. No se domina como las matemáticas, sino que lo desentraña quien lo vive respetuosamente.
BACH y ANA MAGDALENA
“El temor de Dios”… se refiere al respeto por lo sagrado (no a un “temor” por una reprimenda).
Ese “temor/respeto” acrecienta las bondades que Dios busca resaltar en la unión matrimonial.
Quien vive en el temor de Cristo, se somete a su amor.
Las palabras “temor” y “someterse” pueden generar preocupación en algunas personas, pero hay que entender que temor solo expresa respeto, y cuando el sometimiento es AL amor (a la perfección del amor), ¡todo será bueno!
Ese “sometimiento” nunca conlleva una pérdida de libertad, ya que libremente el alma busca ese acercamiento al amor, por quien se entrega sometida. Se trata de un deseo de quien ama profundamente, y se siente amado.
SOMETERSE implica ACEPTAR su forma de ser, sus particularidades; SATISFACER sus necesidades, estar atento a preferencias…
San Pablo dice: “maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo ama a Su Iglesia, dispuesto a entregarse a Sí mismo por ella para santificarla. Amadlas como a vuestro propio cuerpo.”
Por tanto, los maridos deben someterse de igual forma que las mujeres.
Cada miembro de la familia cumple roles diferentes, aunque todos tengan la misma dignidad como personas.
“igualdad radical, asimetría funcional “
Este concepto debe ser reflexionado muy profundamente, no solo en el matrimonio, sino en toda la familia. No es infrecuente que se produzcan marginaciones, que alguien se vea oprimido o tratado como objeto, manipulaciones… el matrimonio es el ejemplo, el "espejo" para todos.
El sometimiento es voluntario, por amor… nunca debe hacer referencia a “dominio”.
El matrimonio debe nacer bajo el signo de la HUMILDAD.
Someterse no está vinculado a la humillación, sino a la humildad.
En el noviazgo, no se trata de conocer el cuerpo del otro, sino de conocer su alma… y descubrir si ambos están dispuestos a someterse juntos a la entrega por el otro. En ocasiones puede que no haya la correspondencia que uno espera… en algunos casos puede ser cierto, en otros puede tratarse de una evaluación injusta. En el caso que sí sea cierto, nos obliga a una mayor entrega, como Jesús.
Puede suceder que uno se entregue más en un aspecto, y el otro en otro aspecto… debemos ser generosos al momento de evaluar.
Al inicio del libro se había mencionado “la libertad de lo bien arraigado “… ahora se menciona “la libertad del bello sometimiento mutuo, con Jesús como fuente y modelo”.
Aunque puedan existir distintas costumbres, caracteres y/o personalidades, puede surgir una preciosa fusión de comportamientos, cuando se logra una profunda madurez.
ISAAC DE SIRIA
“Hermano, ojalá descubras en ti la compasión que Dios tiene por el mundo.
Que ese sea el espejo donde veamos la imagen y semejanza con nuestro Creador,
a Quien debemos imitar, ya que un corazón duro y sin piedad no será puro.
Pero el hombre compasivo es el médico de su alma”.
Que eso sea lo que se refleje en tu matrimonio.
Quita aquello que lo oculta (egoísmo, soberbia, todo tipo de impurezas), y allí lo encontrarás, en el fondo de tu corazón.
Que veas reflejada la imagen de Dios en tu matrimonio… y que el mundo también la vea.
El matrimonio compasivo es el médico de sí mismo.
SAN PABLO… para toda la vida
Dios nos enseña un amor fiel y absoluto. Para que nosotros lo veamos, y el mundo lo vea… sobre todo EN el matrimonio.
Carta a la comunidad de Éfeso: “maridos, amen a sus mujeres como Cristo ama a Su Iglesia”.
A la larga, la indisolubilidad del matrimonio puede ser difícil sin reflexionar sus fundamentos, como al mismo tiempo es IMPRESCINDIBLE habiéndolos reflexionado.
A pesar de la caída de Adán y Eva, Dios/Jesús redime el matrimonio, no como un “pacto”, sino como una entrega.
Hay momentos en la vida en los que el hecho de respetar decisiones tomadas tiempo atrás pueden resultar costoso, pero pueden ser momentos de CRECIMIENTO. Caminos y situaciones difíciles, pero de crecimiento.
Pasar las crisis con FIDELIDAD y con PERDÓN!
HIJOS
El matrimonio tiene el PODER de crecer como una FAMILIA.
Es el AMOR el principal condimento que constituye a cada uno en su rol de madre, padre, esposo/a, hijo/a, hermano/a… primos, tíos, abuelos.
Sería un enfoque egocéntrico pensar al matrimonio solo como un “juego de dos” …
Quienes están abiertos a la entrega VALORARÁN cada fruto de esa entrega, que pueda presentarse o no (según muchísimos factores, incluidos aquellas sagradas intenciones de quienes, por alguna razón, no puedan tener descendencia propia).
Cada nuevo integrante de la familia tendrá la misma dignidad, y merecerá sagrado respeto.
La sexualidad matrimonial debería ser siempre fecunda,
aunque no siempre resulte fértil…
La fecundidad es algo que crece en el corazón del hombre (mujer y varón),
mientras que la fertilidad es un concepto que se expresa en la biología.
El acto sexual no es un hecho intrascendente. Siempre transforma de alguna manera… en la dirección en que cada uno le termine dando. Tiene una “carga” en sí mismo que “siempre/suele” dejar alguna huella…
La palabra fecundidad tiene una connotación positiva, al punto que el acto sexual puede ser MUY fecundo, porque puede santificar la relación y la comunión de los esposos.
En el acto conyugal, la fertilidad pasa a ser una dimensión de la fecundidad.
Esta es una gran diferencia entre el hombre y los animales… aunque el hombre (varón y mujer) pueda conducir su sexualidad hacia una actividad puramente instintiva que solo busque el placer propio, parecido a los animales (pudiendo hacerlo antes de casarse, y luego dentro o fuera del matrimonio, incluso hasta con su propia/o esposa/o), sin encontrar allí ningún tipo de fecundidad en el vínculo… aunque si quede algún tipo de huella en esa alma, que al no ser fecunda, posiblemente será una huella desfavorable.
La fecundidad del acto sexual es un misterio que cada corazón de varón y mujer pueden reconocer… aunque pueda ser difícil de explicar. Y está en relación con el vínculo con el otro.
Al mismo tiempo, un matrimonio puede ser fecundo por fuera de la genitalidad.
Pueden ser igual de padres de un hijo que adoptan, aunque ellos no lo hayan concebido. Las relaciones, obligaciones y derechos son exactamente los mismos en una familia con uno o más hijos adoptados (hijos por amor), que en aquella que los hijos fueron concebidos por los padres (hijos por biología y por amor). En ambos casos, la fecundidad puede estar presente exactamente igual, o lamentablemente también faltar, de padres a hijos y entre todos los miembros de la familia.
Un hijo no es un “derecho” de los padres, sino un DON que se recibe, y que por lo tanto, conlleva una responsabilidad.
Podemos afirmar que los hijos SI pueden “reclamar” su derecho a padres amorosos.
No se debería pretender manipular al “hijo”. La técnica (hijos de laboratorio) nunca podrá reemplazar a la ética de la libertad, el acuerdo, el cariño que cada niño merece.
Frente a un hijo “de la técnica” no estaremos respetando la igualdad de derechos que tiene todo niño de tener una familia, idealmente con una mamá y un papá que intentan lo mejor por ellos y para ellos (siempre el mismo dilema humano: donación/entrega vs egocentrismo).
Los padres, como todos los seres humanos, estamos llenos de debilidades… los hijos, y los niños en general, son pequeñas (o grandes) BATERÍAS que nos impulsan “cada mañana”, que nos dan fuerzas para seguir adelante y ser mejores como esposos, lo cual se traduce en buenos ejemplos para esos niños, que necesitan crecer BIEN guiados…
Eso no significa “guiados sin errores”, pero SI significa “guiados CON amor”.
Todos podemos generar buenos ambientes VIRTUOSOS, donde podamos equivocarnos y corregir, acertar y aplaudir…
Los adultos podemos generar “esos espacios” … pero los chicos también! Incluso con más fuerza y espontaneidad.
Esos espacios terminan siendo USINAS de maduración en buenos hábitos (incluso de reparación para algunos hábitos que requieren cambios). Esos buenos hábitos terminan siendo GARANTÍA de PAZ para las familias, las sociedades y el mundo… el mejor ANTÍDOTO para cualquier guerra, sea entre países, pandillas o intrafamiliares…
El principal garante de TODO ESO es un buen matrimonio.
No un matrimonio perfecto, sino uno que INTENTE ser lo mejor posible, en eso de donarse por amor… con todas las equivocaciones que impliquen intentos de reparación… en esto del camino hacia lo ideal (¿perfección? Recordemos que se trata de un misterio), el hecho de perdonar y aceptar el perdón terminan siendo herramientas ESENCIALES.
LAS BODAS
Si bien el sacramento matrimonial es llevado a cabo por el consentimiento de los novios, ¿por qué la necesidad de hacerlo público?
La boda (celebración social y festiva del consentimiento íntimo) es como el traje… que cumple con las costumbres y con determinados formalismos (ya sean del estado o de la Iglesia, o cualquier otra institución ante la cual los esposos quisieran formalizar su unión).
Si bien la constitución del matrimonio por amor es una decisión íntima y personal de cada pareja, la conformación de una nueva familia tiene gran impacto en la dimensión social organizativa.
Formal y operativamente cada matrimonio dependerá de la sociedad en la que vive… y a su vez, todas las sociedades dependen de que se vayan conformando nuevos matrimonios.
La sociedad, además, asume un rol de cuidado de esa nueva familia (algunas sociedades lo llevarán a cabo mejor que otras).
Los cristianos y muchas otras creencias también, además, creemos que el matrimonio es algo sagrado (un misterio, como se expresó varias veces).
Se diferencia de los demás contratos sociales por ser sagrado en sí mismo. En cualquier contrato, si una de las partes quiebra su compromiso firmado, la otra parte queda liberada a proceder como mejor le parezca. En el caso del matrimonio no funciona así, si uno de los cónyuges comete adulterio, el otro sigue ligado a su compromiso nupcial de fidelidad.
El matrimonio es santo en sí mismo, no porque se celebre en una Iglesia, sino que por el hecho de ser una nueva unión destinada a la santidad, recibe la bendición de un sacerdote.
Todo este escrito solo busca FUNDAMENTAR la importancia del matrimonio…que hoy se tiende a banalizar...
¿Cómo, cada uno de nosotros, podemos ir acostumbrándonos a que se tome como algo de menor importancia al compromiso?
Interpreto que toda esta reflexión ha sido útil para mi propia persona, pero eso es lo menos importante, ya que yo ya estoy convencido que el mundo depende de las sociedades que lo componen, cada sociedad depende de las familias, y el cimiento de cada familia ES el matrimonio… por lo cual está claro para mí que se trata del principal vínculo social que existe, y el que marca el rumbo de la humanidad (de donde saldrán los nuevos individuos que se integrarán al mundo) …
Pero LO IMPORTANTE es ¿qué te pareció a VOS?, que estás leyendo estas líneas.
¿Podemos defender JUNTOS al matrimonio?
O ¿seguimos en la etapa en la cual todavía debemos justificar su razón de existir?
Las nuevas generaciones están viviendo bajo las premisas de un “amor libre sin compromiso”.
¿Qué podemos esperar de un mundo egocéntrico sin compromiso?
¿Qué podemos esperar si ayudamos a renacer el COMPROMISO POR AMOR?
En estos días aumentamos nuestros rezos por la PAZ en el mundo... Te dejo una pregunta:
¿Existe algo que interpretes que pudiera ser más importante para garantizar una PAZ SUSTENTABLE en todo el mundo, que el hecho de ayudar a fortalecer a los matrimonios (en toda época y cultura)?
Contratapa del libro
me quedo con la idea de que el libro debió llamarse:
EL MISTERIO DEL MATRIMONIO
que esposándonos,
¡nos hace libres! ... por amor

9) EL MATRIMONIO desde la investigación científica y el rendimiento económico. ¡La GRAN paradoja!
En este BLOG he analizado al matrimonio desde distintos ángulos... filosófico, antropológico, teológico, “sentido común”, reflexiones de personas destacadas, etc., etc... (* ver al final).
PEEERO, el mundo de hoy da más importancia al aspecto CIENTÍFICO... analicemos entonces QUE ESTÁ DICIENDO LA CIENCIA respecto del matrimonio.
Primer comentario, la GRAN paradoja:
“El ser humano es un ser social que busca la felicidad.
Mientras las sociedades están ‘abandonando’ al matrimonio,
la ciencia está diciendo que el matrimonio es
el principal camino a la felicidad”.
La cultura "última" insiste en que el matrimonio y la familia impiden
que las mujeres tengan una vida plena y feliz.
Los datos científicos muestran justo lo contrario.
Analicemos en qué se FUNDAMENTA esta apreciación científica.
El “Institute for Family Studies” es una organización sin fines de lucro estadounidense, con sede en Charlottesville, Virginia, que se dedica a investigar y promover el matrimonio y la estabilidad familiar, basado en la investigación social.
Tiene muchas publicaciones, entre ellas una que se titula “Married people are living their best lives”, donde expresan:
La antropología ha demostrado que el matrimonio es un “universal cultural” presente en todas las épocas y en todas las sociedades, desde las de cazadores-recolectores pasando por los antiguos imperios. Ya las conferencias del filósofo estoico romano Musonio Rufo del siglo primero (considerado el Sócrates romano por su enfoque pragmático y moral) contienen abundante información sobre el matrimonio, incluyendo sus beneficios para las personas (al afirmar que ninguna unión es más necesaria o agradable), su propósito legítimo (la procreación, así como la compañía y el amor) y sus efectos en la sociedad, afirmando: «Quien priva a las personas del matrimonio destruye a la familia, la ciudad y, de hecho, a toda la raza humana».
Medición del bienestar
Gallup, Inc. es una consultora norteamericana fundada en 1935, líder mundial en el análisis del comportamiento social, cuenta con la que podría ser la mayor base de datos jamás creada sobre bienestar subjetivo. Ya en el siglo XXI y durante un período de más de 10 años, Gallup recopiló datos de 2.578.342 adultos estadounidenses. Se les preguntó cómo calificarían su vida actual, donde cero representaba la peor calificación posible y diez la más alta. Luego, los investigadores preguntaron a los participantes qué nivel de felicidad anticipaban tener dentro de cinco años... con las siguientes conclusiones:
Las personas casadas reportan mayor bienestar,
y mayor probabilidad de progreso.
En 2023, los adultos casados de entre 25 y 50 años tienen 17 puntos porcentuales más de probabilidades de prosperar que los adultos solteros, frente a los 12 puntos porcentuales de 2009.
La diferencia entre 2020 y 2023 es de 20 puntos porcentuales tras ajustar por raza, etnia, edad, nivel educativo y género. La educación es un fuerte predictor de felicidad, pero los datos mostraron que los adultos casados que no asistieron a la escuela secundaria valoran sus vidas de manera más positiva que los adultos solteros con un título de posgrado.
“El matrimonio parece importar más que esos factores cuando se trata de algo como vivir una vida plena”, dijo Bradford Wilcox, profesor de sociología y director del Proyecto Nacional del Matrimonio en la Universidad de Virginia. Wilcox revisó y editó la investigación de la encuesta de Gallup.
“Somos animales sociales. Y como dijo Aristóteles, estamos programados para conectar”, agregó.
Ante estas fuertes conclusiones se puede argumentar que el estado civil no se asigna aleatoriamente... las personas que son persistentemente más felices pueden tener mayor probabilidad de buscar el matrimonio y de recibir propuestas de matrimonio, en cuyo caso, el bienestar podría ser previo al matrimonio. Pero en cualquier caso, esas personas que eligieron casarse PERSISTIERON con una mayor percepción de bienestar, y de potencial de crecimiento.
“Tal vez la felicidad ligada al matrimonio tenga algo que ver con lo que la gente espera de él. Las personas eligen cada vez más, cónyuges que son más como mejores amigos, que como parejas apasionadas”, dijo Kerner por correo electrónico. “Significa que esas personas eligen a sus parejas basándose en cualidades que probablemente promuevan la estabilidad y la satisfacción a largo plazo”.
“Significa conectar con alguien que sea un refugio seguro y estable, que te apoye ante cualquier adversidad”, afirmó la Dra. Monica O’Neal, psicóloga de Boston.
Conclusión:
El matrimonio hoy es una institución legal y cultural que, al menos en parte, simboliza, establece, celebra y consolida una relación profundamente íntima entre adultos. En el análisis de estos datos, es relativamente fácil observar que las personas casadas disfrutan de un mayor bienestar al reflexionar sobre su vida. Evalúan su vida actual y futura como más cercana a la mejor vida posible.
La superioridad en expectativas de crecimiento entre quienes están casados persiste al separar por preferencia política, por religión, o por distintos niveles de ingresos del hogar.
Además de las percepciones individuales, se evaluaron datos de 919 áreas metropolitanas, y en esos grupos, las personas reportan mayor bienestar en lugares con tasas de matrimonio más altas, con un aumento en el porcentaje de personas que prosperan. En general, las comunidades son más felices cuando hay más personas casadas, y cuando los niños se crían en hogares con padres casados.
Se ha detectado una clara diferencia en la tasa de muertes por desesperación (se evita usar la palabra suicidio), que han ido en aumento en los últimos años, junto con el abuso de drogas y alcohol. La proporción de estadounidenses que dicen estar contentos con su vida ha ido disminuyendo durante varias décadas.
Estas tendencias suelen atribuirse a factores como la desigualdad económica, el fracaso escolar o las cuestiones raciales. Pero Brad Wilcox, afirmó que esos factores no son la verdadera causa. "El principal problema que impulsa muchos de nuestros mayores problemas en el país es el abandono del matrimonio en Estados Unidos", afirmó Wilcox.
En resumen, al menos en Estados Unidos, parece que el bienestar fluctúa según el estado civil... lo cual no es solo una suposición, sino que también está respaldado por datos.
Otro informe del Institute for Family Studies propone el casamiento en edades jóvenes, bajo el título “Want a great life hack? Marry in your 20s”.
“No hay nada mejor que volver a casa y encontrarte con una esposa/familia que te conoce, te ama y se preocupa por tu bienestar”.
La cultura actual tiende a promover la "Midas Mindset" (“Mentalidad Midas”, en la mitología griega, el dios Dionisio había otorgado al rey Midas la capacidad de que todo lo que tocara se convirtiera en oro...), con la idea de que la máxima prioridad en “los veinte” debería ser construir una carrera lucrativa, trabajar y disfrutar de actividades de ocio de alto estatus, como compras, viajar... y “asentarse” recién más adelante, con una identidad definida, carrera consolidada y casa propia.
Pero resulta que esta “hipótesis popular” va siendo refutada por los estudios:
1.- Se ha observado que la probabilidad de encontrar pareja y casarse disminuye con la edad.
Las tasas de matrimonio en Estados Unidos han caído drásticamente en las últimas décadas, y la edad media del primer matrimonio ha aumentado a alrededor de 30 años. Sin embargo, las estadísticas aún muestran que las probabilidades de casarse por primera vez después de los 40 años son mucho menores. Según un informe del Instituto Wheatley (Brigham Young University en Utah), las estadísticas de citas son significativamente menores cuando finalmente deciden que están listos después de los 30, lo que reduce la probabilidad de que lleguen a casarse.
2.- Esperar para casarse conlleva el riesgo de perder la oportunidad de tener hijos.
Tener hijos a los 20 años genera el mismo escepticismo que casarse a una edad temprana. Las técnicas de reproducción asistida (fecundación in vitro, congelación de óvulos), han dado la impresión de que pueden retrasar la formación de una familia sin consecuencias. Pero eso también es un mito perjudicial.
Las mujeres que esperan más allá de los 30 años tienen una menor probabilidad de tener hijos a la mediana edad. Esto se debe, en parte a que algunas mujeres desean no tenerlos, pero la disminución de la probabilidad de que mujeres tengan hijos después de los 30 también se relaciona a realidades biológicas.
“Despite amazing innovations in fertility medicine, women are forced to face an inconvenient truth: there is a biological window of fertility, and for safely bearing healthy children, and men have one too. Women who decide to have children younger are more likely to be able to get pregnant, are more likely to be able to carry pregnancies to term, and are more likely to have healthy babies.” Dr. Sarah Poggi.
"The American College of Obstetricians and Gynecologists states that female fertility declines gradually, but significantly, starting around age 32, and declines more rapidly after age 37."
3.- Estas tendencias también influyen en los índices de felicidad: las parejas casadas con hijos son las que reportan los niveles más altos de satisfacción.
Los varones jóvenes (22-35) casados con hijos tienen una probabilidad significativamente mayor de ser "muy felices" con sus vidas: el 37% afirman ser muy felices, en comparación con solo el 14% de los hombres jóvenes solteros y sin hijos. Asimismo, solo el 14% de las mujeres jóvenes solteras y sin hijos son muy felices, en comparación con el 41% de las madres jóvenes casadas (22-35).
Nuestra cultura insiste en que el matrimonio y la familia
impiden que las mujeres tengan una vida plena y feliz.
