lunes, 3 de mayo de 2021

20210502 Distintos ENFOQUES sobre La RELIGIÓN: pueden diferenciarse por un tema semántico, en algunos casos por principios, también puede ser un tema de voluntad, de ACTITUD. Un análisis personal. (tiempo estimado lectura 36 min)


Mi hija mayor empezó a estudiar Comunicación Social... Eso me hizo reflexionar sobre QUÉ y CÓMO comunicamos... en este caso, hoy reflexiono sobre La Religión... NUESTRA religión... cómo la transmitimos... cada uno... con lo que aprende, luego interpreta, y luego comunica...


Soy católico “de nacimiento”, luego, también por convencimiento ("católico" significa universal)... pero, me pongo en el lugar de quien no tuvo mi formación, y se ve más influenciado por la cultura de este tiempo, donde muchas veces predomina más lo "concreto" que lo "espiritual"... y entonces pienso que, para muchos, puede ser comprensible no creer en Dios, en un Dios que no se puede "tantear" o ver concretamente... así como vemos, palpamos, al resto de los seres existentes... con nuestros sentidos.

De alguna manera, para creer en Dios, hay que aprender, estudiar, reflexionar... y hoy, también ir un poco en contra de la corriente (no es para quejarnos, es solo una observación de la realidad... fue igual o peor en otras épocas... también hubo épocas más fáciles...).

La primer reflexión sería: ¿cómo acceder a “La Verdad” revelada, sin que alguien nos la cuente, o si no investigamos/reflexionamos sobre lo bueno, lo bello y lo verdadero... externo e interno? 
Si no exploramos en nuestro interior... porque también es requisito tener apertura de corazón... la Fé es un don, pero también debemos estar dispuestos a abrirnos para recibir ese don...


LA RELIGIÓN (la relación entre Dios y los hombres - "re-ligarnos"): 
¿qué es esto de "la religión", por la que tantos viven, y otros tantos mueren... o "permiten vivir", o "hacen matar"... y que, en nuestros días, tantos se sorprenden por tanta indiferencia?

En toda la historia, ¿QUIEN es el principal impulsor de las creencias religiosas (que exista un vínculo entre un ser superior y los seres humanos)? Hubieron muchos, pero sin duda, el principal fue Jesus de Nazaret... la historia se divide en “antes y después de”... 
Aunque Él, humanamente, solo interactuó con los que lo rodearon en ese tiempo... los “difusores” de “esa Religión” fueron quienes, impactados por sus enseñanzas, sus milagros y Su propia Resurrección, creyeron fervientemente en Él, en su mensaje de amor, y en su divinidad... Todos esos “difusores” fueron personas comunes, con virtudes y defectos... que comunicaron bien, comunicaron mal, comunicaron más o menos...

Está la Biblia... un libro con una parte más antigua (Antiguo Testamento), escrito por alrededor de 40 autores, la mayoría sin conocerse entre si (y sin posibilidades de comunicación, sin email ni whatsapp), en alrededor de 1600 años, con una ilación sorprendente, donde SE ANUNCIA la parte nueva (el Nuevo Testamento) que relata la vida de Jesucristo, con sus mensajes... Y las primeras enseñanzas de sus primeros seguidores (Cartas de los Apóstoles)... 
Su contenido, la perfección de su ilación, en épocas de difícil acceso a la escritura, lo transforma en EL libro de LA revelación divina para los cristianos.

Jesús, como Hombre, hizo, y dijo, muchísimas cosas del SENTIDO COMÚN, revolucionarias por lo sencillas y contundentes, absolutamente lógicas... que dan respuesta filosófica a todos los dilemas de la humanidad (más que Sócrates, Platón y Aristóteles, y todo el resto de los filósofos juntos), con un mérito inalcanzable e insuperable: el de la sencillez, de poder ser comprendido por quienes no tuvieron "estudios", IGUAL que por los eruditos... Tuvo el “teo”-mérito de simplificar todo... mientras que los grandes sabios tuvieron/tienen el mérito de comprender sistemas cada vez más complejos (que solo ellos podían/pueden entender)... 
Jesús de Nazaret, claramente entendía y manejaba todas las leyes de la naturaleza (físicas, químicas, biológicas, etc., etc.), ya que calmó vientos, caminó sobre las aguas, curó enfermedades, revivió a los muertos, multiplicó los alimentos, etc., etc., etc... pero, claramente, no se hizo Hombre PARA eso, ningún interés en demostrar Su poder. 
Otra vez, CLARAMENTE, la motivación de Su venida fue para hacernos reflexionar (JAMÁS una imposición), primeramente con SU EJEMPLO, cómo debíamos/debemos comportarnos... 
En un momento, Él mismo pregunta a quienes lo rodeaban, "consternados/indignados" porque parecía arrogarse la potestad de reconocer el bien del mal y perdonar los pecados: "¿qué es más fácil, decir te perdono los pecados, o decir a un paralítico levántate y camina?"
Hoy podríamos preguntarnos a nosotros mismos: ¿qué sería más fácil, dominar las leyes más extremas de la física cuántica, o enseñar la mejor forma de comportarnos?
¿A quién consideraríamos MÁS sabio, a un premio Nobel de "ciencias duras", o a alguien que comprenda el comportamiento humano, como la Madre Teresa de Calcuta, o Gandhi, o Mandela?
En ese contexto, quien comprendió TODO el comportamiento humano y lo explicó de la forma más sencilla y concluyente, fue el nacido en Nazaret (cómo si nos hubiera creado...).

TODOS esos méritos de Jesús de Nazaret, su capacidad de entender al ser humano y sus formas de vincularse, fueron alcanzados como Hombre, igual que nosotros... quienes pensamos que es Dios, obviamente le atribuimos una inspiración superior... pero, todos tenemos la capacidad de razonar y de interpretar las escrituras, y de elaborar una filosofía de vida... Jesús podría haber sido solo un hombre más, que se destacó especialmente por esa capacidad.

ADEMÁS, Jesús dijo que ES Dios... un Dios humilde que se ENTREGA por los demás, que no cerraba/cierra mucho con las expectativas de quienes esperaban/¿esperamos? al "famoso" mesías... "pero Dios al fin"...

Pero entonces, como no se asume que Jesús fue un verdadero hombre, quienes no creen en la posibilidad de la existencia de un ser superior, directamente no lo escuchan, NI siquiera COMO hombre, no lo leen, no analizan esa filosofía de vida... NO EXISTE... como si no hubiera existido (hoy muchos tratan de que no se lo conozca)... Pero SÍ existió, tanto que quienes convivían con Él, lo mataron (para muchos: "un perdedor")... O como se comunica hoy, en esta etapa llamada posmodernismo: “interrumpieron su vida, siguiendo pasos legales”... 

La historia suele evaluar hechos justos e injustos, pero poco se escucha que el "hombre" Jesús de Nazaret sea estudiado, por la generalidad de los estudiantes, en la materia historia... que es aquella materia donde aprendemos lo que científicamente estaría probado. A Jesús solo se lo reserva para la materia "Religión", materia que algunos piensan no debería formar parte de la currícula de estudio, como pretendiendo que se trataría de cuestiones debatibles, con poco fundamento... De esa manera, independientemente de las creencias religiosas de cada uno, se desconoce la posibilidad de estudiar el mayor análisis (y de mayor calidad) sobre el comportamiento humano y sus consecuencias... y al mismo tiempo, el más sencillo y simple de entender....
¿interrumpimos la vida de Aquel que hablaba de la esencia del amor? ... y la historia no lo analiza ¿?
Si hasta en uno de esos “pasos legales”, uno de los tantos “jueces” (de "gran prestigio jerárquico" en nuestra organización social) por los que fue pasando, ya que ninguno se animaba a tomar la responsabilidad de la sentencia, preguntó:
- "... pero, este Hombre... ¿qué mal ha hecho?"
- respondimos: “crucifícalo”.

Estudiamos a los filósofos... en ningún caso ponemos en duda la existencia de cada uno de ellos. Contrastamos y comparamos sus teorías y pensamientos... pero, en ese análisis, habitualmente queda de lado Jesús de Nazaret, quien, más bien, es estudiado solo desde la teología, pero infinitamente menos desde la filosofía... ¿por qué? 
Tal vez, porque nosotros, los cristianos, quisimos dar testimonio de Su divinidad antes que de Su magnanimidad como Hombre... sin pensar que quien lo descubra cómo un Hombre especial, estará más cerca de aceptarlo como Dios.... por propio convencimiento, o por decantación... más que por una “imposición” de quien puede estar queriendo testimoniar su fe... 

Podría ser más difícil, para quienes no conocen a Jesús, o para quienes les cuesta más aceptarlo, empezar a presentárselo desde los misterios de la fe... Tal vez, podría ser más práctico que primero conozcan al Hombre común, y que ellos solos vayan descubriendo que fue MUCHO MÁS que un "hombre común", y así cada uno pueda ir "descubriendo" al Hombre Hijo de Dios en la persona de Jesucristo.
Al menos, esa fue la posibilidad que tuvieron Sus discípulos directos... primero conocieron a un HOMBRE, y luego, a travez de Él conocieron al Dios que habitaba en ese Hombre. Cuando fueron descubriendo que ese Hombre era MÁS que un hombre común (aunque les costó bastante comprenderlo...)

TAL VEZ algunos necesiten ir más despacio, no pensar de entrada que es Dios... sino recién después de descubrir que su discurso es tan perfecto, y sobretodo coherente, que "no puede" ser de un simple hombre común... que luego, podría haber hecho milagros, muchos y muy distintos, incluso hacer resucitar personas ya muertas... y que luego, finalmente, resucitó Él mismo... cómo lo había anunciado previamente que sucedería (y cómo también estaba anunciado en aquel Antiguo Testamento).

Pero, independientemente que muchos no crean, quienes SÍ creemos en Dios, lo que creemos, en definitiva, es que Dios ES amor, la manifestación plena y perfecta del amor... su origen y sustento. 
El tema no pasa por creer si hizo o no tal o cual milagro... en todo caso, todas esas manifestaciones "superiores" (los milagros), fueron hechos para que los incrédulos o "duros en desconfianza", tuvieran/tuviéramos una "mayor ayuda" para creer... pero, ¿para creer QUÉ? Que Dios ES amor, y que amándonos, nos pide que actuemos, entre todos, a Su imagen y semejanza...


Ahora... sigue la reflexión...

