En muchas oportunidades, Jesús se retira a orar...
Si Jesús lo hace... ¿nosotros? ... REFLEXIONAR sobre nuestra espiritualidad, sobre nuestra relación con NUESTRO creador, es central, ESENCIAL.
¿Por qué?
Independientemente de nuestras creencias religiosas, incluidos ateos y agnósticos, todos aceptamos que el ser humano es una combinación de CUERPO y ESPÍRITU.
También tenemos claro que nuestro cuerpo necesita atención y cuidado...
¿y nuestro espíritu?
Deseamos un cuerpo saludable... interpretamos que hasta puede ser el inicio, la base, de nuestra felicidad... Pero, aun con el cuerpo sano, ¿podríamos ser felices con un espíritu inestable y caótico?
O a la inversa, ¿podemos ser felices teniendo un cuerpo enfermo, pero un espíritu sereno y sabio? Incluso, sin hablar de religión...
Creo que hasta podemos interpretar que "cuidar" nuestro espíritu podría ser más importante que cuidar nuestro cuerpo... aunque seguramente la verdadera sabiduría debe estar en cuidar a ambos, ¿no?
¿Cuidamos o des-cuidamos nuestro espíritu?
Las religiones intentar ORDENAR nuestra espiritualidad en un marco ético.
No estamos "obligados" a seguir ninguna religión en particular, pero, indudablemente, el hecho de reflexionar debe servirnos para tener una REFERENCIA entre lo que está bien y lo que está mal... ¿podemos prescindir de eso?
En mi caso, CREO en la existencia de un Ser superior, creador del universo y de todos los seres que lo habitamos... me resulta más racional creer esto, que pensar que todo es fruto de la evolución casual... Respeto a quienes piensan diferente.
Entiendo que fuimos creados todos distintos, y con absoluta LIBERTAD para decidir y reaccionar. Por lo tanto, me parecería ilógico esperar que todos pensáramos igual.
En ese contexto, siendo alguien muy racional, habiéndome formado desde joven como un "científico cuestionador" (sin dar nada por sentado), las enseñanzas de Jesucristo me resultan lógicas, por muchos motivos... necesitando que esos "motivos" sean primariamente racionales, más que "solo por cuestiones de fe".
Esa racionalidad me lleva a tener FE en que Jesús de Nazaret fue la encarnación del Dios creador.
Intentaré fundamentar mi FE, recordando que tener fe es creer en algo que nos resulta lógico, pero, cuya fundamentación o existencia no podemos demostrar. Es central comprender, que la fe no puede existir sin un contexto de lógica que la sustente.
Primero, hay registros históricos concretos sobre la existencia de Jesús de Nazaret.
Segundo, lo que HIZO y DIJO está escrito de manera similar en 4 libros con autores distintos, que escribieron separados, temporal y espacialmente. Tres de esos autores habían sido testigos directo de lo que escribían, el cuarto, sin haber conocido a Cristo personalmente, escribe luego de permanecer un tiempo con la Madre de Jesús... y todos coinciden. Nuestra “cabeza de hoy” (siglo XXI) da por sentada una absoluta facilidad de comunicación a la distancia... en aquellos años, cuando te alejabas estabas incomunicado.
Además, muy importante, esos libros fueron escritos para recordar a Jesús frente a las primeras comunidades cristianas, siendo leídos delante de otros que también habían visto y escuchado lo que estaba escrito e intentaban comunicar... y que, por tanto, daban fe de que lo que allí se leía, era lo que verdaderamente había sucedido... una suerte de "auditorías constantes".
Esos 4 libros, los Evangelios, están precedidos por otros libros, el Antiguo Testamento, que involucra a unos 30-40 autores que, sin conocerse entre sí, y en el transcurso de alrededor de 1600 años (sin email, ni WhatsApp), fueron pre-diciendo lo que sucedería con Jesús de Nazaret.
A su vez, luego de los Evangelios, van otros libros, la mayoría en forma de cartas, y la mayoría de ellas escritas por alguien que, antes de su conversión, fue considerado el peor enemigo de los cristianos de esa época (luego santo: San Pablo)... Y esas "cartas" mantienen la coherencia de lo que significa el mensaje de Jesús en el amor.