Los datos muestran justo lo contrario.
Nunca dejamos de crecer y cambiar, y casarse joven ofrece la oportunidad de crecer y cambiar con alguien comprometido a amarte. A las parejas jóvenes incluso les puede resultar más fácil adaptarse al ritmo de la vida matrimonial que a las parejas mayores que han pasado una década o más solas, tomando decisiones y responsabilizándose solo de sí mismas, antes de intentar adaptarse a una nueva intimidad con otra persona.
Datos del Estudio Longitudinal Nacional de Salud Adolescente, sobre 2321 casos analizados.
*Diferencia estadísticamente significativa al nivel de p=0,05 con respecto a Otros cristianos: Activos.
^Diferencia estadísticamente significativa al nivel de p=0,05 con respecto a No Religiosos.
Activos (que asisten a servicios religiosos dos o más veces al mes) y Nominales (que asisten menos de dos veces al mes).
Si bien comparten una formación similar en principios, al segundo grupo le faltan los HABITOS que fortalecen esos principios...
Todos queremos sentirnos necesarios y amados,
anhelamos el significado personal que conlleva
asumir una responsabilidad por los demás.
El matrimonio y la paternidad invitan
a estar a la altura de esa necesidad.
Esto revela una profunda paradoja: si bien casarse y tener hijos puede causar mayor estrés diario y mayor vulnerabilidad a la pérdida y al dolor, también ofrecen el potencial de nuestra mayor alegría y satisfacción.
Desde esta perspectiva, casarse joven no es una carga; es una gran apuesta para la vida.
Para los estándares culturales de hoy en día, el matrimonio joven resulta extraño.
Todas las parejas afrontarán presión y dificultades... es mejor que se fortalezcan juntos como parejas ANTES que todo eso se presente.
“Hay mucho que podemos aprender de los datos, pero es difícil decir si el matrimonio es la única razón de los mayores niveles de felicidad”, dijo Rothwell de Gallup. Podría ser que las personas con cualidades que tienden a conducir a una felicidad más consistente sean las que buscarían el matrimonio.
“También es sabido, al menos para los varones, que estar casado tiene una ventaja en términos de mayores ingresos”, dijo Rothwell.
Se registró mayor efecto en la felicidad cuando las personas pueden elegir sus matrimonios. “Sigo creyendo que quienes tienen matrimonios infelices, probablemente son menos felices que quienes están solteros”. Expresó O’Neal como contrapunto.
"En su mínima expresión, el concepto de compromiso implica la experiencia de estar vinculado con otra persona. En su máxima expresión, significa estar vinculado con alguien que sea un punto de apoyo seguro y estable que te apoyará ante cualquier adversidad", declaró a CNN la psicóloga de Boston, Mónica O'Neal.
“Los niños que crecen en comunidades con muchas familias monoparentales, como por ejemplo el área metropolitana de Atlanta, tenían muchas más probabilidades de verse atrapados en la pobreza al llegar a la edad adulta”, afirmó Wilcox.
“Por lo tanto, este tipo de estudios nos indica que lo que sucede en nuestros hogares importa no solo para los adultos y los niños que viven en ellos, sino también para nuestros vecindarios, comunidades y, finalmente, para nuestro país en general”.
En los últimos años, la cultura popular ha enfatizado una "mentalidad de Midas" que prioriza el trabajo, el dinero y la libertad de las obligaciones familiares, afirmó Wilcox. “En 2024, los varones y mujeres estadounidenses que se casan y permanecen casados tienen una situación mucho mejor, tanto financiera como emocionalmente”, concluyó Wilcox.
Wilcox señaló que la fe religiosa está correlacionada con la estabilidad familiar a largo plazo. Las investigaciones muestran que las personas religiosamente devotas se encuentran entre los cuatro grupos en Estados Unidos que destacan en el matrimonio. Estos cuatro grupos son los asiático-americanos, los conservadores, los fieles y los "emergentes" (“strivers”).
Algunas políticas gubernamentales han contribuido a tendencias negativas en la formación y estabilidad familiar, afirmó Wilcox, señalando que tanto la política fiscal como los programas de prestaciones sociales suelen penalizar a quienes contraen matrimonio.
El impacto neto de muchas políticas "verdes" ha sido la eliminación de empleos de la clase trabajadora. Y "cuando un hombre pierde su empleo, la probabilidad de divorcio aumenta un 33%", señaló Wilcox.
Como aspecto positivo, Wilcox señaló que los gobiernos estatales pueden contribuir a la formación familiar de varias maneras. Una de ellas es exigir que las escuelas enseñen a los niños la "secuencia del éxito".
Investigadores han descubierto que las personas que cumplen tres requisitos básicos (graduarse de la escuela secundaria, conseguir un trabajo a tiempo completo o ingresar a la universidad, y casarse antes de tener hijos) casi siempre evitan la pobreza en la edad adulta y son capaces de mantenerse a sí mismos y a sus familias.
“Sigue siendo cierto que la educación, el trabajo y el matrimonio son los tres pilares para un sólido lanzamiento a la vida económica adulta”, afirmó Wilcox.
Un récord del 55 % de los padres millennials (de 28 a 34 años) han tenido hijos antes del matrimonio, según datos del Panel de la Oficina de Estadísticas Laborales realizado por el American Enterprise Institute y el Institute for Family Studies. Como la generación más numerosa del país, estos millennials nacieron entre 1980 y 1984 y fueron encuestados entre 2013 y 2014, en la última oleada de la Encuesta Longitudinal Nacional de la Juventud de 1997 (NLSY97). En comparación, cuando los baby boomers más jóvenes (nacidos entre 1957 y 1964) tenían la misma edad y se convirtieron en padres, solo una cuarta parte tuvo su primer hijo antes del matrimonio.
En lo que respecta a la formación de familias, en general, el 40% de los jóvenes adultos de entre 28 y 34 años han formado una familia casándose primero (independientemente de si han tenido hijos o no). Otro 33% ha tenido hijos fuera del matrimonio o antes de casarse, y un 27% no ha alcanzado ninguno de estos hitos tradicionales de la adultez. En comparación, la mayoría de los Baby Boomers (67%) habían formado una familia a la misma edad casándose primero. Una proporción menor tuvo hijos antes de casarse (20%) o pospuso tanto la paternidad como el matrimonio (13%) entre los 28 y los 34 años.

Estas trayectorias divergentes hacia la adultez se asocian con situaciones económicas marcadamente diferentes entre los millennials. Los jóvenes que priorizan el matrimonio tienen más probabilidades de ubicarse en el tercio medio o superior de la distribución de ingresos, en comparación con sus pares que no han formado una familia y, especialmente, con aquellos que tienen hijos antes de casarse. Aunque la transición a la adultez se ha vuelto mucho más compleja en las últimas décadas, los jóvenes con mayor éxito financiero siguen siendo aquellos que priorizan el matrimonio antes que la maternidad.
El 86% de los jóvenes adultos que contrajeron matrimonio primero, tienen ingresos familiares en el tercio medio o superior. En contraste, aproximadamente la mitad de los millennials que priorizaron la maternidad/paternidad (53%) tienen ingresos en el tercio medio o superior. Los jóvenes adultos solteros y sin hijos se sitúan en un punto intermedio: el 73% de ellos tienen ingresos familiares en el tercio medio o superior de la distribución.


Este patrón se mantiene para las minorías raciales y étnicas, así como para los jóvenes adultos de familias de bajos ingresos. La relación entre el matrimonio y el éxito económico entre los millennials se mantiene sólida incluso después de controlar diversos factores socioeconómicos. Casarse antes de tener hijos duplica con creces las probabilidades de que los adultos jóvenes se encuentren en el nivel de ingresos medio o alto, después de ajustar por educación, ingresos familiares durante la infancia, situación laboral, raza/etnia, sexo y puntuaciones de los encuestados en la Prueba de Calificación de las Fuerzas Armadas (AFQT), que mide la inteligencia y el conocimiento de una variedad de temas.
El 97% de los millennials que siguen lo que se ha denominado la «secuencia del éxito» —es decir, quienes obtienen al menos un diploma de bachillerato, trabajan y se casan antes de tener hijos, en ese orden— no son pobres al llegar a la plenitud de su juventud (entre los 28 y los 34 años).
La «secuencia del éxito», denominada así por los investigadores de la Brookings Institution, Ron Haskins e Isabel Sawhill, se ha descrito como el camino hacia la adultez con mayor probabilidad de alcanzar el éxito económico y alejarse de la pobreza.
El 31% de los millennials que obtuvieron al menos un diploma de bachillerato (pero no siguieron los pasos de trabajo y matrimonio) a mediados de sus veinte años viven en la pobreza al llegar a los 28-34 años. Solo el 3% de los jóvenes que completaron los tres hitos asociados con la secuencia del éxito —incluido el matrimonio— son pobres. En contraste, el 53% de los jóvenes que no siguieron esta secuencia en absoluto viven en la pobreza.
Entre los millennials negros y latinos, así como entre aquellos que crecieron en familias de bajos ingresos, quienes siguieron la secuencia de éxito tienen una probabilidad significativamente menor de ser pobres que sus pares que no la siguieron. La asociación entre seguir la secuencia de éxito y evitar la pobreza se mantiene sólida incluso después de controlar por diversos factores como la educación, los ingresos familiares durante la infancia, la raza/etnia.
En general, el 30% de los padres millennials permanecen solteros entre los 28 y los 34 años, y este porcentaje varía notablemente según la raza/etnia y el nivel educativo. Más del 60% (61%) de los jóvenes adultos negros con hijos aún no están casados, en comparación con el 37% de los hispanos y el 20% de los blancos. Asimismo, la mitad de los padres jóvenes sin estudios secundarios permanecen solteros entre los 28 y los 34 años. Entre los padres jóvenes con estudios universitarios o superiores, este porcentaje se reduce a tan solo el 11%.
Entre los 28 y los 34 años, el 27% de los millennials no están casados ni tienen hijos; este porcentaje duplica el de los baby boomers a la misma edad (13%). Los hombres jóvenes son más propensos que las mujeres jóvenes a retrasar tanto el matrimonio como la paternidad (34% frente al 20%).
Dada la importancia de la educación, el trabajo y el matrimonio, los legisladores, los líderes empresariales y los líderes cívicos deberían trabajar para impulsar políticas públicas y cambios culturales que hagan que esta secuencia sea más accesible y valorada.
Entre otras cosas, esto debería incluir esfuerzos públicos y privados para fortalecer la formación profesional y técnica, ampliar el Crédito Tributario por Ingreso del Trabajo (EITC) u otros subsidios salariales, y difundir el valor de la "secuencia de éxito" entre los adolescentes y jóvenes adultos.
Algunos estudios científicos que evalúan el tema:
1. En todas las investigaciones que encontré, es casi uniforme que el matrimonio prolonga la sobrevida (en distintos países y con diferentes culturas):
- Kaplan RM, et al. Marital status and longevity in the United States population. J Epidemiol Community Health (2006).
- Rendall MS, et al. The protective effect of marriage for survival: a review and update. Demography (2011).
- Kojima G, et al. Marital status and risk of physical frailty: a systematic review and meta-analysis. Journal of the Society for Post-Acute and Long-Term Care Medicine (2019).
- Haomiao J, et al. Life expectancy and active life expectancy by marital status among older U.S. adults. Population Health (2020).
2. Un interesante estudio muestra que, aunque no exista un "casamiento legal", el solo hecho de co-habitar también prolonga la sobrevida (una necesidad del ser humano):
- Balter AG, et al. The effect of marital status on life expectancy: is cohabitation as protective as marriage? Journal of Demographic Economics (2023).
3. Quienes están casados también sobrellevan mejor las situaciones difíciles, como por ejemplo enfrentar enfermedades:
- Krajc K, et al. Marital status and survival in cancer patients: a systematic review and meta-analysis. Cancer Medicine (2023).
4. Más interesante aún... quienes están felizmente casados, es a quienes mejor les va:
- Lawrence EM, et al. Marital happiness, marital status, health, and longevity. Journal of Happiness Studies (2019).
Este escrito sigue en construcción...
Cualquier corrección o aporte es bienvenido.
¡Gracias!
10) El SER madres... ¿puede salvar al mundo?
Alguien puede reaccionar a la segunda parte del título, diciendo: "¿salvar qué? si nunca estuvimos mejor... hace no sé cuántos años, nadie tenía agua corriente, ni luz eléctrica, cloacas, mejor acceso a un techo, a educación, a la salud, y tantos etc.… hasta hace pocos años el promedio de vida era de 40 años, ahora son alrededor del doble... ¿salvar QUÉ? ¿de qué me estás hablando? (hasta alguien podría mencionar algo relacionado al ingreso per cápita, etc.…)"
Es cierto, todo esto es muy real, TAN real como que también existen guerras como modo de imponer, muuuucha gente que no accede a todos esos avances enumerados, mientras que al mismo tiempo, también hay gente que posee muuuucho, pero igual se suicida o no disfruta la vida que le tocó, que viven laaaargas vidas vacías, que buscan llenar con el consumo, pero que no lo logran... y tantos etc...
¿Dónde estaría el equilibrio?
¿Será que deberíamos buscar y encontrar el equilibrio en nuestra esencia, en SER lo que somos, aquello para lo que fuimos creados... lograr llegar a SER lo que nos constituye?
"¡¡¡pero si llegamos a ser solo por azar!!! (algunos opinan que la teoría evolucionista es 'perfecta')".
En estos casos, resulta más difícil encontrarle sentido a nuestros cuestionamientos interiores, porque el azar va asociado al caos... y todos los seres humanos sentimos PAZ en el orden...
¿el azar nos habrá "hecho" así...? (PLOP! exijo una explicación... jajaja, solo quienes leíamos la revista Condorito en nuestra infancia entenderemos esta última expresión).
Alguna vez alguien dijo, que para creer que el azar es el "origen" de todo, hay que tener muchísima, pero muchísima fe...
Vuelvo al título de este escrito, a su primera parte:
Escribí muchas veces sobre mi admiración por la mujer, por ejemplo:
https://huesodurand.blogspot.com/2024/06/anoche-nos-juntamos-13-varones-para.html
https://huesodurand.blogspot.com/2022/09/20220916-gracias-mujeres.html
https://huesodurand.blogspot.com/2022/05/20220530-esos-son-temas-de-mujeres.html
https://huesodurand.blogspot.com/2022/03/20220319-apoyo-la-mujer.html
... No lo hice porque yo interprete que la mujer pueda ser mejor o peor que el varón, pero sí me parecía necesario/justo hacerlo, porque durante casi toda la historia fue injustamente menospreciada, y estoy convencido, que mujer y varón compartimos exactamente la misma dignidad. Cada uno con sus fortalezas y debilidades, y cada uno con su necesidad de COMPLEMENTARIEDAD con el otro, para sentirse pleno, en paz, y SER FELIZ (¿será posible que eso sea por azar?).
Pero cuando hablamos de una MADRE, la cosa es distinta, toma otra dimensión.
Creo que nuestra ESENCIA, como seres humanos, tiene que ver con el AMOR, en cuanto nos acercamos a amar y ser amados. Amamos a Dios en el otro, y Dios ama a otros a través nuestro... fuimos creados a imagen y semejanza del AMOR PLENO.
Ambos, padres y madres, vivimos una gran experiencia de amor, de entrega desinteresada por un hijo. Pero, en ese aspecto, la experiencia de la madre ES mayor, más intensa, más cercana.
Hoy escuché un lindísimo recitado en Instagram de David Villas Fernandez, refiriéndose a la mujer... Interpreto que cada expresión que utiliza se aplica a la mujer en forma enormemente potenciada cuando ella se convierte en MADRE... algo así como que mientras no lo fue aún, vivió PREPARÁNDOSE para serlo... y que, cuando se TRANSFORMA en madre, florece todo ese potencial tan lindo, admirable y necesario, que enumera este señor...
Transcribo acá ese recitado, y me gustaría escuchar si las mujeres también tienen esa sensación de que mientras no eran madres, todo lo que enumera estaba en una potencia que se hace carne al instante de ser MAMÁ.
Él dice:
SI ME HUBIERA TOCADO SER MUJER...
... Sabría muchas cosas que ahora no se, y habría aprendido rápido algunas que tanto me costó entender
... Sabría lo que es galopar a contracorriente, sostener el mundo con la fuerza de una presencia luminosa
... Sabría que la intuición no es un misterio, sino una verdad que florece en quien se escucha
... que el amor propio no se mendiga, sino que se cultiva
... Sabría que la ternura no es debilidad, y que la suavidad, también es una forma de resistencia
Si me hubiera tocado ser mujer, tendría el verdadero coraje, el que lucha cuando es necesario, pero no pierde el cariño, por mucho que la vida apriete.
Si me hubiera tocado ser mujer, sería un amor que es miel y fuego, a veces brisa que acaricia, y otras viento huracanado.
... Sería ese amor compasivo y gozoso, que cada ser humano quiere tener a su lado
No me tocó ser mujer, pero tuve la suerte de crecer rodeado de mujeres que eran fuerza y cariño,
de compartir mi vida con mujeres que son raíces profundas y alas abiertas,
Y aunque no me toco ser mujer,
siento como vivir en un tiempo, donde lo femenino es la base y el tesoro que el mundo necesita.
Porque las mujeres son el equilibrio entre la razón que construye y la intuición que guía,
son las manos que sostienen y las voces que transforman,
la luz que alumbra en los momentos oscuros y la firmeza que rompe silencios,
son hogar y horizonte,
refugio cuando todo duele, y empuje, cuando el miedo paraliza,
luz cuando todo se apaga, y resistencia, cuando todo se quiebra.
Porque en su esencia está la capacidad de acoger lo que es, y transformarlo en lo que puede ser.
Porque son la prueba de que la ternura y la determinación, no solo pueden coexistir, sino que juntas son invencibles.
Porque el mundo es más justo, más bello y más libre cuando una mujer se reconoce como poderosa, cada vez que deja de pedir permiso para ser quien es...
cada vez que alza la voz sin temer al eco.
Porque son el latido de un mundo que todavía tiene mucho por aprender...
HOY, más que nunca, hay que recordarlo.
Estoy convencido de que hay una razón para todo esto, algo que sólo viven las madres, a diferencia de lo que vivimos los padres.
Cuando el varón y la mujer se unen, la mujer recibe con esa capacidad de acoger, para transformarlo en lo que puede ser. No es fácil, EXIGE entrega plena. La vida de la mujer cambia ABSOLUTAMENTE. Hay un nuevo ser, absolutamente indefenso, que habita su cuerpo... y el organismo de la mamá le da prioridad, todo se alinea para favorecer esa nueva gestación, porque ELLA, AHORA, ES MAMÁ... deja de SER lo que era, para TRANSFORMARSE en mamá.
y... ¿QUÉ es ser mamá? Entiendo que la respuesta ES bastante lo que expresa ese recitado que acabo de transcribir desde el Instagram de David VF
¿alguien más, aparte de una mamá, puede aplicar a todo lo que describe?
... ¿que no todas cumplen ese rol de la misma forma? ... es cierto, pero TODAS tienen ALGO de eso que transcribí arriba en azul...
Los cambios corporales del embarazo son muy exigentes, incluso a veces, ponen en riesgo a la madre... pero la madre lo asume con un amor que ningún otro ser humano puede comprender (aunque pueda coexistir con muchos momentos de miedo e incertidumbre, lo cual agiganta más el valor de su entrega amorosa).
Hasta que finalmente llega el parto... otro momento glorioso, mágico, inigualable e incomprensible para quien no tuvo que afrontarlo.
Todo parto finaliza con un instante ÚNICO, el momento en que le acercan el bebé al pecho de la madre. En ese momento se paraliza el mundo, no existe un momento de gloria, de tanto amor humano como el que fluye en ese instante entre la mamá y su hijo... luego de tanto esfuerzo y entrega, el hijo está allí, en sus brazos. Una unión que será inigualable... en ningún otro momento puede existir un amor tan grande y puro entre dos seres humanos. Todos lo pasamos, inconscientemente, cuando nacimos y fuimos apoyados en el pecho de nuestra mamá... Cada mamá lo vivió, con la mayor conciencia que es posible, con cada uno de sus hijos.
El propio Jesús, cuando les va contando a sus discípulos que vendrá Su Pasión y Su Resurrección, lo compara con la angustia del inicio del parto y la gloria del nuevo alumbramiento...
"¡¡¡Cómo, cada hijo, renovó la vida de nuestra familia...!!!"
Las madres acogen y transforman. Ellas tienen la mayor sensibilidad posible para detectar lo que le sucede a cada hijo... y deben aprender a guiarlo para el bien de cada uno de ellos.
¿Puede ser que la esencia de la maternidad incluya el ser feliz A TRAVES del hijo? (la paternidad también... pero distinto).
