martes, 31 de marzo de 2026

20260331 la Paz en el mundo… próximos a la Semana Santa


Estamos rezando por la paz, intuyo que en todos los rincones del mundo (seamos más o menos creyetes)… Se trata de estas grandes guerras, con costosísimos y sofisticados armamentos que nos inducen a rezar por la paz, no podemos aceptar que muera tanta gente inocente.

Cuántas veces tiendo a pensar: “que se mueran los que provocan estas guerras…”, posiblemente nos pasa a varios. Pero si logro serenarme hacia una honesta reflexión, descubro que ese no es el camino de la paz… desear el mal a otro (aunque ese otro haya hecho MUCHO mal), tener un espíritu de hartazgo, espíritu de revancha, venganza (aunque pueda parecer “justificado”) NO ES EL CAMINO…

Hace poco leí: 

con violencia (de cualquier nivel), 
podrás conquistar muchas cosas, 
pero nunca un corazón
y menos un corazón herido…


Aunque puedan existir personas de un nivel de codicia inescrupulosa que no alcancemos a imaginar sus formas de ambición rapaz en concreto, pienso que nadie se levanta una mañana con la idea de organizar una guerra de gran escala… sino que casi todas las ofensas, los intereses  “no respetados”, los conflictos en los negocios, o lo que sea, empiezan por acciones de menor magnitud, y es ese espíritu de "aprovecharse al máximo y sacar ventaja en toda circunstancia", o de “no dejarlo pasar”, o de “revanchismo”, etc... el que hace que esas ofensas vayan y vengan, de uno a otro, escalando en magnitud, hasta terminar involucrando a terceros más o menos inocentes… hasta terminar involucrando sociedades y países llenos de gente honesta y trabajadora, lleno de mujeres y niños… 


Pero luego, cada uno de los "supuestos inocentes", también tenemos cosas para mejorar… ninguno de nosotros somos “perfectos”, y a veces vivimos en “pequeñas” (o no tan pequeñas) guerras personales con quienes tenemos al lado
A veces, no solo se trata del nivel de desacuerdo en que nos encontremos, sino también de la capacidad concreta que tengamos de escalar un conflicto... siendo unos insignificantes perejiles, a veces querríamos "matar a muchos".

Seguramente vamos a pensar que existe alguien que "goza" con la guerra, pero en el fondo, la mayoría no queremos la guerra… en realidad, no queremos “la de los demás…”, porque en “la nuestra” (por pequeña o grande que sea) muchas veces no estamos dispuestos a aflojar ni un milímetro…


¿Podemos decir que “la guerra” es sinónimo de orgullo?
¿Podemos decir que lo opuesto a la guerra ES la HUMILDAD?

Al menos es así en mi caso personal… pido perdón a los que ofendo y he ofendido tantas veces… ¿cómo controlar este orgullo? me lo repito mil veces: “con humildad”… pero aparece de nuevo...


Entiendo al orgullo como una expresión del egocentrismo (ponerme primero). Mientras que a la humildad, como una forma de pensar primero en los demás, y luego en darse por lo que sea necesario.

¿DÓNDE se aprende a detectar ese orgullo que debemos controlar y eliminar… y DÓNDE se aprende a cultivar la humildad?
La primera respuesta que surge espontáneamente es en la FAMILIA
La familia es EL lugar NECESARIO, el mejor espacio, el destinado ESPECIALMENTE para que eso pueda suceder o no… seguramente también en otros ámbitos se podrá mejorar y fortalecer ese espíritu de reemplazar el orgullo por la humildad

Pero en todos los casos se necesita una guía, un ejemplo a seguir, alguien que te marque el camino. Las familias pueden ser “mejores o peores” SEGÚN el camino que marquen los padres… es así de simple ¿existe otra opción?

Cada matrimonio es CENTRAL para el rumbo de cada familia y de lo que van aprendiendo cada uno de sus miembros… luego, cada uno conservará su libertad para elegir cómo proceder a futuro… pero se guiará según el ejemplo de vida (palabras y hechos) que haya recibido… en su etapa más formativa.

Finalmente SOMOS,  más o menos, lo que aprendimos a SER.

Qué orgullo (orgullo del bueno) tener hijos bien intencionados… qué preocupación ver hijos que siempre buscan las ventajas personales frente a cualquier situación y se enojan si nos las obtienen… para un matrimonio bien intencionado.

Finalmente ninguna situación será perfecta, pero siempre habrá una tendencia… ¿no?


Tengo la impresión que todo el mundo (incluidos hasta los más malhechores) reconoce que la familia es la célula más importante de toda sociedad. Dónde hayan buenas familias habrán buenas sociedades… no hay otra, creo que nadie iría en contra de esta idea.