TODOS creemos que existe el amor, y que el mismo es posible... 
Universalmente asumimos al amor como un bien, como una virtud ESENCIAL para mejorar la convivencia humana... nunca escuché a alguien ponerlo en duda...
Entonces, independientemente de nuestras creencias religiosas, ¿por qué no escuchar MÁS a aquellos seres humanos que nos hablaron de AMOR? Y más importante aún, ¿por qué no reflexionar MÁS sobre aquellos que dieron testimonio de amor con su vida?
O... ¿por qué, de nuevo, independientemente de creer o no, alguien podría ponerse EN CONTRA de quién/quienes proponen una cultura de amor? ... TAL VEZ... ¿porque haya un interés concreto en SACAR al amor de la cultura imperante?... ¿cuál podría ser el beneficio?


El AMOR es un “bien no medible”, un bien no acaparable por alguien... que resuelve todos los dilemas humanos... pero que no se puede ni vender, ni comprar. 
Podemos considerarlo el bien más equitativo existente... el único bien en el que TODOS tenemos exactamente las mismas posibilidades de aumentarlo o disminuirlo, aceptarlo o rechazarlo... y que SOLO se lo consigue DÁNDOLO... lo tendrá más, quien MÁS se despoje...

Porque fuimos creados para la FELICIDAD... y el amor es EL camino... Tendremos un desarrollo armónico hacia la felicidad, SI vivimos en el amor... tan sencillo de decir, y hasta de comprender... pero tan difícil para nuestro egocentrismo... en cuyo caso, cuando predomina en nosotros el egoísmo, confundimos el camino, perdemos la armonía.
TODOS tenemos noción del bien y del mal... TODOS, todos los días, permanentemente, tomamos decisiones sobre el bien y el mal... sobre si hacer algo bien o hacerlo mal... así de simple. 
Amar es intentar hacer el bien... y conocemos lo opuesto.

Cuando hablamos de amor, no es tan simple... aparecen distintas formas:

- Amor a uno mismo.

- Amor a los demás.

- Conveniencias, Aprovechamientos, Desinterés...

- Amor filial, amor de amistad, amor matrimonial (o de pareja), amor cristiano...

Tal vez una de las claves esté en aprender el significado de Dar, de darSE...

Con respecto al "amor a uno mismo", empecemos diciendo que es imprescindible querernos a nosotros mismos, querernos como somos, para poder querer a los demás... También es necesario querernos interiormente para reconocernos como somos, y poder mejorar día a día. 
Una sana autoestima nos permite desarrollarnos, florecer mejor como personas. Luego, solo se puede DAR lo que se tiene...

Pero también es imprescindible entender la diferencia entre el cuidado de nuestra autoestima y el egoísmo. ¿Podemos entenderlo? ¡SI podemos! Solo tenemos que proponérnoslo, estar atentos.

El egoísmo es aprovechador, no ayuda a nuestra sana autoestima... interiormente SABEMOS cuando hacemos algo bien o mal... por eso Sócrates llegaba a decir: "quién hace el mal, sufre más que quien lo recibe".

La sana autoestima nos ayuda a crecer nosotros mismos, y a amar a los demás, y ese amor a los demás nos retro-alimenta, y nos conduce a la felicidad. Todos lo hemos experimentado más de una vez... sin embargo, ¿cuántas veces volvemos a elegir a nuestro egoísmo?

¿Por qué nos confundimos?
Tal vez porque nos cuesta diferenciar entre el placer y la felicidad, que muchas veces son presentadas como equivalentes... principalmente por "confundidores" profesionales. 
Mientras el placer tiene que ver con los sentidos físicos y resulta pasajero, la felicidad representa más lo espiritual, y es un objetivo, o un estado, más permanente... En general, el placer es más dado que obtenido, es momentáneo... para la felicidad hay que sembrar... Por eso, mientras que el primero (placer) puede ser adictivo, el “hábito de sembrar” (camino a la felicidad) puede fortalecer nuestro espíritu...
Una de las formas de placer, es la sensación de poder... El “poder” que parece otorgar el hecho de disponer de muchos bienes, o de sentirse “superior” a otros, y disponer, de alguna manera, de sus acciones o parte de ellas... de forma que uno pudiera “obligar” al otro a responder como uno quiere... con “poder”...
Es TAN distinto que alguien colabore conmigo porque está “forzado” por mi poder (dinero, posiciones, presiones), a que alguien colabore conmigo porque le nace hacerlo, de corazón, porque logré hacerme amar...
En el primer caso, pareciera que nunca es suficiente, ese tipo de “respuesta obligada” cumple con determinados requisitos, pero no llena mi espíritu... En el segundo caso, un mínimo gesto de amor de otros hacia nosotros, nos acerca a la felicidad...

El amor no es una retribución... es una conexión libre y espontánea, donde no son necesarias las equivalencias, donde puedo ayudarte 100 veces, aunque vos, todavía, no me hayas ayudado nunca... 
El amor no es necesariamente equivalente, es solo pleno en disposición... Quien fue amado, aprende a amar (si quiere)... y queda dispuesto a ayudar a quien lo ayudó, si fuera necesario... O, lo que es más maravilloso, puede aprender también a ayudar a otros... sin el "requisito" de haber sido ayudado previamente... impacto SOCIAL del amor...

La “compensación” del cristiano por dar amor no está en la devolución del gesto de amor (equivalencia), sino en generar un ambiente donde todos nos ayudemos a amar a los demás... donde, natural y espontáneamente, surjan esos impulsos... Así aprendemos que no buscamos "resultados" (¿equivalentes?) por haber amado,  sino que ese amor "florece en frutos" (que pueden ser inagotables) provenientes del testimonio del amor cristiano... en colaborar/participar en el armado de una CULTURA de amor...

... que fácil decirlo...

ENTONCES, alguien podrá decir:

- “Pero no he visto a muchos cristianos hacer eso...”

No les estará faltando razón... los cristianos somos personas corrientes, con fortalezas y debilidades, que admiramos las virtudes de quienes lograron la santidad, pero que al mismo tiempo, vivimos en el camino de tentarnos por nuestro egoísmo... igual que los no cristianos... igual... nos diferencia el tener un GUÍA, un Salvador que nos enseñó/enseña EL camino (con todas sus gracias y ayudas)... 

Acá surge comentar algo muy interesante: ese Salvador, ese Dios en Quien creemos, ES todopoderoso... Sin embargo, Su esencia en el pleno amor, lo "autolimita" en no imponernos nada, nos da la libertad plena de elegirlo o no...

Más arriba diferenciábamos entre el "placer" que los demás respondan a nuestras órdenes, versus la alegría de que respondan por amor, pudiendo no hacerlo (FELICIDAD)... Dios también es coherente con eso... y SIEMPRE nos enseña DESDE la coherencia plena.


¿Cómo debe ser EL AMOR al que aspiramos los cristianos? 
Lo llamamos CARIDAD.
A veces se confunde a la caridad con limosna, y al amor con el simple afecto, o con la atracción física... La caridad, considerada una virtud teologal (la vía maestra de la doctrina social de la Iglesia), se refiere a nuestro amor a Dios que SE MANIFIESTA en nuestro amor al prójimo. O sea, puede incluir la limosna, el afecto, también la atracción física, pero es más abarcativo, ya que incluye como eje al COMPROMISO... a nuestro compromiso por el otro, dejando de lado nuestra conveniencia, y PRIORIZANDO nuestra alegría por conocer y ayudar en las necesidades reales del otro... 
Resulta ESENCIAL conocer la verdadera realidad del otro, despojándonos de nuestros intereses personales... Incluso, su Santidad Benedicto XVI dice en su Encíclica Caritas in Veritate: "la caridad supera la justicia y la completa, siguiendo la lógica de la entrega y el perdón"... y agrega: "Se ama al prójimo tanto más eficazmente, cuanto más se trabaja por un bien común que responda también a sus necesidades reales"... A ese AMOR debemos aspirar, al de la entrega, al del darSE... 
El amor CRISTIANO debe complementar la alegre entrega del darSE, con el PERDÓN (¿cuántas veces? SIEMPRE... le preguntaron a Jesús: "¿hasta 7 veces?" Responde: "70 veces 7")... 

Acá, el amor cristiano va entrando en una suerte de "conflicto" con lo que se fue construyendo como el "amor mundano"... Jesús pide el COMPROMISO de ayudar desde la real necesidad del otro (a diferencia de ayudar desde MI conveniencia... porque si lo hacemos así -dice Benedicto XVI- "la caridad se convierte en un mero sentimentalismo" del momento... ayudo, más por "sentirme mejor", que por la verdadera necesidad del otro). El otro punto esencial es el perdón... ¿existe el perdón en nuestra cultura?

Cuando "el mundo" habla de amor, cuando "nosotros" hablamos de amor, ¿de qué AMOR hablamos? ¿hablamos de lo mismo?

https://huesodurand.blogspot.com/2015/07/caritas-in-veritate-ss-benedicto-xvi.html


Pero VOLVIENDO al primer párrafo de este largo escrito... ¿qué y cómo COMUNICAMOS?

¿Por qué, a veces, “comunicamos” (damos testimonio) bien, y otras lo hacemos mal?
Intuyo que porque, al igual que todos, vamos en un camino, donde a veces “elegimos” equivocarnos egocéntricamente, y otras veces “elegimos” la alegría del darNOS...

No somos perfectos y gracias a Dios, Dios no nos pide perfección... solo nos pide algo parecido a lo que nosotros le pedimos a los demás: ACTITUD... o sea la VOLUNTAD de intentar hacerlo mejor... y cómo nos enseña nuestro papa Francisco: “si caemos, debemos hacer el esfuerzo de no permanecer caídos...”

Entonces...

Hay personas que no conocieron a Dios (o no supieron/pudieron recibirlo, por distintas razones, circunstancias), pero viven intentando el amor al prójimo... CREEN en el Amor (me refiero a Caridad)... en ese caso podríamos pensar que, la diferencia con lo que considero “mi religión católica” sería un tema más cerca a lo semántico, ya que nuestro Dios ES amor... y ellos buscan el amor, aunque sin llamarlo Dios (alguien podría decir: “sin saber, o sin haber aprendido, que ‘EL AMOR’ se llama Dios, se dice Dios").