Es interesante conocer cómo lo hacen las águilas, que son monogámicas y tienden a conservar la misma pareja por toda su vida. La hembra "selecciona" al macho arrojando una rama desde lo alto; los machos interesados, atrapan la rama antes que caiga al piso, y ella vuelve a arrojarla. Ella está chequeando quien defenderá mejor a sus pichones cuando vayan creciendo y deban aprender a volar. Juntos construyen un nido con ramas duras, y lo acondicionan con sus propias plumas para que sea más blando. Allí crecen sus crías que ambos alimentan con dedicación, hasta que crecen lo suficiente como para aprender a volar. El macho saca las plumas para que el nido deje de ser confortable, y la madre les muestra un pez desde lejos, hasta que alguno de los pichones hambrientos cae del nido... el padre los atrapa antes que toquen el piso, y los vuelve a colocar en el nido, hasta que el aguilucho "siente" el viento bajo sus alas, prueba aletear, y comienza a volar...
A partir de ese momento, las águilas padres ya no los alimentan, sino que les enseñan a conseguir su propio alimento. Les enseñan a ser libres, a cazar, a defenderse... con mucho esfuerzo, compromiso y desinterés... algo similar a lo que los humanos denominamos amor. Entienden que el pichón debe pasar por un sacrificio para salir fortalecidos frente a la vida...
¿qué pasaría si hubiera una "mamá águila sobre-protectora", que no quisiera que su pichón pasara por el esfuerzo y sacrificio que significa aprender?
Los hijos NECESITAN APRENDER los LÍMITES entre lo que está bien y lo que no; entre no intentar mejorar vs progresar y buscar objetivos positivos; entre buscar esos objetivos en forma egoísta/egocéntrica o hacerlo pensando en quienes nos rodean; entre meternos en problemas vs aprender a prevenir problemas... y tantos otros ejemplos.
No todo es lo mismo, hay una GRAN diferencia cuando nos proponemos hacer las cosas lo mejor posible, aunque no podamos garantizar resultados.
Si bien nuestros hijos llevan nuestro apellido (en este caso el de los padres primero), si bien todo niño se "nutre" en su maduración de la complementariedad del papá y de la mamá, en mi humilde entender, los hijos SON más de las mamás... y ellas les marcarán mucho su camino a futuro...
¿Cuáles son las madres, y también los padres, que este mundo de hoy necesita?
El mundo actual vive la crisis del tener, del acumular para uno mismo, más de lo que resulta necesario... distinto al buen concepto de ser previsor, y mucho más distinto aún del amoroso concepto de también ser previsores en la ayuda a los que nos rodean, y tal vez tienen menos...
La crisis del egocentrismo vs la preocupación por ayudarnos entre todos.
El egocentrismo suele ir asociado al consumismo, mientras que en la ayuda común florece el concepto de AUSTERIDAD, como forma de producir al máximo y cuidar lo producido para una mejor utilidad común.
Interpreto que las madres son quienes tienen la mejor capacidad para encaminar esta crisis, cuyo ANTIDOTO es la entrega desinteresada...
Pero la sociedad general no lo estaría viendo así. Al menos no es lo que orientan la mayoría de los gobiernos, y tampoco es lo que promueven la mayoría de los medios de comunicación masiva.
Desde estos ámbitos se "empodera" a la mujer para que compita laboralmente con el varón (¿para que tienda a parecerse más al varón que a su esencia de mujer, que buscan desvalorizar?), donde ser madre resulta una desventaja, y donde se busca reemplazar la crianza de los padres hacia los hijos por un modelo tercerizado en otros, para lo cual hay que consumir servicios...
Consecuencia:
La mujer no quiere ser madre; y si finalmente lo termina siendo (generalmente a edades avanzadas), busca serlo por única vez; hasta hoy en día se ofrecen "alternativas" para que no tengan que pasar por la "desventaja" del embarazo; y luego, se terciariza la crianza del hijo...
Y por último, como consecuencia última de esta cultura, hasta se piensa, como un derecho, el eliminar cualquier hijo que haya llegado en el momento que no se considera como "más conveniente".
Los varones, que debemos ser sostén de nuestras mujeres (que no son "nuestras" en el sentido posesivo, sino de aquellas que podrían habernos elegido -cómo el águila-... como tampoco se debería pensar en ser madre -o padre- por el hecho de tener/poseer un hijo), a veces, podemos terminar siendo pasivos espectadores que no nos comprometemos con lo que nos toca en lo que debería ser la COMPLEMENTARIEDAD para aspirar a lo que nos realiza en esencia, lo que nos da paz y felicidad... el amor de hacer las cosas con el mayor compromiso posible para lo mejor... en conjunto.
¿Estamos eligiendo con libertad, o solo nos estamos dejando conducir por donde nos llevan...?
¿Será importante REVALORIZAR el orgullo de ser madres?
¿Podría eso salvar al mundo?
¿Podría ser que sea la forma de alinearnos mejor con nuestra ESENCIA?
MADRE... hasta Dios quiso tener una...
31/7/2025
Un admirado amigo y profesor (ED) comparte este texto de Erik Erikson (investigador del siglo XX sobre la psicología del desarrollo):
"Habiendo aprendido en el trabajo clínico que el individuo tiende a desarrollar amnesia con respecto a sus experiencias más formativas de la infancia, también nos vemos obligados a reconocer un punto ciego universal en los intérpretes de la historia: ignoran la función decisiva de la infancia en la trama de la sociedad.
Los historiadores y los filósofos reconocen en el mundo “un principio femenino”, pero no el hecho de que el hombre nace de una mujer y es criado por ella. Discuten principios de educación formal, pero descuidan la aurora determinante de la conciencia individual. Insisten permanentemente en un espejismo del progreso, según el cual la lógica del varón llevará a la razón, el orden y la paz, mientras que cada paso de este espejismo trae nuevas alianzas hostiles que conducen a la guerra y a cosas aún peores.
El hombre moralista y racionalizador sigue identificándose con abstracciones de sí mismo, pero se niega ver cómo llegó a convertirse en lo que realmente es.
Toda sociedad está formada por hombres que se encuentran en el proceso de dejar de ser niños para convertirse en progenitores.
Para asegurar la continuidad de la tradición, la sociedad debe prepararse desde temprano para esa tarea en sus niños; y debe encargarse de los residuos inevitables de infantilismo en sus adultos.
Se trata de una vasta tarea, sobre todo considerando que una sociedad necesita de muchos seres que puedan aceptar ser conducidos, unos pocos que puedan conducir, y algunos capaces de hacer ambas cosas, en forma alternada o en distintas áreas de la vida".
11) HERMANOS... ¿sí o no?
Empiezo con una consideración especial, ya que el desarrollo de este tema puede resultar especialmente sensible para alguien, y no es esa la intención de este escrito.
Existen familias sin hijos, con hijo único y con muchos hijos... Cada caso, cada familia es única... es fácil comprender que no todos tuvimos los hijos que quisimos/planeamos (el cálculo puede “fallar” en menos o en más), así que lo que se exprese acá es solo un análisis para reflexionar, nunca buscando juzgar a nadie.
Arranquemos:
Siempre que nos referimos a la célula vital y esencial de una sociedad, unánimemente mencionamos a la familia. En menor medida, también se menciona, cada tanto, al cimiento y sostén de cada familia: el matrimonio.
Familia y matrimonio son modelos de CONVIVENCIA... es allí donde aprendemos a con-vivir en forma natural, y en la máxima confianza. Desde luego, esa convivencia estará atravesada por los valores que sepan/puedan transmitir los padres, para ellos mismos en el matrimonio, y para los hijos en la familia.
Pocas veces se habla/analiza sobre los hermanos, como miembros esenciales de una familia... Para que existan hermanos, debe haber, por lo menos, dos hijos o más.
Empezamos por un concepto que me gustaría resaltar:
“cada hijo ES único... aunque tenga hermanos, aunque sean muchos hermanos”.
Ha cambiado mucho el enfoque global sobre el hecho de tener, o no, hijos.
En la actualidad, hay encuestas que muestran que más de la mitad de las personas consideran que una familia sin hijos “es una familia completa”, lo cual refleja cambios sociales muy importantes sobre el concepto de familia, respecto a lo que se “consideraba” hasta hace poco tiempo.
Algunos datos aislados, pero representativos:
- Según el censo de 2022, el 57% de los hogares en Argentina no tiene niños menores de 18 años. En 1991 eran el 44%... y antes menos. Se estima una caída cercana al 50% de la natalidad, sólo en la última década, lo cual es un tema demográfico para analizar en cualquier país o región, pero mucho más en Argentina, que tiene un territorio muy extenso, escasamente poblado (casi 2,8 millones de km2, con solo alrededor de 16 habitantes por km2)
- En la Unión Europea, de los hogares CON niños, el 47% tiene uno solo. En Canadá y en Reino Unido, entre las familias CON hijos, las que tienen uno solo superan a las que tienen 2 o más.
- En Alemania, solo un 13% de las familias CON niños, tienen 3 o más.
- En Australia, mientras en 1981 más del 33% de las familias tenían 4 hijos, en 2016 cayó al 11%.
Si bien es un dato duro que cada pareja debe tener, por lo menos, 2 hijos para sólo atender al necesario “recambio poblacional”, la mayoría de los países occidentales están teniendo una tasa de natalidad por mujer de entre 1 y 1,5, lo cual, naturalmente conduce a la extinción de esas sociedades...
Expertos en demografía expresan que no existe un cálculo científico preciso para asegurar si un país con baja tasa de natalidad podrá recuperarse en un futuro, si se mantendrá en el mismo nivel, o tenderá a seguir cayendo... pero, ¿se comprende la magnitud de estos datos?
A pesar de la preocupación que generan estos datos, en países desarrollados, emergió y aumenta el concepto DINK (“Double Income, No Kids) como “modelo familiar”. Un modelo donde la valoración principal es según costos... que no es un tema menor.
Actualmente se encuentra muy estudiado que cada hijo tiene un costo...
Pregunto: ¿tendrá costos el hecho de no tener hijos... o de no tener hermanos? ¿Se lo tiene en cuenta?
En USA, se estima un costo cercano a los US$380.000.- por criar un hijo, desde los 0 a 18 años; mientras que si luego va a una universidad privada fuera de la ciudad donde vive, el costo/inversión puede ascender a US$550.000.-. Según publicaciones, estos costos son similares en el Reino Unido, en Canadá o en España, en familias de clase media o alta.
Argentina no tiene una estimación precisa, pero según una publicación en Infobae de 2009, podía variar entre US$200.000.- a US$500.000.- según el “nivel de vida” familiar.
En todos los países, estos costos dependerán del nivel de vida de cada familia... un término que en mi humilde opinión no es correcto, me parece más apropiado decir “nivel de consumo”... ya que una familia con bajos ingresos, puede tener un nivel de vida extraordinariamente alto... aunque consuma poco, comparada con otras. Una familia con altos ingresos y bajo nivel de consumo, también puede tener un buen nivel de vida...
En otros escritos hemos evaluado los conceptos de austeridad y consumismo.
El “modelo DINK” permite disponer de todo ese dinero para “la pareja”...
¿CUÁNTO podremos consumir con todo ese “ahorro”? ... ¿se puede “comprar” la felicidad?
Un análisis que puede ser real, aunque muy sutil:
En algunos casos, una pareja decide “comprar” un hijo (¡Perdón! quiero decir “tener” un hijo...), como parte de un análisis centrado en destinar parte de sus ingresos, en forma muy estudiada, a ese “¿consumo?”, que sería el hijo que “van a adquirir”, ¡perdón! que van a tener, o que va a llegar... en general, más a pedido de la mujer, que “necesita realizarse” como madre. También puede ser porque ambos lo desean, o lo “necesitan”, los varones también querríamos trascender como padres...
En estos casos, el enfoque está puesto en cumplir con los “deseos” de los padres... y no es que esté mal darnos determinados gustos, poder cumplir con algunos deseos...
PERO... resulta que... hay una frase, que ya mencionamos en este libro, que explica en forma extraordinaria lo que querría decir en este instante:
“las cosas son para ser usadas, las personas son para ser amadas...
NUNCA al revés”.
... no deberíamos usar a los hijos para darnos gustos... ¿o sí? ¿Existen derechos inherentes a los hijos?
Tener un hijo, criarlo, ayudarlo a desarrollar su potencial, puede constituir el acto de mayor entrega y desprendimiento de un ser humano o una pareja (amor), más todavía si llega más de uno... O puede ser “un gusto que nos daremos como padres” en determinado momento, según la conveniencia (egocentrismo)...
¿Y si ese hijo llegara en un momento “poco conveniente”? ... pobrecito...
Podría ser que muera violentamente (aborto -no existe un aborto que no sea violento-), o podría ser que sobreviva al parto, y tenga una vida difícil (no amado, poco considerado, o poco tenido/caído en cuenta).
Es claro que una buena situación económica permitirá “muchos gustos”, y un mejor acceso a muchas cosas... pero no será lo que marque la FELICIDAD del hijo, ni la de los padres, ni la de la familia.
Claramente existen familias con pocos recursos, que son felices... y otras que tienen todo lo que necesitan, y hasta otras, a las que les sobra demasiado, que no logran una armonía y felicidad.
Al mismo tiempo, el nivel de consumo (que en muchos casos es considerado como una necesidad impostergable) ha crecido tanto, que muchas parejas eligen tener un solo hijo, “para poder darle todo lo que el hijo ‘necesite’” ... no solo en lo referente al “tiempo” de parte de los padres, sino también de bienes materiales (“que no le falte nada, como me faltó a mi”). Y ellos también, como padres, disponer de los recursos necesarios para determinados consumos que no están dispuestos a ceder... ni siquiera por un hijo.
Por ello, hoy surgen muy distintas opciones que se analizan mucho... sobre tener o no un hijo, o si tener más de uno.
Como también el consumo de "pastillas anticonceptivas", y también se han puesto de moda métodos irreversibles cómo la ligadura de las trompas en las mujeres, o la vasectomía en los varones... decisiones que tienen impacto para toda la vida, a veces tomadas por personas jóvenes, aún sin hijos, sin proyecto de pareja...
Todo muy evaluado, sobre todo, más que evaluado, muy calculado... pero pocas veces se lo analiza desde el ángulo de que esos hijos tengan, o no, hermanos.
¿Puede ser bueno para un matrimonio/pareja calcular no tener hijos por un tema de costos?
¿Puede ser bueno para un hijo crecer solo, cómo un único hijo?
¿Puede ser bueno para una familia que haya varios hermanos?
¿Qué se gana y qué se pierde en cada caso?
Como expresé al inicio, este escrito no busca juzgar, solo intentar hacernos algunas preguntas, otros pueden agregar otras; y entre todos, intentar las mejores respuestas, al menos más reflexivas... que luego deben adaptarse a cada caso en particular.
El hombre y sus circunstancias... (José Ortega y Gasset).
Una vez más mencionamos el trabajo de investigación de la Universidad de Harvard sobre lo que conduce a la felicidad. Un estudio prospectivo de más de 80 años (¿el estudio más importante de la historia de la ciencia?), que muestra claramente que, contrariamente a lo que pensaban al inicio la mayoría de los reclutados para el estudio, no son los recursos o medios económicos quienes conducen a la felicidad, así como también a la mayor longevidad con mejor salud, sino los buenos vínculos que aprendemos a desarrollar con quienes nos rodean...
Por lo tanto, a quienes más queremos, lo mejor que podemos desearles es que logren generar buenos vínculos con su entorno, principalmente el entorno más cercano.
¿Se aprende eso? ¿Cómo y dónde se lo aprende, principalmente?
Me sorprendí al escuchar varias entrevistas realizadas a “expertos”, que son las primeras que aparecen en una búsqueda rápida por internet, que explicaban que es indiferente la infancia con o sin hermanos para la maduración de un niño, incluso para su maduración afectiva o emocional... que sólo importa el ambiente que generan los padres para favorecer la adecuada maduración de un hijo. Se repite mucho que los hermanos pueden ser reemplazados por primos, compañeros de escuela, tíos, amigos del club, etc... que cualquiera de ellos podría ser “como” hermanos (nadie se animan a decir que esa socialización, con al menos esos “como hermanos”, no sea necesaria).
O sea, el concepto de la necesidad de hermanos para la maduración de un niño estaría claro... pero algunos estiman que son fácilmente reemplazables.
Esto me disparó a comenzar esta reflexión, profundizando la búsqueda de algunos datos y de algunos otros análisis.
Howard Gardner, prestigioso neuro-psicólogo e investigador, formula la teoría de las inteligencias múltiples en 1983, desafiando el paradigma tradicional de una inteligencia única. Propone 8 formas distintas de inteligencia: lingüística, lógico-matemática, espacial, musical, corporal-cinestésica, naturalista, intrapersonal e interpersonal.
La inteligencia intrapersonal e interpersonal son las que predominan para generar los vínculos que tendremos con los demás, se las puede unificar como inteligencia emocional. Nuestro cerebro debe desarrollar las vías neuronales que active y potencie esta inteligencia emocional.
Algunos estudios científicos "de peso", para comprender desde donde nos posicionamos:
Un buen resumen sobre cómo se organiza nuestro cerebro social.
Tres grandes áreas de conocimiento que precisan un desarrollo y mantenimiento neuronal:
1) El reconocimiento del ambiente (no social) que nos rodea.
2) El reconocimiento de nuestros procesos mentales.
3) El reconocimiento de los procesos mentales de otros.
El cerebro infantil y sus capacidades cognitivas experimentan un importante desarrollo durante la primera infancia. En cognición social, los niños pequeños desarrollan una comprensión notablemente sofisticada de los deseos, pensamientos y emociones de los demás, a diferencia de sus reflejos corporales, dolores y enfermedades; gran parte de este desarrollo ocurre antes de que los niños comiencen la educación escolar a los 6 años.
Estos resultados concuerdan con evidencia previa de que el desarrollo de regiones cerebrales funcionalmente especializadas para razonar sobre los estados internos de los demás implica una aplicación cada vez más precisa de recursos neuronales específicos (es decir, grupos distintos de regiones cerebrales) a estímulos específicos (eventos que representan los estados mentales de los demás frente a sensaciones físicas).
Estos resultados son consistentes con la evidencia en psicología de un desarrollo lento y continuo que ocurre de forma gradual. La mejora se ve impulsada por la práctica explicativa explícita y la retroalimentación durante un período relativamente largo.
Bajo estas premisas y apoyados en estas bases científicas, alguien expresa que la madurez emocional es un camino de crecimiento personal: aprender a sentir sin rompernos, a amar sin depender y a vivir sin miedo.
La madurez no es solo un proceso de "crecer", sino de internalización; necesitamos a otros para que actúen como espejo y motor del desarrollo. Aprendemos quiénes somos al observar cómo reaccionan los demás ante nosotros. Los pares ayudan a etiquetar y validar emociones; sin ellos, el individuo carece de las herramientas para la “gestión emocional”.
El cerebro humano desarrolla circuitos específicos que solo se activan mediante la interacción. Las interacciones sociales tempranas proporcionan instrucciones claves para determinar cómo se desarrolla el cerebro.
La Teoría de la Mente es la capacidad de entender que otros tienen pensamientos y deseos distintos a los nuestros.
Esta habilidad, crucial para la madurez,
se desarrolla mediante el juego y el conflicto con pares entre los 3 y 12 años.
La madurez nace de la seguridad. Para que un joven se atreva a madurar y explorar el mundo, necesita saber que existe un "puerto seguro" al cual poder volver. El apoyo social (personas de confianza) es el factor que más ayuda a desarrollar la resiliencia; sin otros, los desafíos de la vida pueden resultar abrumadores en lugar de ser oportunidades de crecimiento.
Madurar implica ver las cosas desde la perspectiva ajena (empatía); se aplica en la capacidad de postergar el deseo inmediato en favor de un bien común o de una relación a largo plazo.
Alguien que crece solo puede volverse funcional en tareas técnicas, pero permanecerá en un estado de egocentrismo infantil permanente al no haber tenido que negociar nunca sus necesidades con las de otro. La "madurez humana" (entendida como juicio, empatía y regulación emocional) es un producto social que simplemente no se genera en soledad.
Si los padres son el espejo vertical (la autoridad, el cuidado y el modelo), los hermanos representan el laboratorio horizontal. Su rol es fundamental porque es la primera relación de igual a igual donde se ensaya la vida en sociedad sin la red de seguridad, o la condescendencia, que suelen tener los adultos para con los niños.
Con los padres, el poder es asimétrico, con los hermanos la relación es recíproca.
Con un hermano aprendes que no eres el centro del universo. Se negocia desde quién usa el control remoto hasta cómo compartir el afecto de los padres. Este "entrenamiento" desarrolla la capacidad de ceder, defenderse y buscar soluciones "win-win". La rivalidad fraterna es natural y saludable si se maneja bien, ya que enseña a lidiar con la envidia, los celos y la competencia, emociones que aparecerán inevitablemente en la vida adulta.
Los niños con hermanos disponen de herramientas naturales para desarrollar la capacidad de entender que las otras personas tienen pensamientos, intenciones y sentimientos distintos a los propios. Además, los hermanos crean una cultura propia (chistes internos, secretos) que les permite diferenciarse de la unidad parental, un paso crucial hacia la independencia emocional.
Mientras que la relación con los padres está marcada por la futura pérdida, la relación con los hermanos es, potencialmente, la más larga de la vida. En situaciones de estrés familiar (como una crisis, o un divorcio, o pérdida de un padre, etc.), los hermanos sirven como amortiguadores emocionales, procesando juntos la realidad y brindando seguridad mutua.
¿Y qué pasa con el hijo único?