Con estos puntos mencionados, arranca mi análisis racional.
Lo siguiente que sustenta la racionalidad de mi fe, siento que es inagotable... Permanentemente estoy encontrando más y más hechos o reflexiones que la explican... mencionaré solo algunos pocos:
La SIMPLEZA del mensaje de Jesús... lo pueden entender por igual (o mejor, o peor) las personas más eruditas como las personas menos instruidas.
La SIMPLEZA de Su nacimiento, el lugar físico muy sencillo; pero sobre todo “el lugar FAMILIA”... ¡¡¡CUÁNTA sabiduría y simpleza!!!
La SIMPLEZA de las personas con las que eligió rodearse para transmitir Su mensaje...
Si cualquiera de nosotros, especialmente quienes tienen/tenemos más "poder", pensáramos hoy en día, en difundir un mensaje... ¡que DISTINTO que lo habríamos organizado!...
Solo para empezar, lo primero que diríamos sería: "tiene que ser todo a lo grande". Tendríamos que contratar a los mejores comunicadores, expertos en marketing (esos que te convencen que necesitás hasta aquello que no necesitás tanto...), a las principales figuras del espectáculo y del deporte, medios de comunicación masiva, redes sociales, etc., etc., etc...
Previo al momento de Su mayor GLORIA, Jesucristo pasó por el juicio más injusto y la condena más sanguinaria y violenta que uno pueda imaginar... y que lo llevó a la muerte. Luego, los cristianos CREEMOS que resucitó.
¿Qué habríamos hecho cualquiera de nosotros en el lugar de Jesús luego de resucitar? Posiblemente, aparecernos resucitados frente a aquellos que tanto nos maltrataron, y hacerles "pagar su merecido"...
Pero no, aun en la mayor gloria de la resurrección, Jesús mantiene la SIMPLEZA y la COHERENCIA de Su mensaje... la resurrección es una reafirmación solo para aquellos que ELIGEN creer... jamás un espíritu revanchista, SIEMPRE un espíritu de AMOR.
Repito... la resurrección solo tiene sentido para los que ELIGEN creer.
Porque Él nos dice / ENSEÑA que Dios (o sea, Él Mismo) ES amor... y el concepto de amor implica respetar las diferencias y la libertad, en la búsqueda de LA verdad... que está en nuestro interior... todos, interiormente sabemos cuándo obramos bien y cuándo no lo hacemos... porque fuimos creados así (o llegamos a ser así por azar), a imagen y semejanza del Creador (creamos o no en ello, no podemos evadir la honestidad de nuestra propia conciencia... "tenemos algo allí" a lo cual no podemos renunciar).
Humildemente interpreto que ningún ser humano corriente puede ser TAN coherente en Su DECIR y en Su OBRAR, y mucho menos inventar una historia tan simple y perfecta como para “pretender engañar” a otros... Eso también es parte del análisis racional de mi Fe.
Alguien, a quien admiro, decía que la fe debe NECESARIAMENTE asentarse sobre cimientos de racionalidad... nadie podría creer en algo que "no tiene pies ni cabeza"... SOLO podemos tener fe (o sea, creer en algo que no podemos demostrar), si ese "algo" que despierta nuestra fe tiene una ilación lógica...
En ese sentido, siempre analizo que Jesús no vino a decirnos algo que no supiéramos...
HACER EL BIEN es algo que todos SABEMOS que ES lo correcto (volvemos a nuestra honestidad de conciencia)... Jesús solo vino a enseñarnos/mostrarnos CÓMO hacerlo...
Me gusta pensar que Jesús vino a enseñarnos a usar el MANUAL DEL USUARIO (como el que tiene nuestra heladera o el lavarropas...) respetando el SENTIDO con el que habíamos sido creados... nuestra ESENCIA como creaturas, como seres humanos.
¿CÓMO nuestro creador podría pedirnos algo distinto, u opuesto, al espíritu con el que fuimos creados?¿Tendría sentido que nos creara para un fin, y luego nos pidiera otra cosa diferente?
... y lo ÚNICO que nos pide es AMOR.