Otros INSISTEN... les cuesta abrir el corazón para intentar salir del egocentrismo, donde pueden estar fijados... y todo pasa por la ley de "te doy / me das"... y de allí tengo que lograr una ganancia... con "buena intención", pero donde el principal y ÚNICO motor termina siendo la “ganancia”, solo material, la que “mejor” se puede medir, para MI... esa que da más "poder/placer"... 
En esos casos, donde "los fines, de una determinada intencionalidad (la ganancia material a ultranza), terminan justificando los medios afines a esa intencionalidad (materialismo)". En esos casos hablamos más de "diferencia de principios"... principios sobre los que deberíamos reflexionar, que debemos repensar... generalmente ayuda la ayuda de otros... porque, también es cierto, que parecería que se intentaría IMPONER una cultura que solo mediría ese poder negociador de la ganancia... solo eso, como única opción... 

Es IMPORTANTE (importantísimo) entender que el conflicto no es con "la ganancia" en sí misma, ya que generar más bienes es un bien en sí mismo... como siempre, los bienes materiales (potencialmente bienes), seguirán siendo "bienes" según el uso que le demos... tampoco será "indiferente" el camino para la obtención de los mismos. El amor cristiano (Jesús lo enseñó específicamente) PIDE que quien tiene mayores talentos para generar más bienes, no deje de hacerlo, para que de esa forma, hayan más bienes para todos... todos beneficiados... Esto último de "producir principalmente para el bien común" resulta ¿incomprensible/impracticable? para el mundo actual y el mundo de siempre... porque, según el discurso predominante: "el hombre es así, egoísta". 

Nadie está exento a verse influido, y a veces "atrapado", por esta "cultura de la ganancia"... 
"El hombre es así", tiene esa tendencia... PERO, al mismo tiempo, tiene la capacidad de SER distinto... y en esa capacidad de cambiar, de mejorar, de superarse, va apareciendo la diferencia entre obtener placer (recibir), y la alegría del camino hacia la felicidad (darse). Algunos lo logran, otros no se lo proponen... la mayoría caminamos por el medio... distintos tonos de grises...


Por último estamos los "grises"... que vamos en el medio, tratando de encontrar Alegría... y la Felicidad... alternando entre "el egoísmo" y "el darNOS"... tratando de comunicar cómo podemos... donde lo más importante será nuestra actitud, nuestra VOLUNTAD de buscar lo bueno, lo bello y lo verdadero... buscar la Caridad.


Creo que la religión es menos una situación fija, rígida; y es MÁS un camino dinámico, con caídas y ayudas, con tristezas y alegrías, donde el principal dilema es que prevalezca mi aprender a dar, a conocer al otro en su necesidad real, VERSUS mi egocentrismo... y entre todos, o entre muchos, o entre los que nos toca CONvivir ayudarnos/empujarnos a llegar a la FELICIDAD... con el perdón... a alcanzar el Amor pleno...


Es comprensible que alguien pueda dudar si existe un ser superior... lo que es difícil comprender, es que alguien pueda dudar de lo esencial/constitutivo del amor para la felicidad de todos... Entonces, el ataque al amor, es la mayor muestra de egocentrismo. SS Benedicto XVI agrega: "vivir la caridad en la verdad lleva a comprender que la adhesión a estos valores no es sólo un elemento útil, sino indispensable para la construcción de una buena sociedad y un verdadero desarrollo humano integral". 

Mas allá de creencias religiosas, debemos analizar (tarea para los filósofos), si la Caridad (tal como la enseñó Jesús), es o no, un valor esencial para el desarrollo armonioso de toda sociedad. Humildemente, pienso que este tema debería ser CENTRAL en la filosofía...


Ojalá los cristianos aprendamos de la Santa paciencia del Dios en el que decimos creer, que SIEMPRE nos "golpea la puerta" del corazón, con TANTO amor, que acepta paciente que no le abramos... pero que SIEMPRE queda allí, esperándonos... 
Ojalá los cristianos aprendamos que ese Dios en que creemos, pero que NO vemos, está PRESENTE en quien SI vemos, en los que nos rodean... que fueron creados a Su imagen y semejanza... igual que cada uno de nosotros, o sea con semejanza en la capacidad PLENA de amar... que cada uno elegiremos permitir florecer o no... y que incluye a TODOS (universal)... incluida/o aquel/lla que “¡no me pidas que también tengo que amar a esa/ese!” (jeje... cada uno sabe a quien poner en “ese lugar”)...
Si no crees en “Dios”, con ese nombre, si no llegaste a conocerlo... pero si crees en el AMOR con compromiso y perdón (no solo basado en el sentimentalismo), creemos en algo similar, con distinto nombre... estamos mucho más cerca que lejos... 
AYUDÉMOSNOS entre todos a que haya más amor comprometido, y con perdón... Es posible que ESO nos acerque a lo bueno, lo bello, y lo verdadero... lo que a los cristianos nos une bajo el nombre de Dios en una Iglesia comunitaria... y que debería unir a toda la humanidad bajo el nombre de amor (que para nosotros es igual a Dios).

Cuando estemos haciendo eso, estaremos fortaleciendo a la Iglesia, cuando hagamos lo opuesto, será señal nos estamos necesitando más, más cerca... EL AMOR ES ESENCIAL... es “EL sistema” para resolver todos los dilemas humanos... TODOS incluidos...


20210505

Pocos leen este Blog... eso me permite subir manuscritos que todavía son borradores, total lo voy corrigiendo sobre la marcha... En realidad, todo lo que escribo está en eterno estado de borrador...

En esta oportunidad, me di el lujo de compartirlo con un paciente (padre y suegro de amigas y amigos) a quien aprendí a ADMIRAR en su templanza durante la internación... que estuvo plagada de incertidumbres, complicaciones y milagros... Sus comentarios me ayudaron a seguir reflexionando...

Comencé preguntándome sobre "qué" y "cómo" comunicamos... ahora pienso que no está claro a "quien" va dirigido... En ese sentido, como la mayoría de lo que escribo, no va dirigido a alguien o a un grupo en especial, sino a quien pueda interesarle... con TODO RESPETO... alguna vez leí: "un escrito ES propiedad de quien lo lee...", por eso yo también vuelvo a releerlo, hago mis críticas, y también me sorprendo a veces de no saber cómo llegué a la construcción de determinados comentarios...

Pero creo que para que se entienda mejor, puede ser útil que agregue algo sobre lo que me motivó a escribir estas líneas:

No es que yo quiera decir que la religión ES algo semántico, o de principios, o solo de actitud... espero se entienda bien.

Lo que INTENTO expresar es que, si bien LA religión es la relación de Dios con el hombre y viceversa... (re-ligión = re-ligarse). EN REALIDAD, como a Dios no lo vemos (no tenemos una posibilidad de interacción concreta con Él en forma corporal y directa), y al mismo tiempo Jesús nos dice que DEBEMOS ver/amar a Dios EN el prójimo (creado a Su imagen y semejanza)... POR LO TANTO, si bien la religión es la relación de Dios con el hombre, EN LA PRÁCTICA, terminaría "ejecutándose", en gran medida, desde la relación del hombre con el hombre... y más aún, no solo de “aquellos hombres” con los que me resulta fácil congeniar... Dios me pide que me abra al amor con TODOS...

ENTONCES, lo que pretendo analizar, es cuales serían las diferencias en el enfoque que tenemos sobre LA religión, ENTRE los distintos hombres...

Más difícil aún en estos tiempos de INDIFERENCIA general hacia lo trascendente...


El hecho es que yo no puedo salvarme solo (sería como “enterrar mi talento”)... sino que debo hacerlo A TRAVES de los demás... por lo tanto ESTOY OBLIGADO a interactuar... y, otra vez, ¿estoy autorizado a interactuar SOLO con los que a mi me interesan (los que piensan parecido a mi)? Jesús me responde rotundamente: “NO! Tenés que interactuar con todos los que se crucen en tu camino” (“¿qué mérito hay en amar a los que ya te aman?... ¡AMA a tus enemigos!...”)

PERO, a pesar que sabemos que todos somos diferentes, nuestra “tendencia humana” es que ESAS diferencias nos alejen... y que la religión termine siendo uno de los motivos que MÁS nos separe... Una gran contradicción humana.

Pienso que si estoy llamado a evangelizar... necesariamente, debo jerarquizar las cosas que más nos acercan... focalizando en las diferencias será siempre más difícil...


En ese contexto, estoy obligado a tratar de INTERPRETAR que piensa MI prójimo...
Por eso trato de interpretar COMO vemos cada uno LA religión (tema que, increíblemente, REPITO, termina siendo, muchas veces, uno de los temas que MÁS nos aleja).
Entonces pienso... que AÚN con el indiferente, o con el que se cree ateo, puedo tener puntos en común, si ambos, honestamente, creemos en el amor como vehículo hacia la felicidad...

Entonces trato de reflexionar: “aunque seas ateo, o indiferente a la existencia de un ser superior, escuchá (estudiá) al Hombre llamado Jesús de Nazaret..." Empezando por ahí existe alguna chance de que yo te ayude a encontrar a un Dios detrás de ese Hombre... o que cada uno lo encuentre solo, sin mi ayuda... o que lo encuentre con ayuda de otros... o que aún sin encontrarlo para él, me ayude a mi a encontrarlo para mí... yo creo fervientemente que, en todo ese proceso, estará Dios detrás... y será Él quien siempre nos encuentre, y nosotros quienes "nos dejemos encontrar"...


Es más difícil cuando el “concepto amor” queda relegado a algo “naif”... y todo el mundo de la otra persona pasa por el prisma de “la ganancia”... “me vinculo con los demás, solo para obtener mis beneficios”... En ese caso, mi tarea como evangelizador (que me la pide Jesús), será más compleja... porque habrá una diferencia de PRINCIPIOS... la difícil compatibilización entre el "reino de los mercados" y el "reino del amor"... ES el mundo en el que vivimos, el que nos toca vivir a todos por igual... solo debemos balancear hasta qué punto nos influye a cada uno... 

En esa tarea de intentar evangelizar al materialista, que solo busca la ganancia, también descubriré que YO, muchas veces, me encuentro en ese mismo lugar...

Entonces, cuando me encuentre codo a codo con un ateo haciendo una buena obra de bien... ambos estaremos cerca de Dios... aunque lo llamaremos de distintas formas...

Pero cuando me encuentre con un materialista, deberé reflexionar con él sobre “principios” éticos, sobre la real necesidad y utilidad de cada uno de los bienes... y es probable que en el transcurso de esa “reflexión con el materialista” me encuentre ayudándome a mi mismo también...