No significa que no madure, sino que no dispone naturalmente de ese "laboratorio horizontal" (24/7), que llamamos socialización primaria. Entonces, en el mejor de los casos, buscará su reemplazo en otros espacios, como los primos, tíos (otros adultos), amigos, club o el entorno escolar, para compensar la falta de esa convivencia diaria con pares. El problema será que esos otros espacios resultarán temporales, asimétricos o estructurados. Obviamente se puede sobrellevar la situación, pero no existe un entorno/convivencia que sea igual a la de los hermanos.
La escuela está regida por normas y una supervisión distinta a la de los padres; además, allí el niño debe cuidar una “imagen social”, que no le preocupa frente a sus hermanos. No hay espacio para la convivencia "ociosa" donde surgen los conflictos que deben aprender a manejar.
En el club, actividades extracurriculares, o con amigos, el tiempo compartido es limitado y lo que principalmente evita es la obligatoriedad de tener que convivir después de las peleas, como sucede con un hermano, que es lo que realmente obliga a la maduración y la reparación del vínculo.
Los hijos únicos a menudo se van adaptando, y desarrollan sus propias formas de relacionarse con el mundo que los rodea.
En el desarrollo evolutivo entre 3 y 12 años, un hijo único tendrá experiencias distintas en comparación con un hijo que crece con hermanos. Entre hermanos están obligados a competir y compartir, negociar y resolver conflictos, aprendiendo a comprender diferentes perspectivas entre pares... y todo eso tiene impacto en el desarrollo de vías neuronales en el cerebro.
Los hermanos, a menudo, asumen diferentes roles dentro de la familia, con lo cual aprenden que cada uno es querido por quien es, más que por sus logros o por el lugar que ocupa. Lo viven en carne propia, y lo observan directamente en alguno de ellos.
El hijo único habitualmente tendrá ausencia de estos estímulos para su maduración, ya que crece en un ambiente donde las interacciones en el hogar son con adultos (relaciones asimétricas), no con pares de su misma edad con quienes debería navegar dinámicas de igualdad, conflicto y negociación.
Dado que la esencia humana es de madurar hacia lo social, la psicología del desarrollo describe esta situación como un aumento del riesgo del egocentrismo prolongado.
Desde la perspectiva de la maduración, si un niño no dispone de las herramientas que otorga la convivencia entre pares de forma intensiva entre los 3 y 12 años, puede resultarle más difícil la "descentración" (su capacidad de salir del egocentrismo natural de esa etapa). Según Jean Piaget, el niño debe pasar del egocentrismo a la capacidad de ver el mundo desde otra perspectiva. Sin hermanos que le obliguen a ver que "el otro también tiene hambre, también quiere ese juguete y también está cansado", ese proceso de descentración puede ser más lento, difícil y/o doloroso. Pueden presentar una mayor fragilidad ante la frustración social (sus interlocutores adultos suelen ser predecibles, por educación o por razones de lógica adulta, entonces cuando en el mundo real se encuentra con pares que no ceden, puede experimentar frustración al no tener entrenamiento en la negociación horizontal).
También pueden ser más rígidos en la propia evaluación de su identidad, al no haberse habituado a distintos modelos, o a la “corrección fraterna”, que en algunos casos puede ser cruel, pero en otros puede ser en la confianza de mucho amor mutuo.
Por consiguiente, el egocentrismo, en algunos casos puede no estar referido a actos voluntarios, sino a no haber desarrollado la capacidad de lectura de la postura del otro... lo cual puede dificultar los vínculos con los demás (familiares, amigos, pareja, equipos de deporte o de trabajo).
Todas estas “ausencias” pueden ir recuperándose con el tiempo, y algunas personas lo hacen de manera brillante; pero es importante recalcar que la etapa entre 3 y 12 años constituye para el desarrollo del cerebro lo que se ha llamado “ventana de plasticidad social”. Aprender después es más difícil, y no se “graba” de la misma forma. Se lo considera el período crítico de la descentración (salir del egocentrismo) y de la autorregulación, herramientas que serán fundamentales para la autoestima y para generar buenos vínculos con quienes los rodean.
En esa etapa el cerebro desarrolla las conexiones neuronales de la empatía, que necesita ser “entrenada”, caso contrario, de adulto será más difícil leerlo naturalmente.
A los 3 años los niños van aprendiendo a jugar en paralelo (cada uno en lo suyo, puede adoptar sus propias reglas), alrededor de los 6 a 9 años pasa a aprender a respetar reglas comunes... entre hermanos, esas reglas se negocian y re-negocian mil veces al día, hasta lograr consensos. Va pasando del yo al nosotros, y va valorando su capacidad de hacer cosas en grupo. Entre hermanos aprende fácilmente que a veces puede ser líder, y otras seguidor, sin que cambie su valoración como persona.
Entre los 6 y 12 años el niño se va auto-definiendo en comparación con sus pares, teniéndolos a disposición (hermanos, primos, amigos), va aprendiendo a calibrar su autocrítica... para que no resulte muy severa o inexistente.
Antes de los 12 años va desarrollando la resiliencia ante los conflictos... de no vivir esa etapa con “entrenamiento constante”, puede haber una mayor fragilidad emocional. En esa etapa, entre hermanos se ensaya permanentemente que el pelearse y perdonarse es natural y rápido.
Al llegar a la pubertad, el cerebro se vuelve “más rígido” (el cerebro “limpia” conexiones que no fueron muy usadas), y se enfoca más en la identidad sexual y la pertenencia a grupos más grandes. Aprender a manejar conflictos recién en la adolescencia puede dejar más rencores o “cicatrices”. Aprender a convivir después de los 12 años es como aprender un idioma nuevo de grande, puedes lograrlo, pero tienes más chances de que se marque un "acento"...
Entre los 3 y los 12 años se desarrolla y entrena el “músculo” de la convivencia social.
En un hogar de un “hijo único”, el niño es el único referente de su generación; el mundo gira en torno a su ritmo de desarrollo. Al llegar a la escuela, se encontrará con algunos que tengan una mayor capacidad de negociación/convivencia, o con otros que también fueron el centro de su propio universo.
El niño con hermanos sabe que él no es un estándar, sabe que el otro puede tener ritmo, gustos e incluso enojos distintos... llega con “horas de vuelo” en la resolución de micro-conflictos. Sabe detectar cuando alguien podría enojarse, o cómo pedir algo sin que parezca una orden.
El hijo único llega a la escuela a aprender esa teoría y la práctica al mismo tiempo, con algunos que estarán juzgándolo más que otros. Dentro de la familia, los “errores sociales” resultan más baratos y suelen resolverse más fácil y rápido. En la escuela, el “error social” puede resultar caro.
Es muy fácil apreciar que todo ese gran aprendizaje descripto más arriba, sea en el caso de hijo único o en aquellos con hermanos, el acompañamiento y la guía de los padres es fundamental (pudiendo claramente ser mejor o peor).
Algunos padres reconocerán la dificultades, e intentarán suplir lo que puede haber faltado en cualquier caso (de hijos únicos o con hermanos)... pero es importante tener presente que los niños aprenden mucho más, y mejor, lo que somos como padres, que lo que les decimos.
Puede resultar más difícil enseñar la generosidad de la empatía, el perdón, la comprensión, si cómo padre tomé la decisión de no tener más hijos por un tema de comodidad, de disponer más recursos (mucho peor, más difícil, si hubo algún aborto, y el hijo lo sabe... lo cual también le baja la autoestima, ya que puede pensar que no es amado en forma incondicional, porque si hubiera llegado en el momento que le tocó a su hermanito...). La mejor forma de aprender generosidad puede ser viendo a los padres sacrificando tiempo, sueño, recursos por él o un hermano... viendo cómo sus padres gestionan la llegada de cualquier “inconveniencia” con amor y aceptación.
En el caso del hijo único planeado, calculado, puede ser que el niño sienta que debe satisfacer expectativas de sus padres. Se cambia un amor incondicional, por un “amor por desempeño”... donde el bienestar personal de algún miembro de la familia está por encima del vínculo.
De hecho, la descentración (salir del egocentrismo) es una experiencia de renuncia, que es difícil de enseñar si uno no está convencido de ello y no predica con el ejemplo... nuestros hijos tienen muchas chances de ser nuestros espejos en muchos aspectos.
La caída brusca de la natalidad en nuestro mundo occidental debe hacernos reflexionar si no habremos estado transmitiendo una cultura donde predomina el yo antes que el nosotros.
Quienes opinan de manera opuesta aseguran que el hijo único puede desarrollar una mayor conectividad social, ya que naturalmente sale a buscar en la sociedad lo que le falta en su casa... lo que no pueden explicar es cómo desarrollarán mejor esas herramientas para buscar lo que les falta, si también le faltaron las herramientas (menor desarrollo de esas vías neuronales)... desgraciadamente la necesidad no crea necesariamente la capacidad.
La “capacidad social” es mucho más operativa que teórica, si entre los 3 y 12 años no se desarrolló el “músculo” de la inteligencia emocional, luego será más difícil.
Si bien este es un tema inagotable, me gustaría terminar analizando dos valores que no mencioné hasta acá que son más fáciles de aprender en una familia con muchos hermanos, y difíciles si no se practican: la AUSTERIDAD (el buen uso de los recursos) y la EQUIDAD (no distribuir en base a igualdad, sino dar a cada uno lo que cada uno precisa).
Dos virtudes de la voluntad, que deben ser aprendidas, comprendidas, ejercitadas y valoradas con ejemplos concretos... preferiblemente constantes.
¿Escuchaste alguna vez la frase de que "lo mejor que podés regalarle a tu hijo es un hermanito"? ... aunque ese hermanito llegue lleno de pedidos de colaboración, de compartir, de pasar a un segundo plano, de heredar ropa, de tener que esperar tu turno, etc., etc., etc. jajajaja
Parece que a la larga, y a la corta, todo ese sacrificio paga con creces!!!
Por último, me permito una reflexión final para las generaciones más nuevas, de parte de un viejo que ha tenido hijos... y creo que TODOS los que tuvieron/tienen hijos van a compartir, de alguna manera (padres viejos y jóvenes)...
Porque, al final, pueden cambiar las épocas, las formas en las que vivimos, la tecnologías, costumbres, hábitos, etc. pero los dilemas que enfrentamos como personas son siempre los mismos... básicamente resumidos en "o nos ayudamos entre todos, o cada uno hace la suya..." De una forma u otra, TODOS navegamos por ahí... con altos y bajos... Por eso un estudio como el de la Universidad de Harvard, con más de 80 años de investigación, tiene absoluta vigencia... por eso, el derecho natural, los valores, los principios de cada religión, etc. se mantienen vigentes a pesar de los siglos...
Lo que les quiero transmitir, es que todos los hijos necesitaron una re-evaluación de la economía y la organización familiar, es imposible que eso no suceda, y no siempre son fáciles los cambios, hay que adaptarse.
Pero TODOS los hijos traen "un pan bajo el brazo"... de mil formas! Son una verdadera BENDICIÓN (o una alegría, si preferimos usar una palabra sin "tinte religioso") para los padres, hermanos, tíos, abuelos, para todos los que nos quieren de verdad... y es así, porque ha sido así durante toda la historia...
Cada hijo me hizo y me hace FELIZ cada día... me INYECTA vida por saber de, y acompañar, la de ellos...
Todo tendrá sus pros y sus contras, siempre habrá cosas en el haber y en el debe... pero SIEMPRE que miremos hacia atrás, encontraremos que un hijo, un hermano, fueron verdaderos REGALOS de la vida, escuelas de vida que nos hicieron CRECER... aun cuando podamos estar enojados o distanciados... esa nueva persona, ese nuevo hijo/hermano nos hizo vivir con más intensidad, superarnos en mil aspectos, nos obligó a buscar dentro nuestro cosas que desconocíamos que teníamos para dar... y nos hicieron recibir MUCHO, de lo bueno, de lo malo, de lo desafiante... de la vida misma.
¡¡¡VALE LA PENA APOSTAR!!!
Los cristianos creyentes, además valoramos la Gracia de ser CO-creadores de una nueva vida... bueno, valorar y analizar eso ya es para un escrito interminable...
12) Cosas que pasan de moda... ¿el matrimonio? entre tantas otras...
Pasar de moda...
Todo puede cambiar…
Fuimos creados con la libertad absoluta de elegir entre las opciones que se nos presentan… pero, pretender dejar de ser lo que somos, en esencia, no debería estar (no nos convendría que esté) en el menú de opciones que podemos elegir.
O más bien… analicémoslo desde otro ángulo.
La definición de la RAE sobre la palabra ELEGIR es: “preferir a alguien, o algo, para un fin”. No se trata solo de optar (que según la RAE: “escoger algo entre varias cosas”… sin un sentido). Elegir implica tener un fin que queremos alcanzar.
Es por eso que, NECESARIAMENTE, la verdad debe ir ligada al acto de elegir.
Un ejemplo: cuando entro a una concesionaria de autos, para poder elegir bien, el que más me conviene, necesito que el vendedor me diga la verdad sobre cada auto que está a la venta… Si me engaña, no estaré eligiendo cuál comprar, sino que él estará eligiendo cuál venderme.
Sucede así en todos los procesos de elección, para poder elegir bien, tengo que ENTENDER bien lo que estoy eligiendo. De allí la frase: "la verdad os hará libres"... solo podemos elegir de verdad, cuando comprendemos la realidad de lo que estamos eligiendo. Si no, estaremos condicionados por la magnitud del engaño al momento de elegir, y seguramente no tendremos la chance de llegar al fin que queríamos llegar.
El ser humano es, en esencia, un ser social, que busca la felicidad. Para ello, debemos elegir bien qué hacer, y qué no.
Muchas veces se confunde felicidad con placer (algunos pícaros “venden” esa confusión)… como si la felicidad solo se alcanzara en base a la suma de momentos placenteros… Esta última afirmación ES errónea.
No significa que debamos buscar el dis-placer… NO, todo lo contrario, es bueno aprender a buscar el lado “placentero” a todas las cosas (un sacrificio puede llevar el orgullo/placer de elegir hacer lo que consideramos que es lo correcto). Pero es un error el asociar placer con felicidad, como si fueran sinónimos.
El placer, por definición, se asocia al goce, al disfrute.
La felicidad, por definición, sería un estado de satisfacción.
El placer se refiere a momentos más efímeros, con la sensación de que finalizará; mientras que la felicidad a estados más permanentes, que pueden ir fortaleciéndose.
El placer está más asociado a sensaciones internas, personales; en cambio, la felicidad a lo social, a lo vincular.
En el placer, en general, se reciben estímulos; la felicidad está más vinculada al compartir… en dar a los demás.
La felicidad es más cercana al amor, y el placer al egocentrismo.
Otra vez, un ejemplo puede ayudar a entender: En el plano de la sensualidad/sexualidad, se puede llegar hasta el acto sexual predominando el placer o el amor. Obviamente, es MUY bueno que tengamos el potencial de que ambas puedan ir juntas, pero, en algunas oportunidades, se puede ir al acto sexual con más amor y menos placer (creo que las mujeres pueden desarrollar mejor este concepto) y viceversa. Ayuda a entender, el hecho de reconocer que en el placer estamos pensando en nosotros mismos, mientras que en el amor, nos estamos dando por el otro.
No todos los vínculos son iguales, o maduran de la misma forma.
Nuestro vínculo como hijos (todos lo somos), con nuestra madre es ÚNICO. ¿Qué lo hace tan especial? Interpreto que la mujer cuando se transforma en madre, al momento de quedar embarazada, tiene la virtud de empezar a dar amor. Sin conocer todavía a ese nuevo ser, está dispuesta a pasar por todo lo que significa un embarazo y un parto, solo por amor... la mayor demostración de dar sin esperar nada que podemos ejercer los seres humanos. Por eso las mujeres son tan especiales y merecedoras de ADMIRACIÓN... aunque luego puedan transformarse en las peores "brujas" jajaja... Ese amor de la madre por su hijo será CENTRAL en la construcción de la autoestima de ese niño.
Los padres varones también amamos a nuestros hijos, pero es distinto (no los tuvimos dentro de nuestro cuerpo, con todo lo que ello significa). Los queremos con locura, en su indefensión, y nos sentimos responsables por ellos. Pero, en la primera etapa, durante el embarazo, nuestra ternura y acompañamiento va más hacia la madre de nuestro hijo, que hacia él niño mismo, en forma directa, como si lo hace la madre.
La MATERNIDAD, como institución es la primera ESCUELA DE AMOR de la humanidad... ¿existe alguna posibilidad que la elijamos como algo que puede pasar de moda? Indudablemente estamos muy confundidos (algún "pícaro" nos está haciendo creer algo que a la larga no nos jugará a favor... estamos corriendo el riesgo que "nos estén vendiendo un buzón"...).
Con los hermanos y amigos, salimos de esa relación de amor "protegida" que tenemos con nuestros padres... y empezamos a "ejercer" aquello que aprendimos y observamos en ese "espejo" que es el matrimonio de nuestros padres... donde surge nuestro primer ejemplo, aquello que aprendemos a reflejar (así se aprende ¿no? por observación y ejercicio).
No elegimos a nuestros padres, no elegimos a nuestros hermanos, casi no elegimos a nuestros primeros amigos (aún con el riesgo que sean los más duraderos).
Con el noviazgo empezamos a "jugarnos" un poco con eso de la elección...
En el MATRIMONIO nos la jugamos el todo por el todo... elegimos para toda la vida. Nuestros padres, sin elegirnos, nos amarán toda la vida... pero en el matrimonio, elegimos "auto-imponernos" el COMPROMISO... ¿porqué??? ¿Qué sentido tiene “complicarnos” la vida"???
¿Podemos decir que la esencia de la vida es la búsqueda de la felicidad? ¿Podemos decir que la felicidad está en el amor? ¿Podemos decir que el amor se nutre del compromiso que nos damos unos a otros?
El matrimonio es nuestra mayor muestra de compromiso, nuestra mayor muestra de amor... La magnitud de ese amor radica en que tenemos la LIBERTAD absoluta de "no tomar el riesgo"; de una vez iniciado, dar por concluido el compromiso; de rechazarlo con todas nuestras fuerzas... o... de AMAR, a pesar de todo, hasta que la muerte nos separe... ¿existe algo similar?
El "premio" a ese compromiso es tan grande... que nos transformamos en co-creadores. Es cierto, aquellos que no se comprometen en el amor, TAMBIÉN pueden gestar un ser humano y traerlo al mundo... ¿es lo mismo? (por razones de tiempo, para no extenderme demasiado, que cada uno responda esa pregunta... en mi caso, empezaría por lo que significa, en toda relación, el hecho de comprometernos...).
¿Puede pasar de moda el matrimonio?
Si lo asociamos al "vestido blanco", al tipo de "etiqueta" y de fiesta, etc. la respuesta será SI, puede pasar de moda... incluso hasta el tipo de celebración... Pero, si asociamos la pregunta con la esencia del matrimonio (como co-creadores y luego formadores en el amor de esos nuevos seres humanos), es imposible que pase de moda... SAAAALVO... que estemos muy confundidos.
Lo mismo con todas las cosas que nos son esenciales... por el solo hecho de ser seres humanos. ¿Pueden pasar de moda el sentido común, la percepción de la realidad, la búsqueda de la verdad?
13) Somos TAN distintos... entonces ¿cómo amar?
Cuando coincidimos, es más fácil que la relación fluya... pero El AMOR se expresa EN las diferencias.
No existen dos personas iguales. La libertad de cada uno irá haciendo aparecer las inevitables diferencias. Siempre... ya desde pequeños vamos tomando distintas decisiones y nos vamos diferenciando, empieza en nuestra maduración intra-familiar.
Esas diferencias pueden separarnos o pueden enriquecernos.
De nosotros depende... especialmente en una relación en pareja, pero aplicable también a todos nuestros vínculos...
La idea de que la diferencia enriquece se apoya en el concepto de COMPLEMENTARIEDAD… que, además, puede transformar todo en algo más novedoso, divertido, atractivo.
A medida que aprendemos a entender y manejar esas diferencias, como un gesto de “delicadeza” hacia el otro, hacia la pareja, va MADURANDO el amor mutuo, que se va haciendo cómplice… AMBOS se van comprendiendo, se van acercando a tal punto, que ninguna otra persona debería poder interponerse (como para separar una pareja), ya que nadie puede equiparar eso que van construyendo juntos.
En el libro “el principito” se lo expresa cómo que se han “domesticado”. No se refiere a una "dominación" del uno sobre el otro, sino que explica que domesticar significa crear lazos, unos lazos que cada vez nos unen más, y que pueden llegar a ser indestructibles, o al menos inalcanzables para cualquier otra relación que recién comience (por más que, inicialmente, genere mucha atracción).
Crecer aprendiendo a manejar JUNTOS esas diferencias puede ser extraordinario… o simplemente puede distanciarnos.
Las diferencias nos unen o nos distancian, según nuestra madurez para amar... lo cual significa: “nuestra madurez para entregarnos por otro sin esperar algo a cambio” (vs la inmadurez del todavía ponerme en el centro, y siempre esperar retribuciones o primeros pasos por parte del otro, negociar...). Soy el primero que debe seguir aprendiendo esto.