PEEEERO, tengo la impresión (puedo estar equivocado) que pocos están convencidos que para que las familias mejoren necesitamos MEJORES MATRIMONIOS… o mejores parejas (como cada uno prefiera llamarla)... mejores guías que enseñen y conduzcan esas familias...


CUÁNTO tenemos para APRENDER a convivir en pareja, ¡yo el primero! 
(*) dejo algunos links con reflexiones sobre puntos específicos para aprender y madurar sobre el matrimonio, la vida en pareja... ¡qué inmaduro era cuando me casé!:


Creo que el matrimonio es el principal lugar del mundo en donde se debe EJERCER lo aprendido previamente en la familia y otros ámbitos, y luego enseñarlo a los hijos, sobre los conceptos de orgullo y humildad


Pienso que para que no hayan guerras necesitamos mejores sociedades… las sociedades dependen de las familias que las componen… el rumbo de las familias y las “formas de proceder” de cada uno de sus miembros depende de los matrimonios/parejas que fundan y conducen esas familias…


Creo que si queremos PAZ en el mundo, 
tenemos que rezar por los matrimonios 🙏🏼🙏🏼



Justo estamos entrando en la Semana Santa. 
Jesús nos muestra un tipo de camino… somos libres de tomarlo o no, incluso somos libres de analizarlo o no, de hacer el intento o no...

Respecto al camino que enseñó Jesús... que claramente tiene impacto directo sobre nuestra forma de relacionarnos, tanto con quienes tenemos más cerca (pareja, resto de la familia y allegados), como con todo el mundo (incluidos los que buscan la paz o la guerra), me gustaría compartir la Carta a Diogneto, que trata de explicar sobre estos "grupos nuevos" que empezaron a formarse el primer siglo después de Cristo, que se hacían llamar CRISTIANOS... aparentemente escrita "cuando la FE aún no tenía templos, solo corazones encendidos"..

No se conoce a su autor (¿tal vez un obispo de Grecia?), pero vale la pena leer su intento de explicación sobre la forma de proceder de los primeros cristianos, lo que tal vez explique cómo siendo unos pocos en inicio, y perseguidos por el poder dominante del mundo de aquellos años, lograron llegar al corazón en TODO EL MUNDO y conquistar a muchos...
Transcribiré en tiempo presente, como alguien que se refiere a lo que está sucediendo durante los primeros siglos después de Cristo, como en la carta original:

- no se trata de un sistema o una doctrina fría... sino de una forma de vivir.
viven como todos... trabajan, forman familia, participan de la vida común. No se distinguen por su lengua, ni sus tierras, ni su cultura externa. Sin embargo, pareciera como que habitando la tierra con los pies (como todos los demás), sus corazones pertenecen a "otra patria", abierta para todos...
- no huyen del mundo, viven en el mundo que les toca, pero no se dejan "absorber" por él. Tienen bienes, pero no son "poseídos" por ellos. Pueden ser pobres, pero se preocupan por enriquecer a muchos. Comparten la mesa, pero no el egoísmo.
aman sin medida... aún cuando, a costa de ese amor, les cueste persecución. El sacrificio de esas persecuciones o de los castigos, en lugar de endurecerles el corazón, los ayuda a crecer.
- obedecen las leyes, pero su moral ES MÁS ALTA: hacer el bien aunque nadie lo exija... y no se preocupan en ir anunciándolo o comparándose con otros, es solo su forma de vida.
- dicen que "lo que el alma es para el cuerpo, los cristianos pueden ser para el mundo". Muchas veces incomprendidos, otras invisibles, pero sostenidos por una fuerte vida interior. No buscan imponerse, sino irradiar. No pretenden dominar, sino servir. No gritan su verdad, solo intentan vivirla.
- la vida del cristiano puede ser difícil de entender solo mirando desde afuera... pero, al vivirla, sin dejar de ser humana, parece ser tocada por lo eterno.
- la pregunta sobre CÓMO es el cristianismo sigue siendo la misma... la respuesta no se escribe con palabrasSINO CON LA PROPIA VIDA.



¿Se imaginan un mundo donde la tendencia fuera a convivir de esta forma (tanto con nuestros seres más cercanos -pareja o propia familia- como con aquellos que ni conocemos?
Sería imposible pensar en guerras...
Sin embargo, Aquel que vino a plantearnos este camino terminó crucificado o ignorado... y a pesar que RESUCITÓ, tenemos la tendencia a seguir ignorándolo.
Ojalá vivamos una reflexiva SEMANA SANTA... que nos lleve a comprometernos por la PAZ.


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