A todo esto trato de referirme con el título:

La Religión (relación de Dios con el hombre, pero que necesariamente termina tratándose de la relación entre los hombres en la búsqueda de Dios), tiene diferencias semánticas o de principios (entre los hombres)... pero en general, todo eso se resolverá o se agravará según la actitud personal... la voluntad de cada uno por encontrar a Dios (amor) en el otro... y ayudar al otro a encontrarlo en mi...


Si bien TODOS conocemos el bien y el mal en forma innata... para intentar mejorar, necesitaremos que otros nos ayuden, y estudiar... o reflexionar y ahondar en nuestro interior, buscando lo bueno, lo bello y lo verdadero... Eso viene como un don... pero muchas veces nos negamos a recibirlo, o dejamos ese “regalo” con el envoltorio sin abrir... (tantas formas... parábola del sembrador...).

Por todas estas cosas, me animo a reflexionar que Jesús vino a decirnos que no discutamos tanto por la interpretación de los textos, o de cómo deben ser determinados ritos... No por ser esos temas menores, de ninguna manera, la solemnidad hacia un Dios inmenso es importantísima... 
Pero interpreto que nos quiso enseñar que todo “se jugará” en cómo amemos al prójimo (interpreto que allí debería estar nuestra principal solemnidad)... 
Que todos los ritos deben servirnos para recordarnos eso, para fortalecernos en el amor al prójimo... por lo tanto, no tendría sentido “pelearnos en nombre de Dios” por más grande que fuera la ofensa... Sería algo incoherente... solo tiene sentido AMAR EN NOMBRE DE DIOS... la forma de actuar a Su imagen y semejanza...

San Agustín de Hipona: "AMA, Y HAZ LO QUE QUIERAS..." 
En el contexto de: "... los hechos de los hombres se saben por su raíz de CARIDAD... Muchas cosas pueden tener buena apariencia, y sin embargo no proceder de una raíz de caridad... si te callas, hazlo por amor; si hablas, también por amor; si corriges, también; si te abstienes, que sea por amor. Que la raíz de amor esté dentro de ti, nada puede salir sino lo que es bueno". 

San Pablo expresa: "... no tengan con nadie otra deuda que la del amor mutuo, porque EL QUE AMA AL PROJIMO, HA CUMPLIDO TODA LA LEY". 

Espero no haber confundido más... 🙏🙏🙏




jueves, 31 de diciembre de 2020

20201231 aborto, Religión, Convivencia Social. (tiempo estimado lectura 10 min)

He recibido mensajes de apoyo luego de la cobarde ley de aborto. Con la mejor intención, muchos interpretan que me afecta especialmente por un tema de compromiso religioso...

Me gustaría hacer un comentario sobre “religiosidad y aborto”.

 

Primero, ¡GRACIAS!  Tanto por los mensajes de consuelo, como por asumir que tengo un compromiso religioso... lo agradezco de corazón, pero en este caso, mi motivación va por otro lado…

 

Te cuento un poco cómo lo veo:

 

Pienso que todo esto es mucho más que el aborto en sí mismo... a veces algunos interpretan que uno fuera un “fanático religioso”... 

Sin aplicar la palabra “fanático”, ojalá yo fuera más respetuoso de la mayoría de las pautas morales que plantean las grandes religiones... o que también se auto-imponen muchas buenas personas que se denominan “agnósticas”... que no creen en un Dios, pero si en respetar valores.

 

Por supuesto que yo no podría profesar una religión que se contraponga con la ley natural, y las pautas morales que, lo más honestamente posible, asumo que debo cumplir, y ayudar a cumplir...

Resulta obvio que la religión que profeso nunca podría aceptar “interrumpir” la vida de otro ser humano, menos aún “porque no sea deseado”, en cualquier momento de su existencia (en la semana 1, la 14 o la 739...) y claro, ADEMÁS mi religión, incluso, VA MÁS ALLÁ... dice que no solo no debo “interrumpir” su vida, sino que debo amar a todos mis semejantes, que en ellos debo ver al Dios en quien creo (sin verlo materialmente), y que ese amor debe incluir a los que no deseo...

Desde lo racional, mi religión me pide un compromiso que RESOLVERÍA muchísimos problemas humanos, que nos haría vivir en un mundo mucho mejor... ¿ideal? (yo CREO que si... aunque me vean muy naif…)

Entiendo que haya gente que no comparta mi fe, pero me cuesta entender que haya gente que se oponga a que otros profesen una religión que busca el bien común... y que cuando no cumplimos, debemos confesar que no lo estamos haciendo bien...

Soy el primero en no cumplir bien... con los años fui aprendiendo lo que cuesta “perder cierto tipo de privilegios” y posicionarnos en un lugar de humildad, donde nuestra felicidad surja de ayudar a, o de ver FELIZ al otro... y no te cuento si justo ese otro no me caía muy bien que digamos...

 

Pero, en mi caso personal, nunca me involucré en el tema aborto motivado por un tema religioso.

En ese aspecto, tengo la conciencia tranquila. Jamás abortaría, ni ayudaría a alguien a abortar, ni promovería el aborto... mi preocupación religiosa me lleva por otros análisis de consciencia, otros aspectos que debo mejorar.

Entiendo que “LA RELIGIÓN” es MI RELACIÓN con Dios... entiendo que Dios ES amor, y que como no puedo verlo materialmente, me pide que lo vea EN los demás... por lo tanto, puedo ayudar y dejarme ayudar... pero NO PUEDO exigir... en todo caso, puedo ser un buen ejemplo y dar testimonio del bien... debo MADURAR desde el egocentrismo del que exige, hacia la humildad de quien se da por los demás...

El humilde no se para primero en la fila para recibir, sino que, entendiendo su real capacidad, se pone primero en la fila para ayudar… y cuando lo logra ES FELIZ. Para ser humilde ES CONDICIÓN ser realista, JAMÁS relativista.

 

Después, es muy claro que muchos que nos llamamos católicos dejamos mucho que desear al intentar cumplir esas pautas... pero no es en los que fallamos donde se debe evaluar el CRISTIANISMO, sino en LA PROPUESTA de su creador... y cómo Él cumplió lo que vino a enseñar.

Pero gracias a Dios, mi “conciencia religiosa”, en lo que a mi respecta, está muy tranquila respecto al tema aborto. 

Mi preocupación va por otro lado... más por la CONVIVENCIA SOCIAL, por la necesidad de crear consensos que respeten prioridades. 

Al aprobarse una ley nefasta, por la cual luché para que no prospere, no siento una derrota en el plano personal, internamente sigo sintiéndome muy firme respecto a ese tema… Si siento que PERDIMOS MUCHO como sociedad.

 

El “aborto” es emblemático, porque en mi humilde opinión, no solo es el peor crimen que pueda cometerse (sobre el ser más indefenso y saludable, con el máximo agravante del vínculo), sino que, la muerte de un hijo, es también el golpe afectivo más fuerte que puede sufrir un ser humano...

Que no reaccionemos frente a eso, demuestra hasta dónde tomó poder el relativismo... no en una sociedad imaginaria... sino en cada uno de nosotros (obvio que, sin hacer referencia a alguien en particular, pero si a los pequeños grupos sociales que cada uno integra).

 

Interpreto que el máximo logro social del ser humano fue madurar una justicia social que defienda al más débil, en cualquier ámbito... 

Y el máximo retroceso es el relativismo, ya que, si se pierden esas pautas morales adquiridas comunitariamente por consensos ancestrales, y en muchos casos con grandes sacrificios, se retrocede nuevamente al poder del más fuerte... si todo es relativo, siempre se impone el que tiene más poder.

 

Por eso, no defender la vida de un tercero, INOCENTE, habla del nivel de nuestra REBELDÍA social hacia lo que debemos hacer, hacia los VALORES que debemos defender... no solo para tranquilizar nuestra conciencia, sino para generar un cambio verdadero.

 

En 2015, alrededor de un 3% de la población votó por plataformas que llevaban al aborto como propuesta.

En 2020, según encuestas, entre el 60-70% está en contra de una ley de aborto, y un porcentaje mucho mayor dicen que ellos nunca abortarían, aunque algunos lo considerarían como una opción en situaciones especiales... SIN EMBARGO, en 2019 el 97% de la población votó fórmulas presidenciales con las cuales el aborto era factible...

No es fácil, porque se entremezclan muchas variables... tal vez, nuestra mayor dificultad es que pensamos en forma similar a “la mujer golpeada”, que piensa que luego “lo va a poder cambiar”... no percibe la realidad que si no se ARRANCA desde el respeto…

 

Nuestra primera fortaleza debe ser el orden, entender las PRIORIDADES, si no logramos eso, haremos cosas buenas circunstanciales que correrán el riesgo de “diluirse” en un mar complejo... donde domine el que tenga mayor poder... IGUAL, toda obra buena siempre suma, porque nos permite ver las verdaderas necesidades... nos hace más humanos, más cercanos de la realidad, a la necesidad real como sociedad... a las prioridades.

 

Mi preocupación original fue que pongamos al aborto, o a la defensa DE LA VIDA de un inocente, en el mismo plano de otras variables a analizar en una plataforma política... eso significa que el relativismo se nos filtra sin que nos demos cuenta... nos pasa a todos, en distintos aspectos, en distintos niveles...

 

Este es un momento de REFLEXIÓN. 

Lo que ha sucedido, no es la votación de una ley más… como a veces se dice, que va en la misma línea del divorcio, del matrimonio igualitario, o los derechos LGTBI+... en mi humilde opinión, esto es MUY DISTINTO, es matar a los propios hijos... no se me ocurre una manifestación mayor de absoluto relativismo...

 

Si una sociedad aprueba eso... o vota para que la conduzca quienes aprueban eso... ¿que se puede esperar de esa sociedad?

Siempre se usó la expresión “es capaz de entregar a la propia madre”, para expresar lo PEOR de una persona...

Nunca, JAMÁS, nadie se animó a usar la expresión “es peor que una madre que mate a su propio hijo...” esa frase no existe, es imposible... no existe NADA comparable o peor a eso...

 

Quienes impulsaron esta ley (desde dentro y fuera del país), en este momento dicen que traen una vacuna para CUIDARNOS... ojalá funcione bien... ojalá al zorro le salga cuidar a las gallinas... en ese caso, cualquiera tendría derecho a preguntarse: “¿habrá gato encerrado?”

Una gran mayoría de los políticos arranca diciendo que “la política es sucia…”, que linda carta de presentación… entre ellos sienten que no pueden confiar en casi nadie.

Comunmente se usa la frase: “a fulano no le compraría un auto usado…”

¿Qué grado de confianza puede generar una persona que promueve que se “interrumpa” la vida de los propios hijos, según el cambiante deseo circunstancial…?