Si lo analizamos, es apasionante que todo esto deba suceder ENTRE personas diferentes por ser libres... Solo pensar en que podríamos haber llegado hasta acá por el azar de una evolución físico-química, todas "reacciones físico-químicas" iguales, que no comprenden el concepto de LIBERTAD para elegir sobre cómo reaccionar... habrían sido todas reacciones predecibles...
Ante una dificultad/problema, la mujer precisa ser escuchada, el varón necesita proteger, solucionar.
Un diálogo empático predispone a la mujer hacia la intimidad sexual. Mientras que el varón, antes de hablar, necesita el contacto físico de la mujer para sentirse validado, sentirse amado…
La “expectativa por ese contacto físico” será diferente, cada mujer esperará una cosa y cada varón esperará otra... deberemos ENCONTRARNOS en el medio de intentar cuidarnos, intentar complacer al otro, por amor, sin esperar nada a cambio (SIN negociar)... y de golpe, nos encontraremos felices, enamorados...
Cada uno debe empezar estando dispuesto a ceder en “algo” para luego encontrarse juntos en el lugar de “ganadores conjuntos”… pero si nadie quiere ceder, nunca se generará esa alquimia… y cada uno estará anclado en su postura, como “perdedores individuales”.
AMAR ES ayudar al otro a florecer en su mejor versión… no cambiando su esencia, sino ayudándolo a comprender y sobrellevar mejor las diferencias con el otro… y eso se logra con el buen ejemplo... ¿quién está dispuesto a empezar, a dar el primer paso?
Una historia:
Una mujer quería divorciarse (este ejemplo podría darse por igual con un varón)…
MUY enojada con su esposo, acudió a un abogado. El abogado, muy sabio, le propone que, para que al marido LE DUELA MÁS la separación, ella fuera AMOROSA durante 6 meses, y allí sí, cuando él menos lo esperara, ella lo abandonaría…
La mujer estaba tan enojada que le gustó la propuesta.
Se propuso ser lo MÁS amorosa posible, y el marido fue respondiendo muy bien a esos encantos, y él también fue siendo cada vez más amoroso…
El abogado llamó a su “cliente” a los 6 meses, y ella respondió: “no quiero separarme, estoy más enamorada que nunca...“.
A todos nos pasa que nos predisponemos bien cuando recibimos amor… caso contrario, estamos en alerta, con la guardia alta. A pesar de saber esto, determinadas circunstancias, ciertos enojos, no nos permiten ser los primeros en dar… (¿denota inmadurez afectiva, en nuestra autoestima?)
Un ejemplo que puede parecer menor, en mi experiencia, mientras más participo a mi mujer de los temas que me preocupan y le hago sentir que su opinión es importante para mí, ella también hace lo mismo conmigo, y se va dando una complementariedad en decisiones conjuntas…
El ejemplo puede parecer menor, pero la mayoría de las discusiones y distanciamientos empiezan por temas “menores” que “escalan” según nuestra susceptibilidad…
Toda relación precisa acuerdos “básicos”… pero es ilusorio pensar en encontrar alguien igual, con quien no tenga diferencias, y sobre todo, es muy ilusorio esperar que el otro reaccione igual, con los "mismos tiempos" para reaccionar, para reflexionar, para perdonar o pedir perdón, y tantos etc.…
Y mucho más aún, no debemos desilusionarnos porque se manifiesten esas esperadas diferencias… que racionalmente sería inesperado que no aparezcan.
Solo debemos APRENDER a manejarlas. Madurar en el amor.
Es sorprendente el hecho de que conozco muchos casos de dos BUENAS personas que no se llevan bien entre ellas (posiblemente todos conocemos casos así, y es probable que alguno de nosotros estemos involucrados en algunos de estos casos)... a pesar de ser las dos muy buenas personas en general. Pero, por ser muy distintas, o en algunos casos, por ser muy parecidas, hay algunas similitudes o discrepancias entre ellas que no saben manejar... una lástima, no saben lo que se pierden, porque ambas son muy buenas personas...
De eso SE TRATA el amor, el amar.
Y en el caso de la relación MÁS importante de nuestras vidas (el matrimonio o vida en pareja, como prefiramos llamarla), no deberíamos pensar que nos casamos porque nos amamos, sino que empezamos este compromiso de por vida PARA amarnos…
“PORQUE nos amamos” tiene el límite de lo ya experimentado, puede cambiar si cambian las circunstancias.
“PARA amarte/amarnos” no tiene límites, su futuro es el infinito en el amor, incluso ante las situaciones más difíciles o adversas, e incluso a pesar de ellas, se las puede vivir con la felicidad del "desafío amoroso" que se nos presenta, que elegimos afrontar... con quien elegimos con-vivir.
El AMOR se expresa EN las diferencias...
14) NECESIDADES
El mundo está lleno de necesidades, SIEMPRE lo estuvo… necesidades materiales y espirituales. Una dinámica constante que significa vivir, estar vivos.
NECESITAMOS que esas necesidades materiales y espirituales tengan un EQUILIBRIO, no deben ser sólo de una, o sólo de otra… ambas, en su justa medida.
¿Nos cuesta encontrar ESE equilibrio?
Si… por un lado tenemos esas tentaciones de acumular (bienes, poder); y por otro lado, también tenemos la tentación de que nuestra espiritualidad vaya orientada hacia el placer, en lugar de hacia la FELICIDAD…
¿Podemos comprender la diferencia entre placer (más relacionado a recibir, a sensación más pasajera) y felicidad (más relacionado al dar, a sensación más permanente)? (en un capítulo anterior se puede ver un cuadro que diferencia placer y felicidad).
¿Podemos comprender la diferencia entre producir al máximo para lograr el mayor bienestar común 🆚 producir al máximo sólo para mi propio beneficio? … con todos sus matices intermedios…
¿Se necesita ser universitario experto, un erudito, o de una determinada religión, o incluso ateo, para entender y responder estas dos preguntas?
Estoy convencido que NO, que TODOS tenemos exactamente las mismas herramientas en lo más profundo de nuestras conciencias para reconocer cuando obramos mal (egocéntricamente) y nos produce incomodidad, y cuando obramos bien (por el bien común), y estamos en PAZ… así fuimos creados, o así llegamos a ser, exclusivamente por el azar…
Quienes creemos en un Ser Superior, Creador de lo existente, entendemos que existe un ORDEN, una conducción hacia el bien, a diferencia del des-orden que puede significar el puro azar…
¿Podemos demostrar Su existencia, la de ese Ser que llamamos Dios, y que los cristianos creemos que ES Amor en esencia?
No, no podemos, necesitamos lo que llamamos FE, que significa creer en algo que es posible, pero que no podemos demostrar.
Es imposible tener FE en algo azaroso o que consideramos un imposible… por nuestra esencia, solamente podemos tener FE en algo que tiene sustento, si no, directamente no creemos, nos resulta IM-posible… Así funcionamos, de la misma forma, creyentes y no creyentes (en la existencia de un Ser Superior)… NECESITAMOS que algo SUSTENTE nuestra FE, de creer o “la fe de no creer”…
No solo tenemos FE los que creemos en la existencia de Dios… Su “no existencia” tampoco se puede demostrar… hay que tener mucha fe para aceptar que todo lo que somos, viene de la nada, constituido por puro azar...
Por momentos estamos más convencidos de nuestra FE… en otros, aparecen ciertos “confundidores” que nos hacen dudar:
“¿será que Dios NO existe? ¿será que Dios SÍ existe?”… y ahí vamos, tratando de vivir…
Si Dios verdaderamente existe ¿POR QUÉ no nos hizo a todos perfectos… y listo?
¿Por qué tanto lío de deber tener FE? ¿Por qué no saber con certeza?
Me he preguntado muchas veces sobre esto, NECESITO SABER, ¿por qué no la tengo clara? me da un poco de bronca… y mi FE, que es lo único que tengo, responde:
- Si asumimos que Dios ES amor en esencia, PARA el amor, la LIBERTAD ES esencial, ES constitutiva en la esencia del amar. No se puede amar sin respetar la libertad del amado, aunque esa libertad conduzca a la negación del propio creador.
- Si Dios se hizo Hombre, podría haber aclarado mejor todo ¿no? … pero… ¿Cuál ES el mensaje de Jesucristo? Simplemente que seamos nosotros mismos, en esa imagen y semejanza hacia EL AMOR, en la que fuimos creados... porque ser coherentes con nuestra esencia nos conducirá a la paz interior. O sea, que seamos felices OPTANDO por el bien (bien común), en lugar de optar por el mal (egocentrismo). Nos mostró, con Su propio ejemplo de vida, CÓMO enfrentar/evitar todos los "confundidores" que no nos dejan ver lo mejor para ser auténticos, para lograr la plenitud en que fuimos creados… porque teniendo más claridad, observando la verdad, podemos elegir mejor…
Me gusta graficarlo con este ejemplo: si voy a comprar un auto, y el vendedor me oculta algunos datos, termina siendo él quien elige cuál auto venderme, en cambio, si conozco bien la verdad, elijo yo libremente. La verdad nos hace verdaderamente libres... no estar esclavos de la confusión.
- ENTOOOONCES… parecería que el amor EXIJE un compromiso personal de BUSCAR la verdad y luego elegirla en libertad. Por eso, aunque todo esté en nuestra conciencia, la formación, el reflexionar juntos, también ayuda. Por eso, Jesús nos deja una Iglesia que busca conservar y recordar todas Sus enseñanzas, para que tengamos un lugar de referencia, un lugar donde buscar ayuda… ¿Con miembros perfectos? NO! con los mismos miembros que somos todas las personas (así cómo Jesús nos encontró en aquellos días y "nos sigue encontrando en cada momento"), pero en un lugar de ENCUENTRO… porque desde el encuentro surgirán las ayudas y el amor… que se “evapora” en el des-encuentro…
Este sería, humildemente, mi razonamiento de porqué Dios nos creó LIBRES, con la responsabilidad de ejercer esa libertad con amor (acercándonos a Él), o sin amor (alejándonos de Él y acercándonos a nuestro egocentrismo)... Nuestra libre decisión... con Su ayuda... si es que QUEREMOS pedirla, y aceptamos recibirla... siempre en libertad... y no siempre igual, no siempre de la misma forma para todos... CUANTO que tenemos que aprender a respetar.
En todo este enorme filosófico y teológico contexto, ¿qué NECESIDADES tenemos hoy?
Los católicos (católico significa universal) acabamos de elegir un nuevo papa (un guía que nos ayude, ayudado a su vez por muchos, a discernir nuestras necesidades... hacia dónde dirigirlas), y todos nos preguntamos si debe ser conservador o progresista… ¿conservar qué? ¿progresar hacia qué?
No entiendo por qué esa “necesidad” de separar en “bandos”, cuando el sentido común diría que todos deberíamos intentar conservar lo bueno ya alcanzado, y progresar hacia lo bueno que falta alcanzar… todos deberíamos ser conservadores y progresistas al MISMO TIEMPO… El tema será descubrir CUÁLES cosas conservar y hacia CUÁLES progresar, que seguramente no serán las mismas para todos, pero si, en TODOS los casos, deberían estar orientadas hacia un encuentro de amor comunitario… finalmente, ese es el ÚNICO concepto importante que tenemos que cuidar y alcanzar... ya que ESO mismo ES encontrar a Dios.
En mi visión, la coyuntura de este siglo XXI nos impone algunas necesidades principales, las que interpreto como prioritarias (respeto que otros puedan ver otras):
1. reencontrar el rol de la MUJER (ayudada por el varón).
2. fortalecer el MATRIMONIO.
3. redescubrir el equilibrio que ofrece la virtud de la AUSTERIDAD.
Escribí muchas veces sobre mi gran admiración hacia la mujer (ejemplo: https://huesodurand.blogspot.com/2024/06/anoche-nos-juntamos-13-varones-para.html), con capacidades superiores a los varones en muchos aspectos, pero por sobre todo en su capacidad de congregar, de ser factor de unión para la célula más importante que tiene la sociedad, que es la FAMILIA.
La familia se sustenta en el matrimonio (o pareja, si alguien prefiere usar esa palabra) que le da origen, y allí la mujer se fortalece en el encuentro con SU varón… En este redescubrir y VALORIZAR las virtudes de la mujer, el varón también tiene un rol muy importante.
Estamos perdiendo, inicialmente, la unión de las familias, y actualmente, ya el hecho de que ni siquiera se conformen… creo que la mujer ha descuidado/desvalorizado su rol de madre, y el varón pocas veces ha comprendido su rol de esposo amoroso… y AMBOS salieron a competir "juntos" en el mundo laboral, para poder tener/acceder a una mayor capacidad de consumo…
Creo que los varones deberíamos ser más progresistas y descubrir/progresar hacia el rol de esposo amoroso… Y las mujeres deberían ser más conservadoras y retomar/REvalorizar el rol de madres, como el rol más grande e importante que puede existir en la creación… honestamente, no encuentro otro que se le equipare… SIN EMBARGO, hoy parecería que ser madre es igual a nada, o a un simple sufrir sin sentido… al menos, los medios de comunicación masiva (¿cuarto poder?) lo transmiten así permanentemente…
NECESITAMOS fortalecer el encuentro formador de unidad y complementariedad de los esposos.
Alguien me decía, hace pocos días, que la austeridad es la MADRE NECESARIA para evitar los vicios capitales (soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia, pereza), y creo que es posible que verdaderamente sea así.
La AUSTERIDAD ayuda a valorar cada cosa en su JUSTA medida, a utilizar lo que es necesario, pero en su justa NECESIDAD.
Entiendo que siempre existió el deseo de consumo, pero que en estos días nos toca vivir su pico máximo… interpreto al consumismo como lo opuesto a la austeridad, el deseo “desenfrenado” de poseer por el hecho mismo de poseer… por supuesto que a distintos niveles, no siempre tan desenfrenado…
Celebro el ejemplo de austeridad que dio el papa Francisco al mundo, y que nuestro querido León XIV propone continuar (cada uno con su estilo propio). Estoy convencido que la austeridad puede ser la madre de la paz y la prosperidad… además de ayudar a EQUILIBRAR nuestras necesidades espirituales con las materiales…
La mujer y el varón, deben apoyarse en esta virtud de la austeridad... en todos los niveles. Empezando por el equilibrio necesario de las demandas "intra” matrimonio/pareja, como también en el ejemplo de "conducción" hacia la familia que ambos conforman...
15) LA FAMILIA... muy breve
¿Existe algún análisis sociológico serio que no identifique a la familia como la principal organización social? La base de todas las sociedades...
EN LA TEORÍA, creo que nadie podría desmentirlo... pero, EN LA PRÁCTICA, ¿qué estamos haciendo, cada uno por la familia, como miembros de una sociedad? (muchas veces, yo el primero, tenemos una tendencia a pensar que como yo estoy bastante ocupado, otros se ocuparán...)
¿Cómo estamos ayudando a cuidar el concepto de familia, hacia la sociedad... para convivir con "mejores" familias?
¿Cómo estamos cuidando nuestra propia familia, para "ofrecer al mundo" nuestro "granito de arena"?
Como siempre, sin juzgar a nadie, solo para ayudarnos a reflexionar entre todos.
¿Alguien sabe cuándo se celebra el día de la familia?
Hace unos días empecé a escribir este texto que comparto acá, así inconcluso como está... para empezar una reflexión:
Ayer celebramos el día de la familia…
¿Cuál familia?
¿La tuya, la mía? TODAS… cada una con sus particularidades… creo que es bueno el ejercicio de no excluir… y que eso, tampoco impida observar objetivamente y con la mayor caridad posible, los beneficios y las dificultades de las distintas formas de organización familiar… porque, en definitiva, de nosotros depende CÓMO termine siendo NUESTRA propia familia… y para ello, es bueno que pensemos cuál sería nuestro modelo ideal.
¿Importa quién sea que propone recordar a la familia?
En este caso es la Iglesia Católica, en el día que recordamos a la SAGRADA FAMILIA… pero si fuera cualquier otra institución, BIENVENIDO!!! y si hubiera MÁS de un día para reflexionar sobre la familia, muy bienvenido también…
La ONU proclamó, en 1993, al 15 de mayo como el día internacional de la familia... ¿lo sabías?
En Argentina se debería celebrar el día de la familia el tercer domingo de octubre, así fue estipulado para las celebraciones escolares (equivalente al día de la madre, del padre, del niño)... ¿lo sabías? y ¿sabías que se considera a octubre como el mes de la familia?
Un gran amigo me enseñó que, dado que los humanos somos una especie en la que la maduración es lenta (logramos un completo desarrollo después de los 20 años), se considera a la familia como el SEGUNDO ÚTERO… El hombre es un ser social, que plenifica su felicidad en su capacidad de socializar… pero esa inmadurez natural al momento de nacer, hace que inicialmente tendamos al egocentrismo, ya que todo gira alrededor del bebé, quien sólo debe “llorar” para ser consentido en el cuidado de sus necesidades…
Es en la familia donde se debe ir aprendiendo a dejar ese egocentrismo de lado y estar atento a las necesidades de los demás… a darse por el otro… a socializar sanamente, sin segundas intenciones, solo por afecto, por amor…
Uno de los estudios científicos más importantes de la historia, conducido por la universidad de Harvard, confirma que la base de la felicidad es la capacidad de generar buenos vínculos…
Creo que ciertos valores que nos gustaría preservar, que algunos podríamos sentir como que se nos “estarían yendo de las manos”: el respeto a la vida, al bien común, a la sana convivencia, al derecho natural, a tantos avances ya adquiridos, tantas cosas… todo eso, hoy sucede porque como sociedad fuimos perdiendo el respeto por la FAMILIA como institución, el respeto por el rol de cada uno de sus integrantes…
Ese rol que debe cumplir cada uno… está como… ¿caricaturizado?… no sé si es la palabra más adecuada… ¿desdibujado? ¿poco reflexionado?
El PADRE… ¿cumple su rol?
La MADRE… ¿cumple su rol?
Los HIJOS/HERMANOS… ¿cumplen su rol?
Cada uno de esos roles, deben ir madurando en el tiempo… no es lo mismo mi relación como padre con una hija de 6 años, que con el que tiene 12, y al mismo tiempo con los adolescentes y los hijos adultos… todo al mismo tiempo…
No es lo mismo mi rol con una mujer joven, con fortalezas y temores, cuando empezábamos la familia, que 15 años después, en el medio de conducir el grupo familiar… y luego, 30 años después con encuentros más maduros y análisis diferentes…
No es igual mi rol de hijo/hermano cuando íbamos creciendo, que cuando empezamos a desarrollar actividades y adquirir responsabilidades fuera del núcleo familiar, o cuando, cada uno fue formando su “nueva familia”… pero seguimos en contacto… conviviendo de alguna manera y/o idealmente acompañándonos y ayudándonos…
La FAMILIA (el concepto de familia) es muy… SUPER… dinámica!!!
Y los roles de cada uno van cambiando… DENTRO de ella vamos madurando esos roles… es allí dentro, donde se aprende la CONVIVENCIA… es donde los padres DEBEMOS enseñarla (esos roles deben ser activos… no pasivos…)
Es también, DENTRO de la familia, donde uno DEBERÍA primariamente aprender a ver CÓMO debo mejorar, o madurar, MI propio rol, antes que pensar cómo están fallando los demás…
La familia es EL lugar natural donde deberíamos (con la buena GUÍA de los padres) aprender a cooperar por el bien de todos, antes que pensar en mi propio interés… aprender LA EXPERIENCIA que mi situación individual espontáneamente mejora, si mejora la situación general, la situación de todos…
Siempre, en todo momento, es un buen momento para rezar por la FAMILIA, y reflexionar, CADA UNO, sobre los ROLES que nos tocan… siendo uno de los valores importantes que aprendemos DENTRO de la familia, y luego lo jerarquizamos para toda la vida, el de la COMPLEMENTARIEDAD… valorando y respetando las diferencias, que siempre pueden enriquecernos …
Siempre recordando, teniendo MUY presente que cada MATRIMONIO es el fundador y guía de cada familia, y que el principal riesgo para que una familia se debilite está en que se debilite el matrimonio que la sustenta, que le hace de cimientos.
Nunca olvidemos que la clave de toda familia es la unidad y el ejemplo en complementariedad y amor de los padres.
16) Para terminar, este escrito, como ULTIMO CAPÍTULO:
Otra vez reflexionar sobre el matrimonio o la vida en pareja…
¡un pedido de AYUDA!
Este escrito, como todo lo que escribo, como este libro que voy terminando hoy, empezó con muchos errores, de todo tipo... Muchos de ellos, se fueron corrigiendo gracias a sus aportes, comentarios y/o correcciones.
¡MUCHAS GRACIAS!
Le pido, por favor, que no paren de corregir...
Así va quedando:
Asumimos que la familia es la célula esencial de todas las sociedades. ¿Por qué? Porque allí es dónde aprendemos a comportarnos... aprendemos a SER.
¿En qué lugar se ejerce con "mayor intensidad" ese comportamiento aprendido, y desde dónde, luego, se enseña al resto de los miembros de cada familia, para que, cada uno aprenda a comportarse de tal o cual forma? En EL MATRIMONIO (o en la vida en pareja, a la cual, en este escrito arrancamos llamando "matrimonio"). Considero que el matrimonio es el corazón que debe latir cada día para darle vida a cada familia... será la fuente de energía, y quien determinará con mayor influencia el modus operandi de cada familia...