Y Jesucristo, de quien yo CREO que ES Dios, hecho hombre, cuando le preguntaron CUAL es el mandamiento MÁS importante respondió:
- "... el mandamiento más importante es amar a Dios sobre todas las cosas. PERO, YO HE VENIDO para enseñarles un segundo mandamiento, QUE NO ES MENOS IMPORTANTE que el primero (WOW... igual en importancia que amar a Dios): AMAR AL PRÓJIMO"...
En nuestra religión cristiana, Jesús se auto-proclama como Dios, y además incorpora como elemento central al PRÓJIMO.
¿Entonces?
Toda nuestra oración debe verse REFLEJADA en nuestro amor al prójimo... esa ES la esencia de todo esto...
Si todos fuimos creados a imagen y semejanza de Dios... todos POR IGUAL (sin ningún mérito personal, ni ninguna diferencia que otorgue mayores o menores jerarquías)... DEBEMOS ver a Dios en nuestro prójimo... y eso ES lo que debemos reflexionar cuando oramos, cuando nos comunicamos con nuestro creador... lograr la sabiduría para poder ver eso, y la fortaleza para luego llevarlo a cabo...
Volviendo al título de este escrito... humildemente entiendo que ese es el SENTIDO de REFLEXIONAR sobre nuestra ESPIRITUALIDAD...
Lograr COHERENCIA en nuestras creencias nos da PAZ...
esa paz TAN necesaria para que nuestro espíritu se oriente hacia la felicidad...
Pero HAY DOS PLANOS:
- El plano de la REFLEXIÓN... donde nos sentimos a gusto (incluso compartiendo con otros y obviamente con Dios).
- El plano de la ACCIÓN... donde toda esa reflexión se debe PLASMAR en mi relación con TODOS los que me rodean (sino, ¿de QUÉ sirvió toda nuestra reflexión?).
¿DÓNDE se aplica todo aquello que reflexionamos/oramos?
Primero, APRENDIENDO a querernos y respetarnos a nosotros mismos, como creaturas creadas a imagen y semejanza de NUESTRO creador... y luego de aprender ese AMOR que nos une a Él, derramarlo sobre los demás... porque eso SOMOS en ESENCIA, y cuando vivimos en coherencia con nuestra esencia, estamos en PAZ... y nos conducimos HACIA la felicidad. Termina siendo así independientemente de la creencia religiosa o arreligiosa que tengamos: “la coherencia de nuestra conciencia con nuestros actos nos da paz...”.
No podemos evitar esto, aunque nos lo propongamos.
¿CÓMO se PRACTICA esa esencia que SOMOS?
Humildemente pienso que se empieza por un "primer nivel" que es vivir con ALEGRÍA (CREER fervientemente que tenemos motivos suficientes... a pesar de los problemas que EL VIVIR pueda presentarnos).
El "segundo nivel" sería CREER fervientemente en el PERDÓN (tanto en perdonar nosotros, como en pedir y luego aceptar el perdón de los demás), como forma de reparar todo aquello que nos aparta de la alegría de vivir en comunidad, como seres creados por el MISMO Dios, a Su imagen y semejanza.
Por último, el "tercer nivel" es CREER fervientemente que amar a Dios es DARNOS por los demás... comprender que la entrega por los demás cierra el círculo virtuoso del camino hacia la felicidad...
Claramente hay dos "formas" de vivir, una es pensando primero en mí mismo (egocentrismo), y la opuesta es pensando primero en los demás (CARIDAD)... Si todos, o la mayoría, vamos por lo primero construimos un tipo de sociedad... Si todos, o la mayoría, vamos por lo segundo, construimos otro tipo de sociedad, la que vino a enseñarnos Jesús CON SU EJEMPLO (¡si se puede!).
La mayoría con-vivimos en el medio de esas dos formas, alternando entre una y otra... pero, reconociendo que la primera sólo puede aportar placeres momentáneos, mientras que la segunda (que puede ser más difícil), nos va dando la paz de la tranquilidad de consciencia, que conduce a una felicidad más estable...
... entender el MANUAL DEL USUARIO ... entender que EL OTRO es el camino hacia MI FELICIDAD ... va permitiendo entender el sentido de reflexionar sobre nuestra ESPIRITUALIDAD ...
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