 

Argentina necesita un CARISMA de liderazgo muy especial… un liderazgo que exigirá mucho sacrificio… puesto en términos futboleros, un liderazgo para “salvarnos del descenso”, no para intentar el campeonato… 

¿Quién puede liderar sin generar confianza?

 

Honestamente, nunca pensé en debatir la conveniencia de una ley de aborto desde el plano religioso… jamás me lo planteé desde ese lugar…

Siempre me preocupó que la BUENA CONVIVENCIA SOCIAL, los consensos necesarios para encarar soluciones para el país, necesita una comunidad UNIDA, codo a codo, con todos CONFIANDO en el de al lado y empujando para el mismo lado…

Los traicioneros que están dispuestos a “entregar” a sus propios hijos no pueden participar en un proyecto de esas características… muchísimo menos liderar.

No existen los líderes perfectos, pero si los que respetan las prioridades que necesita una sociedad y GENERAN CONFIANZA.





martes, 8 de diciembre de 2020

20201208 “QUIENES NO PUEDEN PAGARLO...” (tiempo estimado lectura 6 min)


No todos quienes están a favor de la legalización del aborto trasmiten en forma transparente sus verdaderos motivos... es posible que los más honestos/as en ese grupo, sean quienes interpretan que el nuevo “intruso” es parte del cuerpo de la mujer/madre, y que ellas tendrían derecho a decidir sobre “esa nueva parte” de “su” cuerpo.

 

Promover un aborto, o apoyar a una mujer embarazada, involucra muchos enfoques, además del “deseo” de los padres sobre ese hijo, y el “derecho” de la mujer sobre su cuerpo... se afecta un plano ético/moral (que tipo de sociedad construimos), legal, sanitario, económico... cada uno se involucra en forma diferente, según sus principales intereses.

 

Un nuevo embarazo, y la OPINIÓN sobre si debe continuar o “interrumpirse” (para SIEMPRE), puede ser vivido en primera persona (la mujer/madre y el hijo), puede ser vivido como parte involucrado (en mayor o menor medida, varón/padre, algunas familias, ONGs y personas anónimas que dedican esfuerzo en ayudar a la mujer embarazada), puede ser vivido con cierto involucramiento (entorno que puede verse afectado, y aquellos a quienes solo les gusta analizar/discutir), por último están aquellos que siendo los más alejados desde el aspecto afectivo, al mismo tiempo son los más interesados desde el punto de vista político y económico... aspectos que pueden ir de la mano.

Estos últimos, al tener el menor involucramiento afectivo, son quienes tienen la mente “más fría” para elaborar estrategias según su propia conveniencia.

Este proceso ha sido estudiado con el mismo interés y rigurosidad con que cualquier empresario se esfuerza por promocionar un producto que él mismo elabora para la venta (marketing).

El principal impulsor para que el aborto fuera legalizado en EEUU, estableció algunos principios básicos que se repiten en todos los países (igual que cualquier estrategia de marketing):

- alterar las estadísticas, exagerar el número de abortos clandestinos y sus complicaciones (números abrumadores que lo posicionen como “prioridad” de salud pública).

- confundir e ignorar la evidencia científica (“hay dos bibliotecas”).

- debilitar la familia y todo concepto moral (anti-religioso).

- captar los medios masivos de comunicación.

Todo esto requiere instalar algunos “conceptos fuertes” que, confundiendo al indeciso, afecten su inocente valoración.

En el debate del 2018 los conceptos fuertes del abortismo fueron que la vida iniciaba en algún momento más adelante de la concepción, y que las leyes no eran concluyentes en la protección de la vida desde “ese” inicio...

Luego de haber perdido el debate del 2018, ahora, en 2020, eligieron otra estrategia: “es un problema de salud pública, donde quienes pueden pagar un ‘aborto de luxe’ estarán bien, y quienes no puedan pagar morirán...”.

 

Los políticos, y las organizaciones que de alguna forma negocian con el aborto, se ofrecen para resolver esa desigualdad social.

La propuesta es que el delito ancestral de “interrumpir para siempre” la vida de un bebé intra-útero se transforme en un derecho. Por lo tanto, que el estado, a través del sistema de salud pública, cubra ese derecho “gratuitamente” (pagado con los impuestos de todos). Ya han logrado que funcione así en otros países.

 

La falacia de la idea es TAN EVIDENTE, que resulta fácil demostrarlo... en Argentina más todavía.

 

Para empezar, salvo algún político muy honesto, NINGUNO de ellos pone un pie en una institución pública de salud, ni para atenderse un resfrío... En ese aspecto emblemático de “ayudaremos a QUIENES NO PUEDEN PAGARLO...”, esta ley no resuelve NADA... todo seguirá exactamente igual a como sucede hoy en día: “quien puede pagar, huye del sistema de salud pública”... 

La ÚNICA diferencia es que todos los centros clandestinos de aborto “de luxe” automáticamente se transformarán en legales... y como sucede en otros países, seguramente también sucederán otros negocios que acompañan a la práctica directa del aborto (ej, comercialización de los órganos del bebé abortado). 

Los clientes privados continuarán pagando el “up grade”, por sus propios medios, en las clínicas “de luxe”... en ese aspecto, es poco probable que quien pueda pagar un aborto “discreto” con sabanas de seda, elija ahorrarse el costo en un hospital público.  Considerando que al estado le cuesta afrontar los servicios de salud básicos (pacientes que esperan meses por cirugías o drogas oncológicas, etc, etc), esas mismas instituciones ofrecerán la terciarización de un “producto de menor costo -pero con igual calidad-” para la gente que solo accede al hospital... pero con precios negociados con el estado... estudios recientes en Argentina muestran que con lo que el estado paga por alumno que concurre a la escuela pública, sobraría para que esos mismos alumnos concurran a escuelas privadas…

Es sabido que médicos que se dedican al aborto en hospitales públicos de países donde el aborto es “legal y gratuito”, en muchas oportunidades se ven tentados de explicar a la “paciente” de bajos recursos, que por un tema de cupos o fechas o cualquier otro, no podría realizarse el aborto en ese hospital, PEEERO que él mismo se lo puede hacer hoy mismo en una institución que está a pocas cuadras, donde solo deberá pagar…

 

Hay otros países (ej: países escandinavos), donde la salud pública es de calidad equivalente a la privada, donde sus registros son de primera calidad mundial, y además con bajísimos niveles de corrupción. En esos países, con muchos años de aborto legal, el problema pasa por otro lado: mueren mucho más las mujeres que optan por el aborto, que aquellas que eligen dar a luz. 

 

Cada país que se vincula con el “derecho a abortar” tiene sus propios problemas… luego de la experiencia que ya tienen tantos países más desarrollados que nosotros (no siempre revelada en forma completa por los propios protagonistas), en Argentina, ALGUNOS políticos actuales, apoyados por instituciones extranjeras que se dedican al negocio del aborto, nos prometen que por acá todo será mejor… especialmente para QUIENES NO PUEDAN PAGARLO…

sábado, 5 de diciembre de 2020

20201205 TOCAR FONDO… vs… caminar hacia la FELICIDAD. (tiempo estimado lectura 10 min)

Siempre se puede estar peor... puede ser. 

Me gustaría analizar la expresión “tocar fondo”… no desde la potencialidad, de lo que podría ser inmanejable para cada uno; sino desde lo que cada uno está dispuesto a permitir que sea ese “fondo personal”... Reflexionar sobre ¿cuál es el límite, de cada uno… como para reaccionar, y comprometerME?

 

Lo opuesto a “tocar fondo” debería ser vivir encaminándonos hacia la FELICIDAD.

 

Podemos “dividir” a las personas entre quienes piensan PRIMERO en ellas mismas, como eje central (egocentrismo); que se diferencian de los que maduraron lo suficiente para comprender que ellos mismos se desarrollan, y logran su plenitud, en un plano de convivencia social (DAR, para ser feliz).

La expresión “maduran” es central, porque la tendencia natural, de los recién nacidos, es que todo gire alrededor de ellos, inicialmente para cuidarlos… La familia los ayuda a madurar en la convivencia con los demás, a entender que somos seres sociales que encontramos la felicidad en nuestra realización grupal. Es fundamental madurar ese switch, desde el egocentrismo inicial hacia la entrega por el bien grupal, que es lo que sostiene verdaderamente la realización personal. Sin un compromiso concreto de los padres (familia), y de la sociedad en conjunto, esa maduración puede ser lenta y/o parcial… lo cual lleva a los peores problemas de convivencia. El ser humano es una de las especies que más tarda en madurar en la continuidad de la vida extra-uterina… por ello, la FAMILIA ha sido denominada el SEGUNDO UTERO.

 

Pero la forma más habitual de “clasificar” a las personas, suele ser entre aquellos que disponen de recursos, y los que no… a estos últimos, en la actualidad se los denomina “vulnerables”.

¿Qué tipo de recursos? los más comentados suelen ser los económicos… 

Los recursos económicos constituyen uno de los aspectos a analizar, pero hay personas con pocos recursos económicos que son felices, y otros con muchos recursos económicos que eligen el suicidio… por lo tanto, parecería que el “recurso económico” no sería el eje central. Tal vez, una de las mayores vulnerabilidades esté en la incapacidad de distinguir un camino que conduzca a la felicidad, que no esté apegado a la necesidad de poseer abundancia de recursos económicos… Lo opuesto podría ser lograr una convivencia social que, apoyada en la austeridad, conduzca a la felicidad.

Dicho en otras palabras, tal vez, quien necesite “poseer mucho” para sentir que se acerca a una posible felicidad, sea mucho más vulnerable que quien tiene, o desarrolla, la capacidad de realizarse con poco.

 

Vamos enumerando algunos “VALORES”… tal vez un poco… ¿olvidados o poco jerarquizados?

Los valores de madurar nuestro egocentrismo inicial natural, en una familia que nos ayude a distinguir la felicidad que se encuentra en los buenos vínculos sociales, y que esos vínculos se fortalecen mucho más en el compromiso por el otro, que en la capacidad de poseer bienes materiales para uno mismo.

 

Entonces, ¿a qué podríamos llamar “tocar fondo”? 

¿Cuáles serían los valores que más nos afectan individualmente y/o como sociedad?

Puede pasar por innumerables planos: económico, organizativo, educativo/sanitario... de seguridad... de seguridad de preservación de los bienes, de seguridad de derechos o de la libertad, de seguridad de cuidar o potenciar la salud, de seguridad de poder vivir.