Si bien este texto ha tenido mucha colaboración de otros,
finalmente está redactado por mí,
por lo tanto está sesgado por una sola visión, la mía.
Incluso, los comentarios del final, enviados por otras personas,
están resumidos por mi propia interpretación...
Pido disculpas por anticipado, si en algún momento,
alguien interpreta que me expreso en forma inapropiada,
ya que no es mi intención "decirle" a cada uno lo que debe hacer,
ni tampoco expresar que "las cosas deben ser de una forma u otra"...
sino ayudarnos a PENSAR, entre TODOS, cada uno con sus experiencias,
pero al mismo tiempo con nuestra honestidad de conciencia... en la búsqueda del bien.
Cuando nos referimos "al matrimonio" surgen innumerables teorías de lo que "debería ser"... pero luego se presenta la vida misma, llena de imponderables y dilemas cambiantes, que hace que "las teorías" vayan "quedando de lado", y cada uno vaya haciendo lo que va pudiendo, lo que le va saliendo... No existen matrimonios "perfectos", existen los que cada uno va construyendo, con más o menos amor, y punto.
Esto es muy cierto, pero también sucede que todas las relaciones se construyen.
Si no nos tomamos un momento para reflexionar sobre lo que sería nuestro "ideal", si no nos proponemos algunos objetivos mínimos que nos gustaría alcanzar, luego, cuando miramos para atrás, resulta que la vida "nos llevó puestos", y pasaron muchas cosas que "si las hubiera pensado mejor...".
Estoy convencido que nos puede ayudar tomarnos un tiempo para compartir reflexiones... Tengo la impresión de que pocas veces hablamos en confianza sobre estos temas, o menos de lo que, tal vez, sería conveniente (bastante menos los varones que las mujeres).
¡¡¡NUNCA ES TARDE!!!
Creo que la institución del matrimonio no tiene la consideración que merece...
me refiero a la comunidad, a la sociedad en general.
A algunas personas "no les va" hablar del matrimonio como una "institución"...
a mí, me surge espontáneamente considerarlo así (cada uno con su propia historia),
pero cada uno puede denominarlo cómo le sienta más cómodo.
En la actualidad, la sociedad civil tiene más interés en legislar sobre cómo “salir” del matrimonio, que por cómo fortalecerlo. Pasa algo parecido, por lo tanto, con "cuidar" las familias. Es importante tener claro que, esa "intencionalidad" de debilitar al matrimonio, en muchas ocasiones, no se ejecuta con el "bolsillo" de quienes promueven esas ideas, sino con los impuestos que pagamos entre todos, incluidos quienes leemos esto.
Los medios de comunicación masiva, en general, denigran al matrimonio como algo anticuado, y cada vez que pueden, ridiculizan a la fidelidad y ensalzan distintas formas de “amor libre”… como algo novedoso, de avanzada… ¿Será una creencia honesta y reflexiva de quienes "conducen" en los medios? ¿O será, como algunos opinan, que existirían intereses que sustentan estas ideas, "convenciendo" a "desprevenidos"? Por supuesto, hay honrosas y admiradas excepciones.
Dentro de la Iglesia Católica, el matrimonio ha sido considerado con la importancia de un sacramento, pero tengo la impresión que luego, no tiene una reflexión constante, un seguimiento, que busque fortalecer sus cimientos en forma permanente… Y no es que no sea necesario (por muchos motivos), y por supuesto, también, existen excepciones muy lindas.
Estimo que en el ideario popular, hoy tiene mucho más fuerza en su posible continuidad una separación ("estoy decidido, esto no va más"; "si, te entiendo"), que una unión matrimonial o en pareja ("ojalá puedan lograrlo... lo dudo."). Para la separación solo se necesita una decisión, en cambio, para construir una unión de pareja se necesita compromiso... y muchos interpretan que el compromiso quita libertad (luego volveremos sobre el tema).
¿Exagero en lo que estoy planteando?
Estoy preocupado… Escribo estas líneas para pedir AYUDA…
que entre muchos, los que interpretemos que la importancia del tema lo merece,
intentemos reflexionar si hay algo más que podamos hacer…
si realmente VALE LA PENA hacer algo más, o no…
Reflexionar entre todos.
Cada vez que retomo la idea de cómo ayudar al matrimonio, observo dos preocupaciones principales:
- una es que, muchas veces, no se tiene claro el PORQUÉ SI defenderlo (ya que supone un esfuerzo)… mientras que permanentemente se habla del PORQUÉ NO hacerlo...
- la segunda es que, tal vez, "hacen más ruido" los adultos que “sueñan” con salir de esa "cárcel", que aquellos que, no sin esfuerzos y sacrificios, viven su matrimonio con la alegría de los logros conseguidos, y disfrutan el día a día... Pero, como los primeros se hacen notar más, por consiguiente, a los jóvenes ni se les está ocurriendo querer "entrar" a la "institución" del matrimonio… (y de muchas formas, esos adultos "ya atrapados" aplauden la actitud de los jóvenes).
O sea, encuentro dos formas rápidas de pensar en necesidades básicas:
1. Intentar "reflotar" a los matrimonios ya existentes, que, poco a poco, se están hundiendo... con la ayuda de aquellos que si lo están logrando... con libertad, respeto y alegría.
2. Rescatar de la “extinción” al matrimonio como "institución"... resucitar su sentido de SER, de existir, bajo la mirada de la juventud.
En estos años, ha surgido en España un movimiento llamado proyecto de amor conyugal, que bajo la modalidad de retiros espirituales en pareja (algo que ya promovían algunos sacerdotes) se busca rescatar y FORTALECER la unidad matrimonial. Están teniendo mucha aceptación, generándose una buena predisposición y alegría, por quienes los realizan. Con la única difusión del "boca a boca", los lugares disponibles para esos retiros se agotan rápidamente... claramente, son muy necesarios.
Hay muchas otras actividades, programas o instituciones (conozco un poco del Instituto para el matrimonio y la familia de la UCA, o Familias Formando Familias que conocimos en los colegios de APDES), específicamente destinadas a fortalecer el matrimonio... aunque la sensación es que esos esfuerzos todavía resultan muy escasos para la gran necesidad existente, tanto desde la actividad de la misma Iglesia, como de programas que impulsan otras instituciones o personas particulares... Ej.: recién escuchaba a un psicóloga que proponía una serie de juegos para activar el interés, la diversión, la evocación de lindos momentos propios de la pareja, etc., etc...
Mi querido compañero de colegio, el padre Ángel, me recuerda la gran catequesis de la Teología del Cuerpo que nuestro admirado papa San Juan Pablo II dedicó a la esencia de la unión del varón con la mujer durante las audiencias de los miércoles, en forma consecutiva, por más de cinco años. Reflexiones e información MUY rica, una base extraordinaria para pensar y aprender. San Juan Pablo II vio en la vida matrimonial un lugar central para la vida cristiana.
Por supuesto que siempre están a disposición muchos psicólogos y sacerdotes/pastores/amigos que pueden escuchar y dar un buen consejo, o acompañar... incluso, algunos especializados en ello. Pero, parecería que, en muchos casos, termina siendo un tema del que no se habla, o se habla poco... como que cada uno hace lo que puede, solo, sin ayuda (principalmente entre los varones, las mujeres hablan más entre ellas).
PIDO AYUDA para intentar justificar el PORQUÉ SI
del esfuerzo que significa el proyecto matrimonial.
Los invito a ENRIQUECER este escrito
con sus comentarios y reflexiones.
O también contar sobre experiencias de otros grupos o instituciones
que se dediquen al matrimonio.
Intentaré brevemente la mía:
Desde un enfoque social, estamos de acuerdo en que la familia es la célula base de toda sociedad. Buenas familias conformarán una buena sociedad, y viceversa. Considero que el matrimonio es el SOSTEN de la familia, el eje que marca su hilo conductor. En general, con un matrimonio confundido o destrozado, es más difícil fortalecer a los miembros de una familia, tanto en la autoestima de cada uno, como en los vínculos entre ellos... De una familia, descienden nuevas familias, que claramente tendrán la impronta de la primera, así que las familias, no solo marcan el termómetro de una sociedad en la actualidad, sino que permiten comprender su pasado, y son esenciales para su futuro.
"Cuando te casas, lo haces con él o ella, pero también con su familia, ya que él o ella serán lo que aprendieron a ser en sus familias (identidad, raíces, interpretar quién eres, etc.), o, lamentablemente a veces, en la ausencia de estas..." decía alguien. Todo se puede ir intentando mejorar, cambiar, corregir, fortalecer, etc... una dinámica diaria.
Desde una mirada individual, desde la espiritualidad que todos tenemos, todos los seres humanos buscamos la felicidad, y necesitamos motivaciones para buscarla cada día. Esos estímulos/motivaciones pueden provenir desde diferentes aspectos... Pueden originarse en el deseo de progreso personal, en el progreso económico o social, en la adquisición de un buen nombre o fama, etc., etc. Se supone que seleccionaremos nuestros estímulos según la importancia que consideremos que tiene cada uno de ellos, para llegar a la tan ansiada felicidad.
La prestigiosa Universidad de Harvard condujo un largo y complejo estudio prospectivo para determinar las principales variables que conducirían hacia la felicidad. Antes de iniciar el estudio, encuestaron a los participantes, que luego serían seguidos/investigados durante alrededor de 80 años, sobre lo que ellos interpretaban en ese momento (un poco menos de 1000 jóvenes de alrededor de 18 años) que terminaría siendo lo que los lleve a la felicidad a cada uno de ellos... y la mayoría respondió el logro de esas motivaciones personales que acabo de enumerar (éxito laboral, prestigio, fama...). Pero, al final, las concluyentes conclusiones del estudio fueron que el principal factor que conduce a una vida feliz es la generación de buenos vínculos con quienes nos rodean. O sea, que no se alcanzaría la felicidad en forma individual... necesitamos de otros.
Coincide, ¿casualmente?, con lo que también promovía hace 2000 años un Hombre nacido en Nazaret... DAR, sin esperar nada a cambio (la mejor y ¿única? forma de generar buenos vínculos, fuertes, sólidos).
Los vínculos humanos... ¿surgen por generación espontánea... se presentan de una manera u otra, solo por cuestión de suerte o azar? ¿O cada uno tiene una participación activa en la calidad de los mismos?
En ese sentido, el matrimonio, no solo constituye el principal vínculo de nuestras vidas, el más ACTIVO y dinámico (constantemente puede estar mejorando, o lo contrario...), el más fuerte y el más intenso, sino que además, participa en formar a los miembros de nuestra familia propia, con quienes también aprenderemos a tener mejores o peores vínculos. Recordar que los hijos aprenderán a vincularse VIENDO cómo se vinculan sus padres (o un tercero que "los cuida", o la televisión, en casos de padres ausentes...). Y de ese aprendizaje dinámico y constante sobre cómo vincularnos, que sucede dentro de cada familia, resultará la calidad de los vínculos entre miembros de distintas familias... Lo que enseña cada matrimonio, puede tener una onda expansiva incalculable...
Me gusta graficarlo de la siguiente forma:
Los seres humanos, como especie, somos de los que nacemos más inmaduros. Nuestro organismo fisiológicamente bastante bien desarrollado, pero con TODO por madurar en nuestra forma de comportarnos, al punto que se ha llamado a la familia: el segundo útero. El recién nacido es naturalmente egocéntrico, ya que todos acuden urgentemente a sus pedidos... pero luego debe ir MADURANDO hacia el hecho de compartir, dejar de ser el eje, pasar a ser un colaborador del grupo familiar, aprender a generar, fortalecer y defender los vínculos... todo eso se debe aprender EN la familia, enseñado por los padres (MATRIMONIO). En los colegios y universidad, los niños/jóvenes empiezan a convivir con otros, y siguen su "escuela de maduración" de vínculos. El noviazgo es "la UNIVERSIDAD" de esa maduración, donde uno ya se empieza a comprometer por amor, se sigue aprendiendo, pero ya, también, un poco "ejerciendo". Es en el matrimonio donde se debe ejercer todo lo aprendido, o lo que no llegamos a aprender (aunque, por supuesto, siempre se siga aprendiendo)... Y, desde allí, se formarán los nuevos individuos...
Entiendo que hay dos opciones:
O nos embarcamos en el compromiso de un proyecto conyugal...
O hacemos de cuenta que los compromisos no existen, o que tienen poca importancia, ("menor compromiso"), y vamos por la vida "saltando" de una relación a otra, aún con ciertas "intenciones" de que no sea tan así... (POR FAVOR, me interesa reforzar la idea de que no pretendo juzgar a nadie, todos tenemos nuestra propia historia llena de aciertos y errores: solo busco pensar hacia adelante y AYUDARNOS a pensar, a mejorar).
La pregunta lógica será: ¿cuál de las dos opciones generará mejores vínculos, la de más, o la de menos compromiso?
¿Bajo cuál de las dos conductas habrá mejores chances de alcanzar la felicidad?
¿Existe otra variable, más importante y decisiva, que el compromiso, para generar buenos vínculos?
Aquel Hombre de Nazaret se refirió mucho a los compromisos, pero lo más importante, nos dio el ejemplo de cómo comprometernos en cada circunstancia... SIEMPRE con la opción de RE-iniciar aquello que embromamos de alguna manera, pero que SIEMPRE tiene arreglo (perdonar y aceptar el perdón de otros)... según la intención y el compromiso... según nuestro egocentrismo o nuestra entrega por amor (siempre el mismo dilema... en toda la vida).
Nos surgen interrogantes para reflexionar mejor sobre determinadas condiciones que pide/exige el matrimonio o la vida en pareja (como cada uno prefiera llamarlo):
¿Se puede sobrellevar así como viene y punto, sin compromiso?
¿O aquello que queremos, que nos proponemos. se debe construir?
¿O permitimos que los “roces” nos superen, y vayan destruyendo lo que alguna vez fue un proyecto, una ilusión? Podemos reflexionar las diferencias entre proyecto e ilusión ¿son necesarias ambas? Considero que SI.
Pregunta: ¿qué hice o hiciste HOY, en concreto, por tu proyecto de vida en pareja?
La idea de compromiso es central para un proyecto de vida en pareja. El compromiso inicial permite CONOCER de verdad, y a partir de allí viene la entrega. El amor se funda en la verdad, en el orden; nunca en el engaño, en el caos. Sin compromiso es difícil conocer en profundidad la realidad de las cosas, y luego sobreviene la desconfianza. Saber "con qué contamos" trae confianza, y permite identificar mejor en qué lugar podemos ayudarnos a mejorar.
El COMPROMISO es clave, pero: ¿puede ser de uno solo? ¿Es esperable que sea exactamente igual de ambas partes?
¿Hasta qué punto nos enojamos por nuestras diferencias… o las valoramos?
¿Podemos interpretar que el eje CENTRAL del compromiso empieza por la predisposición al dialogo, y continúa por la atención y el esfuerzo de cada uno, de PROCEDER luego, según lo dialogado?
¿Podemos interpretar que la madurez de la pareja se logra en la SERENIDAD que otorga la CONFIANZA MUTUA (que no implica ausencia de problemas, sino que, justamente, se pone a prueba y se “disfruta” frente a cada nuevo dilema)?
¿Podemos interpretar que esa madurez nos hace sentir un EQUIPO, preparado para enfrentar cualquier problema nuevo, o proyecto, y disfrutar mejor cualquier nueva alegría?
¿Esperamos que todo esto sea un “lo logramos y ya está”… o se trata de un DINAMISMO constante, con altos y bajos, orgullos y desilusiones?
Cada problema y cada alegría son NECESARIOS para, al enfrentarlos, conocernos más, y mejorar … o empeorar.
¿De qué depende todo? De nuestra ACTITUD.
TODOS nos enamoramos MÁS cuando descubrimos esa actitud de compromiso, para con nosotros, de quien elegimos tener al lado. Y también lo contrario, nos desilusionamos, en igual medida, cuando falta actitud.
¿Qué tan generosos o exigentes somos al medir la actitud del otro, y comparar/valorar la nuestra?
¿Espero que la actitud del otro se exprese SOLO bajo MIS parámetros?
¿Tengo actitud de aprender a conocer al otro, de verdad? ¿O creo que “ya lo conozco perfectamente…”?
¿Qué importancia podría tener el NOVIAZGO?
¿Cómo serían las chances de “grandes sorpresas” (para mal o para bien) cuando se puso FOCO en conocer al otro en lo verdaderamente importante?
¿Existen “cosas”, aspectos de los vínculos, que considero “NO negociables”? Por ejemplo: ¿elegiría iniciar una vida juntos con una persona que no es respetuosa, que nunca cede en ninguna discusión (que le cuesta ver el punto del otro), y que, a veces, reacciona violentamente? ¿Considero que estoy en la búsqueda de alguien que no resulta responsable con lo que se propone, y que además, le gusta el alcohol y el juego?
¿Considero que YO me preparo, cada día, para ser una “buena opción” para otro, para resultar ELEGIBLE?
Cuando notamos que alguno va “decayendo” en su actitud, en sus fuerzas para DEFENDER la pareja en todas sus dimensiones… ¿asumimos que es sólo responsabilidad de él/ella? ¿o consideramos la posibilidad que “yo pueda haber tenido algo que ver”, y ELIJO reforzar el vínculo con mi actitud?("duplicar la dosis de actitud"... si fuera posible)
¿Quién está dispuesto a ser el primero?
El primero seguramente será el que esté más convencido que no existe nada mejor que un buen vínculo con su pareja... ¿Pensás que existe algo mejor?
Es cierto que todo puede iniciar, de hecho sucede mayormente, por una atracción FÍSICA; pero una mínima madurez nos hace ver, que esa atracción física dura poco como sostén de una relación… ya que “lindos y feos”, por igual, deseamos tener al lado una persona CONFIABLE (independientemente de su aspecto físico), al punto que esa confianza termina siendo los cimientos de la unión de pareja, y lo que nos hace ver como HERMOSO/A a nuestro compañero/a, cuando para el resto de su aspecto físico puede ser “del montón”.
¿Estamos dispuestos a ADMIRAR a quien hemos elegido para tener al lado toda la vida, nos lo permite nuestro orgullo?
¿Qué cosas considero que son necesarias para esa admiración? ¿Pongo el foco en si el “otro” las estaría cumpliendo (aquello que yo admiraría), o pongo el foco, antes que nada, con orgullo (del bueno), en ser yo quien busca, a toda costa, cumplirlas PARA el otro (y, ojalá, poder despertar esa “amorosa admiración”)?
¿Soy yo el centro, o pongo a mi pareja y a los demás en el centro?
¿Cómo interpreto que se construye un buen vínculo, SÓLIDO?
¿Alguna vez me detuve a pensarlo, me doy un tiempo, un espacio, para reflexionarlo con alguien?
Por supuesto que existen circunstancias donde ciertos vínculos pueden parecer claramente que son "irrecuperables" (aunque hay historias de vínculos que parecían imposibles, y que se recuperaron), pero, de nuevo, la intención de este escrito no es juzgar a nadie (ni tampoco generalizar los casos más raros), simplemente analizar las cosas, lo más objetivamente posible, para intentar ayudarnos entre todos, y que cada nuevo vínculo (o viejo vínculo renovado) sea lo mejor que pueda ser... y ¡DISFRUTAR de ello!
Interpreto que no es necesario llegar al extremo de un vínculo irreconciliable, para recién allí analizar cómo nos comprometemos cada uno, en el día a día... Aun empezando por las pequeñas discusiones de cada día (yo el primero), podemos analizar CÓMO reaccionamos, con qué buena o mala actitud intentamos resolver los pequeños conflictos... Si nos centramos en nuestro orgullo, y dejamos "escalar" peleas o "simples diferencias" que inicialmente eran pequeñas, o si actuamos con actitud de donación, de entrega, de ayudarnos y ayudar al otro/a a ser "su mejor versión", aunque inicialmente pueda estar equivocado/a... (definición del amor, ¿no?)
Todo eso requiere un GRAN compromiso, con esfuerzos y sacrificios que, si no tenemos claro el PORQUÉ hacerlo, puede ser que en algún momento queramos renunciar... Pero, si persistimos en el compromiso, si entendemos, y nos convencemos, del PORQUÉ vale la pena, a la larga, se puede tener el premio del enorme orgullo (orgullo del bueno) de haber construido una linda relación, cada vez más fuerte... sostenida y apoyada en los cimientos de haber superado miles de pequeños/grandes conflictos, incluyendo aquellos que dejamos crecer, o que, tal vez, fueron importantes desde un inicio...
Porque los buenos vínculos, para llegar a serlo, TIENEN que pasar por todas esas pruebas... quienes no hayan pasado por esas "pruebas", todavía no pueden decir que ya tienen una relación sólida, consolidada, porque no existen las relaciones sin conflictos, y sería muy "naif" iniciar una relación sin esperar que se presenten diferencias...