El ser humano siempre ha discutido sobre todos estos “planos”, cada uno dando prioridad al que siente que le impacta más de cerca. Hemos vivido discutiendo sobre aspectos económicos, de posesiones, de organización social… temas que condujeron a pérdida de libertades, a pérdida de vidas… desde eventos criminales aislados, hasta múltiples guerras.

Luego de dos guerras mundiales, en 1948, con representantes de todas las regiones del mundo, incluyendo diferentes antecedentes culturales y jurídicos, se llegó a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, un documento que marca un hito en la historia. Elaborada como un ideal común para todos los pueblos, inicia estableciendo que TODO individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona. Pero, ¿cómo alguien podría aspirar a cierta seguridad personal, o la libertad, si primero no está vivo? Es claro que el PRIMER derecho humano es VIVIR. 

 

¿Es posible que en la vorágine de nuestra vida diaria, esto no sea observado tan claramente? ¿Es posible que nuestra capacidad de análisis se “nuble” en forma tan flagrante?

 

En la historia de la humanidad, los hombres se han enfrentado y se han matado entre ellos… en algunas oportunidades de frente, en otras a traición… En la soledad de la derrota, y aún en la efervecencia de la “victoria”, la traición nunca fue bien vista, y de alguna manera siempre se intentó ocultarla (“la historia es escrita por los que ganan…”).

Aunque la VIDA sea el valor más esencial de todo ser humano, las sociedades “aceptaron” ciertas circunstancias para ponerla en riesgo (un punto donde muchos interpretamos que se deben seguir buscando mejores soluciones). Por ejemplo, cuando no se puede llegar a acuerdos y se declaran guerras; o cuando un individuo resulta “incontrolable” como asesino, se le quita la vida…

Pero, sin embargo, toda la humanidad, en toda su historia, incluyendo todas las culturas, razas, religiones, etc, etc, acepta que no se debe matar por la espalda, a traición, a un inocente, a un indefenso…

A pesar de este claro “inconsciente colectivo”, estas cosas “malas”, siempre sucedieron… 

Las sociedades más evolucionadas, en base al progresismo de sus integrantes, fueron estableciendo REGLAS de convivencia. Robar, matar, etc, fueron considerados DELITOS, y para ello se establecieron PENAS… y esas penas tuvieron atenuantes y agravantes. Los sectores más conservadores de las sociedades, observaron que esos logros fueron buenos, y no quieren perderlos. Ojalá existiera un buen debate entre progresistas y conservadores para mejorar esas “reglas de convivencia”.

 

¿CUÁL es el ser HUMANO más inocente e indefenso de toda la sociedad, y al mismo tiempo MAS ESENCIAL? Sin dudas, el HIJO en su etapa evolutiva más inicial.

Al mismo tiempo es la etapa de mejor estado de salud de todo ser vivo, y de mayor potencialidad.

Por eso, se ha demostrado científicamente, que la MEJOR inversión de una sociedad es potenciar el desarrollo de esos nuevos seres humanos en sus primeros 1000 días de existencia (desde la concepción hasta los dos años), y apoyar a la FAMILIA para continuar su desarrollo… no hay ninguna duda.

 

¿Qué estamos debatiendo como sociedad?

Aquello que el progresismo logró que se identificara como un delito (luego de muchas luchas): “que el más fuerte se aproveche del más debil”, en cualquiera de sus expresiones… se está evaluando dar marcha atrás, y que ya no sea un delito. 

Volvemos a la época de las cavernas, donde el que tenía más fuerza prevalecía sobre los más débiles, sin ningún parámetro de justicia…

Pero en toda la historia de la humanidad, aún en la época de las cavernas, la injusticia no fue valorada… SIN EMBARGO, hoy estamos debatiendo algo peor aún, que esa injusticia sea un derecho… ¿basado en qué parámetros? Solo en el deseo o la conveniencia circunstancial del más fuerte.

 

Los seres humanos tenemos muchísmimas cosas para seguir mejorando y corrigiendo… la mujer, algunas comunidades, etc, no han sido históricamente valorados como deberían haberlo sido, y con mucho esfuerzo lo fueron haciendo notar. La dignidad de todo ser humano debe ser la misma, por el solo hecho de estar vivo, independientemente del sexo, la raza, los recursos económicos y un enorme etcétera.

 

Hoy debatimos si está vivo el ser vivo de mejor estado de salud y potencialidad (flagrante negación de la realidad). Si quienes son dotados por la naturaleza para cuidarlo, pueden matarlo (no existe una traición de calibre similar). Si debe existir o no, una justificación para matar a esos hijos no nacidos, o solo debe privar el deseo de hacerlo (imposible imaginar un acto de mayor injusticia). Si la sociedad debe destinar sus recursos comunitarios para financiar tales hechos (contradicción absoluta para la conservación de la especie). Si ADEMÁS, unos pocos, se deben llevar ganancias millonarias para sus arcas personales, impulsando negocios alrededor de estos hechos (sin palabras para denominar lo que esto significa).

Quienes impulsan esos negocios han sembrado de dudas todos los terrenos… “a sociedad dividida / ganancia de pescadores (poderosos)”. Mucha gente de bien, se ha visto turbada y confundida, debemos ser comprensivos y esforzarnos en mejorar el diálogo y nuestra capacidad de consensos.

Se estiman 60M de abortos instrumentales cada año, más los químicos que se considera que los triplican…

¿Es necesario agregar algo más? Este es el punto al que hemos llegado, ¡aquí estamos parados hoy!

¿Existe alguna situación comparable en toda la historia de la humanidad? ¿Se puede caer más bajo?

¿Cuál es el FONDO que cada uno está dispuesto a llegar, cómo para reaccionar?

 

Discutimos, en la diaria, sobre innumerables problemas… ¿Habrá llegado el momento de JERARQUIZAR nuestras PRIORIDADES, pensando en el mundo en el que queremos VIVIR, y en el LEGADO que querríamos dejar? 

¿Dónde entendemos que inicia el camino hacia nuestra felicidad plena?

 

 

sábado, 21 de noviembre de 2020

20201121 LA VIDA… nuestra vida, la vida de los demás… (tiempo estimado lectura 10 min)

¿Existe un bien que pueda equipararse, en importancia, al derecho a vivir? ¿Se trata de una construcción cultural o temporal, o por el contrario, es inherente a la esencia del ser humano de todos los tiempos?

 

¿Tiene el mismo valor MI vida, comparada con la vida de los demás?

¿Entre “los demás”, hay algún grupo que pueda considerarse con mayores “credenciales”, o más privilegios que otros, para ejercer ese derecho a vivir?

 

¿Cómo se respetó el derecho a la vida en el transcurso de la historia de la humanidad? ¿Cambia el valor esencial de la vida, o lo que cambia es nuestra forma de respetarlo y hacerlo respetar?

Una impresión general es que, desde el “hombre de las cavernas”, predominó la voluntad del más fuerte… de esa forma, quienes ejercieron “el poder” dictaminaron sobre la vida de los demás. Mientras tanto fueron surgiendo voces aisladas, cada vez más numerosas y reflexivas, sobre la igualdad, en dignidad, de todos los seres vivos, independientemente de su fuerza y poder… hasta que, surgió el código de Hammurabi (allá por el siglo XVIII ANTES de Cristo, en la antigua Babilonia), pretendiendo otorgar una cierta "igualdad ante la ley". O sea, que la reparación del daño fuera proporcional a la ofensa (ley del Talión, presente en el código de Hammurabi, con su famoso "ojo por ojo, diente por diente"). Uno de los mayores signos de PROGRESO, fue el respeto social, establecido en leyes, para que los más débiles e indefensos se sientan protegidos y en equivalencia de oportunidades para desarrollar sus potencialidades. Las religiones que tuvieron mayor cantidad de seguidores, tuvieron influencia en estos procesos, ya que siempre rescataron el valor y el respeto por la vida humana.

 

Pero recién en 1948, luego de una gran guerra, se reunieron representantes de todas las regiones del planeta, y en forma conjunta y consensuada se enunció la DECLARACIÓN UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS, que empieza mencionando la igualdad, en dignidad y derechos, de TODOS los miembros de la familia humana… Su PRIMER manifestación es el derecho de todo ser humano A LA VIDA, a la seguridad y a la libertad.

Ante tamaña declaración, quienes tienen poder, o a quienes se les delega un determinado poder, en lugar de la facultad de decidir sobre el derecho a vivir de un individuo, deben trabajar para asegurarle y potenciar ese derecho… caso contrario estarán “DES-progresando” hacia sociedades desordenadas, donde prevalecía el interés individual, por sobre el interés común. Y el mayor interés común de cualquier sociedad debe ser el de auto-preservarse en la vida, en la existencia; por ello, “los más fuertes” deben cuidar la célula familiar, que es donde se producen, y maduran adecuadamente, los nuevos miembros de las sociedades.

 

Desde los inicios, el hombre se debatió entre el predominio del interés individual por sobre el interés común, tanto en planos teóricos como muy prácticos… incluso disponiendo, los más poderosos, de la vida de muchos otros, para sus propios beneficios individuales.


Hace poco más de 2000 años, nació un Hombre que dividió la historia de la humanidad en un antes y un después. 

“El poder” de ese Hombre no estuvo en imponer, sino en respetar con libertad absoluta, y solo ENSEÑAR el concepto de “ENTREGA por los demás”… al punto tal, que Ese Hombre entregó Su propia vida por los demás. 

Impactó al mundo, resaltando lo bueno, lo bello y lo verdadero, desde la humildad y la sencillez… completamente por fuera de los cánones habituales, y más todavía actuales, de “conquista”. 

Aquellos que se sintieron incomodados, no pudieron refutarlo con argumentos… y cuando se vieron “más expuestos” en sus intereses, eligieron “interrumpir” su vida (va entre comillas, porque sabemos que la vida sólo puede interrumpirse si es que luego se resucita), crucificándolo en medio de ladrones… Todo eso sucedió en un proceso injusto y muy violento, con la indefensión de quien es pacífico y es olvidado por sus amigos o quienes lo deben proteger… con la cobardía de quienes se lavaron las manos, o de aquellos que lo golpearon sin dar la cara, creyendo que los protegía el anonimato… y también con mucha indiferencia de quienes muchas veces habían expresado admiración por Él… 

A pesar de toda la sencillez, bondad e indefensión de Ese Hombre, fue el momento de la historia, donde más se puso de manifiesto la diferencia entre una visión egocéntrica de la vida, poniendo foco en el acumular o el aprovecharse de los demás; frente a la búsqueda de la felicidad conjunta, ayudando y participando con otros, de la alegría de llegar a esa felicidad juntos, en comunidad, poniendo más foco en el dar, que en el esperar recibir…

 

Desde hace mucho se sabe que el hombre es un ser eminentemente social, que tiende a su realización en un plano comunitario, mucho mas que en el individual. Actualmente, la ciencia moderna ha corroborado esto, demostrando que la felicidad, y la buena salud, están más asociadas a los buenos vínculos familiares y de amistades cercanas, que a valores clínicos o de laboratorio (ej: nivel de presión arterial o de colesterol en sangre).

A pesar de esos conocimientos, y sus científicas demostraciones, persiste la tendencia infantil al egocentrismo, demorando, extremadamente en muchos casos, la maduración hacia conductas más sociales, donde predomine el bien común… conductas más humanas…

 

Pero, respecto de LA VIDA, el ser humano no solo se debate entre la manipulación de la vida de los demás, aprovechándose de ella, eliminándola (o “interrumpiéndola”); o, por el contrario, protegiéndola o potenciándola… sino que también se le ha concedido el don de crear nueva vida humana. 

¿Hasta que punto se valora ese don?

Parecería que, en un comportamiento muchas veces similar a estados infantiles, la posibilidad de generar nueva vida es “más valorada” por aquellos que se encuentran imposibilitados de generarla… También parecería que, algunos de quienes pueden generar nueva vida, habrían asumido la postura de derrocharla, malgastando o eliminando aquellas nuevas vidas que generan, o que les son confiadas (según el enfoque espiritual de cada uno). Algunos se sienten todopoderosos, que pueden hacer lo que quieren, según el caprichoso deseo del momento y sin valorar el impacto de sus acciones sobre los demás… o incluso en ellos mismos… Mientras que otros, se sienten responsables y comprometidos con lo que hacen, generan o dejan de hacer… ¡que diferencia! Responsabilidad vs Irresponsabilidad.

Otra vez, desde la ciencia se demuestra que la obtención de logros conjuntos, con objetivos respetados en valores universales, generan la liberación de neurotransmisores que conducen a las neuronas a un estado entendido como de felicidad, mientras que durante los placeres del momento se segregan otro tipo de neurotransmisores que se asocian más a producir dependencia que felicidad… lo importante de aprender la gran diferencia entre placer y felicidad.

 

El ser humano sigue transitando los mismos dilemas en todas las épocas y culturas. 

Aquellos con mayor poder o talentos, se debaten entre aprovechar esas ventajas para si mismos versus hacerlas florecer ayudando a mejorar la sociedad en la que les tocó crecer. Algunas mujeres, que se ven oprimidas por la fuerza bruta de algunos varones, trabajan para salir de esa situación con la dignidad de quien busca la misma mejora para otros en circunstancias parecidas; mientras que otras, cuando mejoran su situación personal se olvidan de aquellas que padecían sus mismos problemas; o peor aún, algunas de ellas, mientras reclaman igualdad de trato y oportunidades, tratan peor a quienes son más indefensos que ellas, hasta “interrumpiéndoles la vida”, incluso hasta negándoles la esencia misma de seres humanos vivos que ellas mismas les transfirieron al momento de concebirlos, y tratándolos como “objetos desechables”, a pesar de ser sangre de su sangre, y que la naturaleza las haya dotado para cuidarlos y defenderlos… muchísimas veces, todo esto sucede por presiones de un entorno que debería cuidarlas a ellas. Es tanta la interacción entre madre e hijo, con sistemas hormonales e inmunitarios que se protegen y potencian mutuamente, que es imposible pensar en una traición equivalente a la de una madre que abandona a su propio hijo, al punto de quitarle la vida, y al punto de hacerlo de la forma más violenta que se pueda imaginar (“contratando” a alguien que le produzca un desangramiento para que muera asfixiado en la expulsión, inyectándole algún tóxico en el cerebro o en el corazón, quemándole la piel hasta que muera, o directamente desmembrándolo por arrancamiento…). También están aquellos varones y mujeres “cobardemente indiferentes” (cada uno sabremos en qué grado), que mientras todo aquello sucede, encontramos los justificativos para desentendernos…


La manipulación de la vida de los más indefensos sigue sucediendo en sus infinitas variantes. El gran cambio que se presenta actualmente, es que esa manipulación egocéntrica pretende ser presentada como un derecho… un “derecho” que, a “algunos”, les permite hacer grandísimos negociados… con la complicidad o indiferencia de muchos de los que deberíamos evitarlos… En este último párrafo está la esencia de lo que se está debatiendo cuando se busca impulsar una ley (anti-beneficiosa) de interrupción (no se interrumpe, se mata) voluntaria (mayormente presionada por el entorno o por un disvalor de la vida) del embarazo (de la gestación y del embarazo). 

 

Los dilemas siguen siendo los mismos…

Solo me fijo en lo que a MI me conviene, y que el resto explote por los aires; o me dejo enseñar, y enseño con el ejemplo, que la felicidad se logra en la convivencia, y que la más sana convivencia se logra en la dinámica del respeto y del darnos por los demás… 

#Bastadevalorarlavidadelosdemassegunelcaprichodemisdeseos






martes, 10 de noviembre de 2020

20201110 Día de la TRADICIÓN – Conservadurismo vs progresismo. (tiempo estimado lectura 4 min)

¿Cómo entender el festejo del día de la tradición, cuando muchas sociedades se pelean entre los "supuestos opuestos" de conservadores y progresistas?

 

PROGRESAR es una de las principales metas de cualquier individuo o sociedad, por lo tanto, el término debe vincularse con algo bueno. Su opuesto sería el estancamiento o involucionar. El solo hecho de ponernos en movimiento, si bien quiebra el estancamiento, no significa necesariamente progresar… a veces, el movimiento puede significar retroceder.

 

Las TRADICIONES se vinculan a lo clásico, que sería aquello donde la sociedad desarrolló un consenso positivo. Para comprender mejor el concepto, la expresión artística podría ser un buen territorio donde entender la idea de lo clásico (tradicional), ya que la diversidad de gustos artísticos es potencialmente infinita, y la elección de una determinada expresión artística casi siempre es voluntaria, y pocas veces responde a presiones externas… Cuando un libro, una escultura, una composición musical, una pintura adquieren el status de clásico, globalmente se está aceptando, que un amplio universo de personas consideran a esa creación artística como una obra maestra. Puede que a alguien no le guste el libro “Don Quijote de la Mancha” de Cervantes, o la escultura conocida como “el David” de Miguel Ángel, o la pintura “la última cena” de Leonardo, o la “novena sinfonía” de Beethoven, pero aún aquellos, a quienes no les guste, reconocerán en esas creaciones algún mérito para ser consideradas "clásicos".


Algo similar podría aplicarse a determinadas conductas sociales. 

En los inicios, cuando el “hombre de las cavernas”, predominaba la imposición en base a la fuerza bruta. La evolución de las sociedades en lo que respecta a los vínculos de sus individuos fue generando cambios en sus conductas… algunas de las cuales podría considerarse que se convirtieron en un clásico del progreso de las sociedades. Por ejemplo, en lugar de resolver un pleito por el empleo de la fuerza, hoy todo el mundo “educado” (tradición que se fue transmitiendo) acepta que la mejor forma de dirimirlo es fundamentar las distintas posiciones, y si no se pudiera llegar a un acuerdo, recurrir a un tercero capacitado en pleitos, y que además sea imparcial. Esta forma de resolver los problemas es hoy un clásico aceptado universalmente. Así se fueron constituyendo las costumbres clásicas o tradicionales. Ser amable y cortés facilita el diálogo y el entendimiento entre las personas… un clásico.


El idioma es una herramienta fundamental para la sana convivencia. 

Si uso una palabra para expresar una idea, y mi interlocutor entiende lo opuesto a lo que quiero expresar, estaremos en problemas. Por eso es clásico o tradicional que existan personas que estudien la mejor utilización del lenguaje, con las adaptaciones propias de los usos y costumbres. De esa forma, personas educadas y con buena voluntad, deberían entenderse.

"Dicen" que Aristóteles decía que sólo una persona educada puede comprender un argumento opuesto al suyo, sin necesidad de aceptarlo. Una mente madura no se siente amenazada por una opinión distinta. La sabiduría se diferencia del orgullo, cuando preferimos aprender del otro en lugar de derrotarlo, para intentar comprender al mundo.

 

Todos estos avances surgen de mentes que buscaban el progreso (progresistas) en determinadas áreas. Al mismo tiempo, quienes mejor reconocen esos progresos, y cómo los mismos se transformaron en verdaderas mejoras sociales, son quienes defienden la importancia, el peso social, de esos logros (los CONSERVADORES).


Por lo tanto, vistos así, progresistas y conservadores podrían ser las dos caras de una misma moneda. Ambos necesarios, aunque puedan parecer opuestos. 

El progresista tiende al cambio, algunos serán positivos, otros negativos. 

El conservador reconoce el valor de los cambios positivos, y descarta los negativos. 

Sin progresistas no habrían cambios, sin conservadores no habría quien valore y defienda los cambios positivos, por lo tanto, para que haya PROGRESO, ambos son necesarios.

 

Un progreso interesante y necesario podría ser que conservadores y progresistas dejen de pelearse, para aprender a trabajar en forma coordinada y complementaria… y que algún día, eso también forme parte de la buena TRADICIÓN... 

¿será posible, o se trata de algo utópico?



sábado, 31 de octubre de 2020

20201031 Fratelli Tutti - un análisis sobre la encíclica del Papa Francisco (tiempo estimado lectura 12 min)

Un amigo me mandó varios análisis sobre la Encíclica Fratelli Tutti, que se sumaron a otros, tanto de Argentina como del exterior. Se fueron incluyendo análisis MUY diversos, desde distintos ángulos... comentarios a favor y en contra, incluso abiertamente en contra, considerando al Papa como un ser malvado. Escuché y leí todo con mucha atención, TODOS me hicieron reflexionar.

La mayoría de nosotros no conoce en profundidad a Jorge Bergoglio, ni hemos conocido en forma cercana a ningún Papa, pero crecimos con un gran respeto por la imagen del Papa... casi todos tenemos un aprecio TAN especial por Juan Pablo II, hoy santo bajo este pontificado...

Y, de repente... el Santo Padre es argentino!!! ¿cambia algo? Cada uno sabrá si en alguna medida eso le influyó positiva o negativamente... pienso que no debería hacerlo en temas de fe.