Por eso es que, un matrimonio de muchos años, contrariamente a lo que "venden" los medios de comunicación masiva de que "pierden la pasión", puede tener mucho más pasión que una pareja que recién empieza, y que solo tiene "mariposas en la panza" y la atracción física inicial como para sostenerse... No existe algo que genere más pasión, que el orgullo de haber logrado un vínculo sólido después de muchos conflictos. Ese tipo de vínculo que, donde en una pareja joven podría ser el inicio de una discusión, ellos, lo resuelven simplemente con una mirada cómplice, llena de amor, con el orgullo de ya haber pasado por allí otras veces, y haber logrado superarlas CON ÉXITO... Interpreto, entiendo, que es algo muy personal, que no debe existir más pasión, que la que otorga el orgullo de lograr un vínculo donde ambos sientan por igual que se necesitan y se quieren, y tienen la serenidad (probada, "garantizada" por años) que ambos están y estarán allí, SIEMPRE, dispuestos para el otro... ¿qué podría ganarle a eso? ¿Cuánto hubo, o hay que seguir cediendo, para terminar de construir ese vínculo? ¿Estamos dispuestos a intentarlo?
También podemos hacer como el avestruz, esconder la cabeza en un hoyo, y hacer de cuenta como que nada pasara, que no nos influye el hecho de que cada vez se formen menos parejas verdaderamente comprometidas en un proyecto de amor... Podría ser que esa nueva sociedad que se va formando, con esos pretendidos "nuevos valores" no nos impacte tanto a nosotros, ya mayores, en forma directa... pero, ¿a nuestros hijos? ¿a nuestros nietos? Es cierto que los padres somos el principal modelo para ellos, pero también los condiciona, en forma considerable, el entorno social...
Sin dudas que "el compromiso" puede asustar (o asusta)... Pero, como todo en la vida, lo que más queremos, aquello que nos devuelve mayores satisfacciones requiere un esfuerzo. Escalar cualquier "montaña" (desafíos) puede exigir mucho esfuerzo y sacrificios, pero ÚNICAMENTE podré disfrutar de su vista, y del orgullo de haberlo logrado, una vez que esté arriba, en la cima... y desde allí es más fácil vivir esa PAZ que da alegría y seguramente conduce a la felicidad...
Es cierto que podemos permanecer siempre en la "llanura" (no enfrentar ningún desafío, intentar esquivarlos a todos)... pero, de esa forma, hay altas chances que tengamos una mirada "chata", sin vuelo... con pocas chances de disfrutar "un logro"...
El mundo actual propone la "novedad" de la "justicia" del compromiso matrimonial (o en pareja) bajo "la ley del 50 y 50"... división de tareas por igual, "como corresponde, seamos justos..." Este sería la propuesta de paradigma de las parejas del mundo moderno, y tal vez, a mi humilde entender, lo que más lo diferenciaría de la enorme riqueza de amor de la propuesta del matrimonio cristiano (que no siempre logramos cumplir), donde pedimos fuerzas para comprometernos por la ley de la entrega al 100%.
Bajo la ley de 50/50 existe una constante negociación basada en el mérito, algo que de ninguna manera se puede decir que esté mal, o sea: "como yo ya hice esto, ahora me merezco que lo que resta, lo hagas vos"... nadie debe hacer ni más ni menos de lo que le corresponde, y controlaremos que así sea, me costará dejarte pasar alguna...
El matrimonio cristiano, propone, que cada uno siempre entregue su 100% por el otro, sin importar cuanto puso el otro previamente... estar dispuestos a ser siempre el primero en dar, sin medir ni comparar...
¿Dónde esperaremos encontrar amor, y por tanto la construcción de un mejor vínculo? ¿En un ambiente de negociación, o en un ambiente de entrega?
¿Qué repercusiones podríamos esperar, según estas actitudes, en el que tenemos más cerca y en los demás miembros de la familia y de la sociedad?
¿Estamos dispuestos a ser "el primero"? Ser el primero en dar, sin esperar nada a cambio, podría resultar en "que me tomen por estúpido"... o podría resultar en un círculo virtuoso de "contagio de amor" por el ejemplo de una buena actitud... que enamora... que es lo que verdaderamente enamora.
En la Iglesia Católica homologamos al matrimonio a un misterio muy trascendente para nuestra FE, el creer en un Dios trino, donde Dios Padre decide participar de la naturaleza humana para ayudarnos a comprender la esencia en la cual fuimos creados, y se hace hombre en la figura de un Hombre Hijo de Dios. Esa identificación del Padre con el Hijo es TAN plena, tan llena de AMOR, que de allí surge el Espíritu Santo como fruto de ese amor, que queda en forma permanente entre todos los hombres, que libremente desean recibirlo y compartirlo. Dios comparte su naturaleza creadora con el matrimonio de la mujer con el varón, haciéndolos partícipes de la co-creación de un nuevo ser, que debería nacer como fruto del amor de los padres.
¿El matrimonio, es un tema puramente religioso,
o también de necesidad o inteligencia social?
Como siempre me gusta decir, las religiones buscan organizar nuestra espiritualidad con el objetivo de que nos orientemos hacia el bien común… Luego, algunas lo lograrán mejor que otras, o tendrán más fundamentos… Y cada individuo, entenderá mejor o peor la utilidad, el sentido de los objetivos comunitarios... o por el contrario, optará por la preferencia de manejarse en forma individual, en soledad… "rodeado" por gente, pero con vínculos de poca calidad, lo cual se traduce en vínculos de poca resistencia a las dificultades...
Todos coincidimos que nacemos, crecemos, maduramos y vivimos en comunidad, y que por lo tanto, debemos APRENDER a fortalecer esa CON-vivencia. Debemos entender que el concepto de amar IMPLICA sacrificios, porque amamos EN las diferencias.
Entonces, el matrimonio no sería un tema estrictamente religioso, sino también orientado hacia el sentido común de organizarnos mejor como sociedad… Debería interesarnos aún siendo ateos o agnósticos, aunque solo lo analicemos desde el plano de la ética o la filosofía.
También podríamos entender que la religión, al ocuparse de nuestra espiritualidad, le dé al tema un lugar especial... que no se trata de algo anticuado o moderno, sino que hace a la esencia del ser humano y su NECESIDAD de CON-vivir... de aprender a convivir en el AMOR.
Pero, claramente, el mundo occidental, en el que crecimos, está cambiando su enfoque hacia LO QUE IMPLICARÍA el matrimonio... ¿estaremos en la dirección correcta? ¿Será algo que nos lleva a un progreso, o estaremos viviendo un importante retroceso?
Humildemente, creo que el matrimonio es un tema CENTRAL... que no deberíamos dejarlo librado al azar, sino que, como sociedad, y como individuos, deberíamos hacernos cargo.
¿Vale la pena invertir tiempo en trabajar sobre la justificación que lleve a elegir el matrimonio?
¡Pido AYUDA para detectar los pros y los contras!
Hace unos días, alguien pensaba que quienes promueven "el mal", en sus distintas formas, se organizan mejor que los que promueven "el bien"… Otra forma de verlo puede ser: “no sé si es que se organizan mejor, lo que sí interpreto es que tienen es un 'producto' más 'fácil de vender' en el corto plazo…"
Es más fácil reclutar candidatos para rápidos placeres del momento, que para sacrificados esfuerzos que solo rinden frutos a largo plazo, a futuro…
La primera opción de los placeres del momento, además, pueden generar redituables negocios (lo cual genera “dinero para re-invertir”).
En cambio, para conquistar postulantes para la segunda opción, se la debe JUSTIFICAR muy bien… ya que es solo altruista...
En esta segunda opción, la "zanahoria" sería el ansiadísimo camino hacia la felicidad (¿podría esperarse mayor recompensa?)... pero, en muchas ocasiones, pueden existir diferentes "confundidores", de distintas magnitudes, que impidan distinguir ese camino. Cuánta frustración se está generando al descubrir que la suma de placeres (de todo tipo, acumulación de bienes, logros/conquistas personales, vinculados a la sensualidad, etc.) no da como resultado la felicidad... sino que son conceptos diferentes, que van por caminos separados... como terminó mostrando el estudio científico de Harvard...
La principal motivación para escribir este texto,
Y TODO ESTE LIBRO...
es que tengo la sensación que conversamos poco sobre estos temas,
a pesar que terminan siendo ESENCIALES para nuestras vidas
y el de la sociedad en general,
con mucha participación e influencia en nuestro día a día...
y donde, creo que la experiencia de cada uno, puede aportar mucho al otro...
COMENTARIOS QUE FUERON SURGIENDO LUEGO DE LA LECTURA, Y QUE ENRIQUECEN ESTE ESCRITO:
¡¡¡MUCHISIMAS GRACIAS!!!
2/1/25: JPTP propone buscar si existe un análisis estadístico de cómo terminan sus vidas quienes se esforzaron por mantener el matrimonio como una relación de amor, vs quienes fueron indiferentes a ello.
Encontré algunos estudios científicos que evalúan el tema:
1. En todas las investigaciones que encontré, es casi uniforme que el matrimonio prolonga la sobrevida (en distintos países y con diferentes culturas):
- Kaplan RM, et al. Marital status and longevity in the United States population. J Epidemiol Community Health (2006).
- Rendall MS, et al. The protective effect of marriage for survival: a review and update. Demography (2011).
- Kojima G, et al. Marital status and risk of physical frailty: a systematic review and meta-analysis. Journal of the Society for Post-Acute and Long-Term Care Medicine (2019).
- Haomiao J, et al. Life expectancy and active life expectancy by marital status among older U.S. adults. Population Health (2020).
2. Un interesante estudio muestra que, aunque no exista un "casamiento legal", el hecho de co-habitar también prolonga la sobrevida (una necesidad del ser humano):
- Balter AG, et al. The effect of marital status on life expectancy: is cohabitation as protective as marriage? Journal of Demographic Economics (2023).
3. Quienes están casados también sobrellevan mejor las situaciones difíciles, como por ejemplo enfrentar enfermedades:
- Krajc K, et al. Marital status and survival in cancer patients: a systematic review and meta-analysis. Cancer Medicine (2023).
4. Más interesante aún... quienes están felizmente casados, es a quienes mejor les va:
- Lawrence EM, et al. Marital happiness, marital status, health, and longevity. Journal of Happiness Studies (2019).
2/1/25: MA cuenta que en Salta están trabajando con el proyecto SIEMBRA, centrado principalmente en la formación de matrimonios jóvenes. El proyecto SIEMBRA se apoya en material de 3F (Familias Formando Familias) y de CANAVOX... una página que yo no conocía, y que me pareció EXCELENTE.
En CANAVOX se definen como una red de amigos que comparten escritos, videos, comentarios, etc. sobre distintos aspectos del matrimonio y la vida matrimonial basados en el Derecho Natural.
Dejo la dirección (VALE LA PENA): https://canavox.com/?lang=es
3/1/25: Comentario de GM: Creo que lo principal es el ejemplo de un buen matrimonio, sin embargo la influencia del entorno social es tremenda. Encuentro que la juventud tiene un poco de "miedo" al compromiso, no así a la convivencia sin "papeles", que obviamente puede resultar o no. Creo que no creen que la unión pueda ser para siempre... y si empiezan con esa idea, es difícil tener un final feliz.
¿Cómo ayudar? Creo que es fundamental un buen diálogo, siempre el compromiso en las buenas y en las malas. Hay baja tolerancia a la frustración ¿no?
4/1/25: V opina que el problema del matrimonio es que hay gente que toma a su pareja como una posesión, como una cosa.
4/1/25: LD: acabo de escuchar a un super-deportista de elite contando cómo, de jóvenes, junto a otro compañero que triunfó aún más que él, no ganaban nada, que los éxitos llegaron muchos años después... Lo importante que es el deporte para enseñar el concepto de GRATIFICACIÓN TARDÍA... En la misma charla, hacía referencia a que la ciencia demostró que quienes deben pasar más desafíos, quienes más se empeñan y tienen más paciencia en esperar los frutos, son finalmente quienes más y mejor maduran, y quienes más valoran ese camino a la felicidad...
Interpreto que el matrimonio es una apuesta, ¿la apuesta más firme?, a una gratificación, cuyos resultados se van viendo con el tiempo... Si bien en el matrimonio pueden existir muchas gratificaciones del momento, del día a día, también se convive con dilemas y dificultades permanentes, que tienen que ver con la unión de dos voluntades DISTINTAS para lograr un objetivo común...
Claramente, la gratificación más importante es tardía, cuando se "mira atrás" y se puede ver todo lo construido, nunca sin dificultades, pero allí es donde florece el mayor orgullo (del bueno), observar todos los logros, a pesar de las dificultades, POR AMOR. En ese momento terminamos de confirmar que todo nuestra aceptación, empuje, compromiso, etc. fue por AMOR, y no por intereses personales del momento... porque cuando predomina el egocentrismo, termina siendo imposible llegar UNIDOS al puerto de la GRATIFICACIÓN... Llegar solos puede tener sus intereses... pero nunca será igual.
¿Cómo no ENSEÑAR sobre este premio TAN importante?
¿Cuánta gente que ni siquiera lo tiene presente, y "abandona el barco" sin, al menos, haberlo intentado?
¿Cómo enseñar?
4/1/25: el PM me mandó un cariñoso mensaje, y me comentó sobre un chat de Whats app del proyecto amor conyugal (que ese matrimonio de Málaga recibió como mensaje de la Virgen de Fátima, de recuperar la belleza del sacramento del matrimonio, en su proyecto original).
Trataré de buscar el link de ese chat para compartirlo por acá...
Acá está: https://chat.whatsapp.com/Ln3EUgizEEN60q6uRn05wb
5/1/25: LD ... ¿será que muchos llegan/llegamos al matrimonio como algo que "había que hacer"? Así como después de la escuela vamos al colegio, y luego vamos a la universidad... pero, por alguna razón, no nos detenemos a pensarlo… andamos por el mundo así como por default… sin detenernos a valorar...
5/1/25: un amistoso, con mucho afecto, intercambio con AM: mientras más lo pienso, más llego a la conclusión de que si Dios ES amor, el matrimonio sería algo así como lo más cercano que Él nos puso a Él Mismo… El matrimonio ES la vida misma… donde pasará de todo, y donde tendremos la libertad de enfrentar todas esas vicisitudes con entrega o con egocentrismo… Y, desde allí, desde ese lugar, salimos todos los días a VIVIR la vida… con más tristeza, más angustia; o con más entusiasmo y más alegría… Dios hizo al hombre y a la mujer, Él ya tenía en cuenta que entre ellos EL AMOR es lo que les acercaría a su Creador. Por tanto, el matrimonio, la relación de pareja, sea el ámbito de relación que se elija, es el lugar donde se entrena cada uno para ese AMOR que Él nos dio....
5/1/25: muy lindo aporte de MJJ... Hace pocos años que tenemos una huerta, pero ya 40 años que cultivamos nuestro matrimonio. Y se me ocurre que la huerta es una analogía muy apropiada. Hay que elegir la tierra apropiada, abonarla, sembrar las semillas; arrancar los malos yuyos, poner tutores y hasta ingeniarse para que no la picoteen los pajaritos. Mucho trabajo ¿no? Pero nada como disfrutar de los propios tomates ¡los más ricos del mundo! Hay temporadas que anda medio flaca, mustia... pero poniéndole garra revive, florece y fructifica una y otra vez. Tiempo, paciencia, lluvias que ayuden... las similitudes son interminables. Desde el punto de vista existencial, estimo que ninguna experiencia de relación electiva se puede acercar a la de conocerse a fondo, y estar "obligado" a permanecer en las buenas y en las malas y aprender a arreglarse para que siempre termine surgiendo lo bueno. ¿Fe? Sin dudas, seas creyente, ateo o agnóstico, es imprescindible. ¿Suerte? Tal vez.... "al saber le llaman suerte" dice el tango.
5/1/25: una linda recomendación de AMM: Muy bueno traer el tema a reflexión, Luis ... antes de dar el gran paso, está bueno discernir sobre la vocación personal, el plan de vida, los principios de c/u para luego hablar de afinidad ... y no "cometer" matricidio, como decía un sacerdote miembro de la Sacra Rota... llegar a los esponsales (o vida consagrada) desde la libertad, conociéndose primero a uno mismo ... el amor es laborioso, artesanal, es entrega ... desafiante! especialmente en momentos de fragilidad ...
Sólo ideas a mano alzada ...
Abrazo y bendiciones
5/1/25 comentario de AF: Es raro mi sentimiento y convicción al respecto. He construido mi vida en torno y sobre las bases de un matrimonio, sólido hasta ahora. Obviamente fue un plan, una inversión, una visión a largo plazo (casi 40 años ya), pero lo veo como un trabajo del día a día. No lo veo como el camino difícil hacia la felicidad, lo veo como la felicidad de cada día. No lo veo como una cárcel, sino un lugar en el que cada día elijo quedarme, convencido de que puedo salirme cuando ya no sea bueno para “nosotros“. Y creo que no es una institución, un sacramento, un contrato civil lo que nos sostiene juntos. Es amor, respeto y libertad. La libertad, es para mí el bien de más valor para un ser humano... bien entendida, siempre va de la mano del respeto. Y si a eso le sumas amor, indefectiblemente, te va a llevar a la felicidad. Entonces para mí, el matrimonio en sí es NADA. Yo brego por una sociedad donde predomine el amor, la libertad y el respeto. Y seguramente de allí surgirá la unión duradera de personas que se amen y respeten. Y eso será una base sólida para formar una sociedad mejor. Y digo “personas”, porque quiero ser inclusivo, y hacer parte de esa base social a parejas de cualquier orientación sexual.
Si vemos el MATRIMONIO, tal y cual lo conocemos, o como es incorporado al imaginario colectivo, nos topamos con una institución oxidada, obsoleta, aburrida y, como vos lo decís, carcelaria.
YO COMENTO: ¡qué linda descripción del matrimonio ideal! y también de esa cara del matrimonio que no nos gusta, que no querríamos... ¡¡¡GRACIAS por compartir que ES POSIBLE!!! 40 años y vamos por mas!!! FELICIDAD!!!
Pero, ¿PORQUÉ pensar que ese enfoque "feo" es el del "imaginario colectivo"? En mi imaginario (creo que en el de muchos también) está la primera descripción, el "lindo"... Yo interpreto que el matrimonio ES LO MÁS LINDO QUE EXISTE (ni anticuado, ni moderno, sin tiempos... en toda la historia).
Es cierto que, se puede ver al matrimonio como algo rígido, impuesto por "normas o papeles" (y que eso no signifique nada)... Incluso se puede ponerle otro nombre, pero, ¿PORQUÉ no llamarlo MATRIMONIO, bajo la unión de amor, libertad y respeto, si así fue pensado y así se lo llamó ancestralmente?
Aunque sabemos, es un desafío constante, que en muchos casos no se cumple, me refiero a eso de amor, libertad y respeto... También sabemos, que sólo necesitamos decir amor, ya que libertad y respeto están incluidas intrínsecamente en el concepto de amor.
5/1/25: El querido JA comenta: Partimos de la base que a una persona no se la puede cambiar, se la debe aceptar como es. La podemos ayudar a evolucionar si ve cambios positivos en nosotros que apunten hacia el bien común. El noviazgo, es un período importante de conocimiento... ahí es donde luego sabrás "con qué buey aras"...
6/1/25: MdlV, un gran amigo, al que veo poco, pero que nos tenemos un gran afecto escribe: "Que bien me viene este mensaje en este momento !!!!!"
6/1/25: muy lindo encuentro con PD, disparado por este escrito. Conversamos mucho sobre nuestros matrimonios... Él tuvo una experiencia de separación hace 20 años, y actualmente con una nueva compañera. Rescataba la gran diferencia en la forma de conocerse a los 20 años, y a los 40 años... lo que cada uno busca, observa, valora en el otro, y las expectativas a partir de ello. Conversábamos sobre qué lindo y útil sería poder transmitir esa experiencia a los más jóvenes durante el noviazgo. Indudablemente no es fácil... no es fácil "tener llegada" con otra generación (sobre todo cuando las costumbres de alrededor parecerían focalizar en cosas muy distintas a lo que uno aconsejaría)... fue así en todas las épocas ¿no?, y no es fácil saber transmitir... pero cuánto que debe valer la pena el intento...
7/1/25: muy completo y reflexivo análisis de AM, ¡gracias! me encantó:
El amor no es ciego, es consciente, no solo hay que sentirlo, también hay que pensarlo, ya que para estar enamorados (en amor a dos), y hacerlo bien, debemos saber dónde depositamos nuestro corazón. Primero saber quien soy, y luego darse un espacio para intentar descubrir quien es el otro...
Como en todo en la vida, considero imprescindible cierta formación al momento de enfrentar cambios. No somos preparados para ser padres, ni para la vida matrimonial, salvo nuestra propia percepción en nuestras familias, y de observar a otros. Recibimos una gran formación intelectual, pero menos emocional y espiritual. Hay datos de que el 60% de las consultas a psicólogos tienen que ver con temas de "amor" (soledad conyugal, infidelidad, ¿será la pareja adecuada?, etc.)... donde en el contexto materialista en que vivimos, con búsqueda de gratificación inmediata, los matrimonios podemos perder el foco y su propósito final. Fuimos más educados para el tener, y manifestarnos de acuerdo a ello (tener un título, una empresa, belleza y salud, etc.)... Entonces, ¿cómo pensamos compartir nuestras parejas, si ponemos más el foco en lo que tenemos y pretendemos seguir adquiriendo, que en lo que somos y buscamos compartir para crecer? El concepto de vivir juntos, apoyarnos, comprometernos en estar a disposición, DAR SIN ESPERAR RECIBIR, escuchar, comprender, perdonar y pedir perdón, etc... Si no tenemos estas ideas muy presentes, cuesta encontrar justificativos para emprender algo, cuyos frutos no son inmediatos.