En algún lugar, la mayoría de la gente de bien se debe alegrar por cosas positivas de un líder, lo mismo que les debe doler que exista una imagen negativa o se digan cosas en contra de un Papa, a quien nuestro Jesús dejó como sucesor, sea de la nacionalidad que sea.

Quien llega al papado es un hombre común, como lo fueron los apóstoles... a partir de 12 personas muy sencillas, DIOS armó la Iglesia Universal (yo interpreto que es algo imposible sin un Dios por detrás)... hubieron apóstoles y discípulos santos y otros que no, papas santos y otros que no... el mismísimo San Pedro negó a Jesús en su cara, cuando Él mismo se lo había advertido minutos antes... a pesar de ello San Pedro es nuestro patriarca, no por su propia perfección, sino por su búsqueda de Dios...

Sobre Fratelli Tutti, alguien cercano al Papa Francisco expresa que la Encíclica se centra en la dignidad del hombre, poniendo énfasis en la arquitectura y la artesanía del ENCUENTRO entre los hombres. Quienes piensan distinto, dicen que no toca temas de fe, que confunde nociones sobre economía, que está inspirado por la masonería o directamente por el "más malvado", etc, etc. (acusaciones durísimas).

No escribiré ni a favor, ni en contra de nuestro Papa... solo trataré de hace un mini resumen de lo que he leído y escuchado estos días, a favor y en contra... lo que me queda a mí.

Si tengo que resumir, diría que el Papa nos propone pensar si existe una diferencia entre “prójimo” y “socio”... 

Y si alcanzáramos a entender lo que significa esa diferencia... luego de reflexionar en profundidad sobre la misma, nos estaría proponiendo que nos planteemos: ¿qué lugar estaría ocupando en la vida de cada uno de nosotros ese “juego socio/prójimo” con que “me” vinculo con cada persona, o en cada situación de nuestras vidas... todos los días... tanto en los vínculos más sencillos, como en las grandes decisiones que le toca a cada uno?

Pareciera que la encíclica se va “apoyando” en la enseñanza de la parábola del buen samaritano, donde quien ayuda, no se fija en los antecedentes propios de toda situación, sino que va directo al punto: “alguien necesita ayuda, por lo tanto me ofrezco para AYUDAR” (lo cual surge de cuando a Jesús le preguntan “¿quien es el prójimo?” Él RESPONDE diciendo que "eso" es lo que hizo aquel samaritano de la parábola... cada uno tiene que sacar sus conclusiones)...

El Santo Padre va más allá de la dinámica “¿me corresponde a mí ayudar?” “¿es parte del trato?” “¿quien tuvo la culpa?” “¡te lo advertí!” etc etc... que probablemente serían los PRIMEROS planteos de una relación entre “socios”... (que tal vez sea lo que se habrán planteado en su interior el levita o el maestro de la ley, que a diferencia del samaritano, no se detuvieron a ayudar). Todos podemos estar circunstancialmente en cualquiera de las tres posiciones...

¿Se podría decir que el Papa nos propone reflexionar sobre la “dinámica” de relaciones que nos plantea primordialmente el mundo actual? ¿Más "socio" o más "prójimo"?

Luego se pueden proponer miles de situaciones, y posibles soluciones... muchas de las cuales pueden gustar o no, o incluso ser mejorables desde un aspecto profesional/técnico... entonces “esos profesionales” podrán tener una actitud de crítica, hasta con cierto ensañamiento, o se podrá tener una visión constructiva de mejorar... de mejorar desde ese encuentro que se abre, donde comprendo la dificultad del otro (en ocasiones con menos formación en áreas determinadas), donde cada “profesional” puede aportar lo suyo... 

Podría surgir OTRA pregunta, que también sería clave: ¿entiendo la diferencia entre “aportar” vs “imponer”? ¿cómo es mi dinámica personal respecto a ello? Cuando se plantea cualquier propuesta o reflexión, ¿ingreso al debate observando la oportunidad de construir desde el encuentro, o tengo la tendencia a “ver primero” la oportunidad del disenso y la crítica?

A pesar de que pareciera que la INTENCIÓN del Papa Francisco haya sido escribir para un público “universal”, se debe reconocer que podría resultar difícil de comprender, incluso hasta “chocante”, para quien desconoce el "revolucionario" espíritu de Jesús, y de la parábola del buen samaritano... o para quien, conociéndola, hasta incluso habiéndola analizado como experto en el plano teórico, le cueste “bajarla” a la cotidianeidad de las situaciones que se nos presentan constantemente... desde la caridad de quien entiende mejor las cosas, o tiene una posición más ventajosa.

El PRISMA de distinguir entre ser “socio”... o ser “prójimo”... Todo ello sin que ninguna de ambas situaciones minimice la capacidad productiva... solo que PROFUNDICE sobre la calidad del encuentro, la visión que le damos a los insumos que aportamos, y que cada uno espera darle a los beneficios obtenidos...

Parecería que el Papa busca RESALTAR la potenciación de los vínculos... que puede darse desde la “comodidad” de lo ya conocido, o desde la “crisis” de lo nuevo, que puede enriquecer... o no... ¿de qué o quién depende? Posiblemente de nuestra actitud.

Aunque se debe otorgar el lugar que le corresponde al “RESPETO por la propiedad privada”, se debe analizar con profesionalismo las distintas técnicas económicas productivas; el MENSAJE de Jesús, nos OBLIGA como cristianos (seguidores de Cristo) a plantearnos la diferencia ESENCIAL entre “socio” y “prójimo”.

Mi visión sería que nuestro Papa nos está ofreciendo SU EXPERIENCIA DE VIDA. Con mucha transparencia, está abriendo su corazón, exponiéndose a críticas, y nos dice: “esto es lo que yo observo desde mi experiencia de vida”. Yo respeto esa experiencia, porque entiendo que ha sido INTENSA, y la creo bien intencionada, por más que pueda disentir en algún aspecto (¿es posible pensar en estar de acuerdo en todo con alguien?). También respeto mucho, a muchos de quienes he escuchado atentamente sus críticas a la encíclica... creo que pueden ENRIQUECER la visión planteada... ¿de que dependerá? Creo que de la ACTITUD de “aportar”, en lugar de "sentirse atacados” y reaccionar buscando “defenderse” con una actitud de “imponer” su postura.

Para terminar, humildemente agregaré otro pasaje del Evangelio de Jesús, además de la parábola del buen samaritano, con el espíritu de tratar de comprender esta REFLEXIÓN del Papa Francisco frente a la problemática del mundo actual.

La situación de mucha gente de buena voluntad en este mundo en el que nos toca vivir, entre los cuales me incluyo, y que tenemos la POSIBILIDAD de leer esta encíclica, es parecida a la de un joven “rico” que se acercó a Jesús, y con muy “buena onda” le dijo:

- jr: ¿qué tengo que hacer para ser mejor?

- Jesús: cumple los mandamientos.

- jr: ya los vengo cumpliendo...

ENTONCES, el Evangelista dice que Jesús “lo miró con ternura” y le dijo: no te apegues a los bienes materiales, si quieres mejorar como persona, compártelos...

WOW... silencio... ¿cómo termina la historia?

El Evangelista dice que el joven “rico” se retiró triste... porque tenía muchos bienes...

Algún día entendí que TODAS las personas que se encontraron con Jesús, salieron exultantes de alegría... SIEMPRE... incluso Jesús les pedía prudencia en contar, pero ellos no podían contenerse... SALVO el joven “rico”, apegado fuertemente a esos bienes que seguro fueron obtenidos legítimamente (era una buena persona que cumplía los mandamientos). Es el UNICO que se retiró triste luego del encuentro con Jesús... 

Reflexiono acerca de MIS encuentros con Jesús... ¿me entrego o “negocio”? ¿Hasta que punto? ¿Soy “prójimo” o soy “socio”? 

Hace pocos días, un sacerdote decía que existen muchas riquezas: la alegría, la fortaleza espiritual, los talentos, etc... y también la "posesión de bienes materiales". Pero que esta última, desde la óptica cristiana, podría considerarse algo así como una de las riquezas "pobre"... porque puede llegar a confundirnos... Pero la producción, y la posesión de bienes materiales, no deja de ser una riqueza para el cristiano, dependiendo el lugar y el uso que le demos. 

La encíclica nos interpela a todos por igual... incluida la persona que circunstancialmente Dios elige como Sumo Pontífice, en todas las épocas... Muchas críticas giraron en torno a las “posesiones” del Vaticano, incluso a tener un Banco propio... El tema no son los bienes... ojalá tengamos la capacidad de producir cada vez más, para que cada vez haya MÁS bienes materiales aprovechables... el tema es nuestra actitud frente a ellos... yo interpreto que a ESO se refiere la Encíclica Fratelli Tutti.

Por último, agregaré algo muy personal, que sí tiene que ver con una apreciación sobre el Papa Francisco. A cada Papa le observé un carisma que lo distingue, repito, es una visión personal que no tiene porqué ser compartida. El carisma que me atrae especialmente del Papa Francisco es el de su AUSTERIDAD.

Humildemente considero que era muy necesario un planteo como el que hace nuestro Santo Padre en Fratelli Tutti, necesitamos reflexionar sobre estos temas... algunos tendrán puntos para aportar, otros para corregir, pero no podemos dejar de plantearnos estos puntos sobre nuestra convivencia.

Una reflexión final sobre esas voces que buscan "advertirnos" sobre las intenciones de alguien, en este caso puntual, sobre las buenas o malas intenciones del Papa. Nuestro Dios se revela en las Santas Escrituras, allí nos cuenta la historia del rey Salomón, a quien le concedió el don de la SABIDURÍA... Cierta vez, dos mujeres se disputaban un niño, ¿cómo saber cuál decía la verdad sobre ser su madre? El rey ordenó que partieran al niño, y le dieran una mitad a cada una. Una de las mujeres reaccionó al instante: "NO!! prefiero que se lo den a ella!". Así el rey supo quién era la verdadera madre.

Ante la duda sobre determinadas intenciones, cuando aparezcan contrapuestas... Dios nos enseña, a través del rey Salomón, a analizar la situación bajo la lupa del AMOR. Quien impresione más conciliador, quien se exprese mejor sobre su adversario, quien tenga más paciencia y busque entender al que piensa distinto, es posible que sea quien honestamente esté más en busca de "aportar" para encontrar la verdad, más que buscar "imponer" su propia verdad.