PROPUESTA: Ayudar a formar a los jóvenes desde los cimientos (que se reciban de SER HUMANO), para que puedan DAR desde una mejor salud emocional. Con capacidad para poder compartir lo que sienten, con responsabilidad y propósito desde valores.
Un psicólogo dedicado (Walter Riso) propone reflexionar a partir de lo que él ha observado en su experiencia clínica: ¿Qué hacen las parejas que funcionan bien?: 1. Reciprocidad (no estar midiendo que hace el otro, pero ser considerados). 2. Territorialidad (respetar que, además de compartir, cada uno pueda disponer de su espacio personal). 3. Sensibilidad (estar atento a lo que le sucede al otro, pensar menos en mí, para que el otro pueda estar, tenga lugar para entrar en la ecuación ... empatía). 4. Admiración ("existe admiración sin amor... pero, ¿cómo puede haber amor, sin admiración?). 5. Respeto (aprender a ser sujetos, no objetos, ni el otro para mi, ni yo para el otro).
PREVIO al matrimonio (noviazgo): - Si no te quieren con admiración y respeto, estás en el lugar equivocado (igual, si vos no hacés lo mismo). - Si sentís que se "empantana" tu crecimiento como persona, tu realización... vete, el amor implica libertad. Recíproco, estar atento a que el otro también florezca.
Dicen que podemos llegar al matrimonio enamorados de ilusiones que están dentro nuestro, sin conocer las de nuestro compañero de viaje... aprendamos a compartirlas, desde un inicio.
Creo que todo esto sabiamente comenta AM, también es MUY aplicable a los que ya están en la ruta... en el camino de construir día a día su vínculo matrimonial.
7/1/25: LD... hoy escuché algo muy lindo:
"lo natural, en la esencia del ser humano, es buscar la felicidad... En el matrimonio, asumimos un compromiso de no priorizar mi felicidad, sino de ayudar al otro a buscar la suya... y a travez de ello, ir encontrando la mía...". Amor de donación, altruista (pienso: ¿puede el amor, por definición, no ser así?).
16/1/25: Qué honor conocer por WhatsApp a CM (de 77 años), que desde San Pablo (Brazil), junto a S (86 a), su esposo, hace más de 50 años se dedican a acompañar noviazgos y matrimonios. Me cuentan que en su parroquia, el cursillo pre-matrimonial dura 6 meses... como para reflexionar bien, en absoluta libertad, antes de tomar una decisión importante, que impactará en toda la vida.
Comparto parte de sus riquísimos comentarios:
En estos últimos 50 años tuvimos mucho contacto con personas de entre 15 y 50 años mayormente, y fuimos observando muchos cambios de enfoque y comportamiento social. Siempre hemos pedido a Dios solo ser una ayuda para que todos reflexionen en libertad, y puedan distinguir por sus propios medios lo que puede ser mejor para ellos... hemos tenido muchos logros... (Yo pienso: ¡¡QUE LINDA misión eligieron para sus vidas!!).
Se ha llegado a una forma de pensar, en la que ser esposa y madre no es sinónimo de éxito personal, ya que el éxito SÓLO llega desde una profesión, y cuanto ésta llegue a rendir (sería muchísimo más exitoso ser CEO de una mega-empresa con 1000 empleados, que conducir la empresa llamada MI FAMILIA)... aunque lamentablemente luego, en el final de la vida de cada uno, ya con más experiencia, muchos descubran que habrían preferido estar más involucrados en el "micro-emprendimiento" de MI FAMILIA, que en todo aquello que demandó cualquier "mega"-profesión, por más "exitosa" que haya resultado...
Hoy es más difícil encontrar personas a las que les guste el bajo perfil, y que tengan una buena disposición para el sacrificio que aporte al proyecto matrimonial y familiar... Si hay muchas personas dispuestas a distintos grados de compromiso por otras causas (profesionales, comunitarias, objetivos personales, etc.), pero el PROYECTO matrimonial o familiar es considerado globalmente como "de poca monta" para una realización personal.
Bajo estas premisas, hay poco interés en ser esposa/o, o padres (madre y padre varón). Y cuando se forma una familia, y sobre todo cuando llega un hijo, en la mayoría de los casos, inicia una negociación sobre cómo repartirán sus tiempos EQUITATIVAMENTE para criar a esa criatura... una organización, dónde la entrega por amor no suele estar presente, y dónde hasta se prioriza el "tercerizar el cuidado del hijo" a otra persona (por dinero), antes que ceder un centímetro en "mis intereses profesionales". Nos ha tocado conversar extensamente con muchas parejas con ese enfoque cultural del "yo quiero", y no acepto lo que no encaja a la perfección en "mi mundo ideal" (idealizado).
Siempre cuento la historia de cuando conocí a S, yo tenía 25 años y estando de novios, su mamá estaba muy enferma... me conmovió su dedicación al cuidado de su madre, aun teniendo 2 hermanas... me hizo pensar que un hijo con tanto amor y dedicación por sus padres, no podía ser luego un mal marido y mal padre... Por supuesto que nada asegura nada, pero no necesité "convivir" para descubrir cómo era esa persona que tenía a mi lado como novio... La entrega por el otro, casi nunca viene fácil, en general presenta "dificultades a superar", y es allí donde vamos conociendo a la otra persona.
Conversar sobre todos estos temas, tanto en la época de noviazgo, como una vez ya comprometidos en un proyecto común a largo plazo, hizo que muchos cambiaran su forma de ver y priorizar... muchos nos lo agradecen.
16/1/25 LD: anoche tuvimos una linda charla entre matrimonios amigos, uno de ellos, organizó muchísimas fiestas de casamiento durante más de 30 años... y comentaba, cómo en solo esos años fue observando un cambio ENORME en la motivación de los novios para "festejar"... Como se pasó de festejar una unión/compromiso, a "mega-fiestas" de despilfarro, de máxima exaltación de los sentidos (placeres a full), sin límites... en fin, claro predominio del egocentrismo, en lugar de la entrega por el otro.
16/1/25 NBU comenta que todos los años concurre con su mujer a un ciclo de charlas sobre el matrimonio... ¿cómo promocionarlo?
"¿mostrarnos felices? no alcanza..." Buscar ser felices ayudando a la felicidad de otro, de nuestro prójimo (palabra que se convirtió "en cristiana", cuando todos deberíamos usarla con el mismo sentido). Observo que muchos necesitan más de esto de "ayudar a otro a ser feliz" para encontrar sentido a la vida.
A nuestra "pareja", la elegimos, no porque sea igual, sino porque es, justamente, distinta, COMPLEMENTARIA... No la elegimos para cambiarla, ni para cambiar uno, pero si, porque frente a esa persona, queremos ser mejores, sabiendo que no somos perfectos.
Importantísimo, aunque tengamos hijos, hacernos tiempo para fortalecernos como pareja, un tiempo de atención exclusiva.
Elegiría nuevamente a mi esposa, con quien cumplimos 15 años, no de un feliz o infeliz, pero si hermoso matrimonio que cada día construimos juntos.
19/1/25 LM me manda este video... ella opina que yo suelo "forzar" algunas asociaciones... pero en mi humilde opinión resume casi todo: lo importante del perdón en todo vínculo... y la picardía de ELEGIR copiarnos (como en el cole) del mejor "perdonador" de la historia:
https://www.instagram.com/reel/DE75N2HMu5t/?igsh=MTJ1OGhwOWJtbml5Ng%3D%3D
Vale la pena verlo!!!
19/1/25 LD estuve viendo algunos videos... comparto algunas reflexiones de los mismos:
- desde el inicio de la humanidad se ven dibujos sobre rocas a cerca de la COMPLEMENTARIEDAD entre el varón y la mujer... sin la misma, no habría vida.
- dos grupos de palabras que no significan lo mismo:
1) mujer y varón (hembra y macho)... significados biológicos (requieren un cuerpo, una genética)
2) femenino y masculino... significados cosmológicos, son arquetipos.
- el mismo creador de la sexualidad humana, también creo el universo en esa idea de complementariedad (cielo y tierra, agua y tierra firme, macho y hembra en los animales)... desde la diversidad de dos, buscamos complementarnos para regresar a la unidad.
- en el matrimonio se vive esa complementariedad en su punto máximo. Matemáticamente, uno más uno es dos... en el matrimonio, uno más uno es UNO.
- "no solo se aporta en el modo 'suma'... con mi esposa aprendí a asumir sus mejores cualidades, y hacerlas mías dándoles un 'toque' masculino... Ella, no solo se adaptó a mi, también asumió mis virtudes a su manera."
- "No me gusta emplear el término 'iguales' respecto a personas, ya que cada persona es incomparable a otras, cada una es única y vale un absoluto. Toda nuestra capacidad de amar (aunque no se agota, ya que es inagotable) se ENCAUSA hacia una persona... ¿cómo podríamos limitarla, reducirla a la idea de un mero contrato? Termina empobreciendo el concepto... Por el contrario, yo SOY el esposo de, y ella ES mi esposa. Resulta imposible pensarlo en `modo contrato', es más bien, una forma de SER, una forma de vivir".
- "el matrimonio incluye la totalidad del concepto de amistad, pero agrega algo diferente y único, que es la profundidad de la entrega en la intimidad (¿está siendo único? ¿es lo mismo que sea, o no, único?)".
- la complementariedad agrega la posibilidad de la creatividad, co-crear un nuevo ser humano, y soñar con la trascendencia.
- el TODO AMOR es fecundo y hace crecer a quien ama... aunque el primer beneficiado del amar es el que ama, también ayuda al amado, y juntos pueden fructificar en un hijo, lo más maravilloso que podemos hacer en este mundo... ¿alguien puede imaginar algo más maravilloso?
- el matrimonio CREA la familia que es la CUNA del amor y la vida.
- cualquier cosa positiva o negativa de nuestro matrimonio impacta en toda la familia, en la familia extendida y en toda la sociedad. El matrimonio termina siendo TU proyecto para el mundo, ¿cuánto estás dispuesto a aportar?
Cada pareja es como una Catedral, requiere sacrificio, esfuerzo, cuidado, inteligencia, sabiduría, dedicación, plegaria... todos podemos ser grandes arquitectos, los escultores de una obra maestra de bondad, belleza y espiritualidad.
- desde una visión sociológica, el matrimonio fortalece la idea de SOLIDARIDAD. El comprometer lo mejor que uno tiene por el otro, produce una expansión de las capacidades de cada uno. Sucede en todos los ámbitos de la vida, más todavía en el matrimonio.
- lo opuesto al matrimonio es pensar en uno mismo, lo cual lleva al aislamiento, a debilitar el vínculo de la confianza... La soledad es la principal fuente de sufrimiento para los seres humanos. La tendencia a "no pertenecer a una familia" puede llevarnos al egoísmo, con tendencia a pretender tomar "lo que no me corresponde", como opuesto a COMPARTIR... viviendo una ilusión de autosuficiencia, que mantiene el círculo vicioso de la soledad.
La familia, desde el matrimonio, nos enseña la dimensión del compartir, nos hace madurar a verdaderos seres humanos, donde desarrollamos la autoestima necesaria para perseguir nuestros objetivos, encontrar nuestros cimientos y el sentido de la vida, quienes somos en realidad. Por eso, el futuro de la humanidad depende de las familias... y las familias dependen del matrimonio.
20/1/25 LD "El matrimonio y la familia son el mayor tesoro al que todos podemos acceder por igual... pero que nadie puede comprar... es solo un estilo de vida, que elegimos o no".
¿Existe una sexualidad responsable?
¿Qué significado le daríamos a la palabra "RESPONSABLE" en este caso?
27/1/25 Comentario RC: Alguna vez leí una frase: "Ella se casó conmigo pensando que yo cambiaría. Yo me casé pensando que ella nunca cambiaría"... seguramente ambos se equivocan.
Todo este escrito podría ser aprovechable para quien comprenda que la base del matrimonio es el amor y despojarse del egoísmo.
Comentario LD:
Gracias RC querido!!! ¡Qué buena frase para analizar!!! Creo que das en la tecla, ya que en toda relación humana, hay al menos 3 formas de encararlas: una sería con engaños, otra sería basada en el mérito ("si hacés esto, entonces yo hago aquello"), y la tercera sería la del amor (te ayudo o me ayudás, independientemente que lo merezcamos o no)... El tema es que ninguna relación transcurre en un 100% en alguna de estas formas, sino que todos navegamos entre las tres... y tal vez, reflexionando y conversando entre nosotros, y principalmente con el cónyuge/pareja, podemos ayudarnos a permanecer más en un estado que en el otro... Si nunca lo reflexionamos/conversamos existe alta chance que nos "dejemos llevar" por el estado más fácil y/o placentero, aunque en el fondo, cuando lo analicemos, nos demos cuenta que el que más querríamos pueda ser el que exige más compromiso, porque entendamos que nos lleva a un mejor destino...
27/1/25 En una charla de hoy, surgió el siguiente tema: "muchas mujeres/madres, cuando se les pregunta ¿qué es lo más importante de sus vidas? Responden: mis hijos". Dejando fuera de la posible opción de respuesta al esposo y padre de sus hijos... Puede ser que algunos esposos/padres verdaderamente no merezcamos entrar en esa consideración... O podría ser que no sean tenidos en cuenta por algún otro motivo: ¿olvido? ¿descuido? ¿desconsideración?
¿Qué sería mejor para los hijos? ¿Ver que ellos son el centro del universo de la mamá (o del papá, pero de cada uno por separado)? ¿O ver que ellos son amados por una pareja, que son sus padres, y que DERRAMAN amor hacia ellos en forma conjunta?
El concepto de amor implica necesariamente buscar lo mejor para el amado, en este caso los hijos. El amor a los hijos es otro motivo/justificativo por el cual cuidar y fortalecer el matrimonio... no solamente por los propios cónyuges, sino también por nuestros hijos.
31/1/25 Nos juntamos a comer con dos matrimonios amigos, admirados ejemplos de lindos matrimonios... Ambos contaban que unos habían pasado por enojos de cerrar la puerta de casa con llave y dejar al marido a dormir en la vereda... En el otro caso, hasta llegaron al punto de ella irse de la casa con los chicos, a la casa paterna... Imposible pensar en que no habrán conflictos, el tema es superarlos con caridad, misericordia y perdón... mucho perdón (aprender a perdonar y a aceptar el ser perdonado).
2/2/25 mi amigo DI me recuerda que, además de Amor Conyugal, Schoenstatt (Fortalecimiento Matrimonial) y los dominicos (Vida en Gracia) también tienen actividades especialmente destinadas a fortalecer a los matrimonios desde hace muchos años.
13/4/25 LD: Anoche escuchaba decir que, si bien nos elegimos por amor, el compromiso, al momento del casamiento, no es evaluar cuánto nos amamos en ese instante, sino comprometernos en mantener un camino de amor para toda la vida. Ese es el compromiso... ¿es posible?
¿Es un desafío masoquista? NO! Es el mejor desafío para conducirnos a la FELICIDAD.
¿Qué podemos esperar del no tener compromisos con nadie, de la soledad afectiva, del experimentar apoyos solo "pasajeros" sin nunca tener la confianza que ese "apoyo/compartir" se mantendrá en el tiempo, incluso en las dificultades, del "conseguir/conquistar" cosas solo, en soledad, por conveniencias... y no poder mirar atrás y disfrutar el orgullo de haber construido junto a alguien, desinteresadamente, por amor, dando más que esperando recibir...?
¿Construido QUË? ¿Un imperio económico o una familia llena de afecto y compañía? No es que progresar económicamente esté mal, puede estar MUY bien, cada uno sabrá a costa de qué va logrando esos progresos, y con qué fines y objetivos, con qué prioridades, y qué destino le da a esas utilidades que va obteniendo...
Pero... ¿Con cual de todos estos contrastes que acabo de mencionar, y tantos otros, habrá más chances de conducirnos hacia una felicidad serena? Infinitas situaciones posibles, muy diferentes entre si, en la máxima abundancia o en la extrema pobreza, que siempre pueden encararse con egocentrismo, o con entrega por el otro, con amor...
Durante el noviazgo elegimos a la persona... al momento de casarnos, estamos convencidos, o deberíamos estarlo, que esa persona es la adecuada para ese desafío, por lo menos podemos elegir a la que consideramos es la mejor persona para iniciar ese camino... ¿habrá otra mejor? ¿habrá alguna perfecta? Con cualquier persona que elijamos habrán desafíos a superar...
Entonces, luego, ayer también decían... La pregunta al momento de casarnos no es "¿cómo se sienten, cuanto se aman en este momento?" sino que la pregunta es ¿CUANTO están dispuestos a...? O sea ¿alguien espera que no hayan problemas? (¿de qué tipo de problemas? de todo tipo)...
La fortaleza de la confianza mutua se construye resolviendo los problemas...
Ese resolver problemas, ese vencer dificultades, serán los CIMIENTOS de una relación cada vez más sólida y madura... ¿Se puede pensar o asumir a una relación, o a cualquier vínculo, como MADURA, cuando todavía no atravesó ninguna dificultad?
Por eso, ninguna crisis debería poder, o no debería tener el potencial, de destruir un matrimonio (siempre SIN juzgar a nadie, sin personalizar, solo intentando una reflexión objetiva)... Lo que destruye cualquier vínculo es nuestra incapacidad de no ceder en nuestro egocentrismo, en nuestro orgullo... Existen matrimonios/parejas FELICES, que cuando uno mira las dificultades que les tocó vivir, nos resulta inexplicable que permanezcan juntos... pero, sin embargo, lograron sobrevivir a todos los "consejos de separarse"... ¿por qué? ¿CÓMO lo lograron? Porque, en algún momento, ELIGIERON dejar de agredirse, de herirse, tuvieron la ACTITUD de empezar a ver la postura del otro, de empezar a ayudarse mutuamente, sin medir, sin negociar, estando dispuestos a ser "el primero", a DAR antes que recibir, a dar SIN ESPERAR algo a cambio (alguien tuvo que ser el primero... aunque en ese momento pensara que "el otro no lo merecía")... ¿existe algo MÁS fuerte que eso?... ¿Puede existir algo más poderoso, algo que conquiste más el corazón del otro, que enamore más, que sea un mejor factor de cambio positivo, que estar dispuestos a darnos por el otro cuando nadie lo esperaría... permanecer apostando al amor cuando todos "saldrían corriendo de ahí" y te abandonarían?
Para los cristianos, ese es el ejemplo que nos deja Jesús... amar hasta el final, a pesar de las peores circunstancias (nunca peores que las que Él tuvo que pasar), con el máximo sacrificio, con el máximo abandono de muchos, y también con la alegría de ver que algunos pocos lo acompañan a Él hasta el final... Pero después, es ese amor hasta el extremo, lo que termina re-conquistando a aquellos que, por innumerables circunstancias distintas, habíamos elegido abandonarlo...
Creo que, en otra escala, la relación matrimonial también se refleja allí... con muchos abandonos mutuos por egoísmos, por orgullo... y muchas reconquistas por amor. Y creo que es allí donde ese amor se va haciendo más fuerte, cuando DEMUESTRA, en los hechos, que es capaz de perdonar, de aceptar el perdón, de disminuir el orgullo egocéntrico, y cambiarlo por el orgullo de descubrir lo que somos capaces en el amor, desde la humildad que nos conduce a la reconquista, a la felicidad.
Una linda conclusión de alguien: los varones se quedan cuando sienten paz... y las mujeres generan paz cuando son bien tratadas... Se necesita el compromiso de ambos para que exista una relación, y sobre todo para que la relación RESISTA... porque no se trata de "estar" juntos, sino de CONSTRUIR ALGO JUNTOS.
https://www.instagram.com/reel/DIQRoODRCH3/?igsh=cWJ0cWMxdjc1amQ4 algo muy breve para descubrir el verdadero amor de tu vida...
Que lindo cuando MUTUAMENTE somos soles y/o lunas, cada uno en distintos roles, en diferentes momentos... pero siempre juntos, aceptando cuando el otro no haya podido ser el "sol" que yo esperaba, y entonces yo proponiéndome ser su "sol" que lo ayude a ser mejor persona, para que, desde allí, la próxima vez, él o ella sean un mejor "sol" para mí también... SIEMPRE CONSTRUYENDO JUNTOS... un círculo virtuoso inagotable, indestructible para cualquier crisis, por más fuerte que sea... porque EL AMOR SIEMPRE TRIUNFA.
19/4/25 LD: ayer, viernes santo, me encontré a la salida de la Iglesia con mi querida amiga de la infancia, CM, quien me compartió esta charla que vale la pena:
https://www.youtube.com/watch?v=bDpTHUKSC-w&t=3612s&ab_channel=ParroquiaSagradaFamiliaNordelta
Pienso volver a verla e ir sacando algunos apuntes para compartir por acá... para empezar, lo primero que dice es que quiere transmitir FUERZA y MOTIVACIÓN.
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